{"id":33446,"date":"2016-06-13T17:50:02","date_gmt":"2016-06-13T22:50:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-pequenos-leprosos-en-mi-sala-de-estar\/"},"modified":"2016-06-13T17:50:02","modified_gmt":"2016-06-13T22:50:02","slug":"los-pequenos-leprosos-en-mi-sala-de-estar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-pequenos-leprosos-en-mi-sala-de-estar\/","title":{"rendered":"Los peque\u00f1os leprosos en mi sala de&nbsp;estar"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Deirdre Mundy<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfPor qu\u00e9 llora Jes\u00fas?<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque se tropez\u00f3. Porque se le rompi\u00f3 el pl\u00e1tano. Porque dije que no pod\u00eda meter todos los cepillos de dientes por el desag\u00fce del ba\u00f1o. (Ya hab\u00eda introducido tres por la tuber\u00eda). Porque no est\u00e1 permitido tocar el \u00f3rgano durante la misa. Porque la Abuela s\u00f3lo jug\u00f3 con \u00e9l en el parque durante tres horas antes de que tuviera que irse. Porque su hermana dijo que el nuevo beb\u00e9 puede llamarse Dora si es una ni\u00f1a, pero no Botas si es un ni\u00f1o. Porque se cay\u00f3 el casco del mu\u00f1eco de Lego. Porque tiene dos a\u00f1os y porque el mundo es grande y todo se rompe constantemente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi hijo menor se llama Henry, no Jes\u00fas, y se lamenta y llora continuamente en este valle de l\u00e1grimas que es su vida. Sus decepciones llegan y lo hacen pisando fuerte, tanto para Henry como para sus hermanos mayores, aunque ya de forma m\u00e1s espor\u00e1dica en los segundos.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9rase una vez, yo era una mujer soltera. Rezaba el rosario. Reflexionaba sobre las Escrituras. Acud\u00eda a misa diariamente, me confesaba cada dos semanas y esperaba con entusiasmo los viacrucis de los viernes de Cuaresma. <strong>Ahora, mi vida de oraci\u00f3n consiste en una letan\u00eda de \u201cPor favor, Se\u00f1or, ay\u00fadame a superar los pr\u00f3ximos 10 minutos\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">La Iglesia nos dice que deber\u00edamos ver a Jes\u00fas en los rostros de las personas que vemos diariamente. <strong>Yo, la mayor parte del tiempo, estoy en casa con los ni\u00f1os. Seg\u00fan mi experiencia, Jes\u00fas es un poco hist\u00e9rico, emocional en extremo y tiene unas expectativas nada realistas sobre c\u00f3mo deber\u00eda funcionar el mundo.<\/strong> Y ya est\u00e1 llorando otra vez.<\/p>\n<p align=\"justify\">En la universidad me juntaba con una pandilla muy cat\u00f3lica. (El tipo de amigos que brome\u00e1bamos con ser \u201cTan santos que casi levit\u00e1bamos\u201d). A veces \u00edbamos a fiestas donde aparec\u00edan hermanas africanas. En una de esas fiestas, una de estas bondadosas hermanas me agarr\u00f3 de las manos, me mir\u00f3 a los ojos y dijo con solemnidad, <strong>\u201cAlg\u00fan d\u00eda har\u00e1s grandes cosas para Dios\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En mi joven cerebro de adulta, aquello significaba fundar una orden religiosa. Abrazar a los leprosos. Quiz\u00e1s incluso un martirio en alg\u00fan otro pa\u00eds. Decid\u00ed que fundar\u00eda un tipo de orden religiosa totalmente nueva. En vez de dividirnos en hombres y mujeres, ser\u00edamos un grupo mixto. Nuestros hermanos y hermanas religiosos podr\u00edan desplazarse a tierras extranjeras y, trabajando como parejas, se encargar\u00edan de peque\u00f1os grupos de hu\u00e9rfanos. As\u00ed podr\u00edan criar a ocho o diez de estos ni\u00f1os, de la infancia a la adultez, y ayudarles a tener estabilidad y una aut\u00e9ntica vida en familia, con una madre y un padre en cada casa. No pod\u00eda entender por qu\u00e9 a nadie se le hab\u00eda ocurrido nunca semejante idea para una vocaci\u00f3n, tan brillante y fant\u00e1stica.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que s\u00ed, b\u00e1sicamente invent\u00e9 algo parecido al matrimonio. Era joven, tonta y totalmente ciega a la realidad. Luego crec\u00ed y me cas\u00e9 y, de alguna forma, yo termin\u00e9 con seis (dentro de poco siete) hijos, y mis amigas, que seguramente ser\u00edan mejores madres y que quer\u00edan desesperadamente m\u00e1s hijos, terminaron con uno o dos. (A veces creo que Dios no es tan bueno en esto de la planificaci\u00f3n familiar&#8230;).<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que ahora, <strong>en vez de surcar los mares en busca del abrazo de leprosos en entornos ex\u00f3ticos, encuentro a mis leprosos despatarrados por la casa, rodeada de platos y de colada.<\/strong> Est\u00e1 la leprosa social de 12 a\u00f1os, preocupada porque cree que nunca har\u00e1 m\u00e1s amigas. Est\u00e1 la autoproclamada leprosa de 10 a\u00f1os, que ha decidido armarse de r\u00e9plicas sarc\u00e1sticas para cada cr\u00edtica que cree haber escuchado. El de ocho a\u00f1os quiere vivir una vida de ermita\u00f1o, retirado en una colonia de leprosos con un \u00fanico miembro, acompa\u00f1ado de Legos y de Minecraft. Luego est\u00e1 el leproso de seis a\u00f1os al que evitan los otros ni\u00f1os de nataci\u00f3n por ser un \u201cbeb\u00e9\u201d, porque le asusta meterse en el agua. La leprosa de cuatro a\u00f1os est\u00e1 tan sedienta de compa\u00f1\u00eda constante que los dem\u00e1s la evitan. Por \u00faltimo, tenemos al leproso m\u00e1s peque\u00f1o de todos, que ya est\u00e1 llorando otra vez.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Esta es mi colonia de leprosos.<\/strong> Aqu\u00ed es donde me pongo a prueba con las exigencias de este A\u00f1o de la Misericordia, dando de comer al hambriento casi constantemente, vistiendo al desnudo en medio de gritos de protesta, educando al ignorante incluso cuando se queja por ello, y rezando por los vivos a todas horas porque, de no ser as\u00ed, ninguno de nosotros sobrevivir\u00eda hasta que el beb\u00e9 a\u00fan uterino alcanzara la edad adulta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nunca tendr\u00e9 una vida santa del calibre de las que explica Alban Butler en su obra <em>La vida de los santos<\/em>, que era la vida que imagin\u00e9 cuando la hermana africana me dijo que har\u00eda grandes cosas. Pasar\u00e1n tranquilamente diez a\u00f1os hasta que pueda intentar, de forma realista, asistir a misa diariamente y tener una vida de oraci\u00f3n m\u00e1s regular.<\/p>\n<p align=\"justify\">Podr\u00eda llenar mis d\u00edas de resentimiento, ya que los ni\u00f1os impiden claramente que cumpla con la vida de inmensa santidad que Dios me ten\u00eda reservada. O mejor puedo abrazar al leproso y limpiar los restos de pl\u00e1tano de su cara y de sus manos, para que as\u00ed pueda volver a salir a corretear hasta que encuentre alguna nueva decepci\u00f3n en este mundo roto que ans\u00eda un Salvador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Deirdre Mundy \u00bfPor qu\u00e9 llora Jes\u00fas? Porque se tropez\u00f3. Porque se le rompi\u00f3 el pl\u00e1tano. Porque dije que no pod\u00eda meter todos los cepillos de dientes por el desag\u00fce del ba\u00f1o. (Ya hab\u00eda introducido tres por la tuber\u00eda). 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