{"id":33491,"date":"2016-06-13T17:51:53","date_gmt":"2016-06-13T22:51:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdonarlo-todo-no-es-injusto\/"},"modified":"2016-06-13T17:51:53","modified_gmt":"2016-06-13T22:51:53","slug":"perdonarlo-todo-no-es-injusto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/perdonarlo-todo-no-es-injusto\/","title":{"rendered":"Perdonarlo todo&#8230; \u00bfno es&nbsp;injusto?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El abrazo del Padre me abre la puerta de la vida y, al mismo tiempo, me confunde a veces. Al contemplar la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, al ver el cuadro de Rembrandt, o al escribir o predicar sobre este abrazo me entran dudas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por un lado est\u00e1 claro. Yo quiero ese abrazo. <strong>Yo quiero ser acogido as\u00ed por mi padre cuando vuelva a casa.<\/strong> Yo quiero un Dios as\u00ed, derramado sobre mi indigencia. Quiero un beso de padre a hijo. Quiero que me ponga el anillo y me coloque sandalias nuevas. Quiero una fiesta y un cordero cebado. Definitivamente, lo quiero.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es la mirada de ese padre la que me conmueve siempre de nuevo por dentro. Una mirada que aguarda la llegada del hijo ausente. Una mirada llena de l\u00e1grimas, desgastada por la espera. Una mirada que abarca el infinito tratando de encontrar ese amor de hijo. <strong>Una mirada loca que no se conforma con la p\u00e9rdida. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Me emociona pensar en esos ojos horadando el horizonte. Reteniendo las \u00faltimas luces del atardecer. Amaneciendo con el sol cada ma\u00f1ana. Esa espera infinita. Esa espera sin tregua. <strong>\u00bfQui\u00e9n es capaz de amar tanto como para esperar as\u00ed?<\/strong> \u00bfQui\u00e9n es capaz de creer tanto en un regreso imposible?<\/p>\n<p align=\"justify\">Me conmueve el padre que me busca, que me espera. Me impresiona que no se canse de mis rebeld\u00edas y vuelva cada ma\u00f1ana al comienzo del camino que yo dej\u00e9 hace tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Esa fidelidad me duele en las entra\u00f1as. Yo no soy as\u00ed. <\/strong>Yo no espero de esa forma. <strong>Me conformo con las p\u00e9rdidas, me acostumbro a las ausencias<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero al mismo tiempo me confunde ese abrazo que no recrimina, no exige, no denuncia. No hace justicia, no pide cuentas, no exige cambios. <strong>Me turba ese abrazo sin preguntas, que lo perdona todo<\/strong>. Ese abrazo de hoy me deja sin palabras.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfEs posible perdonar de esa forma? <strong>\u00bfNo es injusto perdonar as\u00ed?<\/strong> \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil pedir perd\u00f3n y perdonar! \u00a1Qu\u00e9 bendici\u00f3n ser siempre perdonados!<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda el Papa Francisco: <em>\u201cEs triste constatar c\u00f3mo la experiencia del perd\u00f3n en nuestra cultura se desvanece cada vez m\u00e1s. Incluso la palabra misma en algunos momentos parece evaporarse\u201d<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy cuesta tanto hablar de perd\u00f3n&#8230; <strong>Cuesta tanto perdonar al que nos ofende\u2026<\/strong> Perdonar al que nos hiere. Perdonar sin castigo. Recibir perd\u00f3n y perdonar. <strong>\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil aprender a perdonarnos a nosotros mismos!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El otro d\u00eda le\u00eda: <em>\u201cCuando Jes\u00fas se vuelve misericordiosamente a nosotros, pasamos a estar \u00edntegros y sanos, experimentamos paz interior. Entonces llegamos a comportarnos misericordiosamente con nosotros mismos, en lugar de hacernos blanco de nuestra propia rabia\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El perd\u00f3n es un misterio<\/strong>, es una gracia que tanto nos cuesta encontrar. El abrazo del padre sana el coraz\u00f3n herido del hijo que regresa. Su elecci\u00f3n sana mi herida profunda y me pone en camino hacia el hermano.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con mucha frecuencia me encuentro con <strong>corazones enfermos<\/strong>, rotos, heridos. Corazones que no saben por qu\u00e9 sufren, por qu\u00e9 viven con rencor. No se conocen. No se entienden a s\u00ed mismos. No se aceptan en su vulnerabilidad, no se quieren en lo m\u00e1s hondo. Tal vez no han vivido nunca ese abrazo de perd\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">A m\u00ed mismo me cuesta tambi\u00e9n quererlos, volverme como el padre y abrazarlos. Y s\u00e9 que eso ayudar\u00eda, sanar\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>S\u00f3lo cuando soy perdonado me hago m\u00e1s capaz de acoger y perdonar<\/strong> a otros. S\u00f3lo perdon\u00e1ndome a m\u00ed mismo puedo perdonar al que me hiere. \u00a1Cu\u00e1nto cuesta el perd\u00f3n! \u00a1Cu\u00e1nto cuesta ese abrazo que todo lo borra! \u00a1Qu\u00e9 mala memoria tiene Dios!<\/p>\n<p align=\"justify\">Es verdad que el perd\u00f3n no tiene que ver con el olvido. El Padre no olvidar\u00e1 nunca la herencia repartida y malgastada. No olvidar\u00e1 la lejan\u00eda y la ausencia. No olvidar\u00e1 tantas ma\u00f1anas saliendo temprano a la puerta de la casa a esperar a su hijo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esos recuerdos son su historia santa. No los olvida, pero recordarlos ya no le producen dolor, no aumentan el rencor. <strong>El perd\u00f3n lo transforma todo. \u00a1Qu\u00e9 importante aprender a perdonar!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Anselm Gr\u00fcn, <em>La mitad de la vida como tarea espiritual,<\/em> 90<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban El abrazo del Padre me abre la puerta de la vida y, al mismo tiempo, me confunde a veces. Al contemplar la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, al ver el cuadro de Rembrandt, o al escribir o predicar sobre este abrazo me entran dudas. Por un lado est\u00e1 claro. 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