{"id":33485,"date":"2016-06-13T17:51:36","date_gmt":"2016-06-13T22:51:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cambio-entre-caer-y-levantarse-entre-la-muerte-y-la-vida\/"},"modified":"2016-06-13T17:51:36","modified_gmt":"2016-06-13T22:51:36","slug":"el-cambio-entre-caer-y-levantarse-entre-la-muerte-y-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cambio-entre-caer-y-levantarse-entre-la-muerte-y-la-vida\/","title":{"rendered":"El cambio entre caer y levantarse, entre la muerte y la&nbsp;vida"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: encuentra.com<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos combates se libran cada d\u00eda en el coraz\u00f3n del hombre, y esta lucha por volver a Dios, debe ser positiva, alegre y constante.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La lucha diaria del cristiano se concretar\u00e1 de ordinario en cosas peque\u00f1as<\/strong>: en fortaleza para cumplir delicadamente los actos de piedad con el Se\u00f1or, sin abandonarlos por cualquier otra cosa que se nos presente, sin dejarnos llevar por el estado de \u00e1nimo de ese d\u00eda o de ese momento; en el modo de vivir la caridad, corrigiendo formas destempladas del car\u00e1cter (del mal car\u00e1cter), esforz\u00e1ndonos por tener detalles de cordialidad, de buen humor, de delicadeza con los dem\u00e1s; en realizar acabadamente el trabajo que hemos ofrecido a Dios, sin chapuzas, con perfecci\u00f3n; en poner los medios para recibir la formaci\u00f3n que necesitamos\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Victorias y derrotas, caer y levantarse, recomenzar siempre\u2026, esto es lo que pide el Se\u00f1or a todos.<\/strong> Esta lucha supone un amor vigilante, un deseo eficaz de buscarle a lo largo del d\u00eda. Este esfuerzo alegre es el polo opuesto a la tibieza, que es dejadez, falta de inter\u00e9s en buscar a Dios, pereza y tristeza en nuestras obligaciones para con \u00c9l y para con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este combate siempre contamos con la ayuda de nuestra Madre Santa Mar\u00eda, que sigue paso a paso nuestro caminar hacia su Hijo. En la Liturgia de las Horas, la Iglesia recomienda todos los d\u00edas a los sacerdotes esta Ant\u00edfona de la Virgen: Salve, Madre soberana del Redentor, Puerta del Cielo siempre abierta, Estrella del mar; socorre al pueblo que sucumbe y lucha por levantarse\u2026 [8].<\/p>\n<p align=\"justify\">Este pueblo que cae y lucha por levantarse somos nosotros todos. Y este cambio que se produce cada vez que comenzamos -aunque sea en aspectos que parecen de poca importancia: en el examen particular, en los consejos recibidos en la direcci\u00f3n espiritual, en los prop\u00f3sitos del examen de conciencia- es el m\u00e1s grande que podemos imaginar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s cuando se trata de pasar de la muerte del pecado a la vida de la gracia! &#8220;La humanidad ha hecho admirables descubrimientos y ha alcanzado resultados prodigiosos en el campo de la ciencia y de la t\u00e9cnica, ha llevado a cabo grandes obras en la v\u00eda del progreso y de la civilizaci\u00f3n, y en \u00e9pocas recientes se dir\u00eda que ha conseguido acelerar el curso de la historia. Pero el cambio fundamental, cambio que se puede definir \u201coriginal\u201d, acompa\u00f1a siempre el camino del hombre y, a trav\u00e9s de los diversos acontecimientos hist\u00f3ricos, acompa\u00f1a a todos y a cada uno. Es el cambio entre el \u201ccaer\u201d y el \u201clevantarse\u201d, entre la muerte y la vida&#8221; [9].<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada vez que recomenzamos, que nos decidimos a luchar una vez m\u00e1s, nos llega la ayuda de Santa Mar\u00eda, Medianera de todas las gracias. A Ella hemos de acudir con pleno abandono cuando las tentaciones arrecien. \u00ab\u00a1Madre m\u00eda! Las madres de la tierra miran con mayor predilecci\u00f3n al hijo m\u00e1s d\u00e9bil, al m\u00e1s enfermo, al m\u00e1s corto, al pobre lisiado\u2026<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bb-\u00a1Se\u00f1ora!, yo s\u00e9 que t\u00fa eres m\u00e1s Madre que todas las madres juntas\u2026 Y, como yo soy tu hijo\u2026 Y, como yo soy d\u00e9bil, y enfermo\u2026 y lisiado\u2026 y feo \u2026 \u00bb [10].<\/p>\n<p align=\"justify\">[8] LITURGIA DE LAS HORAS, Ant\u00edfona Alma Redemptoris Mater.<\/p>\n<p align=\"justify\">[9] JUAN PABLO II, Enc. Redemptoris Mater, 25-III-1987, 52.<\/p>\n<p align=\"justify\">[10] J. ESCRIV\u00c1 DE BALAGUER, o. c., n. 234.<\/p>\n<p align=\"justify\">Meditaci\u00f3n extra\u00edda de la serie \u201cHablar con Dios\u201d, Tomo IV, Martes de la 14\u00aa Semana del Tiempo Ordinario por Francisco Fern\u00e1ndez Carvajal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Puedes adquirir la colecci\u00f3n en<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"http:\/\/www.edicionespalabra.es\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.edicionespalabra.es<\/a> o en <a href=\"http:\/\/www.beityala.com\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.beityala.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: encuentra.com Muchos combates se libran cada d\u00eda en el coraz\u00f3n del hombre, y esta lucha por volver a Dios, debe ser positiva, alegre y constante. 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