{"id":3290,"date":"2015-12-01T01:11:37","date_gmt":"2015-12-01T06:11:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tienen-que-participar-2\/"},"modified":"2015-12-01T01:11:37","modified_gmt":"2015-12-01T06:11:37","slug":"tienen-que-participar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tienen-que-participar-2\/","title":{"rendered":"\u00a1Tienen que participar!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Apuntes Pastorales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El proceso educativo efectivo se mide por el impacto que logra sobre la vida de los estudiantes, y ellos solamente son formados cuando participan activamente en los momentos de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>El tiempo que disponemos para dar una clase es, muchas veces, breve. La informaci\u00f3n que deseamos compartir, sin embargo, es excesiva. El apuro de no dejar nada de lado, entonces, nos lleva a construir momentos educativos que consisten, mayormente, en un mon\u00f3logo de nuestra parte. Como el serm\u00f3n goza una posici\u00f3n de privilegio en nuestra cultura evang\u00e9lica, tendemos a llevar el m\u00e9todo discursivo a todos los \u00e1mbitos donde nos reunimos con otros, aun cuando estudiemos en un grupo peque\u00f1o. Con pocas excepciones, nuestros estudiantes limitan su participaci\u00f3n a tomar apuntes o a escuchar la presentaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Las investigaciones acerca del nivel de retenci\u00f3n en los alumnos en esta forma de ense\u00f1ar, sin embargo, revelan que es una de las formas m\u00e1s ineficientes de transmitir informaci\u00f3n a otros. Los estudiantes sentados en forma pasiva en un aula retienen 80% de una presentaci\u00f3n durante los primeros doce minutos de la clase, pero apenas 20%, durante el resto del tiempo. El m\u00e9todo discursivo fomenta la pasividad mental aun en los mejores estudiantes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El maestro sabio, entonces, buscar\u00e1 la forma de involucrar a sus estudiantes en el proceso de aprendizaje. Todas las oportunidades que crea para que ellos puedan pensar y responder a la informaci\u00f3n recibida ser\u00e1n beneficiosas, pues solamente retendr\u00e1n aquellas verdades que obtienen porque varios de sus sentidos y funciones mentales han participado en la experiencia de aprendizaje.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Existen una diversidad de elementos que deben considerarse a fin de propiciar el di\u00e1logo con los estudiantes.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cambie el ambiente<\/P><br \/>\n<P align=justify>Algunas pr\u00e1cticas en la educaci\u00f3n tradicional fomentan la pasividad en los estudiantes. Sentarlos en filas, mirando hacia delante, por ejemplo, invita a que se vean como parte de un auditorio. Insistir en que deben asistir a todas las clases tambi\u00e9n produce en ellos el resentimiento de sentirse presionados, lo que frena su participaci\u00f3n. Exigir que el objetivo de la clase sea solamente devolver informaci\u00f3n memorizada en un examen final tambi\u00e9n fomenta la pasividad, porque no le encuentran sentido alguno a sostener un di\u00e1logo con la persona que ense\u00f1a. Tambi\u00e9n resulta nocivo animar a un di\u00e1logo que se sostiene solo entre el profesor y el estudiante, y no entre los mismos estudiantes. Todos estos h\u00e1bitos, y muchos otros, tienden a crear en los estudiantes barreras que inhiben su plena participaci\u00f3n en el proceso de aprendizaje. Por esto, el maestro sabio echar\u00e1 mano de todo lo que est\u00e1 a su alcance para entusiasmar a sus estudiantes a participar en un di\u00e1logo estimulante.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Vigile su actitud<\/P><br \/>\n<P align=justify>La actitud que asumimos ante nuestros estudiantes tambi\u00e9n determinar\u00e1 la apertura que ellos sientan al di\u00e1logo. Evite mencionar sus t\u00edtulos o recalcar la amplitud de experiencia que ha adquirido en el tema. M\u00e1s bien pres\u00e9ntese ante sus estudiantes como uno que, si bien conoce del tema, se une tambi\u00e9n al proceso de aprendizaje que ellos emprenden. Evite, tambi\u00e9n, respuestas que intimiden a sus estudiantes. Cuando humillamos, ridiculizamos o utilizamos sarcasmo ellos sentir\u00e1n que es muy arriesgado abrirse en la clase. Tambi\u00e9n inhibe el di\u00e1logo cuando hacemos declaraciones categ\u00f3ricas que no admiten discusi\u00f3n. Por razones obvias no encontrar\u00e1n sentido alguno en aportar comentarios sobre un tema cerrado. En todo, debemos asegurarnos de comunicar a nuestros estudiantes una actitud de respeto y valorizaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Incorpore espacios para el di\u00e1logo<\/P><br \/>\n<P align=justify>Incluir a los estudiantes en el proceso educativo que acontece dentro del aula no se lograr\u00e1 sin nuestra ayuda. La tendencia de cada uno de nosotros es hablar mucho m\u00e1s de la cuenta. Es muy f\u00e1cil que nos abusemos de nuestra posici\u00f3n como profesores y monopolicemos completamente el tiempo que se le ha asignado al grupo para la clase. Los buenos maestros deliberadamente buscan la forma de incentivar a sus estudiantes a dialogar con el tema expuesto. Algunas de las actividades que facilitar\u00e1n este proceso son los siguientes:<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDivida su presentaci\u00f3n en segmentosSi se le ha asignado un tiempo de cincuenta minutos para realizar su presentaci\u00f3n y sabe que sus estudiantes necesitar\u00e1n procesar la informaci\u00f3n que est\u00e1n recibiendo cada doce minutos, usted deber\u00e1 incorporar a su presentaci\u00f3n al menos cuatro momentos de reflexi\u00f3n y di\u00e1logo. Esto es algo que debe ser planificado e implementado con sensibilidad al paso del tiempo, para que no se vuelva muy extensa y pesada la clase.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nInicie la clase con di\u00e1logo Una buena forma de motivar a los estudiantes es comenzando cada clase con un momento de di\u00e1logo. Este se puede lograr por medio de una pregunta que les obligue a pensar, en forma anticipada, sobre el tema, o un resumen de los puntos principales que se tocaron en la clase anterior. Tambi\u00e9n se puede comenzar retomando una pregunta que qued\u00f3 sin respuesta en la \u00faltima presentaci\u00f3n.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nPlantee preguntas inteligentesEl arte de elaborar una buena pregunta ya lo hemos presentado anteriormente en esta publicaci\u00f3n (vea \u00abLa buena pregunta, clave para fomentar el di\u00e1logo\u00bb, en DesarrolloCristiano.com). Cultive el h\u00e1bito de formular preguntas que invitan al di\u00e1logo sin intimidar ni humillar. A lo largo de la clase usted puede introducir en su presentaci\u00f3n esta clase de preguntas.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nInvite a otros a responderCuando un estudiante hace una pregunta, en lugar de responderla usted invite a la clase a que ellos propongan una respuesta. Esta es una muy conveniente v\u00eda de fomentar el di\u00e1logo entre estudiantes y de animarlos a entender que el profesor no es la \u00fanica persona a quien pueden acudir.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nRealice mini pruebasUna mini prueba toma apenas uno o dos minutos. En ella los estudiantes responden por escrito a una pregunta puntual, resumen una presentaci\u00f3n, identifican el punto principal, o comparten la forma en que lo compartido les ha impactado. Es importante que la respuesta sea breve, pues el objetivo es percibir si el profesor logr\u00f3 conectarse con los estudiantes. Las respuestas pueden ser compartidas en grupo o delante de toda la clase.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDivida en gruposNo hace falta desordenar la clase para esto. Se le pueden dar a los estudiantes tres minutos para compartir con el compa\u00f1ero o la compa\u00f1era la respuesta a una pregunta, una observaci\u00f3n o un declaraci\u00f3n.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nConecte con la vidaPeri\u00f3dicamente debemos hablar de c\u00f3mo el tema abordado se relaciona con la vida de los estudiantes fuera de la clase. Utilice preguntas o ejemplos de la vida real para animarlos a reflexionar sobre c\u00f3mo ellos podr\u00edan llevar a la pr\u00e1ctica los principios compartidos en el grupo.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDeje espacio al finalNo permita que su clase termine sin crear el espacio para que los estudiantes hablen de lo que escucharon. Si ellos no tienen observaciones o preguntas usted puede despertarles una inquietud o alguna interrogante para que ellos se lleven material para la reflexi\u00f3n hasta la pr\u00f3xima clase. La idea es que no se vayan sin una adecuada conclusi\u00f3n de la informaci\u00f3n que han recibido.<\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>En conclusi\u00f3n<\/P><br \/>\n<P align=justify>Involucrar a los estudiantes en el proceso de aprendizaje no es m\u00e1s que el compromiso de crear actividades que los obliguen a pensar acerca del asunto tratado, y a reaccionar a la informaci\u00f3n que se les va presentando en el transcurso de la clase. Al propiciar este ambiente, ellos no se limitar\u00e1n sencillamente a escuchar, sino que desarrollar\u00e1n las habilidades para procesar con inteligencia los conceptos que compartimos con ellos. El resultado de este proceso ser\u00e1 que ellos sabr\u00e1n c\u00f3mo incorporar a sus vidas las verdades que han recibido, inicialmente, en el plano de la mente. Esas verdades, cuando se alojen en sus corazones, producir\u00e1n en ellos la transformaci\u00f3n que anhelamos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Publicado por primera vez en \u00a9Apuntes Pastorales XXV-4, \u00a9Copyright 2008, \u00a0todos los derechos reservados.<\/P><\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Apuntes Pastorales El proceso educativo efectivo se mide por el impacto que logra sobre la vida de los estudiantes, y ellos solamente son formados cuando participan activamente en los momentos de ense\u00f1anza. El tiempo que disponemos para dar una clase es, muchas veces, breve. La informaci\u00f3n que deseamos compartir, sin embargo, es excesiva. 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