{"id":33149,"date":"2016-06-13T17:38:13","date_gmt":"2016-06-13T22:38:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprender-a-comer-la-biblia-da-lecciones-de-como-hacerlo\/"},"modified":"2016-06-13T17:38:13","modified_gmt":"2016-06-13T22:38:13","slug":"aprender-a-comer-la-biblia-da-lecciones-de-como-hacerlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprender-a-comer-la-biblia-da-lecciones-de-como-hacerlo\/","title":{"rendered":"\u00bfAprender a comer? La Biblia da lecciones de c\u00f3mo&nbsp;hacerlo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Gaetano Piccolo<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Pero la multitud se dio cuenta y lo sigui\u00f3. \u00c9l los recibi\u00f3, les habl\u00f3 del Reino de Dios y devolvi\u00f3 la salud a los que ten\u00edan necesidad de ser curados. Al caer la tarde, se acercaron los Doce y le dijeron: \u201cDespide a la multitud, para que vayan a los pueblos y caser\u00edos de los alrededores en busca de albergue y alimento, porque estamos en un lugar desierto\u201d. \u00c9l les respondi\u00f3: \u201cDenles de comer ustedes mismos\u201d. Pero ellos dijeron: \u201cNo tenemos m\u00e1s que cinco panes y dos pescados, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta gente\u201d. Porque eran alrededor de cinco mil hombres. Entonces Jes\u00fas les dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cH\u00e1ganlos sentar en grupos de cincuenta\u201d. Y ellos hicieron sentar a todos. Jes\u00fas tom\u00f3 los cinco panes y los dos pescados y, levantando los ojos al cielo, pronunci\u00f3 sobre ellos la bendici\u00f3n, los parti\u00f3 y los fue entregando a sus disc\u00edpulos para que se los sirvieran a la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con lo que sobr\u00f3 se llenaron doce canastas. (Lc 9,11-17)<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La Biblia podr\u00eda ser rele\u00edda como una educaci\u00f3n al comer. Al principio hay una dieta variada, pero con limitaciones indispensables: de todos los \u00e1rboles podr\u00e1s comer, excepto\u2026 Pero los l\u00edmites y las prohibiciones desencadenan la fantas\u00eda y la audacia. Y a menudo se convierte uno en v\u00edctima de vendedores astutos que presentan sus productos con propuestas cautivadoras e irresistibles.<\/p>\n<p align=\"justify\">El hambre es una imagen de lo que somos: nos falta algo. Llevamos siempre dentro un vac\u00edo que llenar. Un vac\u00edo que no se llena de una vez para siempre. Nunca somos autosuficientes, nunca estamos definitivamente satisfechos, sino que siempre estamos buscando algo que pueda calmar el ansia que sentimos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando tenemos hambre, sentimos un impulso a buscar: buscamos porque tenemos miedo de morir. Es verdad, cuando no tenemos ganas de vivir, dejamos de buscar, pero es verdad que cuanto m\u00e1s fuerte es el miedo a morir, m\u00e1s nos contentamos con comer lo primero que encontramos, aunque nos haga da\u00f1o, aunque sabemos que nos sentar\u00e1 mal.<\/p>\n<p align=\"justify\">No siempre logramos gestionar este miedo a morir de hambre. Pero precisamente ante este miedo, Jes\u00fas dice, al final del Evangelio, toma, sin restricciones, come, ya no necesitas ir a cazar, ya no necesitas buscar suced\u00e1neos, ya no necesitas comer a escondidas, este es mi cuerpo, esta es la vida que buscas, el alimento que colma tu hambre.<\/p>\n<p align=\"justify\">El texto de Lucas es una etapa de este camino: como los Doce, tambi\u00e9n nosotros quiz\u00e1s hemos pensado siempre que el alimento se compra y se vende, estamos convencidos de que el afecto se conquista y se devuelve, estamos persuadidos de que en la vida si uno no se autoafirma, se pierde. Los Doce sugieren a Jes\u00fas que deje a la gente ir a comprarse pan. Jes\u00fas cambia el verbo: ya no comprar, sino dar de comer. La vida se da y se recibe, no se compra o se vende.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cambiar este verbo significa cambiar la din\u00e1mica de la historia: Jacob hab\u00eda mandado a sus hijos a Egipto a comprar trigo, porque en el pa\u00eds hab\u00eda una gran carest\u00eda. Pero los hijos de Jacob, cuando piensan que van a comprar pan, est\u00e1n yendo en cambio a encontrarse con su hermano, ese Jos\u00e9 al que hab\u00edan vendido. La reconciliaci\u00f3n puede darse s\u00f3lo saliendo de la l\u00f3gica del mercado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos cuesta cambiar el verbo porque estamos preocupados por nuestra hambre: de momento como yo\u2026; \u00bfhabr\u00e1 para m\u00ed?<\/p>\n<p align=\"justify\">Los Doce no tienen el valor de confesar que hab\u00edan pensado en s\u00ed mismos: cinco y dos, siete, la plenitud que me da seguridad. Y no veo la hora de quedarme solo para comer. En el fondo es mi derecho. Por lo dem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda hacer?<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando estas en medio del desierto y anochece, vuelve el miedo a morir. El primer pensamiento es c\u00f3mo sobrevivir. Son los tiempos de la vida en los que te sientes perdido y querr\u00edas sentirte seguro. Cuando las cosas funcionan, nos olvidamos de nuestra hambre, pero antes o despu\u00e9s llega el momento en que el ansia se convierte en vor\u00e1gine y se vuelve insoportable.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si el hambre es una imagen de nuestro vac\u00edo, la manera como la saciamos es una imagen de nuestra relaci\u00f3n con el mundo: hay quien piensa s\u00f3lo en su propia hambre, hay quien devora a los dem\u00e1s, hay quien piensa siempre en el plato de los dem\u00e1s, hay quien se niega a comer.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n en este sentido, el texto de Lucas es una etapa de esta educaci\u00f3n a comer: ante todo les hace recostarse, ya no se come deprisa como en la noche de Pascua, porque ya no somos esclavos del miedo a morir, no necesitamos escapar o ir en busca de alimento. Podemos estar tranquilos porque el alimento que nos sacia est\u00e1 con nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">La gente no sabe de donde viene esa comida, s\u00f3lo lo saben los Doce. La vida existe, gratuitamente, sin merecerla, la recibes y basta. Y Lucas, sin demasiado \u00e9nfasis, hace un peque\u00f1o cambio en los t\u00e9rminos: ya no son los Doce los que distribuyen los panes y los peces, sino los disc\u00edpulos, o sea nosotros, desde entonces hasta ahora. Somos nosotros los que dejamos que la vida pase a otros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y sin embargo, la verdadera pregunta es otra: este texto de Lucas, en que Jes\u00fas multiplica los panes y los peces, est\u00e1 colocado entre dos preguntas distintas que se refieren al propio Jes\u00fas. Primero est\u00e1 la curiosidad aterrorizada de Herodes: \u00bfQui\u00e9n es este que hace estas cosas? Mientras que despu\u00e9s de repartir los panes y los peces, est\u00e1 la pregunta que Jes\u00fas hace a Pedro y a sus compa\u00f1eros: \u00bfqui\u00e9n dec\u00eds que soy yo?<\/p>\n<p align=\"justify\">Encontrar la respuesta a la propia hambre m\u00e1s profunda no es otra cosa que descubrir la respuesta a esta pregunta.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gaetano Piccolo Pero la multitud se dio cuenta y lo sigui\u00f3. \u00c9l los recibi\u00f3, les habl\u00f3 del Reino de Dios y devolvi\u00f3 la salud a los que ten\u00edan necesidad de ser curados. Al caer la tarde, se acercaron los Doce y le dijeron: \u201cDespide a la multitud, para que vayan a los pueblos y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/aprender-a-comer-la-biblia-da-lecciones-de-como-hacerlo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfAprender a comer? 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