{"id":33447,"date":"2016-06-13T17:50:07","date_gmt":"2016-06-13T22:50:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-pecado-del-que-nadie-habla\/"},"modified":"2016-06-13T17:50:07","modified_gmt":"2016-06-13T22:50:07","slug":"el-pecado-del-que-nadie-habla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-pecado-del-que-nadie-habla\/","title":{"rendered":"El pecado del que nadie&nbsp;habla"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Greg Kandra<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">De vez en cuando me encuentro con un recordatorio de lo astuto que puede llegar a ser Sat\u00e1n, en especial durante la Cuaresma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pensemos, por ejemplo, en un peque\u00f1o y pernicioso pecado que parece haber echado fuertes ra\u00edces en esta edad de los medios sociales: la maledicencia. Cada vez veo m\u00e1s comentarios denigrantes. Y en realidad nadie habla del da\u00f1o que infligen, aunque el Papa se ha referido frecuente y vehementemente a su malvado primo cercano, <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.ncregister.com\/daily-news\/pope-francis-gossip-is-poisonous\/\">el cotilleo<\/a>. (El pont\u00edfice lleg\u00f3 incluso a comparar el chismorreo con el terrorismo.)<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que, \u00bfa qu\u00e9 problema nos enfrentamos? Permitid que me explique.<\/p>\n<p align=\"justify\">Primero, el <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/catechism_sp\/p3s2c2a8_sp.html\">catecismo<\/a> nos ense\u00f1a que la detracci\u00f3n es un pecado contra el octavo mandamiento:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2477<\/em><em>\u00a0El\u00a0respeto de la reputaci\u00f3n\u00a0de las personas proh\u00edbe toda actitud y toda palabra susceptibles de causarles un da\u00f1o injusto. Se hace culpable:<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u2013 de\u00a0juicio temerario\u00a0el que, incluso t\u00e1citamente, admite como verdadero, sin tener para ello fundamento suficiente, un defecto moral en el pr\u00f3jimo;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u2013 de\u00a0maledicencia\u00a0el que, sin raz\u00f3n objetivamente v\u00e1lida, manifiesta los defectos y las faltas de otros a personas que los ignoran;<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u2013 de\u00a0calumnia\u00a0el que, mediante palabras contrarias a la verdad, da\u00f1a la reputaci\u00f3n de otros y da ocasi\u00f3n a juicios falsos respecto a ellos.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2478\u00a0Para evitar el juicio temerario, cada uno debe interpretar, en cuanto sea posible, en un sentido favorable los pensamientos, palabras y acciones de su pr\u00f3jimo:<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cTodo buen cristiano ha de ser m\u00e1s pronto a salvar la proposici\u00f3n del pr\u00f3jimo, que a condenarla; y si no la puede salvar, inquirir\u00e1 c\u00f3mo la entiende, y si mal la entiende, corr\u00edjale con amor; y si no basta, busque todos los medios convenientes para que, bien entendi\u00e9ndola, se salve\u201d (San Ignacio de Loyola,Exercitia spiritualia,\u00a022).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em> 2479\u00a0La maledicencia y la calumnia destruyen la\u00a0reputaci\u00f3n\u00a0y el\u00a0honor del pr\u00f3jimo. Ahora bien, el honor es el testimonio social dado a la dignidad humana y cada uno posee un derecho natural al honor de su nombre, a su reputaci\u00f3n y a su respeto. As\u00ed, la maledicencia y la calumnia lesionan las virtudes de la justicia y de la caridad.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Y los medios de comunicaci\u00f3n, seg\u00fan se nos recuerda, cargan con una responsabilidad especial:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2494<\/em><em>\u00a0La informaci\u00f3n de estos medios es un servicio del bien com\u00fan (cf\u00a0<\/em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19631204_inter-mirifica_sp.html\"><em>IM<\/em><\/a><em>\u00a011). La sociedad tiene derecho a una informaci\u00f3n fundada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad:<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u201cEl recto ejercicio de este derecho exige que, en cuanto a su contenido, la comunicaci\u00f3n sea siempre verdadera e \u00edntegra, salvadas la justicia y la caridad; adem\u00e1s, en cuanto al modo, ha de ser honesta y conveniente, es decir, debe respetar escrupulosamente las leyes morales, los derechos leg\u00edtimos y la dignidad del hombre, tanto en la b\u00fasqueda de la noticia como en su divulgaci\u00f3n\u201d (<\/em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19631204_inter-mirifica_sp.html\"><em>IM<\/em><\/a><em>\u00a05).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2495\u00a0\u201cEs necesario que todos los miembros de la sociedad cumplan sus deberes de caridad y justicia tambi\u00e9n en este campo, y, as\u00ed, con ayuda de estos medios, se esfuercen por formar y difundir una recta opini\u00f3n p\u00fablica\u201d (<\/em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19631204_inter-mirifica_sp.html\"><em>IM<\/em><\/a><em>\u00a08). La solidaridad aparece como una consecuencia de una informaci\u00f3n verdadera y justa, y de la libre circulaci\u00f3n de las ideas, que favorecen el conocimiento y el respeto del pr\u00f3jimo.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>2497\u00a0Por raz\u00f3n de su profesi\u00f3n en la prensa, sus responsables tienen la obligaci\u00f3n, en la difusi\u00f3n de la informaci\u00f3n, de servir a la verdad y de no ofender a la caridad. Han de esforzarse por respetar con una delicadeza igual, la naturaleza de los hechos y los l\u00edmites el juicio cr\u00edtico respecto a las personas. Deben evitar ceder a la difamaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Nada menos que el Reverendo John A. Hardon, de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.therealpresence.org\/archives\/Commandments\/Commandments_004.htm\">afirm\u00f3 lo siguiente<\/a> en relaci\u00f3n al pecado de la maledicencia:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>La buena reputaci\u00f3n de una persona le pertenece a dicha persona y no debi\u00e9ramos causarle da\u00f1o al revelar, <strong>sin raz\u00f3n grave proporcionada<\/strong>, lo que sabemos es verdad en relaci\u00f3n a ella.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>La Maledicencia es, por consiguiente, un pecado contra la justicia porque priva al hombre o mujer de aquello que normalmente valora m\u00e1s que la riqueza. La declaraci\u00f3n de S\u00f3crates, sobre que la forma de ganar una buena reputaci\u00f3n es esforz\u00e1ndose en ser aquello que quieres parecer, pone de manifiesto el esfuerzo necesario para ser merecedor de un buen nombre. Todo ello, m\u00e1s incluso que la riqueza acumulada, puede ser destruido por un \u00fanico acto criminal de maledicencia.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>La seriedad del pecado cometido derivar\u00e1 principalmente de la gravedad de la falta o limitaci\u00f3n divulgada. Pero tambi\u00e9n depender\u00e1 de la dignidad de la persona detractada y del da\u00f1o causado a ella o a otros al revelar algo que estuvo oculto y cuya divulgaci\u00f3n rebaja (si no arruina) su posici\u00f3n ante la opini\u00f3n p\u00fablica. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>De forma parecida a la restituci\u00f3n que se exige tras un robo, la maledicencia demanda una reparaci\u00f3n en la mayor medida posible de la reputaci\u00f3n de la persona afectada. A menudo esta reparaci\u00f3n es casi imposible de realizar, ya sea por el n\u00famero de personas informadas o por la complejidad de la situaci\u00f3n. Pero ello s\u00f3lo enfatiza la advertencia de las Escrituras: \u201cPreoc\u00fapate de tu nombre, que eso te queda, m\u00e1s que mil grandes tesoros de oro. La vida buena tiene un l\u00edmite de d\u00edas, pero el buen nombre permanece para siempre\u201d (Si. 41:12-16).<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Durante esta \u00e9poca de penitencia y oraci\u00f3n, merece la pena que nos preguntemos si hemos sido, conscientes o no, culpables de maledicencia. \u00bfHemos da\u00f1ado de forma intencionada el buen nombre de alguna persona? \u00bfHemos intentado herir la reputaci\u00f3n de alguien (incluso creyendo que se lo merec\u00eda)? \u00bfNos hemos entretenido con la oscura diversi\u00f3n del cotilleo?<\/p>\n<p align=\"justify\">Durante la Cuaresma, es importante recordar que el chocolate no es la \u00fanica tentaci\u00f3n que tenemos que resistir. Hay otras tentaciones que pueden resultar igual de seductoras e insanas, y mucho m\u00e1s perjudiciales para nuestras almas. Durante este A\u00f1o de Misericordia, estamos llamados a extender nuestra piadosa mano a nuestros hermanos y hermanas y a ver y reconocer mejor la dignidad inherente en todos ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se trata de a\u00f1adir valor a los dem\u00e1s, no de rest\u00e1rselo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Greg Kandra De vez en cuando me encuentro con un recordatorio de lo astuto que puede llegar a ser Sat\u00e1n, en especial durante la Cuaresma. Pensemos, por ejemplo, en un peque\u00f1o y pernicioso pecado que parece haber echado fuertes ra\u00edces en esta edad de los medios sociales: la maledicencia. 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