{"id":33168,"date":"2016-06-13T17:38:58","date_gmt":"2016-06-13T22:38:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/senor-cuanto-cuesta-un-milagro-para-mi-hermanito\/"},"modified":"2016-06-13T17:38:58","modified_gmt":"2016-06-13T22:38:58","slug":"senor-cuanto-cuesta-un-milagro-para-mi-hermanito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/senor-cuanto-cuesta-un-milagro-para-mi-hermanito\/","title":{"rendered":"Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1nto cuesta un milagro para mi&nbsp;hermanito?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Juan Jos\u00e9 Omella<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La historia que traigo para nuestra reflexi\u00f3n sucedi\u00f3 en la India y la narra un padre jesuita, Pierre Ceyrac, misionero durante sesenta a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">La protagonista es una ni\u00f1a de ocho a\u00f1os que estaba convencida de que el amor puede hacer maravillas. Su hermano peque\u00f1o estaba muri\u00e9ndose a causa de un tumor en la cabeza. Sus padres, muy pobres, hab\u00edan hecho todo lo posible por salvarlo, pero no sab\u00edan ya qu\u00e9 hacer. Se hab\u00edan gastado su peque\u00f1a fortuna en curarlo, pero no hab\u00eda sido posible. Una noche el padre dice a su esposa: &#8220;Querida, creo que hemos llegado al final. S\u00f3lo un milagro puede salvar a nuestro peque\u00f1o&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">La hermanita del enfermo escuchaba desde un rinc\u00f3n lo que dec\u00eda su padre. Se retira, va a su habitaci\u00f3n, rompe la hucha que ten\u00eda y cogiendo el dinero marcha corriendo a la farmacia m\u00e1s pr\u00f3xima. Se pone de puntillas y pone todas las monedas encima del mostrador. La farmac\u00e9utica le pregunta: -\u00bfQu\u00e9 es eso? \u00bfQu\u00e9 quieres?<\/p>\n<p align=\"justify\">-Es para mi hermanito Andr\u00e9s. Est\u00e1 muy malito y vengo a comprar un milagro.<\/p>\n<p align=\"justify\">-Pero, \u00bfqu\u00e9 dices?, le responde la farmac\u00e9utica.<\/p>\n<p align=\"justify\">-Mi hermano se llama Andr\u00e9s y tiene un bulto en la cabeza, mi pap\u00e1 ha dicho que solo puede salvarle un milagro. Yo le quiero mucho y por eso vengo a comprar el milagro para que pueda curarse.<\/p>\n<p align=\"justify\">La farmac\u00e9utica le respondi\u00f3 con delicadeza, pero con mucha tristeza: Mira, aqu\u00ed no vendemos milagros, no los tenemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; Perdone, si es que no tengo bastante dinero tratar\u00e9 de recoger un poco m\u00e1s. \u00bfCu\u00e1nto cuesta un milagro?<\/p>\n<p align=\"justify\">Escuchaba esta conversaci\u00f3n entre la ni\u00f1a y la farmac\u00e9utica un se\u00f1or mayor y bien vestido. Se acerc\u00f3 a la ni\u00f1a que estaba recogiendo, entre l\u00e1grimas, las monedas que hab\u00eda depositado en el mostrador de la farmacia y le dijo: \u00bfPor qu\u00e9 lloras? \u00bfQu\u00e9 te pasa?<\/p>\n<p align=\"justify\">-Se\u00f1or, la farmac\u00e9utica no quiere venderme un milagro y no quiere decirme cu\u00e1nto cuesta&#8230; Es para mi hermano Andr\u00e9s, que est\u00e1 muy enfermo. Mam\u00e1 dice que har\u00eda falta operarle, pero es muy cara la operaci\u00f3n y no tenemos dinero, por eso hace falta un milagro para salvarle. Yo he tra\u00eddo todo lo que tengo.<\/p>\n<p align=\"justify\">-\u00bfCu\u00e1nto tienes?<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8211; Un d\u00f3lar y once c\u00e9ntimos&#8230;, pero, sabe usted, puedo conseguir algo m\u00e1s de dinero.<\/p>\n<p align=\"justify\">El se\u00f1or sonri\u00f3 y dijo: Bien. Creo que ese es exactamente el precio de un milagro. Tom\u00f3 el dinero en su mano y con la otra cogi\u00f3 la mano de la ni\u00f1a y le pidi\u00f3 que le acompa\u00f1ase a su casa y \u00e9l ver\u00eda si podr\u00eda encontrar el milagro que trataba de comprar esa ni\u00f1a.<\/p>\n<p align=\"justify\">El se\u00f1or que entr\u00f3 en casa de la ni\u00f1a era nada m\u00e1s ni nada menos que el m\u00e9dico Dr. Carlton Armstrong, gran especialista en neurocirug\u00eda. Oper\u00f3 al chaval y semanas despu\u00e9s volv\u00eda a su casa sano y salvo. La madre dec\u00eda: &#8220;Esta operaci\u00f3n ha sido un verdadero milagro y me pregunto cu\u00e1nto ha podido costar&#8221;. La ni\u00f1a sonre\u00eda sin decir nada. Ella sab\u00eda que hab\u00eda costado un d\u00f3lar y once c\u00e9ntimos. Pero lo que realmente cost\u00f3 fue el amor y la fe de una ni\u00f1a.<\/p>\n<p align=\"justify\">Quiz\u00e1s vendr\u00eda bien recordar ahora las bellas palabras de Jes\u00fas en el Evangelio: &#8220;Si no os hac\u00e9is como ni\u00f1os no entrar\u00e9is en el reino de los cielos&#8221;. Ojal\u00e1 que el Se\u00f1or nos conceda una gran fe y confianza en \u00c9l, Padre de todos, que quiere lo mejor para sus hijos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Por Juan Jos\u00e9 Omella Omella,\u00a0arzobispo de Barcelona<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Jos\u00e9 Omella La historia que traigo para nuestra reflexi\u00f3n sucedi\u00f3 en la India y la narra un padre jesuita, Pierre Ceyrac, misionero durante sesenta a\u00f1os. La protagonista es una ni\u00f1a de ocho a\u00f1os que estaba convencida de que el amor puede hacer maravillas. 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