{"id":33242,"date":"2016-06-13T17:41:56","date_gmt":"2016-06-13T22:41:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/simplemente-convivir-o-formar-parte-de-una-comunidad\/"},"modified":"2016-06-13T17:41:56","modified_gmt":"2016-06-13T22:41:56","slug":"simplemente-convivir-o-formar-parte-de-una-comunidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/simplemente-convivir-o-formar-parte-de-una-comunidad\/","title":{"rendered":"\u00bfSimplemente convivir o formar parte de una&nbsp;comunidad?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Todos tenemos nuestra forma de ser, de amar, de entregar la vida. Cada uno tiene su camino y su originalidad. Su carisma. Dios nos une en la diversidad. Dios nos atrae siendo diferentes. Nos une en un camino com\u00fan.<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces somos capaces de escuchar y comprender. Desaparecen las barreras. Se rompen las distancias. <strong>Todo es posible porque miramos y escuchamos con el coraz\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">O\u00edr y escuchar no es lo mismo. Al o\u00edr s\u00f3lo percibimos sonidos. Al escuchar prestamos atenci\u00f3n, nos concentramos y pensamos. El o\u00edr es un acto involuntario, mientras que el escuchar es un acto intencionado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchas veces s\u00f3lo oigo palabras. Otras veces las escucho, presto atenci\u00f3n, pongo el coraz\u00f3n. <strong>Necesito escuchar con el coraz\u00f3n para comprender de verdad al otro<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero no siempre entiendo. Me habla en lenguaje diferente al m\u00edo. Utiliza otras palabras, otros gestos. Me dice que me quiere a su manera y yo no entiendo esa manera. Estoy acostumbrado a otras formas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La unidad s\u00f3lo es posible en el Esp\u00edritu<\/strong>. <strong>Comprender sin palabras. Unirme sin necesidad de hablar. En el misterioso intercambio del silencio.<\/strong> En ese abrazo que dice m\u00e1s que mil palabras. Quiero comprender siempre as\u00ed al otro, al que va conmigo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>En la vida puedo optar entre caminar solo o caminar acompa\u00f1ado<\/strong>, con otros, dej\u00e1ndome hacer por el camino, dej\u00e1ndome enriquecer por las diferencias. <strong>La comunidad fortalece<\/strong> el alma. Me forma. Me hace una parte m\u00e1s de una comunidad en la que tengo un valor propio.<\/p>\n<p align=\"justify\">No pierdo mi originalidad. Soy yo mismo. Comprendo y me comprenden. La comuni\u00f3n no se logra renunciando a mi esencia. Sino siendo aceptado como soy en una comunidad nueva.<\/p>\n<p align=\"justify\">El papa Francisco dec\u00eda: <em>\u201c<\/em><em>El Esp\u00edritu nos ayuda a crecer y tambi\u00e9n a vivir en comunidad. Y esto lo hacemos con la oraci\u00f3n\u201d. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Hace falta mucha oraci\u00f3n y mucha presencia del Esp\u00edritu para que surja una comunidad nueva. Una nueva forma de vivir en comunidad. Una comunidad en la que cada uno encuentre su lugar sin renunciar a su forma de ser, a su car\u00e1cter, a su valor. Una comunidad basada en el respeto, en la comprensi\u00f3n mutua, en el amor a la verdad, en la misericordia, en la aceptaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bf<strong>C\u00f3mo es la comunidad en la que vivo? \u00bfC\u00f3mo es la comuni\u00f3n que estoy forjando? <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La comunidad que sue\u00f1o se construye sobre los dones de la paz y del perd\u00f3n. <\/strong>El Esp\u00edritu trae la paz a los que ama. Se acaban las tensiones que brotan de las rivalidades. No nos regala una paz de cementerio. Nos da una paz fecunda que permite construir lazos profundos y verdaderos. No se ve en el otro un enemigo sino alguien que me enriquece con sus diferencias.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es una comunidad en la que se impone el perd\u00f3n<strong>. Sin perd\u00f3n no hay verdadera comunidad y no hay paz profunda. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda Tim Guenard: <em>\u201c<\/em><em>No comprendo a la gente que insiste en lo malo.<\/em> <em>Si no hay perd\u00f3n en tu vida, hay veneno\u201d.<\/em> Si no soy capaz de perdonar, de aceptar al que me ha herido, de hacer las paces con el que me ha hecho da\u00f1o, no puede haber una verdadera comuni\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda Nelson Mandela cuando le preguntaban c\u00f3mo hab\u00eda logrado perdonar: <em>\u201c<\/em><em>El perd\u00f3n libera el alma, hace desaparecer el miedo. Por eso el perd\u00f3n es un arma tan potente. Al salir por la puerta hacia mi libertad supe que, si no dejaba atr\u00e1s toda la ira, el odio y el resentimiento, seguir\u00eda siendo un prisionero\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">El perd\u00f3n me libera, me saca de la c\u00e1rcel del odio y del rencor. El amor se construye sobre la base del perd\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dice el papa Francisco en la exhortaci\u00f3n <em>Amoris Laetitia<\/em>: <em>\u201c<\/em><em>Si permitimos que un mal sentimiento penetre en nuestras entra\u00f1as, dejamos lugar a ese rencor que se a\u00f1eja en el coraz\u00f3n. Lo contrario es el perd\u00f3n, un perd\u00f3n que se fundamenta en una actitud positiva, que intenta comprender la debilidad ajena y trata de buscarle excusas a la otra persona\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">El perd\u00f3n facilita que a mi alrededor reine una paz profunda, una paz verdadera. El perd\u00f3n de las ofensas. El perd\u00f3n de lo que no me gusta de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\">Quiero pedir esos dones al Esp\u00edritu Santo. La paz y el perd\u00f3n. <strong>Que me ense\u00f1e a perdonar. Que me ayude a sembrar paz<\/strong>. Que pueda ser un pacificador con mi vida. Y ello es posible si yo tengo paz, si dejo de vivir con miedo, si conf\u00edo m\u00e1s en Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">El otro d\u00eda le\u00eda: <em>\u201c<\/em><strong><em>Aprend\u00ed que, si quer\u00eda conservar mi paz y mi alegr\u00eda interiores, deb\u00eda recurrir constantemente a la oraci\u00f3n, a una humildad que me permitiera darme cuenta de lo poco que importaban mis esfuerzos y de lo mucho que depend\u00eda de la gracia de Dios<\/em><\/strong><em> incluso en la oraci\u00f3n y para mi propia fe\u201d<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/a><em>.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Dios me puede dar la paz que no poseo. Me puede hacer pacificador de aquellos que viven en guerra, divididos. Me puede llevar a sembrar paz en medio del odio.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Esp\u00edritu Santo puede obrar en m\u00ed milagros. Si le dejo. Si me abro. Si creo de verdad en su presencia. Si me hago d\u00f3cil como un ni\u00f1o a sus m\u00e1s leves deseos. Si permito que su fuego queme mis impurezas, mis miedos y mis odios<strong>. Si dejo que el rencor desaparezca en la fuerza de su amor. Si me dejo hacer siempre de nuevo para que reine en m\u00ed su paz. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Walter Ciszek, Caminando por valles oscuros<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Todos tenemos nuestra forma de ser, de amar, de entregar la vida. Cada uno tiene su camino y su originalidad. Su carisma. Dios nos une en la diversidad. Dios nos atrae siendo diferentes. Nos une en un camino com\u00fan. 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