{"id":33510,"date":"2016-06-13T17:52:36","date_gmt":"2016-06-13T22:52:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-afrontar-algo-ante-lo-que-aparentemente-no-puedes-hacer-nada\/"},"modified":"2016-06-13T17:52:36","modified_gmt":"2016-06-13T22:52:36","slug":"como-afrontar-algo-ante-lo-que-aparentemente-no-puedes-hacer-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-afrontar-algo-ante-lo-que-aparentemente-no-puedes-hacer-nada\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo afrontar algo ante lo que (aparentemente) no puedes hacer&nbsp;nada"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Me duele la indiferencia ante el que sufre, ante el que nada tiene, ante el que busca. Me duele, es verdad, pero yo mismo soy indiferente tantas veces.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y no quiero que me d\u00e9 igual que alguien se acerque o se aleje, que alguien quede herido y sufra, que alguien necesite apoyo y no lo encuentre.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La indiferencia aumenta la desesperanza, el dolor, la soledad<\/strong>. No quiero que deje de importarme que alguien se vaya de casa decepcionado, porque no recibe de la vida lo que espera, lo que sue\u00f1a.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>No podemos satisfacer todos los deseos<\/strong>, anhelos y expectativas, es verdad. Jes\u00fas tampoco lo hizo cuando pas\u00f3 haciendo el bien entre los hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Pero \u00c9l nunca se mostr\u00f3 indiferente ante el dolor de los dem\u00e1s. Se detuvo, mir\u00f3 con misericordia, extendi\u00f3 la mano y bendijo, san\u00f3 las heridas.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda el papa Francisco:<em>\u00a0&#8220;<strong>Si un miembro sufre, todos sufren con \u00e9l<\/strong>; y si un miembro es honrado, todos se alegran con \u00e9l <\/em><em>(1 Co 12,26)<\/em><em>. Formamos parte de la comuni\u00f3n en la cual el amor vence la indiferencia. \u00a1Cu\u00e1nto deseo que la Iglesia, nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser <strong>islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia!<\/strong> Tambi\u00e9n como individuos&#8221;. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La indiferencia es lo contrario de la misericordia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El otro d\u00eda le\u00eda: &#8220;<em>No es que no le preocupe el pecado, sino que, para Jes\u00fas, el pecado m\u00e1s grave y que mayor resistencia ofrece al reino de Dios consiste precisamente en causar sufrimiento o tolerarlo con indiferencia&#8221;<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Tolerar el mal con indiferencia. Causar dolor con nuestras imprudencias, con nuestros gestos, con nuestras palabras. \u00bfSoy consciente del dolor que causo a veces con mi desamor?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">No soy responsable de todo el dolor que ocurre a mi alrededor. No puedo satisfacer todas las necesidades de los hombres. Y gustar a todos, caer bien a todos, resolver todas las preguntas y dudas de los que me rodean. No puedo. El dolor permanece. Y yo no logro calmarlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero <strong>no quiero ser indiferente aunque no pueda hacer nada. Siempre podr\u00e9 rezar<\/strong>. Eso siempre.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1Qu\u00e9 dura es la indiferencia! Es ausencia de amor, de mirada, de mano extendida, de abrazo. Ausencia de palabras de \u00e1nimo y de acogida.<\/strong> No quiero ser indiferente aunque a veces me muestre indiferente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me recuerda la descripci\u00f3n de Nouwen del cuadro de Rembrandt del hijo pr\u00f3digo que le\u00ed hace unos d\u00edas: &#8220;<em>Las dos mujeres de pie a diferentes distancias detr\u00e1s del padre, el hombre sentado con la mirada perdida en el vac\u00edo, y el otro alto, de pie, erguido, contemplando con mirada cr\u00edtica el acontecimiento, todos ellos representan <strong>distintas formas de no compromiso.<\/strong> Vemos indiferencia, curiosidad, un so\u00f1ar despierto, una observaci\u00f3n atenta; alguno mira fijamente, otro contempla, otro observa sin fijar la mirada y otro simplemente mira. Cada una de estas posturas me es muy familiar. Todas ellas son formas de no comprometerse&#8221;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Se fija en ciertas figuras distantes, que observan, son simples espectadores que no se comprometen con la vida, que no se involucran en lo que est\u00e1 ocurriendo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces corro el peligro de ser yo un mero espectador de la vida. El peligro de no crear intimidad, de no amar, de no darme.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El otro d\u00eda le\u00ed algo de la vida de Engelmar, un sacerdote misionero que muri\u00f3 en Dachau: &#8220;<em>Sali\u00f3 de este mundo como hab\u00eda vivido en \u00e9l. Con el coraz\u00f3n en la mano. Le llamaban <strong>el \u00e1ngel de Dachau<\/strong>, porque as\u00ed se comport\u00f3 en medio de aquel infierno. Hab\u00eda dejado escrito: &#8211; <strong>El amor multiplica las fuerzas, inventa cosas, da libertad interior y alegr\u00eda. El bien es inmortal y la victoria debe ser de Dios<\/strong>&#8220;.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Me impresion\u00f3 su descripci\u00f3n. Un hombre que vivi\u00f3 con el coraz\u00f3n en la mano. Y se fue de este mundo de la misma manera. Muchas veces no lo hacemos as\u00ed y sufrimos, nos perdemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El coraz\u00f3n en la mano. Es un misterio. <strong>Me gustar\u00eda aprender a vivir as\u00ed, amando.<\/strong> Entreg\u00e1ndome a los hombres, involucr\u00e1ndome en sus vidas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces vivo sin poner el coraz\u00f3n en lo que hago. Acompa\u00f1o a otros, pero no los amo, no les entrego el coraz\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">El padre Jos\u00e9 Kentenich les dijo a los j\u00f3venes con los que empez\u00f3 en el a\u00f1o 1912 que ante todo les entregaba su coraz\u00f3n. Pon\u00eda en sus manos su coraz\u00f3n. <strong>Es la \u00fanica forma de vivir, de educar, de acompa\u00f1ar. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Pero a veces me refugio en una esquina, observo y pienso. No estoy en medio de la escena. No soy el que abraza ni el que es abrazado. No entrego el coraz\u00f3n. <strong>A veces corro el riesgo de ver pasar la vida ante mis ojos sin tomar partido.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso en una persona que salta de su asiento cada vez que es requerida su presencia, o siente que puede ayudar. Aunque nadie lo vea. Aunque a nadie le importe.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta persona se involucra. No permanece al margen. Nunca ha sido espectadora de la vida. Ha sido protagonista de sus actos. <strong>Actos marcados por la vulnerabilidad de alguien que arriesga su vida por amor.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Jos\u00e9 Antonio Pagola, <em>Jes\u00fas, aproximaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> H. Nouwen, <em>El regreso del hijo pr\u00f3digo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Me duele la indiferencia ante el que sufre, ante el que nada tiene, ante el que busca. Me duele, es verdad, pero yo mismo soy indiferente tantas veces. 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