{"id":32950,"date":"2016-06-13T12:34:01","date_gmt":"2016-06-13T17:34:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/46o-aniversario-de-la-humanae-vitae-una-nueva-vision-sobre-el-amor-2\/"},"modified":"2016-06-13T12:34:01","modified_gmt":"2016-06-13T17:34:01","slug":"46o-aniversario-de-la-humanae-vitae-una-nueva-vision-sobre-el-amor-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/46o-aniversario-de-la-humanae-vitae-una-nueva-vision-sobre-el-amor-2\/","title":{"rendered":"46\u00ba aniversario de la Humanae Vitae: una nueva visi\u00f3n sobre el&nbsp;amor"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Salvador Aragon\u00e9s<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Los temas de la trasmisi&oacute;n de la vida y de la paternidad responsable est&aacute;n en el centro de la enc&iacute;clica <em>\u201cHumanae Vitae\u201d<\/em> que promulg&oacute; el papa Pablo VI el d&iacute;a de Santiago hace 46 a&ntilde;os, en 1968. Fue &#8211;y es&#8211; una enc&iacute;clica muy discutida porque aborda un problema sociol&oacute;gicamente \u201cantimoderno\u201d, como es la defensa de la naturaleza humana y la natalidad responsable que se enfrentaba al \u201c<em>birth control<\/em>\u201d tan de moda entonces. Esta enc&iacute;clica es uno de los documentos del magisterio de la Iglesia que servir&aacute; de base para el pr&oacute;ximo S&iacute;nodo Extraordinario sobre la Familia que se celebrar&aacute; el pr&oacute;ximo octubre.&nbsp; Pablo VI ser&aacute; beatificado este oto&ntilde;o en Roma.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Recuerdo que esta enc&iacute;clica, presentada mediante ruedas de prensa en todos los pa&iacute;ses del mundo los &uacute;ltimos d&iacute;as de julio de 1968, levant&oacute; una gran pol&eacute;mica, no solo en el mundo laico, sino tambi&eacute;n entre algunos te&oacute;logos, expertos y hasta obispos que no entendieron del todo bien el fondo pues la enc&iacute;clica exige amor y responsabilidad a los esposos tomando el Concilio Vaticano II como gu&iacute;a.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Incluso las mismas p&aacute;ginas del diario \u201c<em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>\u201d, por gracia del cardenal Tardini, publicaron algunas cr&iacute;ticas procedentes de obispos de los Estados Unidos y de Canad&aacute; en ese verano de 1968. Pablo VI ya anuncia en el texto de la enc&iacute;clica que esta levantar&aacute; polvareda, pero afirma que la Iglesia tiene el deber que proclamar su magisterio sobre lo que es b&aacute;sico en el ser del hombre creado por Dios, como es su naturaleza tal como Dios lo cre&oacute;. La Iglesia ha sido siempre, como atestigua el Evangelio, \u201csigno de contradicci&oacute;n\u201d porque tiene la obligaci&oacute;n de \u201cproclamar con humilde firmeza la ley moral, natural y evang&eacute;lica. La Iglesia no ha sido la autora de ellas ni por tanto puede ser su &aacute;rbitro, sino solamente su depositaria e int&eacute;rprete\u201d, dice la enc&iacute;clica.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El Concilio Vaticano II &nbsp;no abord&oacute; el tema de la natalidad, pues Pablo VI dijo que lo har&iacute;a personalmente. Era un tema muy pol&eacute;mico \u2013y lo es todav&iacute;a\u2014debido, seg&uacute;n se comentaba entonces, al incremento demogr&aacute;fico del mundo y a las corrientes que favorec&iacute;an&nbsp; la libertad sexual, a trav&eacute;s del control artificial de los nacimientos. Se dec&iacute;a en aquella &eacute;poca que la poblaci&oacute;n crece m&aacute;s aprisa que los alimentos y que hacia el a&ntilde;o 2020 no habr&iacute;a alimentos para todos los humanos. Ya estamos a las puertas del 2020 y hay alimentos en abundancia en el mundo, aunque muy mal repartidos. Hoy la demograf&iacute;a no es una cuesti&oacute;n que alarma al hombre del siglo XXI.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El matrimonio y su relaci&oacute;n con la natalidad era estudiado por una comisi&oacute;n \u201cad hoc\u201d, pero sus miembros, en los a&ntilde;os sesenta, no se pusieron de acuerdo, por lo que Pablo VI decidi&oacute; promulgar la enc&iacute;clica despu&eacute;s de \u201cmadura reflexi&oacute;n\u201d y de mucha oraci&oacute;n para abordar este \u201ccomplejo argumento\u201d. Las bases doctrinales de la enc&iacute;clica est&aacute;n en primer lugar en la Revelaci&oacute;n, en el Antiguo y Nuevo testamentos, y en segundo lugar en el magisterio de la Iglesia, especialmente en la Constituci&oacute;n Pastoral \u201c<em>Gaudium et Spes<\/em>\u201d (nn. 49, 50, 51 y 52) del Concilio Vaticano II.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La <em>Humanae Vitae<\/em> parte de la base que Dios es amor (Jn. 4, 8) que se refleja en el amor de los esposos entre s&iacute;, a trav&eacute;s del cual colaboran con la obra de la creaci&oacute;n y procreaci&oacute;n y educaci&oacute;n de los hijos. Esta procreaci&oacute;n debe realizarse de acuerdo con las leyes que Dios ha puesto en la naturaleza del hombre y de la mujer, los cuales por medio del acto conyugal abierto a la vida colaboran con Dios en la procreaci&oacute;n y educaci&oacute;n de los hijos.<\/p>\n<p align=\"justify\"> El \u201camor conyugal \u2013dice la enc&iacute;clica\u2014es ante todo un amor plenamente humano, es decir sensible y espiritual al mismo tiempo. No es por tanto una simple efusi&oacute;n del instinto y del sentimiento, sino que es tambi&eacute;n y principalmente un acto de la voluntad libre\u201d destinado a crecer mediante las alegr&iacute;as y dolores que da la vida. El amor entre los esposos es \u201ctotal\u201d, &nbsp;&nbsp;\u201cfiel y exclusivo hasta la muerte\u201d, y \u201cfecundo\u201d, como lo testifican los esposos en el momento de unirse en matrimonio. Los hijos \u201cson el don m&aacute;s excelente del matrimonio y contribuyen al mayor bien de los padres\u201d.<\/p>\n<div class=\"multipage_separator\"><\/div>\n<p align=\"justify\"> Por otro lado, en cuanto al n&uacute;mero de hijos, los padres deben actuar de forma madura con una \u201cpaternidad responsable\u201d que significa, por una parte, el conocimiento pleno de las leyes biol&oacute;gicas que forman la naturaleza humana. De otra parte, se entiende por paternidad responsable cuando, por \u201cmotivos graves\u201d, ya sea por \u201clas condiciones f&iacute;sicas, econ&oacute;micas, psicol&oacute;gicas y sociales\u201d, y tras madura reflexi&oacute;n deciden \u201cevitar un nuevo nacimiento durante alg&uacute;n tiempo o por tiempo indefinido\u201d utilizando los periodos inf&eacute;rtiles de la mujer. \u201cLa paternidad responsable \u2013a&ntilde;ade la enc&iacute;clica\u2014comporta el dominio necesario que deben ejercer la raz&oacute;n y la voluntad sobre el instinto y las pasiones\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La enc&iacute;clica afirma que la uni&oacute;n de los esposos y la procreaci&oacute;n son inseparables. El acto conyugal debe ser un acto de amor rec&iacute;proco, de donaci&oacute;n del uno al otro. As&iacute;, un acto \u201cimpuesto\u201d al otro c&oacute;nyuge, normalmente a la mujer, \u201cno es un acto de amor\u201d porque el amor exige renuncia y entrega al otro.<\/p>\n<p align=\"justify\"> Dicho esto, la<em> Humanae Vitae<\/em> establece las \u201cv&iacute;as l&iacute;citas\u201d para que la procreaci&oacute;n siga los planes que Dios ha establecido para la naturaleza humana. Es l&iacute;cito, cuando existan razones de peso, evitar los hijos aprovechando los periodos infecundos de la mujer, es decir siguiendo el proceso natural. Sin embargo, hay que excluir absolutamente la v&iacute;a de la interrupci&oacute;n directa del proceso generador\u201d, as&iacute; como el aborto querido y procurado. Tambi&eacute;n hay que excluir todo lo que haga imposible voluntariamente la procreaci&oacute;n, como la esterilizaci&oacute;n y el uso de medios artificiales para impedir los nacimientos. La diferencia fundamental entre los medios artificiales y los naturales es que&nbsp; los primeros&nbsp; \u201cimpiden el desarrollo de los procesos naturales\u201d mientras que los segundos siguen los procesos seg&uacute;n la naturaleza.&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"> Para conseguir un mayor respeto y defensa de la naturaleza del hombre, tal como la cre&oacute; Dios, es necesario crear un ambiente favorable a la castidad, en la familia, en la educaci&oacute;n y en la vida p&uacute;blica, un ambiente favorable \u201cal triunfo de la libertad sobre el libertinaje, mediante el respeto del orden moral\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"> La ciencia debe investigar m&aacute;s en este tema. Tanto que ha avanzado la ciencia en el conocimiento del hombre, deber&iacute;a avanzar en el conocimiento de los \u201critmos naturales\u201d que permite una regulaci&oacute;n de los nacimientos. La enc&iacute;clica se dirige a los cient&iacute;ficos, especialmente a los cat&oacute;licos, para que investiguen en este terreno y demuestren emp&iacute;ricamente que \u201cno puede haber verdadera contradicci&oacute;n entre las leyes divinas que regulan la transmisi&oacute;n de la vida y aquellas que favorecen un aut&eacute;ntico amor conyugal\u201d.<br \/> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Salvador Aragon\u00e9s Los temas de la trasmisi&oacute;n de la vida y de la paternidad responsable est&aacute;n en el centro de la enc&iacute;clica \u201cHumanae Vitae\u201d que promulg&oacute; el papa Pablo VI el d&iacute;a de Santiago hace 46 a&ntilde;os, en 1968. 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