{"id":33443,"date":"2016-06-13T17:49:55","date_gmt":"2016-06-13T22:49:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-vivir-la-semana-santa-en-casa\/"},"modified":"2016-06-13T17:49:55","modified_gmt":"2016-06-13T22:49:55","slug":"como-vivir-la-semana-santa-en-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-vivir-la-semana-santa-en-casa\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo vivir la Semana Santa en&nbsp;casa?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: SIAME<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Qu\u00e9 paradoja, muchos que podr\u00edan ir a la iglesia en esta Semana Santa no ir\u00e1n, simple y llanamente, porque no se les da la gana; y otros que desear\u00edan ardientemente ir a los oficios, no les ser\u00e1 posible, o porque est\u00e1n enfermos o son ancianos, o simplemente porque no hay quien los lleve a una iglesia, y justo ahora, cuando por su propio estado comprenden mejor la Pasi\u00f3n del Redentor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero para todos ellos hay una verdad consoladora de la que hoy quisiera hablarles.<strong> Quien m\u00e1s participa en la Redenci\u00f3n, no es el que materialmente asiste a los oficios de Semana Santa, sino el que se une vitalmente al Misterio Pascual del Se\u00f1or<\/strong>; y es que alguien puede ir a todo lo que organice su parroquia pero por mera costumbre, o sin recta intenci\u00f3n; incluso se puede ir con deseos de protagonismo, de fama y prestigio, o para sacar ventajas personales, etc., etc.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aqu\u00ed no estamos en los pa\u00edses orientales en donde acudir a la iglesia es arriesgar la vida. Quien no rectifique su intenci\u00f3n le aprovechar\u00e1 poco ir a la iglesia, a lo mejor no le aprovechar\u00e1 nada, o a lo mejor le har\u00e1 da\u00f1o; se le dormir\u00e1 m\u00e1s la conciencia y pensar\u00e1 que es un h\u00e9roe por llegar cansado a casa. Pero <strong>\u00bfde qu\u00e9 me valdr\u00edan los sacrificios f\u00edsicos si no me llevar\u00e1n a la conversi\u00f3n?, \u00bfde qu\u00e9 servir\u00eda mi cansancio si mi vida se queda sin tocar y sigo con los mismos vicios?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Cierto que la enfermedad o ancianidad por s\u00ed mismas no me har\u00edan cambiar de actitud con respecto a Dios y la salvaci\u00f3n que me ofrece, pero cuando uno se siente visitado por la enfermedad y el sufrimiento aqueja, cuando se experimenta la propia impotencia, los l\u00edmites y la finitud temporal, cuando se vislumbra la cercan\u00eda de la muerte, todo cambia. Es la oportunidad de volver la mirada a Dios, a las realidades eternas, de suplicar la asistencia divina para no caer en la angustia, de pedir la gracia para no replegarse lastimosamente sobre uno mismo y hundirse en la depresi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">La Semana Santa, vivida desde mi lecho de enfermo o desde una sillita en casa, puede ser la oportunidad que esperaba de salir de mi rebeli\u00f3n contra Dios, de maravillarme del amor que me ha tenido al entregar a su Hijo por mi salvaci\u00f3n, de unirme a la Pasi\u00f3n de ese Hijo para colaborar con la Redenci\u00f3n de mi familia y de la humanidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Otros lo han logrado, \u00bfpor qu\u00e9 no yo?<\/strong> Santa Teresita del Ni\u00f1o Jes\u00fas, enferma de tuberculosis, postrada en una cama, con accesos terribles de tos y v\u00f3mitos de sangre, con ratos de inconciencia por el dolor y espantosas dudas de fe, sab\u00eda que, aunque no viera en esos momentos la luz por las espesas nubes que la rodeaban, detr\u00e1s de esos nubarrones segu\u00eda el sol brillando y que, pasada la hora de las tinieblas, esa luz no s\u00f3lo la iluminar\u00eda sino que la envolver\u00eda y la transformar\u00eda en luz.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si el Se\u00f1or nos ha visto con ojos de predilecci\u00f3n y nos ha participado de su cruz, aunque ahora no lo entendamos, aunque para nosotros sea como una noche oscura. \u00a1Aprovechemos! contemplemos la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or, un\u00e1monos a ella, aceptemos nuestro sufrimiento y ofrezc\u00e1moslo a aqu\u00e9l que \u201cme am\u00f3 y se entreg\u00f3 por m\u00ed\u201d, a aqu\u00e9l que \u201cme ha amado primero\u201d, ofrend\u00e9moslo por nuestra propia salvaci\u00f3n, la de los nuestros, por los sacerdotes, por el santo Padre y por la humanidad entera.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde nuestra casa, desde nuestro lecho, podemos rezar; podemos ver alguna pel\u00edcula (s\u00f3lo alguna, porque no hace falta estar pegados a la televisi\u00f3n) que nos mueva el coraz\u00f3n; alguna alma caritativa nos puede leer las lecturas de las Misas y otros oficios de esta semana, o ponernos las celebraciones por internet; y desde all\u00ed, desde nuestra cruz, con nuestra oraci\u00f3n sostener a la Iglesia y salvar a la humanidad. Am\u00e9n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Art\u00edculo originalmente publicado por <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.siame.mx\/apps\/info\/p\/?a=14633&amp;z=32\">SIAME<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: SIAME Qu\u00e9 paradoja, muchos que podr\u00edan ir a la iglesia en esta Semana Santa no ir\u00e1n, simple y llanamente, porque no se les da la gana; y otros que desear\u00edan ardientemente ir a los oficios, no les ser\u00e1 posible, o porque est\u00e1n enfermos o son ancianos, o simplemente porque no hay quien los lleve &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-vivir-la-semana-santa-en-casa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfC\u00f3mo vivir la Semana Santa en&nbsp;casa?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33443","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33443\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}