{"id":33280,"date":"2016-06-13T17:43:28","date_gmt":"2016-06-13T22:43:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-vive-en-ti\/"},"modified":"2016-06-13T17:43:28","modified_gmt":"2016-06-13T22:43:28","slug":"dios-vive-en-ti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-vive-en-ti\/","title":{"rendered":"\u00a1Dios vive en&nbsp;ti!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy celebramos la fiesta de la Ascensi\u00f3n. Jes\u00fas aparece y desaparece pero siempre vuelve durante esos cuarenta d\u00edas. Est\u00e1 con ellos como uno m\u00e1s. Como si se fuera a quedar para siempre. Come con ellos. Habla de tantas cosas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Viene y desaparece. Sienten ellos el dolor cuando desaparece pero conf\u00edan en su vuelta. Siempre vuelve. Hasta el d\u00eda que hoy celebramos. En la Ascensi\u00f3n ya <strong>desaparece para no volver<\/strong>. Asciende al cielo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y entonces la nostalgia de infinito que hay en el coraz\u00f3n brota con fuerza cuando se aleja delante de sus ojos: <em>\u201c<\/em><em>Mientras miraban fijos al cielo, vi\u00e9ndolo irse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: &#8211; Galileos, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is ah\u00ed plantados mirando al cielo? El mismo Jes\u00fas que os ha dejado para subir al cielo volver\u00e1 como le hab\u00e9is visto marcharse\u201d. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La tristeza de la ausencia los embarga<\/strong>. Ahora saben que no volver\u00e1 a estar con ellos de la misma forma. Tienen miedo. Miran desconcertados. <strong>Y ahora, \u00bfqu\u00e9 va a pasar?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El coraz\u00f3n busca, sue\u00f1a, desea la plenitud en la tierra. Sue\u00f1a con una eternidad que no posee<\/strong>. Lo quiere ya, ahora mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa mirada fija en el cielo es expresi\u00f3n de la pena. Jes\u00fas ya no va a estar caminando con ellos, no va a dormir a su lado, ni a comer con ellos. <strong>Ya no van a poder abrazarlo cada noche<\/strong>. No habr\u00e1 m\u00e1s risas, ni m\u00e1s l\u00e1grimas. Ya no van a pescar ni a navegar por ese mar de su infancia. Ya no subir\u00e1n al monte a orar con \u00c9l por la noche.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1Qu\u00e9 miedo da pensar que se quedan solos!<\/strong> Ese es su mayor miedo, quedarse solos. Jes\u00fas ve esa pregunta en el coraz\u00f3n de sus ap\u00f3stoles. Ellos piensan que ya no van a poder vivir sin \u00c9l. Nada volver\u00e1 a ser igual.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero <strong>los \u00e1ngeles les confortan. Jes\u00fas volver\u00e1. Y como ya les dijo, har\u00e1 morada en su coraz\u00f3n<\/strong>. Vivir\u00e1 dentro de ellos. En ese mundo interior que tantas veces desconoc\u00edan. En lo m\u00e1s hondo de su alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es la misma promesa que hoy nos hace a nosotros. <strong>Jes\u00fas vivir\u00e1 en mi interior<\/strong>. Vive dentro de m\u00ed, all\u00ed donde yo soy m\u00e1s yo mismo. Vivir\u00e1 en mi fragilidad y en mi grandeza. Vivir\u00e1 y estar\u00e1 conmigo para siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y me <strong>recordar\u00e1 sus palabras, me sostendr\u00e1 en mis miedos<\/strong>, en mi dolor, en mi alegr\u00eda. Ser\u00e1 mi fuerza cuando desfallezca.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y cada d\u00eda, adem\u00e1s, podr\u00e9 recibirlo de nuevo en la eucarist\u00eda. <strong>Le hablar\u00e9 como antes, m\u00e1s que antes, porque ya no habr\u00e1 l\u00edmites. Mi amor, que ahora es impotente y limitado, ser\u00e1 infinito en el amor de Jes\u00fas en m\u00ed<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso en c\u00f3mo es el coraz\u00f3n de Jes\u00fas. En su ternura, en su compasi\u00f3n. Ese coraz\u00f3n roto, herido. Ese coraz\u00f3n desgastado hasta el final. Jes\u00fas se quedar\u00e1 conmigo y ya nunca se ir\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me gusta pensar que Dios pasea por mi jard\u00edn interior conmigo, por mi mar. Que quiere venir a vivir conmigo, a cenar conmigo, que toca la puerta de mi alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es un misterio impresionante que Dios pusiese su morada en la tierra. Ahora <strong>comienza otro misterio: Dios hace morada en cada uno. <\/strong>Pisa mi tierra sagrada.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1Cu\u00e1ntas veces busco fuera de m\u00ed a Dios!<\/strong> Lo busco en cosas extraordinarias, en experiencias fuertes. Y me olvido de lo m\u00e1s importante, Jes\u00fas, sobre todo, est\u00e1 dentro de m\u00ed, en mi vida, en mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La fiesta de hoy me habla de su ausencia y de su verdadera presencia<\/strong>. De la p\u00e9rdida y del reencuentro. De la soledad y de la compa\u00f1\u00eda de su amor. Los ap\u00f3stoles hab\u00edan sido amados por Jes\u00fas en su vida terrena. Ahora iban a seguir tocando ese amor de forma diferente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy pienso en los momentos en los que he notado la ausencia o el dolor<strong>. Momentos de p\u00e9rdida en los que he tocado esa ausencia desgarradora. Ese vac\u00edo. Esa soledad. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El otro d\u00eda le\u00ed un poema<\/strong>. El t\u00edtulo dec\u00eda <em>No quiero que te vayas<\/em>. Me recuerda a una persona querida que dec\u00eda siempre: <em>\u201cNo te vayas\u201d<\/em>. Y quer\u00eda que me quedara con \u00e9l, acompa\u00f1\u00e1ndolo en su soledad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy pienso en la Ascensi\u00f3n. Y le digo: <em>\u201c<strong>No te vayas, Jes\u00fas. Quiero tocarte y dormir a tu lado. No quiero volver a sentir tu ausencia<\/strong>\u201d<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que en mi vida tantas veces es as\u00ed. Hay una palabra que me toca siempre el coraz\u00f3n. Una palabra de Dios hacia m\u00ed, hacia cada uno: <em>\u201cVen\u201d<\/em>. Quiero ir con \u00c9l. Vivir con \u00c9l. Como sintieron los ap\u00f3stoles la primera vez que vieron a Jes\u00fas: <em>\u201cVen conmigo. Vive conmigo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00c9l me ha cambiado la vida<\/strong>. Vivir con \u00c9l me ha ense\u00f1ado a amar y ha dado sentido a mis b\u00fasquedas de siempre. A mis preguntas. A mi fragilidad que ante \u00c9l no tengo que esconder.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y <strong>hoy, en la Ascensi\u00f3n, tengo nostalgia de ese \u201c<em>Ven conmigo<\/em>\u201d.<\/strong> Quiero estar con \u00c9l. Tengo miedo de que se vaya y no poder volver a lo cotidiano que antes estaba te\u00f1ido de sus manos, de su sonrisa, de sus ojos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Eso es lo que pienso que sent\u00edan los ap\u00f3stoles en esos d\u00edas de Pascua. Viven el momento, conf\u00edan en esa promesa de Jes\u00fas de que volver\u00e1, de que su Esp\u00edritu har\u00e1 morada en ellos. Les susurrar\u00e1 lo que deben hacer, los sostendr\u00e1, ser\u00e1 su aliento, su roca.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el coraz\u00f3n duele al separarse. Se amontonan los recuerdos. Y pienso, que al mirarlo, siempre pensar\u00edan: \u201c<em>\u00bfVolver\u00e1 Jes\u00fas?<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Subi\u00f3 al cielo delante de ellos. Es un desgarro. Empieza ese tiempo del misterio. Jes\u00fas los mirar\u00e1 con ojos humanos desde el cielo. <strong>Con sus manos heridas volver\u00e1 a acariciarlos y con sus brazos de carne volver\u00e1 a abrazarlos. Y nunca se separar\u00e1 de ellos<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que es <strong>la promesa que todos necesitamos o\u00edr en el alma: \u201c<em>Nunca te voy a dejar<\/em><\/strong><em>. Volver\u00e9. Estar\u00e9 a tu lado todos los d\u00edas<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas sabe la pena y las preguntas que hay en cada uno. Como siempre, mira su coraz\u00f3n, acoge lo que sienten, y sabe cu\u00e1nto necesitan esa promesa. Necesitan o\u00edr no s\u00f3lo que volver\u00e1, sino que ser\u00e1 m\u00e1s bonito todav\u00eda vivir juntos para siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Empieza el tiempo del alma, del misterio, de la vida honda en el coraz\u00f3n de cada uno donde Dios lo llena todo. Lo sostiene todo. Lo renueva todo. Todav\u00eda son torpes. Como nosotros. Y s\u00f3lo sienten que sin Jes\u00fas no van a poder.<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo tambi\u00e9n pensar\u00eda eso, la verdad. A veces, cuando siento su ausencia. Por el dolor. Por mi sequedad. Por la rutina. Por la oscuridad. Por la lejan\u00eda. Entonces tengo <strong>nostalgia<\/strong>. Comprendo a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas que estaban perdidos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Otras veces, cuando me siento cerca de Dios, en el tabor, y arde mi coraz\u00f3n, me da miedo que se vaya.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y es verdad que la vida es as\u00ed. Llega. Lo veo. Lo toco. Y mi coraz\u00f3n de nuevo se olvida, se aleja, pero anhela volver a sentir lo mismo. Volver a vivir con Dios. Creo que s\u00f3lo as\u00ed merece la pena la vida. S\u00f3lo estar con \u00c9l me hace capaz de amar m\u00e1s all\u00e1 de m\u00ed mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">La poes\u00eda de Pedro Salinas que le\u00ed el otro d\u00eda, pensaba que hablaba de la ausencia de alguien. No te vayas. Pero luego me impresion\u00f3 leerla: \u201c<em>No quiero que te vayas dolor, \u00faltima forma de amar. Me estoy sintiendo vivir cuando me dueles no en ti, ni aqu\u00ed, m\u00e1s lejos: en la tierra, en el a\u00f1o de donde vienes t\u00fa, en el amor con ella y todo lo que fue. (\u2026) Tu verdad me asegura que nada fue mentira. Y mientras yo te sienta, t\u00fa me ser\u00e1s, dolor, la prueba de otra vida en que no me dol\u00edas. La gran prueba, a lo lejos, de que existi\u00f3, que existe, de que me quiso, s\u00ed, de que a\u00fan la estoy queriendo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Siempre he pensado eso. <strong>El dolor de la ausencia es parte del amor.<\/strong> Hace verdadero el tiempo de la presencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">La nostalgia de Dios, la esperanza, el dolor cuando no lo veo caminando a mi lado, me hace guardar muy dentro esos momentos en los que lo sent\u00ed tan cerca. Y me hace creer en que volver\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\">Vivir con toda el alma es la \u00fanica manera de vivir. Como vivi\u00f3 Jes\u00fas. Se dej\u00f3 el coraz\u00f3n en el camino, vivi\u00f3 un trozo de cielo en la tierra con cada persona con la que se encontr\u00f3. Ahora le cuesta irse. Dejarlos. Vuelve a su Padre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando lleg\u00f3 a la tierra s\u00f3lo estaban Mar\u00eda y Jos\u00e9. Fue en silencio. Una noche que nadie cont\u00f3. Ahora son sus amigos los que lo miran. <strong>Jes\u00fas, como siempre, los bendice, los mira, abre sus brazos, los quiere tanto..<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La Ascensi\u00f3n nos habla tambi\u00e9n de alegr\u00eda<\/strong>. Jes\u00fas asciende en cuerpo y alma y el coraz\u00f3n se alegra. Nos abre el camino al cielo: <em>\u201c<\/em><em>Despu\u00e9s los sac\u00f3 hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendec\u00eda se separ\u00f3 de ellos, subiendo hacia el cielo. Ellos se postraron ante \u00c9l y se volvieron a Jerusal\u00e9n con gran alegr\u00eda; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios\u201d. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Jes\u00fas cambia el dolor en agradecimiento<\/strong>. <strong>Siempre lo hace, no s\u00e9 c\u00f3mo lo hace, pero lo cambia<\/strong>. Cambia la tristeza en alegr\u00eda como nos dice el evangelio hoy. Me impresiona mucho.<\/p>\n<p align=\"justify\">Van todos al templo a alabar a Dios por tanto recibido, por Jes\u00fas, por su amor, por su vida con \u00c9l. Han cambiado el \u201c<em>No te vayas<\/em>\u201d por: \u201c<em>Ven de nuevo<\/em>\u201d. <strong>Y esta vez, quiz\u00e1s, s\u00ed creen, porque se han sentido amados como nadie<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde Betania les muestra el cielo. Desde Betania los deja y les muestra la plenitud a la que est\u00e1n llamados. Se llenan de alegr\u00eda. Perseveran en oraci\u00f3n. Esperan conmovidos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Betania nos habla de encuentros y de un amor c\u00e1lido en torno a la mesa. Nos habla de L\u00e1zaro, Marta y Mar\u00eda. Nos habla de horas de amor humano, de paz, de descanso. El coraz\u00f3n necesita tener lugares en los que descansar, personas en las que dejar los miedos.<\/p>\n<p align=\"justify\">En Betania se despiden de Jes\u00fas. All\u00ed donde hab\u00edan compartido juntos la vida. Ahora <strong>el coraz\u00f3n se llena de recuerdos y anhelos. Pero al mismo tiempo hay una profunda alegr\u00eda.<\/strong> Jes\u00fas les viene a decir que no teman. Que el camino es claro. Que un d\u00eda seguir\u00e1n sus pasos y que \u00c9l estar\u00e1 all\u00ed esper\u00e1ndolos en ese lugar donde hay espacio para todos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa confianza da alegr\u00eda a sus disc\u00edpulos. Y nos da alegr\u00eda a nosotros. Por eso la fiesta de hoy no es una fiesta triste, es una fiesta alegre.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cuando miramos con la mirada de Dios somos capaces de descubrir en el barro un motivo para seguir creyendo<\/strong>, para seguir confiando y para vivir con alegr\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Hoy celebramos la fiesta de la Ascensi\u00f3n. Jes\u00fas aparece y desaparece pero siempre vuelve durante esos cuarenta d\u00edas. Est\u00e1 con ellos como uno m\u00e1s. Como si se fuera a quedar para siempre. Come con ellos. Habla de tantas cosas. Viene y desaparece. Sienten ellos el dolor cuando desaparece pero conf\u00edan en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/dios-vive-en-ti\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00a1Dios vive en&nbsp;ti!\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33280","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33280","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33280"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33280\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}