{"id":33458,"date":"2016-06-13T17:50:34","date_gmt":"2016-06-13T22:50:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-queda-algo-por-perdonar-para-vivir-mas-libre\/"},"modified":"2016-06-13T17:50:34","modified_gmt":"2016-06-13T22:50:34","slug":"te-queda-algo-por-perdonar-para-vivir-mas-libre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-queda-algo-por-perdonar-para-vivir-mas-libre\/","title":{"rendered":"\u00bfTe queda algo por perdonar para vivir m\u00e1s&nbsp;libre?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Tantas veces no quiero perdonar a los que me han hecho da\u00f1o. <em>\u201cTambi\u00e9n a nosotros, a veces, nos gusta castigar a los dem\u00e1s, condenar a los dem\u00e1s\u201d<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/a><em>. <\/em>Su pecado o su limitaci\u00f3n ha dejado heridas en mi alma y no quiero perdonarles. Llevo la marca del rencor o de la ira al recordar lo que me hicieron, lo que dijeron de m\u00ed. Y no quiero perdonar.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfQu\u00e9 me causa dolor en mi vida?<\/strong> Si me callo, si me detengo, siento el dolor como una punzada.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces es porque no me tuvieron en cuenta. No me valoraron como esperaba. Hablaron mal de m\u00ed a mis espaldas. No fui tratado como merec\u00eda. O quiz\u00e1s tom\u00e9 un comentario que me hicieron como algo personal, y sal\u00ed herido.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tal vez fue por una traici\u00f3n en el amor, en la fidelidad. O fueron esas promesas incumplidas, esas expectativas que yo ten\u00eda y no se hicieron realidad<\/strong>. Puede ser por algo que me quitaron, algo que cre\u00eda que me correspond\u00eda, algo a lo que ten\u00eda derecho.<\/p>\n<p align=\"justify\">Puede ser tambi\u00e9n porque alguien se aprovech\u00f3 de m\u00ed, o abus\u00f3 de su poder y me hizo da\u00f1o con sus comentarios y gestos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay muchas ra\u00edces de mi dolor. Muchas causas que me han dejado herido. Y s\u00e9 que <strong>s\u00f3lo perdonando puedo volver a comenzar.<\/strong> <strong>Pero siento que es como si al perdonar tuviera que olvidarlo todo. Y no soy capaz.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Quiero tirar la primera piedra para seguir recordando. No quiero que piensen y sientan que ya no importa todo el mal que me han hecho. Que todo da igual, que est\u00e1 olvidado. S\u00e9 que el olvido nunca sucede porque forma parte de mi historia sagrada.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces <strong>pienso que perdonar al que me hace da\u00f1o con sus gestos, con sus palabras, con su vida, es como darle una palmada en la espalda<\/strong>, un abrazo definitivo. Como si no hubiera habido ofensa y estuviera todo ya olvidado. Pero no es verdad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez me gusta tener atadas a las personas que no acabo de perdonar de coraz\u00f3n. Las retengo en mi juicio, en mi condena. Las tengo atadas, y las miro con desprecio, con rencor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero s\u00e9 que <strong>esa falta de perd\u00f3n me enferma a m\u00ed, no a ellos<\/strong>. A m\u00ed me a\u00edsla y me envenena, quiz\u00e1s ellos no saben nada. Los que me hirieron. <strong>Si no perdono, no sano<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que sucede es que <strong>a veces ni siquiera s\u00e9 que no he perdonado del todo<\/strong>. Pienso que s\u00ed, que no guardo ofensas, que est\u00e1 todo ya olvidado. Pero luego ciertas reacciones m\u00edas me muestran que no es as\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfCu\u00e1les son esos s\u00edntomas que me indican que algo no est\u00e1 en paz en mi alma?<\/strong> Cuando reacciono de forma exagerada ante un comentario, ante una cr\u00edtica o un juicio. Cuando me lleno de amargura y veo todo lo negativo o resalto lo malo antes que lo bueno. Cuando caigo en la envidia y en los celos. Cuando me siento menos que otros y me cierro, y me a\u00edslo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo ello suele ser una manifestaci\u00f3n de mi falta de perd\u00f3n. <strong>En lo oculto del alma se encuentra mi herida. Y tal vez pensaba que ya estaba todo perdonado, pero no es as\u00ed<\/strong>. Sigue en el recuerdo la misma rabia, el mismo odio, el mismo rencor. Entonces est\u00e1 claro que no he logrado perdonar del todo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y <strong>esa falta de perd\u00f3n me hace da\u00f1o<\/strong> a m\u00ed, no al que me ha ofendido. No al que dijo tal o cual cosa. No al que me hiri\u00f3 con sus actos o con sus omisiones.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es real. La falta de perd\u00f3n es un veneno que puede llegar a cambiar hasta mi forma de ser y de mirar. Puede volverme hura\u00f1o y desconfiado, triste y callado. Puede encerrarme entre muros por miedo a ser herido de nuevo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y muchas veces no damos el paso de perdonar porque pensamos que tenemos que dec\u00edrselo a la persona a la que perdonamos. Pero no es as\u00ed. <strong>Cuando perdono a alguien, no necesariamente tengo que dec\u00edrselo.<\/strong> Tal vez ha pasado mucho tiempo. O simplemente no quiero dec\u00edrselo. No pasa nada.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces los que me han hecho da\u00f1o ni siquiera son conscientes. Y si los perdono, no es por ellos, es por m\u00ed. <strong>Es a m\u00ed a quien salva el perd\u00f3n. Es a m\u00ed a quien cura hasta lo m\u00e1s hondo. Y me libera.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">A veces no perdono porque espero que el otro cambie su actitud, mejore, me trate de otra forma. Y eso no sucede. Y su falta de amor o sensibilidad hace m\u00e1s honda la herida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Otras veces espero que me pida perd\u00f3n, que se humille, que se arrodille ante m\u00ed y se d\u00e9 cuenta de sus errores, del mal que me ha causado. Y como eso no ocurre, tampoco le perdono.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces exijo que el otro se d\u00e9 cuenta del mal que hacen sus palabras, sus gestos, sus omisiones. Pero puede ser que no se d\u00e9 cuenta, y yo no perdono.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo importante del perd\u00f3n es que sana mi alma. Perdono por mi bien, no por el bien del otro. No busco que mi perd\u00f3n sane el alma de aquel que me ha hecho da\u00f1o. No pretendo cambiarlo. No es eso. Es un perd\u00f3n ego\u00edsta, podr\u00edamos decir. Aunque nunca es ego\u00edsta pensar en la salud de mi alma.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Perdono porque s\u00e9 que al hacerlo se curar\u00e1n mis heridas. No olvidar\u00e9 lo ocurrido, eso es imposible. Pero al recordarlo no brotar\u00e1n sentimientos de rabia, de odio, incluso deseos de venganza<\/strong>. Todo lo contrario.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi perd\u00f3n me abre a la misericordia de Dios. Me llena de esa luz que viene de lo alto. Me da una nueva vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00e9 que el perd\u00f3n no es fruto de mi esfuerzo, de mi lucha tit\u00e1nica por suturar la herida. Lo intento de esa forma y no lo consigo. Quiero perdonar y no perdono. <strong>El perd\u00f3n es un don.<\/strong> El perd\u00f3n tengo que implorarlo cada d\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas es el que me ayuda a perdonar, el que viene con su misericordia y libera mi alma herida. <strong>Se mete en mi alma y me sana. Me da lo que no tengo. Una nueva mirada.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Papa Francisco, <em>El nombre de Dios es misericordia<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Tantas veces no quiero perdonar a los que me han hecho da\u00f1o. \u201cTambi\u00e9n a nosotros, a veces, nos gusta castigar a los dem\u00e1s, condenar a los dem\u00e1s\u201d[1]. Su pecado o su limitaci\u00f3n ha dejado heridas en mi alma y no quiero perdonarles. Llevo la marca del rencor o de la ira &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/te-queda-algo-por-perdonar-para-vivir-mas-libre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfTe queda algo por perdonar para vivir m\u00e1s&nbsp;libre?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33458","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33458","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33458"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33458\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33458"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33458"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33458"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}