{"id":33027,"date":"2016-06-13T12:37:07","date_gmt":"2016-06-13T17:37:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-nino-no-nacido-reconocer-el-trauma-para-superarlo\/"},"modified":"2016-06-13T12:37:07","modified_gmt":"2016-06-13T17:37:07","slug":"un-nino-no-nacido-reconocer-el-trauma-para-superarlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-nino-no-nacido-reconocer-el-trauma-para-superarlo\/","title":{"rendered":"Un ni\u00f1o no nacido: reconocer el trauma para&nbsp;superarlo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Emanuele D&#039;Onofrio<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">No los hemos cogido en brazos, no les hemos visto llorar, agitarse ni sonre&iacute;r en una cuna, pero han existido. Son los ni&ntilde;os no nacidos, v&iacute;ctimas de una decisi&oacute;n de los padres o bien de la crueldad de las circunstancias. Han existido, y siguen existiendo. Un ni&ntilde;o no nacido es una presencia invisible para la mujer que lo ha perdido, una identidad que a ella le cuesta reconocer y distinguir de s&iacute; misma, pero que existe y es un grito en su vida y a veces, no siempre, en la vida de su padre. Esta ausencia provoca un dolor que puede hundirse en la depresi&oacute;n, en la ansiedad, y causar consecuencias muy graves.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPor eso desde hace mucho tiempo, la doctora Benedetta Fo&agrave;, psic&oacute;loga, se ha dedicado a las personas que, despu&eacute;s de haber perdido o dejado ir a un hijo, se descubren en dificultad. Se ocupa de ellas personalmente, en su despacho y en seminarios intensivos. Uno de ellos se est&aacute; celebrando estos d&iacute;as en Roma, en la casa <em>Parva Domus Marie<\/em>, que dirige el padre Roberto Panizzo, de la comunidad<em> Pia Unione dei Figli e Figlie del Cuore Immacolato di Maria<\/em>.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Doctora Fo&agrave;, &iquest;c&oacute;mo nace la idea de este seminario? <\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFo&agrave;: Es el segundo de este tipo, despu&eacute;s del de septiembre de 2013 en Medjugorje, siempre hu&eacute;spedes de una estructura de don Roberto. Ahora lo celebramos en Roma, con siete personas.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl encuentro se divide en dos partes: en una intentamos explicar por qu&eacute; es necesario elaborar el luto, qu&eacute; es el estr&eacute;s post-aborto, qu&eacute; es el &ldquo;s&iacute;ndrome del superviviente&rdquo;, para ayudar a las personas a comprender lo que est&aacute;n viviendo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>Si uno no da un nombre a su propio malestar, no reconoce el s&iacute;ntoma que siente, mientras que reconoci&eacute;ndolo puede elaborarlo y dejarlo marchar<\/strong>. En la segunda parte nos dividiremos en dos grupos, uno dirigido por m&iacute; y otro por una colega, en el que estas personas tendr&aacute;n tiempo para contar su historia.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Cu&aacute;l es normalmente el itinerario de la mujer que atraviesa este luto?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFo&agrave;: Una mujer puede perder a su hijo espont&aacute;neamente, o bien puede provocar el aborto: el luto se da en ambos casos. Yo recibo llamadas telef&oacute;nicas m&aacute;s de mam&aacute;s que han tenido un aborto espont&aacute;neo y est&aacute;n destruidas. <strong>Su vida se detiene, la psique se detiene en el elemento p&eacute;rdida y no consigue superarlo<\/strong>: en este caso, todas las energ&iacute;as de la mujer van al llanto, a la baja autoestima. Todo esto induce la depresi&oacute;n, e inmediatamente despu&eacute;s a los estados de ansiedad.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPero esta sensaci&oacute;n de vac&iacute;o la tienen tambi&eacute;n las otras mam&aacute;s, por lo que a menudo se producen &ldquo;<strong>embarazos sustitutivos<\/strong>&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; quiere decir? Que tomaste una decisi&oacute;n, te das cuenta de que esta decisi&oacute;n te est&aacute; causando un malestar, intentas recompensar y buscas quedar embarazada al poco tiempo. El problema es que vuelves a encontrarte con el mismo hombre en la misma situaci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Y los hombres &iquest;c&oacute;mo viven el luto? &iquest;C&oacute;mo acompa&ntilde;an generalmente a su pareja?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFo&agrave;: Existen modalidades diversas, seg&uacute;n la edad del padre. A los veinte a&ntilde;os no se implican mucho con el acontecimiento; cuando el hombre crece y toma conciencia de lo que es la vida y de lo que ha hecho, entonces la situaci&oacute;n cambia.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>A menudo al hombre no se le informa del embarazo o bien es &eacute;l el que empuja a terminarlo<\/strong>. El hombre, por tanto, si no es el verdugo, est&aacute; ausente. Hoy en d&iacute;a hay tambi&eacute;n hombres que son &ldquo;v&iacute;ctimas&rdquo;: cuando no se te dice que existe tu hijo, no puedes elegir. Pero hay tambi&eacute;n casos en los que el padre suplica a la madre que tenga al hijo, y esta dice que no.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nYo he tenido pap&aacute;s que han elegido elaborar su propio luto que una vez han empezado el camino se dan cuenta del acto que han provocado, comprenden que era su hijo y que ya no existe. Estos sufren los mismos s&iacute;ntomas que las mujeres.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEsta patolog&iacute;a ha sido llamada &ldquo;<strong>s&iacute;ndrome post-aborto<\/strong>&rdquo; y vale para todos: las caracter&iacute;sticas principales son <strong>depresi&oacute;n, estados de ansiedad, pesadillas nocturnas, incapacidad de relacionarse, cerraz&oacute;n en s&iacute; mismos hasta llegar a pensamientos obsesivos y suicidas<\/strong>.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nHay estudios hechos en Finlandia que, partiendo de los suicidios y llegando a los historiales m&eacute;dicos, han visto que las chicas menores que hab&iacute;an abortado se hab&iacute;an suicidado en el plazo de un a&ntilde;o cinco veces m&aacute;s que aquellas que no lo hab&iacute;an hecho.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Cu&aacute;ndo puede empezar la elaboraci&oacute;n del luto?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFo&agrave;: Yo normalmente no trato a personas antes de los <strong>seis meses, que es un tiempo m&iacute;nimo para que el ser humano intente elaborar algo tan traum&aacute;tico.<\/strong> No se puede pretender que una persona consiga perdonarse a s&iacute; misma o que deje ir el acontecimiento en un segundo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>Este acontecimiento, si no lo has elaborado, se queda dentro de ti<\/strong>: despu&eacute;s de 30 a&ntilde;os uno deber&iacute;a ser capaz de haber dado pasos adelante, pero a menudo no es as&iacute;, sobre todo si no has tenido la suerte de encontrar un buen padre espiritual, un buen psic&oacute;logo, alguien que te haya ayudado.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Cu&aacute;l es el m&eacute;todo que utiliza?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nFo&agrave;: Yo he elaborado un m&eacute;todo que he llamado &ldquo;<strong>m&eacute;todo centrado en el ni&ntilde;o<\/strong>&rdquo;. La particularidad es que nos ocupamos de la relaci&oacute;n mam&aacute;-ni&ntilde;o: el ni&ntilde;o de hecho no est&aacute;, nunca ha habido una relaci&oacute;n, pero <strong>una madre no consigue dejar ir a un hijo que no conoce. As&iacute; que nosotros lo rehumanizamos simb&oacute;licamente<\/strong>. <strong>Ante todo d&aacute;ndole un nombre.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nCuando se da un nombre ya se identifica, ni&ntilde;o o ni&ntilde;a. Y si lo identificas, ya tienes im&aacute;genes. Si no tiene nombre, sin embargo, todo se bloquea: no tiene nombre, por tanto no tiene sexo, no tiene rostro, y se queda &ldquo;con-fundido&rdquo; con la mam&aacute;. De hecho, muchas mam&aacute;s que vienen a m&iacute; me dicen: &ldquo;ha muerto una parte de mi&rdquo;. Nuestro trabajo consiste en hacer del ni&ntilde;o un ser por s&iacute; mismo, empezando a llamarlo por su nombre. <strong>Esto empieza a abrirnos la mente, y a verle<\/strong>.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nDespu&eacute;s la segunda tarea que llevamos a cabo es comprar un objeto, un juego, un zapatito, un babero, etc. Se trata de un <strong>&ldquo;objeto de transici&oacute;n&rdquo;,<\/strong> es decir, uno de los que el ni&ntilde;o lleva siempre consigo y hace de intermediario entre &eacute;l y la mam&aacute;. Dado que esta es una fase que todos nosotros hemos vivido de ni&ntilde;os, el objeto que la madre compra <strong>establece la relaci&oacute;n con el ni&ntilde;o: por una parte lo hace objetivo, por otra nos lleva a nivel inconsciente a una relaci&oacute;n mam&aacute;-ni&ntilde;o<\/strong>.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nCon este objeto nos relacionaremos sabiendo que <strong>habr&aacute; que enterrarlo. Por primera vez nos hacemos conscientes de que el ni&ntilde;o est&aacute; muerto y de que debemos dejarle ir.<\/strong><br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>Don Roberto, &iquest;qu&eacute; realidad ha encontrado en esta colaboraci&oacute;n? <\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPanizzo: Ante todo no la he buscado. La ocasi&oacute;n de compartir esta experiencia con la doctora lleg&oacute; gracias a conocernos antes. Cuando me habl&oacute; de la idea de hacer una semana de seminario en Medjugorje, nos prestamos, con disponibilidad log&iacute;stica y con participaci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nY debo decir que fue una experiencia extremamente positiva, porque me doy cuenta de que los problemas que llevan a muchas mujeres a vivir el aborto, tienen despu&eacute;s <strong>consecuencias nefastas, delet&eacute;reas en la continuaci&oacute;n de su vida. Y si no se afrontan y se entierran, vuelven a salir<\/strong>.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<em>&iquest;Cu&aacute;nto pesa la experiencia del aborto en estas mujeres?<\/em><br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPanizzo: Creo que <strong>el aborto es una de las cosas que m&aacute;s profundamente toca al ser humano, en particular a la mujer<\/strong>. Para m&iacute; ha sido compartir un camino, un tomar conciencia de este evento, de elaborarlo a la luz de la fe, y de llevarlo a realizaci&oacute;n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEscuchaba una entrevista transmitida por Rai 1 hace unos d&iacute;as, en la que un peregrino dec&iacute;a: &ldquo;La Virgen me ha ense&ntilde;ado a <strong>dar un sentido al sufrimiento<\/strong>&rdquo;. Creo que se trata de esto: El sufrimiento est&aacute; ah&iacute;, el <strong>remordimiento<\/strong> por una vida asesinada o incluso varias vidas, porque muchas mujeres vienen despu&eacute;s de varias experiencias, no es un dolor &ldquo;perdido&rdquo;.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nPara m&iacute; ha sido una experiencia nueva, pues aparte de alg&uacute;n caso escuchado en confesi&oacute;n, era un mundo bastante nuevo respecto a nuestra experiencia de evangelizaci&oacute;n y de catequesis. Se nos ha dado un enriquecimiento muy grande, que seguiremos viviendo si Dios nos lo permite y si Benedetta Fo&agrave; sigue contenta con nuestra colaboraci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Emanuele D&#039;Onofrio No los hemos cogido en brazos, no les hemos visto llorar, agitarse ni sonre&iacute;r en una cuna, pero han existido. Son los ni&ntilde;os no nacidos, v&iacute;ctimas de una decisi&oacute;n de los padres o bien de la crueldad de las circunstancias. 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