{"id":33404,"date":"2016-06-13T17:48:19","date_gmt":"2016-06-13T22:48:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-fallan-todas-las-seguridades-humanas\/"},"modified":"2016-06-13T17:48:19","modified_gmt":"2016-06-13T22:48:19","slug":"cuando-fallan-todas-las-seguridades-humanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-fallan-todas-las-seguridades-humanas\/","title":{"rendered":"Cuando fallan todas las seguridades&nbsp;humanas&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Me gusta pensar en Jes\u00fas que se aparece en cuerpo y esp\u00edritu a los que ama. Me gusta recorrer los d\u00edas de esta octava de Pascua siendo testigo de sus apariciones. Me gusta su forma de mirar, me gustan sus palabras y su manera de estar con aquellos a los que tanto ha amado.<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay reproches. No hay quejas. Jes\u00fas se acerca a los suyos y simplemente les dice que no teman, que tengan paz. Se queda con ellos, a su lado, caminando de nuevo con ellos. Come con ellos, comparte la vida de la forma m\u00e1s sencilla. Los mira con misericordia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas ya fue el rostro misericordioso de Dios antes de la crucifixi\u00f3n. Y con mayor raz\u00f3n se muestra ahora como la puerta de la misericordia para todos los que se acercan a \u00c9l.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda el papa Francisco: <em>\u201cLa misericordia es el primer atributo de Dios. Es el nombre de Dios. <strong>No hay situaciones de las que no podamos salir<\/strong>, no estamos condenados a hundirnos en arenas movedizas, en las que, cuanto m\u00e1s nos movemos, m\u00e1s nos hundimos. Jes\u00fas est\u00e1 all\u00ed, con la mano tendida, dispuesto a agarrarnos y a sacarnos fuera del barro, del pecado, tambi\u00e9n del abismo del mal en que hemos ca\u00eddo\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Jes\u00fas vuelve a rescatar a sus disc\u00edpulos de la desesperaci\u00f3n<\/strong>, del miedo, de las dudas. Ellos hab\u00edan amado a Jes\u00fas. Hab\u00edan sido fieles durante esos tres a\u00f1os. Pero en el \u00faltimo momento hab\u00edan fallado sus fuerzas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tal vez confiaron demasiado en su propio valor, en sus capacidades. Y lleg\u00f3 la hora del terror y ellos temieron la muerte y huyeron<\/strong>. En esa noche de oscuridad se sintieron solos y abandonados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquel que podr\u00eda haberse bajado de la cruz no lo hizo. El reproche del llamado mal ladr\u00f3n seguro que qued\u00f3 tambi\u00e9n grabado en sus almas. Ellos tambi\u00e9n habr\u00edan deseado ese desenlace milagroso. Un \u00faltimo gesto lleno de grandeza. Una huida en ese segundo final cuando todos daban por segura su muerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero no fue as\u00ed. <strong>No sucedi\u00f3 como ellos deseaban. Jes\u00fas muri\u00f3. Y la pregunta quedaba grabada en su alma. \u00bfQu\u00e9 har\u00edan ahora? El miedo. La soledad. La tristeza. La desesperaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1C\u00f3mo no estar tristes ahora que Jes\u00fas no estaba con ellos! Ten\u00edan miedo. \u00a1C\u00f3mo no temer si hab\u00edan matado a su maestro! Los disc\u00edpulos correr\u00edan la misma suerte. Y ellos no quer\u00edan morir.<\/p>\n<p align=\"justify\">En realidad nunca queremos morir. S\u00f3lo puede surgir ese pensamiento si la vida que llevamos es tan desesperante que vemos como un camino mejor la propia muerte. Pero ellos no quer\u00edan la muerte. Y estaban escondidos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tampoco cre\u00edan del todo en la misericordia de Dios. No cre\u00edan en ese amor sin reproches, en ese amor que volver\u00eda a buscarlos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como esa persona que rezaba con estas palabras: <em>\u201cQuerido Jes\u00fas, no creo tanto en tu misericordia. No te conozco del todo. Pienso a veces que ya no merezco llamarme hijo tuyo cuando caigo y te fallo. Me falta tal vez esa mirada pura de los ni\u00f1os. Derrocho por el camino la vida que me das. Me siento un hijo pr\u00f3digo que se aleja de ti. Me siento como ese hijo que no conoce a su padre. No s\u00e9 bien c\u00f3mo es la misericordia. A veces yo tengo compasi\u00f3n. Pero me cuesta mirar la belleza que esconden las personas. No me alegro en el milagro que son. Cuando me han hecho da\u00f1o. Cuando no son como yo quisiera. No miro con misericordia. Y me cuesta ser mirado as\u00ed por ti. \u00bfMe miras as\u00ed? Cuando peco, cuando caigo. Me siento tan lejos. No merezco llamarme hijo tuyo\u201d.\u00a0<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez eran estos los mismos sentimientos de los disc\u00edpulos esos d\u00edas despu\u00e9s del Calvario. Fueron tres d\u00edas de noche. De traici\u00f3n. De muerte. De oscuridad. No hab\u00edan amado tanto a Jes\u00fas como para permanecer fieles.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00f3lo Juan estuvo ese d\u00eda al pie de la cruz. Poco sabemos del resto. Pedro lo neg\u00f3 tres veces, porque se arriesg\u00f3 m\u00e1s que el resto tratando de seguir a Jes\u00fas. \u00bfY los dem\u00e1s? El silencio es atronador. <strong>Un silencio que los acusa. <\/strong>No fueron capaces. Huyeron, se escondieron, lo vieron todo desde lejos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El miedo a la muerte es muy fuerte. <strong>No es f\u00e1cil exigirle a un hombre el martirio. Morir por amor<\/strong>. Exponernos a morir por amor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por salvar a alguien es posible arriesgar la propia vida. Pero <strong>si no era posible salvar a Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 sentido tendr\u00eda estar cerca de su cruz esa noche poniendo en peligro la propia vida?<\/strong> En su coraz\u00f3n tendr\u00edan una mezcla de sentimientos. Culpa, arrepentimiento, justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 podr\u00edan decirle a Jes\u00fas si de verdad se aparec\u00eda de nuevo delante de ellos? Hab\u00edan fallado.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00f3lo Mar\u00eda hab\u00eda permanecido fiel, junto a Juan. Ella era la \u00fanica que anhelaba y confiaba de verdad. Era Ella la que m\u00e1s hab\u00eda sufrido. Y era la \u00fanica que hab\u00eda cre\u00eddo antes de ver. Antes de tocar. Antes de abrazar de nuevo a su hijo y besar sus heridas llenas de luz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los dem\u00e1s hab\u00edan fallado. Hab\u00edan tocado su debilidad. Hab\u00edan visto flaquear sus fuerzas.<\/p>\n<p align=\"justify\">El otro d\u00eda le\u00eda la reflexi\u00f3n de un jesuita sobre su propio proceso de vida: <em>\u201cHasta entonces nunca hab\u00eda tenido el valor de renunciar completamente a m\u00ed mismo. Siempre hab\u00eda l\u00edmites que no cruzaba, peque\u00f1as vallas que se\u00f1alaban lo que, en mi fuero interno, sab\u00eda que era un punto sin retorno. Dios, en su providencia, hab\u00eda sido constante en su gracia: hab\u00eda estado brind\u00e1ndome siempre ocasiones para ese acto de fe y de confianza perfectas, anim\u00e1ndome a soltar las riendas y a confiar s\u00f3lo en \u00c9l. Y yo confiaba en \u00c9l, cooperaba con su gracia, pero solo hasta cierto punto. Hasta que mis fuerzas entraron definitivamente en bancarrota no me rend\u00ed\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l experiment\u00f3 en su carne la debilidad. Confiaba en sus fuerzas, en sus capacidades, hasta que no pudo m\u00e1s. Y fue entonces, roto, vencido, cuando pudo confiar como nunca antes lo hab\u00eda hecho en el poder de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es la misma experiencia de los disc\u00edpulos esos d\u00edas de oscuridad. Lo hab\u00edan perdido todo. Estaban rotos. No ten\u00edan defensa propia. Nada con lo que justificar su ca\u00edda. Hab\u00edan experimentado su debilidad y se hab\u00edan rendido. <strong>Ahora s\u00f3lo pod\u00edan confiar totalmente en Dios<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La muerte de Jes\u00fas en la cruz acab\u00f3 con todas las seguridades humanas de los disc\u00edpulos<\/strong>. Hab\u00edan fallado en el amor por ese miedo inconfesable a la muerte. Y ahora, temerosos, permanec\u00edan escondidos. No ten\u00edan paz en su coraz\u00f3n. No soltaban del todo las riendas ni siquiera en ese momento de tanta oscuridad en sus vidas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez es algo as\u00ed lo que viv\u00edan los disc\u00edpulos en ese tiempo previo a la muerte de Jes\u00fas. Se hab\u00edan acomodado. No imaginaban el final de todos sus sue\u00f1os. <strong>Hab\u00edan puesto su seguridad en Jes\u00fas. Ahora no quer\u00edan volver a sentirse solos, sin pilares, sin rutinas sagradas<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">La muerte de Jes\u00fas trae la inseguridad. Todo se desploma a su alrededor de repente. Empiezan a temer porque s\u00fabitamente la vida se les escapa de su control. <strong>Ya no son ellos los que llevan las riendas. Ahora es Dios el que act\u00faa. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Papa Francisco, <em>El nombre de Dios es misericordia<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Walter Ciszek, <em>Caminando por valles oscuros.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Me gusta pensar en Jes\u00fas que se aparece en cuerpo y esp\u00edritu a los que ama. Me gusta recorrer los d\u00edas de esta octava de Pascua siendo testigo de sus apariciones. 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