{"id":3340,"date":"2015-12-01T01:12:37","date_gmt":"2015-12-01T06:12:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/atrevase-a-ser-el-segundo\/"},"modified":"2015-12-01T01:12:37","modified_gmt":"2015-12-01T06:12:37","slug":"atrevase-a-ser-el-segundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/atrevase-a-ser-el-segundo\/","title":{"rendered":"\u00a1Atr\u00e9vase a ser el segundo!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Leonardo \u00c1lvarez<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando hablamos de nuestra posici\u00f3n en el reino de Dios, necesariamente terminamos hablando de \u00abmotivaciones\u00bb, y, entonces, no nos queda otra salida que hablar de \u00abespiritualidad cristiana\u00bb. La misi\u00f3n integral de la Iglesia en esta \u00e9poca requiere mucho m\u00e1s que nuevos modelos y formas de cumplir la tarea&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Se comenta en el ambiente de los profesionales de la m&uacute;sica que para los directores de orquesta resulta toda una haza&ntilde;a encontrar el segundo viol&iacute;n. La raz&oacute;n es que la mayor&iacute;a quiere ser primer viol&iacute;n. Ahora bien, todos sabemos que en una orquesta sinf&oacute;nica cada uno de sus miembros es muy importante pues su participaci&oacute;n resulta crucial para conseguir una hermosa sinfon&iacute;a.<br \/>\nEs bien sabido que, en el caso de los segundos violines, su prop&oacute;sito es potenciar y volver notorios a los primeros. Es como si su funci&oacute;n consistiera en pasar inadvertidos, para que los primeros brillen. Obviamente, en el mundo en que vivimos, esto no es, para nada, popular. Vivimos en un mundo donde se exalta el primer lugar, nadie quiere ser un segund&oacute;n. Todos aspiran a ser los primeros. Cuando llevamos esta ilustraci&oacute;n al campo de la iglesia y su misi&oacute;n, esto resulta a&uacute;n m&aacute;s revelador.&iquest;Cu&aacute;l es el p&uacute;blico que deseo, Dios o la opini&oacute;n p&uacute;blica, Dios o el &iacute;ndice de audiencia?  Ahora bien, cuando hablamos de nuestra posici&oacute;n en el reino de Dios, necesariamente terminamos hablando de &laquo;motivaciones&raquo;, y, entonces, no nos queda otra salida que hablar de &laquo;espiritualidad cristiana&raquo;. Pareciera que profundizar en nuestras motivaciones &uacute;ltimas y enriquecer nuestra espiritualidad no es la prioridad en un mundo donde se ha endiosado lo pragm&aacute;tico, lo que funciona, en fin, lo que genera &eacute;xito. Sin embargo, en el desarrollo de la misi&oacute;n, vista a trav&eacute;s de los ojos de Cristo, la espiritualidad es el centro de la misi&oacute;n de la Iglesia.<br \/>\nEn el serm&oacute;n de la monta&ntilde;a (Mt 5&ndash;7), a partir de las bienaventuranzas, Jes&uacute;s desarrolla una espiritualidad desde las ra&iacute;ces m&aacute;s profundas del ser, donde se generan las acciones. Afirma que la clave del genuino &eacute;xito a la manera de Dios es vernos necesitados ante el Padre lleno de gracia. Luego de las bienaventuranzas, Jes&uacute;s critica fuertemente a los que buscan la gloria personal, y que, por ella, instrumentalizan aun las mismas disciplinas devocionales.<br \/>\nLo interesante de todo esto es que, seg&uacute;n se&ntilde;ala Jes&uacute;s, el problema no descansa en la trascendencia y fama. En definitiva, hay dos caminos para la &laquo;fama&raquo; y estos se relacionan &iacute;ntimamente con el p&uacute;blico que buscamos alcanzar. Esta es la pregunta clave si queremos desarrollar un ministerio integral: &iquest;Cu&aacute;l es el p&uacute;blico que deseo, Dios o la opini&oacute;n p&uacute;blica, Dios o el &iacute;ndice de audiencia? Uno de mis personajes favoritos de la Biblia es Juan el Bautista. &iexcl;Qu&eacute; perfil de h&eacute;roe! Algunos, incluso, podr&iacute;an perfectamente tildarlo de &laquo;anti-h&eacute;roe&raquo;. Un perfecto segund&oacute;n. La frase que sigue podr&iacute;a definir toda su vida y lo que constitu&iacute;a su realizaci&oacute;n plena: &laquo;Esa es la alegr&iacute;a que me inunda. A &eacute;l le toca crecer, y a m&iacute; menguar&raquo; (Jn 3.30).<br \/>\n&iquest;D&oacute;nde podr&iacute;amos encontrar en estos d&iacute;as a alguien que sea tan feliz de ser el segundo? De hecho, me parece que &uacute;ltimamente, lo que m&aacute;s escucho en el ambiente de las iglesias es de cosas grandes y majestuosas. Incluso se han acu&ntilde;ado frases como &laquo;Dios nos ha puesto por cabeza y no por cola&raquo;. Por todos lados m&aacute;s bien se exalta el &eacute;xito como la meta de la vida, y mucho m&aacute;s cuando se refiere a alg&uacute;n ministerio para Dios. Definitivamente esto no encaja con figuras como Juan el Bautista, Jerem&iacute;as, Jes&uacute;s y otros grandes de la fe que permanecen en el anonimato.<br \/>\nJes&uacute;s, comentando sobre Juan el Bautista, declar&oacute; que no hab&iacute;a nacido un hombre m&aacute;s grande que este. No cabe duda de que los valores de grandeza en el reino de Dios difieren radicalmente de los del mundo.<br \/>\nPero &iquest;de d&oacute;nde viene el miedo a ser el segundo? Basta mirar c&oacute;mo opera la b&uacute;squeda de poder en nuestras iglesias para darnos cuenta de esa realidad. &laquo;Lo peor&raquo; que les podr&iacute;a ocurrir a algunos en nuestras iglesias es caer en el anonimato. &iexcl;C&oacute;mo sufrimos cuando baja nuestra popularidad! Sin darnos cuenta tendemos a construir nuestros propios reinos, fr&aacute;giles y escu&aacute;lidos.<br \/>\nLa figura r&uacute;stica de Juan puede ayudarnos a encontrar el camino para crecer en la espiritualidad al estilo de Jes&uacute;s, de c&oacute;mo aprender a ser segundos en el reino de Dios. A prop&oacute;sito, a menos que aprendamos a ser segundos y a escondernos en Cristo, y a promover a los dem&aacute;s, no aprenderemos el significado del reino de Dios. La vida de Juan nos revela tres &aacute;reas que fueron determinantes en el entendimiento de su lugar en el reino de Dios.Ser segundo no solo trae libertad, tambi&eacute;n prepara para enfrentar el sufrimiento en el cumplimiento de la misi&oacute;n. Conoc&iacute;a su identidad<br \/>\nCuando los representantes de los jud&iacute;os le preguntaron qui&eacute;n era &eacute;l, respondi&oacute;: &laquo;Yo no soy el Cristo&raquo;, &laquo;no soy El&iacute;as&raquo;, &laquo;no soy el profeta&raquo; (Jn 1.19&ndash;21). Encuentro en su respuesta una pista para conocer nuestra propia identidad: comience por darse cuenta de lo que no es. A veces nos pasamos la vida en multitud de actividades, sin conseguir ser bendici&oacute;n para nadie, pero porfiamos en ello. Descubrir qui&eacute;nes somos comienza por conocer nuestras limitaciones &mdash;para qu&eacute; no somos buenos&mdash;, y dar paso para que otros lo hagan.<br \/>\nJuan no se hab&iacute;a demorado en descubrir qui&eacute;n s&iacute; era &eacute;l: &laquo;Una voz que grita en el desierto: Enderecen el camino del Se&ntilde;or&raquo;. Entonces, una vez claro en su identidad pod&iacute;a avanzar hacia su prop&oacute;sito.<br \/>\nTengo la impresi&oacute;n de que el cristiano comienza a disfrutar su verdadera libertad solo despu&eacute;s de descubrir su lugar en el plan soberano de Dios, aunque no sea vistoso ni reciba la alabanza de los dem&aacute;s. Lo que le importa, sin embargo, es que otros reciben los beneficios de su servicio. Ser segundo no solo trae libertad, tambi&eacute;n prepara para enfrentar el sufrimiento en el cumplimiento de la misi&oacute;n. Juan el Bautista supo enfrentar el martirio por causa del reino despu&eacute;s de que vio disminuida su popularidad, y el aparente abandono de sus disc&iacute;pulos.<br \/>\nCultivaba el discernimiento<br \/>\nEl desierto es un sitio en que no solo est&aacute;n ausentes las comodidades, sino que tambi&eacute;n es un lugar &oacute;ptimo para cultivar la cercan&iacute;a a la voz de Dios. Ese desierto representa para nosotros nuestro tiempo de silencio ante Dios, nuestro tiempo de contemplar a Cristo. El bullicio y el activismo extremo de nuestra sociedad atenta contra nuestra espiritualidad. Debemos ser capaces de conseguir, partiendo de nuestra soledad, la quietud del alma, que encuentra su plena satisfacci&oacute;n en la presencia de nuestro amado Se&ntilde;or. Juan supo que Jes&uacute;s era el Cristo cuando vino a &eacute;l en el Jord&aacute;n porque el Padre lo hab&iacute;a preparado en el desierto para que supiera reconocerlo (Jn 1.29&ndash;34).<br \/>\nConoc&iacute;a bien su llamado<br \/>\nA los disc&iacute;pulos de Juan el Bautista les preocupaba (Jn 3.26) que la popularidad de su maestro menguara, y muchos se &laquo;cambiaran de iglesia&raquo;, as&iacute; que se lo hicieron notar: &laquo;Mira, aquel a quien tu has apoyado te est&aacute; haciendo competencia&raquo;.<br \/>\nJuan permanece tranquilo, con esa calma de quienes se saben completos. No hay sobresalto ni angustia alguna, todo est&aacute; bajo control. &Eacute;l conoce cu&aacute;l es su posici&oacute;n en el reino, est&aacute; claro en su vocaci&oacute;n. Sabe cu&aacute;l es su identidad y est&aacute; gozoso, nadie puede robarle esa alegr&iacute;a, est&aacute; completo. No contemplaba ning&uacute;n reino propio qu&eacute; proteger, porque el fin de su vida es rendirlo todo al reino majestuoso de su maestro. &laquo;No se preocupen&raquo; &mdash;los anima&mdash;, &laquo;yo s&eacute; cu&aacute;l es mi posici&oacute;n, solo soy el amigo del esposo&raquo; &mdash;se refer&iacute;a al papel que cumpl&iacute;a el amigo en la preparaci&oacute;n de una boda jud&iacute;a&mdash; &laquo;Esto es lo que me toca a m&iacute;, nadie puede recibir nada si no le fuera dado del cielo&raquo;. Su llamado era preparar el camino, y ahora pod&iacute;a partir tranquilo y satisfecho. &laquo;A &eacute;l le toca crecer, y a m&iacute; menguar&raquo;.<br \/>\nNuestro gran desaf&iacute;o<br \/>\nLa crisis de identidad, discernimiento y vocaci&oacute;n podr&iacute;an ser considerados como algunos de los m&aacute;s agudos problemas de base de la espiritualidad evang&eacute;lica de esta &eacute;poca. Al profundizar en ellos, probablemente descubriremos que est&aacute;n generando un tremendo grado de desorientaci&oacute;n. Lamentablemente pretendemos resolverlos buscando reconocimiento y poder. Aprender a ser segundo en medio de una sociedad donde se exalta a los primeros es el gran desaf&iacute;o en el reino de Dios y para ello no encuentro otro camino que el de la renuncia y la cruz.<br \/>\nLa misi&oacute;n integral de la Iglesia en esta &eacute;poca requiere mucho m&aacute;s que nuevos modelos y formas de cumplir la tarea, mucho m&aacute;s que valent&iacute;a, esfuerzo y sacrificio. En las Escrituras abundan los relatos que nos modelan que es mucho m&aacute;s que todo eso. Nos basta con citar a una de las iglesias m&aacute;s &laquo;completas&raquo; del Nuevo Testamento: trabajaban muy duro en la obra del Se&ntilde;or, eran perseverantes, celosos y capaces de discernir a los malos, y eran carism&aacute;ticos en promover el nombre de Jes&uacute;s. Cualquier pastor moderno se sentir&iacute;a muy orgulloso de pastorear una iglesia as&iacute;. Pero no se entusiasme, fue reprobada por Jes&uacute;s y su luz estaba a punto de desaparecer. Sufr&iacute;a un problema capital, sus motivaciones hab&iacute;an variado y su espiritualidad se hab&iacute;a vuelto funcional. &laquo;Tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor&raquo; (Ap 2.4), es la queja del Se&ntilde;or. No encuentro en las Escrituras mayor motivaci&oacute;n para el servicio en el reino de Dios que el amor (Mt 22.34&ndash;40).<br \/>\nEn estos d&iacute;as, resuena fuertemente en mi conciencia una pregunta, la que Jes&uacute;s plante&oacute; tres veces a Pedro: &iquest;Me amas? Despu&eacute;s de examinarme cada d&iacute;a a la luz de esta pregunta, solo me queda una &uacute;ltima reflexi&oacute;n: &laquo;Si nuestra espiritualidad es incorrecta, lo m&aacute;s grave que podr&iacute;a ocurrirnos es que nuestro ministerio funcione y tenga &eacute;xito&raquo;.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">El autor es pastor bautista, miembro de la RDC de Chile. \u00a9Red del Camino para la Misi\u00f3n Integral en Am\u00e9rica Latina. Apuntes Pastorales, Volumen XXIV \u2013 N\u00famero 3<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Leonardo \u00c1lvarez Cuando hablamos de nuestra posici\u00f3n en el reino de Dios, necesariamente terminamos hablando de \u00abmotivaciones\u00bb, y, entonces, no nos queda otra salida que hablar de \u00abespiritualidad cristiana\u00bb. 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