{"id":33377,"date":"2016-06-13T17:47:14","date_gmt":"2016-06-13T22:47:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-tocar-con-fe-a-dios-en-la-oracion\/"},"modified":"2016-06-13T17:47:14","modified_gmt":"2016-06-13T22:47:14","slug":"como-tocar-con-fe-a-dios-en-la-oracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-tocar-con-fe-a-dios-en-la-oracion\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo tocar con fe a Dios en la&nbsp;oraci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: La-Oracion.com<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La oraci\u00f3n es acercarse a Jes\u00fas con humildad y tocarlo desde la fe. La oraci\u00f3n llena de fe es \u201cla debilidad\u201d de Dios y la fuerza del hombre. Jes\u00fas no se resiste a hacer milagros cuando percibe una gran fe. No basta con tocar a Jes\u00fas, sino tocarlo con fe y experimentar c\u00f3mo muchas virtudes, gracias, salen de \u00c9l para curar nuestro coraz\u00f3n y cuerpo.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;Entonces, una mujer que padec\u00eda flujo de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os, y que no hab\u00eda podido ser curada por nadie, se acerc\u00f3 por detr\u00e1s y toc\u00f3 la orla de su manto, y al punto se le par\u00f3 el flujo de sangre. Jes\u00fas dijo: <em>\u00bfQui\u00e9n me ha tocado?<\/em>\u00a0Como todos negasen, dijo Pedro: <em>Maestro, las gentes te aprietan y te oprimen<\/em>. Pero Jes\u00fas dijo: <em>Alguien me ha tocado, porque he sentido que una fuerza ha salido de m\u00ed<\/em>. Vi\u00e9ndose descubierta la mujer, se acerc\u00f3 temblorosa, y postr\u00e1ndose ante \u00e9l, cont\u00f3 delante de todo el pueblo por qu\u00e9 raz\u00f3n le hab\u00eda tocado, y c\u00f3mo al punto hab\u00eda sido curada. \u00c9l le dijo: <em>Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz&#8221;<\/em>. (Lc 8,43-48)<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Nuestra propia enfermedad debe ser presentada con fe y esperanza<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La mujer hemorroisa sufr\u00eda desde hac\u00eda 12 a\u00f1os esta enfermedad. No hab\u00eda encontrado remedio, se hab\u00eda gastado todo en doctores. S\u00f3lo le quedaba una esperanza, ese Jes\u00fas del que toda la gente hablaba. Debido a su enfermedad era impura y todo lo que tocase autom\u00e1ticamente se convert\u00eda en impuro. Viv\u00eda en una soledad total, separada de la sociedad, de su familia, 12 a\u00f1os queriendo \u201cvolver a vivir\u201d. Esta soledad, necesidad de vivir, de ser alguien, hizo que sin temor se acercase a Jes\u00fas. Percib\u00eda en \u00c9l alguien que podr\u00eda devolverle la vida, que podr\u00eda dar sentido a esta enfermedad y poder ser curada.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la oraci\u00f3n nos presentamos tambi\u00e9n enfermos, d\u00e9biles, con temores, resistencias, profundas heridas que todav\u00eda sangran. Con facilidad buscamos en el mundo diversos \u201cdoctores\u201d que nos puedan curar, distracciones, pasatiempos que en el fondo nos dejan igual y nos vamos desgastando.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la oraci\u00f3n nos presentamos conscientes de esta debilidad, pero a la vez llenos de fe porque estamos ante el \u00fanico que nos puede curar de ra\u00edz, el que puede devolvernos la vida, dar un sentido profundo y nuevo a nuestra existencia, a nuestra soledad. Este acto de fe y confianza son los pasos necesarios para llegar hasta el Maestro: \u201cCreo en ti Se\u00f1or, espero en tu amor, conf\u00edo en ti, quiero amarte para vivir\u201d. Presentamos nuestra vida ante \u00c9l, nuestra debilidad, enfermedad, con fe y confianza para que \u00c9l nos cure.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Acercarse a Jes\u00fas con humildad, con la mirada siempre fija en su Amor y ternura<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Con gran fe, se acerc\u00f3 a Jes\u00fas por detr\u00e1s, y con delicadeza, consciente de su impureza, se atrevi\u00f3 a tocarle con fe la orla de su manto.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando hay fe y amor, la oraci\u00f3n se convierte en un buscar el bien de la otra Persona: acogerle, cuidarlo, amarlo. Esto es lo que hace la hemorroisa. No piensa en s\u00ed misma. No quiere \u201cmolestar\u201d al Se\u00f1or: con humildad se acerca por detr\u00e1s y busca tocar tan s\u00f3lo el borde de su manto. Esto ser\u00eda suficiente.<\/p>\n<p align=\"justify\">La fe no busca evidencia, no quiere tocar a toda costa, palpar como lo hizo Santo Tom\u00e1s. Basta con un detalle, un gesto cercano y tierno. Es un decirle a Jes\u00fas: \u201cno te quiero molestar, s\u00e9 que me amas y con tocarte el borde del manto, te dar\u00e1s cuenta que te necesito, que estoy aqu\u00ed, que te amo y que quiero poderte abrazar\u2026 pero soy impura, mi alma es impura, necesito que tu amor me purifique y me haga digna de Ti\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed la hemorroisa buscando el bien de Jes\u00fas, el no \u201chacerle\u201d impuro, logra su propio bien. La oraci\u00f3n es buscar al otro para encontrarse con el otro. Es dejarse encontrar buscando. Es rozar su Coraz\u00f3n para encontrase dentro de \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La fe mueve el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y fija su mirada en la humildad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La mujer queda curada al instante. Jes\u00fas no espera a que la mujer le diga qu\u00e9 necesita. As\u00ed es el Buen Pastor, conoce a sus ovejas, nos conoce y sabe lo que necesitamos incluso antes de que se lo pidamos. Por eso, muchas veces la oraci\u00f3n es ponerse en su presencia, quiz\u00e1s experimentando un silencio que no es indiferencia por parte de Jes\u00fas, sino un querer expresar ternura, contemplar a su creatura tan amada y admirarla con amor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas estaba siendo oprimido por la multitud, sin embargo, sinti\u00f3 que una virtud sal\u00eda de \u00c9l y grit\u00f3: \u00ab \u00bfQui\u00e9n me ha tocado? \u00bb Los disc\u00edpulos, asombrados, no entienden esta pregunta. Decenas de personas est\u00e1n agolpadas, se empujan y estrujan a Jes\u00fas y s\u00f3lo una \u201cle ha tocado\u201d, aquella que apenas ha rozado el borde de su manto.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed Jes\u00fas nos dice con claridad que tocarle es amarle, es tener la humildad de confiar en \u00c9l, de tratarle con ternura y fe. De acercarse a \u00c9l como un ni\u00f1o a su Padre y estar, s\u00ed, estar junto a \u00c9l. Muchos estaban m\u00e1s cerca que la mujer, pero no ten\u00edan fe, era quiz\u00e1s m\u00e1s bien curiosidad, rutina.<\/p>\n<p align=\"justify\">La oraci\u00f3n nunca puede ser curiosidad o rutina. No es una actividad para llenarme de ideas o repetir f\u00f3rmulas aprendidas de memoria. Esto ser\u00eda como empujar y estrujar a Jes\u00fas, como aquel grupo que lo segu\u00eda. No, esta mujer nos ense\u00f1a que para tocar a Jes\u00fas hay que tener fe, hay que acudir con confianza, presentarse con humildad y tener ternura hacia Dios. \u00a1Ah!, y sobre todo, hay que dejarse querer por el Maestro que nos conoce, nos espera y al instante nos abraza con amor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Queremos tocarte Jes\u00fas. Ay\u00fadanos Se\u00f1or a tocarte con fe.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Por P. Guillermo Serra, LC\u00a0Art\u00edculo originalmente publicado por <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.la-oracion.com\/blog\/como-orar1\/como-tocar-con-fe-a-dios-en-la-oracion-1\">la-oracion.com<\/a><\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: La-Oracion.com La oraci\u00f3n es acercarse a Jes\u00fas con humildad y tocarlo desde la fe. La oraci\u00f3n llena de fe es \u201cla debilidad\u201d de Dios y la fuerza del hombre. Jes\u00fas no se resiste a hacer milagros cuando percibe una gran fe. No basta con tocar a Jes\u00fas, sino tocarlo con fe y experimentar c\u00f3mo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-tocar-con-fe-a-dios-en-la-oracion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo tocar con fe a Dios en la&nbsp;oraci\u00f3n?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33377","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33377","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}