{"id":3295,"date":"2015-12-01T01:11:44","date_gmt":"2015-12-01T06:11:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ensenanza-que-motiva\/"},"modified":"2015-12-01T01:11:44","modified_gmt":"2015-12-01T06:11:44","slug":"ensenanza-que-motiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ensenanza-que-motiva\/","title":{"rendered":"Ense\u00f1anza que Motiva"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Howard Hendricks<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El buen maestro debe sumar al buen contenido, a la diligente preparaci\u00f3n y a la metodolog\u00eda din\u00e1mica dentro del aula un ingrediente indispensable: Lograr que sus alumnos sientan entusiasmo por los temas que comparte con ellos.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;En varias conferencias en que he estado uno que otro pastor se me ha acercado y me ha confesado: &laquo;Profe, usted cambi&oacute; el rumbo de mi vida&raquo;.<br \/>\n&laquo;&iexcl;Fant&aacute;stico!&raquo; respond&iacute; &laquo;&iquest;C&oacute;mo ocurri&oacute; eso?&raquo;<br \/>\n&laquo;Hace muchos a&ntilde;os usted afirm&oacute; algo, en una clase, que me abri&oacute; los ojos para considerar el ministerio desde una perspectiva enteramente distinta&raquo;.<br \/>\nNunca deja de asombrarme cu&aacute;nto poder encierra la verdad aun expresada en una sola frase y cu&aacute;n profundamente puede un profesor motivar a otros. La buena ense&ntilde;anza no solamente estimula la mente, sino que despierta las emociones, activa la imaginaci&oacute;n y moviliza la voluntad. Si yo no creyera esto de todo coraz&oacute;n, desesperar&iacute;a, pues no me interesa solamente que mis estudiantes aprendan, sino tambi&eacute;n que cambien sus vidas.<br \/>\nNunca deja de asombrarme cu&aacute;nto poder encierra la verdad aun expresada en una sola frase&#8230; Por supuesto que no siempre nos topamos con ense&ntilde;anzas que motivan. Yo he presenciado algunas clases que produjeron en m&iacute; un verdadero letargo mental en lugar de una revoluci&oacute;n interior. &iquest;Cu&aacute;l es la diferencia entre esta ense&ntilde;anza y una que motiva? &iquest;C&oacute;mo consigue un profesor motivar a sus estudiantes?<br \/>\nBusque que sus&nbsp;estudiantes se identifiquen con usted<br \/>\nMi esposa pertenece a un grupo de periodistas que invit&oacute;, en cierta ocasi&oacute;n, a un conocido escritor de obras de teatro para que les hiciera una presentaci&oacute;n. Acced&iacute; con entusiasmo a acompa&ntilde;arla. Luego de su presentaci&oacute;n &eacute;l abri&oacute; un espacio para preguntas.<br \/>\n&laquo;Quisiera preguntarle&raquo; intervino alguien &laquo;&iquest;c&oacute;mo sabe usted que una obra suya es buena?&raquo;<br \/>\nEl escritor respondi&oacute;: &laquo;Cuando estoy sentado en el auditorio en la presentaci&oacute;n de una de mis obras y, en medio de ella, me dan ganas de gritar &iexcl;ese soy yo!. Entonces s&eacute; que he producido una buena obra&raquo;.<br \/>\nEste hombre ha identificado uno de los principios importantes, no solamente de las buenas obras de teatro, sino de la buena ense&ntilde;anza: nuestro ser interior se moviliza con aquello con lo que podemos identificarnos. Las personas quieren ver representados sus sue&ntilde;os, sus necesidades, sus problemas, sus desaciertos. Nada moviliza tanto a un oyente como su propia realidad, su experiencia, sus emociones, sus luchas. No est&aacute;n tan interesados en escuchar algo nuevo como algo que es relevante a sus propias vidas. Quieren sentir: &laquo;mi maestro me entiende&raquo;.<br \/>\nLas personas quieren ver representados sus sue&ntilde;os, sus necesidades, sus problemas, sus desaciertos. Podemos proceder de varias maneras para que la gente se identifique con nosotros.<br \/>\nNombre los hechos tal cual son<br \/>\nEvite los eufemismos, las ambig&uuml;edades y los rodeos. Son pocas las personas que se identifican con las indirectas. Hablar de lo que no es simplemente nos separa de la gente. Por otro lado, la comunicaci&oacute;n directa y honesta es muy atractiva. Yo he obtenido muy buena respuesta en encuentros de hombres, por ejemplo, porque intento hablar directo al coraz&oacute;n de ellos. Los hombres responden a esta clase de comunicaci&oacute;n. No estoy hablando de utilizar el choque, sino de la ense&ntilde;anza directa. Las personas se identifican con aquello que concierne al mundo real en que viven, no con lo que pertenece a un ideal inexistente. Est&aacute;n menos interesadas en c&oacute;mo deben ser los hechos que en la manera en que realmente son.<br \/>\nPresente temas en los que su audiencia se interesa<br \/>\nEl pastor Charles Swindoll lee muchos de los libros de Erma Bombeck, que es la reina de lo cotidiano. Ella escribe acerca de la vida diaria de 99% de los habitantes del planeta. No hemos de sorprendernos, entonces, que la gente se sienta identificada con ella. Por esto, yo intento conectar mis ense&ntilde;anzas con la frustraci&oacute;n que sienten los padres con sus adolescentes, la desilusi&oacute;n que los profesionales sienten con sus carreras, la ansiedad de los matrimonios por las finanzas u otros aspectos reales de la vida cotidiana.<br \/>\nComparta sus propias luchas<br \/>\nLuego de asistir a un seminario un amigo m&iacute;o me coment&oacute;: &laquo;Me hubiera gustado que, aunque sea una sola vez, la profesora hubiera confesado alg&uacute;n pecado o compartido alguna lucha personal. Acab&eacute; pensando que ella pertenece a una dimensi&oacute;n de la vida diferente a la m&iacute;a&raquo;.<br \/>\n&quot;Me hubiera gustado que, aunque sea una sola vez, la profesora hubiera confesado alg&uacute;n pecado o compartido alguna lucha personal&#8230;&quot; Un profesor que se muestra s&uacute;per piadoso con frecuencia desanima m&aacute;s a sus estudiantes de lo que pretend&iacute;a motivarlos. Cuando termina su clase, la mayor&iacute;a de los estudiantes sienten que nunca van a ser como esa persona. Por otro lado, encuentro que cuando yo comparto mis errores y fracasos, mis estudiantes se sienten motivados a compartir cu&aacute;nto significa esto para ellos. Repentinamente sienten que queda esperanza para ellos tambi&eacute;n.<br \/>\nNo estoy hablando, aqu&iacute;, de un &laquo;strip tease&raquo; emocional, que revela intimidades inapropiadas. M&aacute;s bien me refiero a permitir a los estudiantes saber que los profesores no llevan toda su vida en perfecto orden. Podemos confesarles, por ejemplo: &laquo;La verdad es que yo no conozco todas las respuestas sobre la oraci&oacute;n, pero s&iacute; estoy comprometido con crecer en mi experiencia con ella. Estas son las verdades que Dios me est&aacute; ense&ntilde;ando en esta etapa de la vida&raquo;. Cuando procedemos as&iacute;, las personas piensan: &laquo;ese soy yo. Est&aacute; hablando de mi situaci&oacute;n&raquo;.<br \/>\nEsto no significa que no podamos compartir nuestras victorias. De otro modo no ser&iacute;amos m&aacute;s que ciegos, gu&iacute;as de ciegos. No obstante, el mensaje debe ser: &laquo;Soy una persona en proceso de ser transformada. Dios me ha concedido algunas victorias, pero no siempre las he obtenido&raquo;.<br \/>\nConstruya relaciones de confianza<br \/>\nCuanto m&aacute;s me involucro con mis estudiantes m&aacute;s prolongado llegar&aacute; a ser el impacto que ejerza sobre sus vidas. Con seguridad algunos poseen la capacidad de escuchar algunas frases y pueden construir un ministerio con eso, pero la mayor&iacute;a de las personas necesitan contacto personal y confianza en quien les ense&ntilde;a.<br \/>\nNo se trata de otra ciencia que conocer a los estudiantes y dejar que lo conozcan a uno. Establecer esta clase de confianza no resulta complicado. No se trata de otra ciencia que conocer a los estudiantes y dejar que lo conozcan a uno. Aun cuando un profesor es muy diferente en personalidad e intereses, los oyentes se identificar&aacute;n con &eacute;l si lo perciben como un amigo. Por tanto no se encierre en una oficina. Yo procuro pasar todo el tiempo que pueda en los pasillos y las instalaciones del seminario, frecuentando los lugares donde suelen encontrarse mis estudiantes. All&iacute; surgen las mejores conversaciones sobre la vida.<br \/>\nCuando me encuentro con alguno de ellos siempre le pregunto qu&eacute; es lo que est&aacute; aconteciendo en su vida. En pocos minutos el estudiante empieza a plantear preguntas y yo acabo ense&ntilde;ando m&aacute;s en ese momento que dentro del aula. El resultado principal es este: por la confianza que hemos construido, ese estudiante se identifica conmigo y se sentir&aacute; m&aacute;s motivado dentro del aula.<br \/>\nUtilice el humor<br \/>\nEn cierta ocasi&oacute;n, en una clase, el timbre son&oacute; antes que terminar&aacute; lo que estaba ense&ntilde;ando. Mir&eacute; hacia el reloj de la pared y anunci&eacute;: &laquo;&iexcl;Uno de estos d&iacute;as voy a dispararle a ese bendito reloj!&raquo; La pr&oacute;xima clase, cuando ocurri&oacute; lo mismo, un estudiante se par&oacute; y le dispar&oacute; al reloj con un dardo de goma. La clase irrumpi&oacute; en risas y nos alegr&oacute; el rato a todos.<br \/>\nEl sentido del humor ayuda a que la gente se identifique con el profesor por varias razones. A las personas las une re&iacute;rse por los mismos motivos. El humor muestra indirectamente las locuras que padecemos como humanos. Y tambi&eacute;n ubica a todos en un mismo plano.<br \/>\nComo la vida est&aacute; repleta de situaciones c&oacute;micas, a las personas les cuesta relacionarse con alguien que siempre est&aacute; serio. El humor muestra que somos reales, por lo que, aun cuando estoy abarcando un tema serio, le a&ntilde;ado siempre una cuota de humor a mi clase.<br \/>\nDemuestre fe en sus estudiantes<br \/>\nCharles Swindoll, que fue uno de mis estudiantes en el Seminario Teol&oacute;gico de Dallas, una vez me confes&oacute;: &laquo;Lo que m&aacute;s me gustaba de usted es que cre&iacute;a en m&iacute; cuando yo a&uacute;n no cre&iacute;a en m&iacute; mismo&raquo;.  &laquo;Lo que m&aacute;s me gustaba de usted es que cre&iacute;a en m&iacute; cuando yo a&uacute;n no cre&iacute;a en m&iacute; mismo&raquo;Cuenta que una vez le dej&eacute; una nota en un trabajo: &laquo;Charles, si contin&uacute;as de esta manera, un d&iacute;a llegar&aacute;s a ser un gran escritor&raquo;. &Eacute;l siempre fue una persona disciplinada, con abundancia de entusiasmo para todo, pero por alguna raz&oacute;n, quiz&aacute;s en parte por su crianza y en parte por su personalidad, no cre&iacute;a en s&iacute; mismo. No fue por mi astucia que pude observar en &eacute;l su potencial de alcanzar elevadas metas, pues estaba a la vista de todos. Pero s&iacute; fue importante que yo escogiera darle un voto de confianza a una persona que a&uacute;n no hab&iacute;a desarrollado su pleno potencial.<br \/>\nUna afirmaci&oacute;n posee extraordinario poder para motivar a una persona a que se proyecte hacia grandes empresas. En lo personal, siete principios me han ayudado a impactar la vida de otros por medio de la afirmaci&oacute;n<br \/>\nLim&iacute;tese a los hechos<br \/>\nCuando afirmamos a otros no podemos emplear adulaciones. Eso fracasa todas las veces. Cuando indiscriminadamente lisonjeamos a todo el mundo, acabamos perdiendo credibilidad. Adem&aacute;s, al afirmar a otro intente identificar en &eacute;l caracter&iacute;sticas puntuales. En lugar de expresarle: &laquo;me gusta la forma en que escribes&raquo;, ind&iacute;quele: &laquo;tus frases son compactas y puntuales&raquo;.<br \/>\nComience con lo positivo<br \/>\nLos predicadores y maestros con frecuencia se concentran en la cr&iacute;tica. Se muestran m&aacute;s molestos por lo negativo que impresionados por lo positivo. No cabe duda de que debemos se&ntilde;alar los aspectos negativos de un tema, pero todo en su justa medida. Por ejemplo, si una persona cometi&oacute; veintisiete errores en el serm&oacute;n que predic&oacute;, necesito primeramente hablar de los dos aspectos muy buenos que observ&eacute; en &eacute;l. Una vez que yo he afirmado el valor de esos dos elementos buenos que posee, puedo preguntarle si le gustar&iacute;a saber de otras formas en que puede mejorar. La mayor&iacute;a de las personas me aseguran que s&iacute;, porque se sienten valorados por los primeros comentarios que he compartido con ellos.<br \/>\nSea reiterativo<br \/>\nUn conocido entrenador de football americano&nbsp;me comparti&oacute; que &eacute;l le repet&iacute;a muchas veces a sus jugadores su fe en el potencial que ellos pose&iacute;an. Al preguntarle por qu&eacute;, me respondi&oacute;: &laquo;He descubierto que necesitan escucharlo muchas veces, porque el efecto de estas palabras comienza a verse solamente luego de un tiempo&raquo;.<br \/>\nUsted no puede quebrar, en un solo d&iacute;a, los pensamientos negativos que posee un estudiante, ni puede cambiar su perspectiva con una sola afirmaci&oacute;n. Durante a&ntilde;os ellos se han orientado por miles de pensamientos negativos, uno atr&aacute;s del otro. Ya han llegado a ser tan parte de ellos que sus fracasos solamente servir&aacute;n para afianzarlos, tal cual ocurre tambi&eacute;n en nuestras vidas. Aun cuando hayamos comenzado a afirmar a nuestros estudiantes, experimentar&aacute;n nuevos reveces. Por esto, la afirmaci&oacute;n reiterada puede ayudar a contrarrestar el efecto.<br \/>\nAn&iacute;melos a que establezcan sus propias metas<br \/>\nUna vez que un estudiante ya ha comenzado a crecer, yo intento motivarlo a que me supere. No poseo la capacidad de hacer todo bien, pero s&iacute; puedo motivar a otros a que logren su potencial en Cristo Jes&uacute;s. Para eso, como proceden las &aacute;guilas con sus polluelos, debo &laquo;echarlas del nido&raquo; y buscar no solamente que vuelen, sino que &iexcl;remonten las alturas!<br \/>\nUn d&iacute;a, despu&eacute;s de una clase, un estudiante me pregunt&oacute; si pod&iacute;a darle un desaf&iacute;o mayor. Le asegur&eacute; que su petici&oacute;n no representaba ning&uacute;n problema para m&iacute;, y llam&eacute; a un amigo que trabaja en un centro de detenci&oacute;n para delincuentes juveniles. &laquo;Uno de mis estudiante necesita m&aacute;s educaci&oacute;n&raquo; le anunci&eacute;. &laquo;Ning&uacute;n problema&raquo;, me afirm&oacute;. &laquo;Lo estar&eacute; esperando&raquo;.<br \/>\nCuando lleg&oacute; al centro lo ubicaron en una celda con un hombre que ya hab&iacute;a estado bajo arresto en otras ocasiones. &laquo;Eh, &iquest;cu&aacute;l es tu historia?&raquo; le pregunt&oacute; el delincuente en forma socarrona. &laquo;Todos los d&iacute;as mandan a alguien aqu&iacute; y cada uno cuenta una historia diferente. La tuya, &iquest;cu&aacute;l es?&raquo;.<br \/>\nCuando ese estudiante regres&oacute;, me confes&oacute;: &laquo;&iexcl;Eso result&oacute; duro! Necesito ayuda para comunicarme con personas como aquel delincuente. &iquest;Podr&iacute;a darme alg&uacute;n material que me pueda ayudar?&raquo; De modo que nos sentamos y elaboramos un programa de lectura para ayudarlo a alcanzar nuevas metas en su vida.<br \/>\nAfirme en p&uacute;blico<br \/>\nCierto d&iacute;a, durante el servicio en la iglesia, el pastor pidi&oacute; a una mujer que subiera a la plataforma. &laquo;Quisiera compartirles&raquo; anunci&oacute; a la congregaci&oacute;n &laquo;que Mar&iacute;a lleva siete a&ntilde;os trabajando con adolescentes. La semana pasada tres de las chicas entregaron su vida a Cristo&raquo;. La congregaci&oacute;n irrumpi&oacute; en aplausos y festejos. Esto no solo anim&oacute; el coraz&oacute;n de la maestra. Tengo certeza de que muchos de los presentes se preguntaron: &laquo;&iquest;C&oacute;mo puedo involucrarme en un ministerio como el de ella?&raquo;<br \/>\nCelebre los descubrimientos de sus estudiantes<br \/>\nMostramos nuestra confianza en los estudiantes cuando les tratamos con respeto. Mostramos nuestra confianza en los estudiantes cuando les tratamos con respeto. Para la persona que ense&ntilde;a, esta confianza significa tomar con seriedad los descubrimientos y las propuestas de ellos. Si hablamos con entusiasmo de lo que sabemos, pero reaccionamos con indiferencia ante lo que comparten los estudiantes, les haremos sentir que son unos ignorantes. Con esa actitud provocamos que pierdan la confianza en estudiar por s&iacute; mismos la Palabra y encarar nuevos proyectos.<br \/>\nYo trato a mis estudiantes como si fueran asombrosamente inteligentes. Me entusiasmo m&aacute;s por los descubrimientos de ellos que por los m&iacute;os. Anoto numerosas observaciones en sus trabajos y busco la forma de animar a la clase a que lean los escritos de sus compa&ntilde;eros. Aunque ense&ntilde;o desde hace treinta a&ntilde;os, sigo mostrando mucho entusiasmo por sus descubrimientos, tanto como si fueran m&iacute;os. &iexcl;Y esto no es fingido! Sinceramente me apasiona ver que mis estudiantes est&aacute;n aprendiendo.<br \/>\nResalte potencial<br \/>\nSi yo me enterara que en mi interior gozo de algunas reservas de petr&oacute;leo, que a&uacute;n no han sido aprovechadas, lo m&aacute;s probable es que comenzar&iacute;a a &iexcl;construir de inmediato algunos pozos! Cuando yo reconozco el potencial de uno de mis estudiantes le estoy ayudando a pensar: &laquo;Puede ser que hoy no sea todo lo eficaz que yo quisiera ser como padre, pero alg&uacute;n d&iacute;a alcanzar&eacute; la plenitud de mi potencial&raquo;. O quiz&aacute;s a que sue&ntilde;e: &laquo;Actualmente no soy tan buen consejero, pero un d&iacute;a de estos llegar&eacute; a ser uno sobresaliente&raquo;.<br \/>\nDurante mis a&ntilde;os como estudiante en Wheaton, el profesor que m&aacute;s me motiv&oacute; fue Merrill Tenney. La raz&oacute;n por la que despertaba en m&iacute; tal pasi&oacute;n era que &eacute;l cre&iacute;a en m&iacute; y me lo hac&iacute;a saber. En una ocasi&oacute;n me abraz&oacute; y me asegur&oacute;: &laquo;Howie, creo que el Se&ntilde;or ha preparado para vos un gran futuro, y quisiera que sepas que cuentas con 100% de mi apoyo&raquo;. Yo era apenas un estudiante inexperto, y este gran profesor de Nuevo Testamento me estaba dando su voto de confianza. &Eacute;l ve&iacute;a mi potencial y eso me motiv&oacute; a extenderme hacia metas superiores.<br \/>\nDesarrolle las capacidades de las personas<br \/>\nEn una encuesta realizada en el Seminario Teol&oacute;gico de Dallas y otros seminarios descubrimos que el problema principal que los estudiantes han identificado en ellos es la falta de confianza. Se sienten limitados, paralizados y desanimados por la falta de confianza. No obstante, muchos de ellos son personas de alto calibre que han recibido excelente capacitaci&oacute;n en las mejores escuelas.<br \/>\nPor esto es tan importante que los estudiantes experimenten genuinos desaf&iacute;os en su vida, pues estos propiciar&aacute;n transformaciones dram&aacute;ticas en ellos. Yo opino que son producto de nuestra cultura. La confianza no surge de una vida c&oacute;moda, sino de la capacidad de sobreponerse a la adversidad. La mayor&iacute;a de nuestros estudiantes han llevado una vida sin complicaciones; no se han visto en la necesidad de enfrentar una importante crisis financiera o una severa aflicci&oacute;n personal. Pocos han pasado por una profunda prueba que haya colocado al l&iacute;mite sus recursos y los haya obligado a depender absolutamente de Dios.<br \/>\nUno se siente motivado cuando sabe que &laquo;todo lo puedo en Cristo Jes&uacute;s que me fortalece&raquo;. Pablo escribi&oacute; esas palabras a la iglesia en Filipos luego de haberles descrito las circunstancias adversas que hab&iacute;a conseguido superar con la ayuda de Dios. Pablo hab&iacute;a probado en carne propia que Dios pod&iacute;a trabajar en &eacute;l. Por esto es tan importante que los estudiantes experimenten genuinos desaf&iacute;os en su vida, pues estos propiciar&aacute;n transformaciones dram&aacute;ticas en ellos.<br \/>\nLa ense&ntilde;anza que motiva, por lo tanto, siempre estar&aacute; m&aacute;s interesada en el &laquo;c&oacute;mo&raquo; que en el &laquo;deber&iacute;a&raquo;. Saber lo que deben llevar a cabo sin conocer c&oacute;mo deber&iacute;a lograrlo acaba desmoralizando a la gente, porque provocar&aacute; cada vez m&aacute;s un sentimiento de fracaso. Es como mostrar a novatos de football un partido de un campeonato mundial y exhortarlos: &laquo;&iexcl;ustedes deber&iacute;an jugar de esa manera!&raquo;. La distancia que los separa de lo que son a lo que deber&iacute;an ser resulta tan extensa que les es imposible identificar los pasos que se deben tomar para llegar a esa meta. Cuando nos concentramos en las habilidades y las capacidades de una persona, le estamos mostrando el camino.<br \/>\nPor ejemplo, la mayor&iacute;a de las personas no leen la Palabra porque no saben c&oacute;mo hacerlo. Les gustar&iacute;a saber, de primera mano, lo que Dios quiere decirles, pero toman por sentado que la Biblia es para profesionales, pastores y maestros. Personas como un carpintero, un vendedor o un camionero, si no se les ense&ntilde;a el c&oacute;mo, sentir&aacute;n que la lectura diaria de las Escrituras es un privilegio inalcanzable, y se sentir&aacute;n culpables por no leerla. Lo que les falta son herramientas para estudiar la Palabra, no capacidad para leerla y entenderla.<br \/>\nAbarque las necesidades de la gente<br \/>\nLo que motiva a un maestro a ense&ntilde;ar y a un estudiante a aprender son dos asuntos muy diferentes. A los maestros muchas veces los motiva el conocimiento y la experiencia de la ense&ntilde;anza, la posibilidad de comunicar a otros verdades que ven como importantes para la vida. Los estudiantes, en cambio, generalmente son movidos por sus necesidades, y por este filtro ven el mundo que los rodea. El resultado es que muchos maestros responden a preguntas que los estudiantes no se est&aacute;n planteando.<br \/>\nCuando un maestro habla a las necesidades de un estudiante, sin embargo, nunca le faltar&aacute;n estudiantes con apetito por aprender. Cuanto m&aacute;s intensa sea la necesidad de las personas, m&aacute;s vigorosos resultar&aacute;n sus deseos de estudiar. Una pareja, cuyo matrimonio se est&eacute; desmoronando, prestar&aacute; m&aacute;s atenci&oacute;n a un serm&oacute;n sobre la armon&iacute;a en el hogar, pero no estar&aacute;n muy interesados en una pr&eacute;dica sobre &laquo;La soberan&iacute;a de Dios y la libertad del ser humano&raquo;.<br \/>\nLas necesidades percibidas por las personas de una vida m&aacute;s ordenada, una familia m&aacute;s satisfecha, un empleo consolidado son apenas los s&iacute;ntomas de una necesidad m&aacute;s profunda, de seguridad, compa&ntilde;erismo y significado en la vida. La Biblia se especializa en estas necesidades, y el buen maestro sabe c&oacute;mo ligar estas necesidades b&aacute;sicas con las necesidades percibidas. Por ejemplo, un hombre puede verse paralizado por el temor a perder su trabajo y demanda muestras de seguridad que calmen su ansiedad, pero su verdadera necesidad es confiar en el Dios que nunca lo abandonar&aacute;. Si logro demostrarle con claridad que al conocer m&aacute;s &iacute;ntimamente al Se&ntilde;or conseguir&aacute; calmar sus ansiedades, obtendr&aacute; un mayor grado de confianza, aun en el caso de que llegara a perder su empleo.<br \/>\nMuchos maestros son muy buenos para hablar, pero\u0085 no saben escuchar. Yo animo a pastores a que inviten a alguien para tomar un caf&eacute;, que le hagan preguntas, y que guarden silencio mientras la persona habla. &laquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando en tu vida? &iquest;Qu&eacute; asuntos te roban el sue&ntilde;o? &iquest;Qu&eacute; desaf&iacute;os est&aacute;s enfrentando? &iquest;En qu&eacute; &aacute;rea experimentas tus luchas m&aacute;s intensas?&raquo;<br \/>\nLos laicos muchas veces sienten que los pastores descienden del cielo el domingo por la ma&ntilde;ana y vuelven a ascender el domingo por la noche, pues en realidad toda su apariencia es como si no vivieran en este planeta. Cuando usted predica sobre temas que han surgido en las conversaciones que ha sostenido con su propia gente, su audiencia sentir&aacute; que usted ha estado hurgando sus cartas.<br \/>\nAun algo tan abstracto como la ense&ntilde;anza de doctrinas puede ser enfocada desde las necesidades de la gente. La mayor&iacute;a, en estos tiempos, muestra poco inter&eacute;s en la teolog&iacute;a. Aunque no lo sepan, sin embargo, es un asunto vital para todos. Cuando un hombre acaba de perder a su esposa, por ejemplo, el asunto de la soberan&iacute;a de Dios se torna candente.<br \/>\nPor esto, yo utilizo casos puntuales de la vida real para referirme a diferentes aspectos teol&oacute;gicos cuando ense&ntilde;o esta materia. En mi opini&oacute;n, la teolog&iacute;a no est&aacute; relacionada con un conjunto de verdades abstractas, sino con las respuestas de la Biblia a los problemas m&aacute;s complejos del ser humano. Cuando logro convencer a las personas de que en la Biblia encontrar&aacute;n verdades que cambiar&aacute;n su vida, que las convertir&aacute;n en mejores personas, contestar&aacute; su m&aacute;s complejas preguntas, y guiar&aacute; todas sus decisiones, se sienten motivadas a estudiarla.<br \/>\nPor &uacute;ltimo, existe un elemento adicional. John Stott, en cierta oportunidad, me dijo: &laquo;Yo he descubierto que no resulta dif&iacute;cil ser b&iacute;blico si uno no est&aacute; interesado en ser actual. Y no resulta nada dif&iacute;cil ser actual si a uno no le importa ser b&iacute;blico. Ser b&iacute;blico y actual es lo que el arte de la ense&ntilde;anza cristiana encierra &raquo;.<br \/>\nY esa es, tambi&eacute;n, la clave para motivar a otros a aprender.&nbsp;<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Adaptado del libro Mastering Teaching, 1991. \u00a9 Christianity Today. Se usa con permiso. \u00a9Apuntes Pastorales XXV-4. Los derechos de la adaptaci\u00f3n y la traducci\u00f3n del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol pertenecen a DesarrolloCristiano.com, \u00a9 Copyright 2008-2009.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Howard Hendricks El buen maestro debe sumar al buen contenido, a la diligente preparaci\u00f3n y a la metodolog\u00eda din\u00e1mica dentro del aula un ingrediente indispensable: Lograr que sus alumnos sientan entusiasmo por los temas que comparte con ellos. &nbsp;En varias conferencias en que he estado uno que otro pastor se me ha acercado y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ensenanza-que-motiva\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEnse\u00f1anza que Motiva\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}