{"id":3339,"date":"2015-12-01T01:12:36","date_gmt":"2015-12-01T06:12:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marta-o-maria\/"},"modified":"2015-12-01T01:12:36","modified_gmt":"2015-12-01T06:12:36","slug":"marta-o-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/marta-o-maria\/","title":{"rendered":"\u00bfMarta o Mar\u00eda?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El encuentro de Jes\u00fas con las dos hermanas, en Lucas 10.38\u201341, pareciera ubicarnos entre la espada y la pared. \u00bfCu\u00e1l es la \u00abmejor parte\u00bb que escogi\u00f3 Mar\u00eda?<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Cuando leo este pasaje surge en mi coraz\u00f3n cierta inevitable sensaci\u00f3n de culpa. Me gustar\u00eda ser como Mar\u00eda, pero la presi\u00f3n de la vida frecuentemente me lleva a ser m\u00e1s como Marta. Eso no quita que admire a Mar\u00eda, pues me parece que ella representa el ideal al cual me gustar\u00eda arribar, la persona que logra desligarse de las interminables tareas de cada d\u00eda para sentarse, absorta, a los pies de Cristo. En ocasiones, incluso, he utilizado la imagen de Mar\u00eda para animar a alg\u00fan hiperactivo a que intente reducir la intensidad de sus actividades para que pase m\u00e1s tiempo con el Se\u00f1or. El problema es que mis mejores esfuerzos nunca parecen lograr el escurridizo equilibrio que tanto anhelo. En la intimidad de mi coraz\u00f3n, sin embargo, confieso que considero a Mar\u00eda poco pr\u00e1ctica, desentendida de obligaciones que no se pueden ignorar. Entiendo el fastidio de Marta. Ella escogi\u00f3 una actividad menos \u00abespiritual\u00bb que estar sentada a los pies de Cristo, pues&#8230; \u00a1alguien ten\u00eda que ocuparse de la comida! \u00bfO no? Yo tambi\u00e9n llevo una Marta en mi coraz\u00f3n que me recuerda, a cada rato, que no me olvide de la familia, que no desatienda el trabajo, que asista a cuantas reuniones pueda, que realice las llamadas y escriba los correos que tengo pendientes. En fin, Marta no admite que existan momentos en que \u00abpierda\u00bb tiempo, porque es tanto lo que a\u00fan queda por cumplir. No se trata de elegir \u00bfPor qu\u00e9 nos dejar\u00eda Lucas esta historia si lo \u00fanico que produce en es frustraci\u00f3n? \u00bfEl llamado de Jes\u00fas en ella consiste simplemente a lograr mayor equilibrio entre las responsabilidades de cada d\u00eda y los momentos dedicados a buscar la presencia de Dios? Creo que un enorme porcentaje del pueblo de Dios, influenciados por la actual perspectiva de la vida espiritual entre los evang\u00e9licos, me dar\u00edan la raz\u00f3n en lo siguiente: Esto es, precisamente, lo que Jes\u00fas quiso ense\u00f1ar. El problema es que mis mejores esfuerzos nunca parecen lograr el escurridizo equilibrio que tanto anhelo. Richard Foster, autor de \u00abAlabanza a la disciplina\u00bb, en otro libro (1) describe a la perfecci\u00f3n lo que yo experimento a diario: \u00abDentro de nuestro ser existe un verdadero comit\u00e9 de personas. Est\u00e1 la t\u00edmida, la valiente, la administradora, la que es padre, la religiosa, la reflexiva, la activa. Y cada una de estas personas resulta ser obstinadamente individualista. No admite posibilidad de negociaci\u00f3n o acuerdo. Cada una lucha desesperadamente por defender sus propios intereses. Si se toma la decisi\u00f3n de disfrutar de un momento de quietud en compa\u00f1\u00eda de Chopin, la administradora y la responsable protestan airadamente por la p\u00e9rdida de tiempo. La activa da a conocer su impaciencia y frustraci\u00f3n, mientras que la religiosa nos recuerda las oportunidades de evangelizar o de estudiar la Palabra que se nos escapan\u2026. C\u00f3mo no ha de sorprendernos que nos sintamos distra\u00eddos y tironeados. \u00a1Con raz\u00f3n vivimos bajo el peso de agendas recargadas e incesantes corridas!\u00bbEn la imagen que me presenta Lucas percibo que algo en la vida de Marta no funciona. Observo en su servicio una actitud de condenaci\u00f3n hacia Mar\u00eda y una expresi\u00f3n de reproche hacia al Se\u00f1or, por avalar la aparente irresponsabilidad de su hermana, que resultan francamente desagradables. Ambas manifestaciones claramente revelan que algo en el coraz\u00f3n de Marta no est\u00e1 bien. Seguramente es all\u00ed donde debemos dirigir la mirada para descubrir el principio al que se refiri\u00f3 Jes\u00fas, cuando le dijo: \u00abuna sola cosa es necesaria\u00bb.  La \u00abcosa\u00bb necesaria Cuando vuelvo a examinar el pasaje me doy cuenta d\u00f3nde radica mi error. He pensado, seguramente arrastrado por la cultura activa de la que soy producto, que Jes\u00fas se refer\u00eda a la acci\u00f3n de Mar\u00eda. Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n, es preferible estar sentado con Jes\u00fas que estar en la cocina preparando la comida. Como alguien tiene que ocuparse de la comida no encuentro la forma de aplicar esta verdad a mi vida. La clave, sin embargo, parece que la ofrece esta frase: \u00abpero Marta se preocupaba con todos los preparativos\u00bb. R\u00e1pidamente realizo una b\u00fasqueda de la palabra \u00abpreocupaba\u00bb y descubro que, en griego, es la combinaci\u00f3n de las palabras \u00abperi\u00bb (hacia) y \u00abspazo\u00bb (tirar, jalar). Algunas versiones utilizan el t\u00e9rmino \u00abdistra\u00edda\u00bb, lo que me ayuda a entender que el problema aqu\u00ed es falta de concentraci\u00f3n. Marta ha dejado de prestarle atenci\u00f3n al Se\u00f1or porque los preparativos de la comida \u00abtironean\u00bb su concentraci\u00f3n, pidiendo que se enfoque exclusivamente en ellos. Es como si ella estuviera pensando: \u00abo me quedo con Jes\u00fas o hago la comida, pero las dos cosas juntas \u00a1no las puedo hacer!\u00bb De la errada perspectiva de Marta surge la pregunta que tantas veces he escuchado: \u00ab\u00bfEst\u00e1 Cristo en primer lugar en tu vida?\u00bb. La pregunta presupone que existen otros elementos o personas que pueden ocupar el segundo, tercer, cuarto o quinto lugar en mi vida. Pero el Nuevo Testamento no avala esta perspectiva, sino que afirma que Cristo es \u00abla plenitud de Aquel que todo lo llena en todo\u00bb (Ef 1.23). Es decir, no existe espacio en nuestra vida para otra persona que no sea Cristo.Si puedo estar concentrado en la persona de Cristo en todo momento, no es necesario identificar un lugar o una tarea actividad espec\u00edfica para lograrlo.Mi dificultad surge al creer que para estar enteramente entregado a Cristo debo abandonar mis quehaceres y, siguiendo el ejemplo de Mar\u00eda, pasarme el d\u00eda sentado en reflexi\u00f3n. Claro, desde esta perspectiva, \u00bfqui\u00e9n puede seguir al Hijo de Dios? Pero Jes\u00fas no le est\u00e1 ense\u00f1ando esto a Marta, sino que le advierte a que no deje que los otros aspectos de la vida \u2014preparaci\u00f3n de la comida, limpieza de la casa, atenci\u00f3n de la familia, responsabilidades del trabajo, actividades de la iglesia, deberes del ministerio, etc\u00e9tera\u2014 atrapen de tal manera su inter\u00e9s que deje de prestarle atenci\u00f3n a Cristo. Es decir, Marta bien se pudo haber dedicado a preparar la comida mientras segu\u00eda atenta al di\u00e1logo que Jes\u00fas sosten\u00eda con los dem\u00e1s. Escogi\u00f3, sin embargo, que la comida ocupara toda su atenci\u00f3n, desplazando la comuni\u00f3n con el Se\u00f1or y empa\u00f1ando su perspectiva de lo que realmente era importante en el reino de los cielos. Un nuevo camino Si logro integrar el principio de estar enteramente concentrado en los asuntos del Reino, cambiar\u00e1 radicalmente la forma en que vivo cada d\u00eda. Descubrir\u00e9, por ejemplo, que puedo muy bien practicar mi vida espiritual en medio del mal llamado \u00abmundo secular\u00bb, al que tanto miedo le guardamos los evang\u00e9licos. Si puedo estar concentrado en la persona de Cristo en todo momento, no es necesario identificar un lugar o una tarea actividad espec\u00edfica para lograrlo. Se trata, m\u00e1s bien, de una actitud interior en la que oriento todo mi ser hacia la comuni\u00f3n permanente con el Esp\u00edritu de Dios.  En el mundo de Marta no me queda m\u00e1s opci\u00f3n que ocasionalmente ubicar a Dios en las periferias de mi existencia, pues necesariamente tengo que atender otros asuntos de urgencia. Mar\u00eda, sin embargo, me invita a permitir que Cristo sea el centro de toda actividad en que me involucro. No tengo que dejar lo que estoy haciendo para atender a Cristo, sino, m\u00e1s bien, permitirle que participe activamente en lo que yo estoy haciendo. De esta manera, me encuentre en el bus, en la cocina, entre amigos o en el trabajo, mi ser interior estar\u00e1 enteramente orientado hacia el Dios de mi salvaci\u00f3n. Descubrir\u00e9, en esta postura, una maravillosa fuente de comuni\u00f3n que le traer\u00e1 orden y sentido a mi vida.\u00bfSe puede hacer el trabajo de Marta, mientras disfruto de la comuni\u00f3n de Mar\u00eda? \u00a1Claro que s\u00ed! NOTAS&#160;AL&#160;PIE (1) &#8211; T\u00edtulo en ingl\u00e9s: Freedom of Simplicity.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9Copyright 2009,  Apuntes Pastorales \/ Desarrollo Cristiano Internacional. Todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw El encuentro de Jes\u00fas con las dos hermanas, en Lucas 10.38\u201341, pareciera ubicarnos entre la espada y la pared. \u00bfCu\u00e1l es la \u00abmejor parte\u00bb que escogi\u00f3 Mar\u00eda? Cuando leo este pasaje surge en mi coraz\u00f3n cierta inevitable sensaci\u00f3n de culpa. 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