{"id":33162,"date":"2016-06-13T17:38:44","date_gmt":"2016-06-13T22:38:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-duele-estar-lejos-de-las-personas-que-amas\/"},"modified":"2016-06-13T17:38:44","modified_gmt":"2016-06-13T22:38:44","slug":"por-que-duele-estar-lejos-de-las-personas-que-amas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-duele-estar-lejos-de-las-personas-que-amas\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 duele estar lejos de las personas que&nbsp;amas?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Fr Robert McTeigue<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfCu\u00e1les son los mayores sufrimientos y alegr\u00edas de la vida humana? Entre los sufrimientos m\u00e1s intensos seguramente deber\u00edamos contar el a\u00f1orar a un ser querido. Y entre las mayores alegr\u00edas, la reuni\u00f3n con ese ser amado al que tan dolorosamente echamos en falta. Meditemos sobre estas palabras de san Agust\u00edn:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cHab\u00eda un mont\u00f3n de detalles por parte de mis amigos que me hac\u00eda m\u00e1s cautivadora su compa\u00f1\u00eda: charlar y re\u00edr juntos, prestarnos atenciones unos a otros, leer en com\u00fan libros de estilo ameno, bromear unos con otros dentro de los m\u00e1rgenes de la estima y respeto mutuos, discutir a veces, pero sin acritud, como cuando uno discute consigo mismo. Incluso esta misma diferencia de pareceres, que, por lo dem\u00e1s, era un fen\u00f3meno muy aislado, era la salsa con que aderez\u00e1bamos muchos acuerdos. Instruirnos mutuamente en alg\u00fan tema,<strong> sentir nostalgia de los ausentes, acogerlos con alegr\u00eda a su vuelta<\/strong>: estos gestos y otras actitudes por el estilo, que proceden del coraz\u00f3n de los que se aman y se ven correspondidos, y que hallan su expresi\u00f3n en la boca, lengua, ojos y otros mil ademanes de extrema simpat\u00eda, eran a modo de incentivos que iban fundiendo nuestras almas y de muchas se hac\u00eda una sola\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQui\u00e9n no querr\u00eda formar parte de una hermandad como \u00e9sta? (\u00bfSabemos los cristianos que as\u00ed es como deber\u00edamos ser?). A veces, cuando llevamos mucho tiempo separado de un ser querido, no nos damos cuenta de cu\u00e1nto le hemos a\u00f1orado hasta que nos reunimos de nuevo. Y entonces la alegr\u00eda del encuentro tiene un tinte de tristeza.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPor qu\u00e9? Porque el dolor de la separaci\u00f3n ha terminado por fin. Experimentamos una especie de conmoci\u00f3n al final de ese dolor, al igual que cuando nos quitan un diente en mal estado y, con \u00e9l, tambi\u00e9n se llevan el dolor que causaba. No \u00e9ramos conscientes de cu\u00e1nto dol\u00eda hasta que por fin ces\u00f3 el dolor. Y entonces surge una tristeza, una especie de l\u00e1stima hacia nosotros mismos, cuando podemos ver, con el fin de ese sufrir, con cu\u00e1nto dolor hab\u00edamos estado conviviendo durante tanto tiempo. Nos impacta la tolerancia que tenemos para nuestro propio dolor, que no notamos por completo hasta que el malestar llega a su fin, como en la reuni\u00f3n con un ser querido.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo el dolor de la a\u00f1oranza del ser amado parece surgir a flote, todo a la vez, cuando nos reencontramos con \u00e9l o ella. Y, al igual que con el fin del dolor de muelas con el que hab\u00edamos aprendido a vivir, tambi\u00e9n termina el dolor de la separaci\u00f3n cuando nos reunimos con los seres queridos, un dolor del que no somos plenamente conscientes hasta que la dicha de la reuni\u00f3n lo hace manifiesto, al tiempo que lo termina.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por tanto, una reuni\u00f3n tras un largo periodo de distancia puede resultar agridulce, pues abrazamos por fin a esa persona tan amada como a\u00f1orada y notamos, con piedad y compasi\u00f3n, nuestro propio dolor por echar de menos a aquellos que queremos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 quiere decir a\u00f1orar a alguien? \u00bfEs el mero reconocimiento de una ausencia? No. Yo mismo podr\u00eda decir que la mayor\u00eda de las personas que he conocido est\u00e1n ausentes hoy, pero no puedo decir que les eche de menos, al menos no a la gran mayor\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los franceses tienen una maravillosa forma de expresar esta pena activa de a\u00f1orar a alguien, una forma m\u00e1s expl\u00edcita que nuestro acostumbrado \u201cte echo de menos\u201d. Los franceses dicen \u201c<em>tu me manques\u201d<\/em>, que es, literalmente, algo parecido a \u201cme faltas\u201d. Mucho mejor, \u00bfverdad? Es una forma m\u00e1s directa de manifestar que alguien est\u00e1 presente en su ausencia. Se\u00f1ala a ese pedazo que est\u00e1 ausente de uno y que es, justamente, ese otro al que se a\u00f1ora.<\/p>\n<p align=\"justify\">De alguna forma, aprendemos a vivir d\u00eda a d\u00eda con el presente dolor de aquellos que est\u00e1n ausentes, mientras anhelamos su compa\u00f1\u00eda y nos esforzamos por una feliz reuni\u00f3n con los amigos lejanos. Porque somos cristianos, tenemos una esperanza de feliz reencuentro incluso con los que est\u00e1n separados de nosotros a trav\u00e9s de la muerte. Esperamos una reuni\u00f3n feliz y eterna con ellos en el para\u00edso.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es bien posible que haya l\u00e1grimas de lamento ahora que, como cristianos, nos dolemos por los nuestros y sufrimos por los que nos faltan. Prometamos consolarnos mutuamente y promet\u00e1monos ayuda mutua para llegar al hogar de nuestro Padre Celestial, nuestro \u00fanico hogar verdadero.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este consuelo mutuo, para mantener la fe en nuestros amados fallecidos rezando diariamente por su descanso eterno, quiz\u00e1s estas palabras de san Ignacio de Loyola nos sean de ayuda. Poco antes de su muerte, san Ignacio escribi\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Si en este mundo habitaran<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>nuestra patria y verdadera paz interior,<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>qu\u00e9 gran p\u00e9rdida ser\u00eda para nosotros<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>cuando se nos arrebatan<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>cosas o personas que<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>nos aportan tanta felicidad.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Pero como peregrinos que somos en esta tierra,<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>con nuestra eterna ciudad<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>en el Reino de los Cielos,<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>no debi\u00e9ramos tener por<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>gran p\u00e9rdida el que<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>aquellos que amamos<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>partan algo antes que nosotros,<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>puesto que pronto habremos de seguirles<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>al lugar donde Cristo, Se\u00f1or y Redentor nuestro,<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>nos tiene preparada en su dicha <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>la m\u00e1s feliz de las moradas.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">En mi pr\u00f3ximo escrito hablar\u00e9 del privilegiado dolor de visitar a un amigo enfermo. Hasta entonces, teng\u00e1monos presentes en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Fr Robert McTeigue \u00bfCu\u00e1les son los mayores sufrimientos y alegr\u00edas de la vida humana? Entre los sufrimientos m\u00e1s intensos seguramente deber\u00edamos contar el a\u00f1orar a un ser querido. Y entre las mayores alegr\u00edas, la reuni\u00f3n con ese ser amado al que tan dolorosamente echamos en falta. 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