{"id":3352,"date":"2015-12-01T01:12:52","date_gmt":"2015-12-01T06:12:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/honra-al-que-te-sirve\/"},"modified":"2015-12-01T01:12:52","modified_gmt":"2015-12-01T06:12:52","slug":"honra-al-que-te-sirve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/honra-al-que-te-sirve\/","title":{"rendered":"Honra al que te sirve"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Miguel Angel de Marco<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Recordemos a Jerem\u00edas cuando le hablaba a Joacaz, el hijo del Rey Jos\u00edas, y le advert\u00eda: \u00abAy del que edifica su casa sin justicia y sus salas sin equidad\u00bb. En ese momento convirt\u00e1monos en instrumentos de Dios para la provisi\u00f3n del pr\u00f3jimo y para obrar a su favor con justicia.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    Cursaba yo mi primer a&ntilde;o de seminario y viv&iacute;a, literalmente, al d&iacute;a. Mi iglesia local me pagaba el costo de la matr&iacute;cula y los cr&eacute;ditos de las materias; la beca de trabajo que el seminario mismo nos hab&iacute;a ofrecido para ganarnos unos cuantos pesos ya se hab&iacute;a agotado.Dijo: &laquo;Yo tambi&eacute;n he averiguado cu&aacute;nto cuesta este trabajo&raquo;. Agregando: &laquo;Tu trabajo vale m&aacute;s de lo que pides, porque lo has realizado bien&raquo;. Cierta ma&ntilde;ana, un industrial cristiano se acerc&oacute; al lugar donde algunos estudiantes nos encontr&aacute;bamos platicando, con el infaltable mate argentino de por medio. Era un empresario conocido dentro de nuestra denominaci&oacute;n que hab&iacute;a llegado para ofrecernos trabajo. Entre otras tareas, me pidi&oacute; que pintara algunos carteles para unos inmensos silos para dep&oacute;sito de cereales que su propia f&aacute;brica estaba construyendo en una ciudad cercana. Para que no me distrajera de mis estudios, me facilitar&iacute;a la tarea llev&aacute;ndome al seminario las partes met&aacute;licas donde deb&iacute;a pintar las gigantescas letras. Luego, una vez pintada la inscripci&oacute;n, esas partes ser&iacute;an montadas por sus operarios en lo alto de dichas construcciones. Nos pusimos de acuerdo sobre cu&aacute;ndo comenzar&iacute;a el trabajo, as&iacute; que en el tiempo en que mis responsabilidades acad&eacute;micas me lo permit&iacute;an fui pintando esos carteles.<br \/>\nAl terminar la tarea, unas dos semanas despu&eacute;s, este hombre se acerc&oacute; y me pregunt&oacute;: &laquo;Muy bien, Miguel, &iquest;cu&aacute;nto te debo?&raquo;. Hasta ese momento, toda mi experiencia laboral hab&iacute;a sido remunerada mensualmente, con un salario al finalizar el mes. Nunca hab&iacute;a determinado el valor de mi propio trabajo. As&iacute; que en ese momento me sent&iacute; m&aacute;s desorientado que aquel mayordomo timorato con el talento en la mano. No sab&iacute;a qu&eacute; responder ni c&oacute;mo proceder. Este buen hermano hab&iacute;a venido a darme un trabajo de cal&iacute;grafo, como para un profesional, aun cuando yo era un ne&oacute;fito en este arte. Hab&iacute;a sido un verdadero acto de amor y hasta sent&iacute;a que el mismo gesto de traerme trabajo ya era bastante paga. &laquo;Y&#8230;, no s&eacute;, hermano; d&eacute;me lo que usted crea conveniente en estos casos&raquo;, atin&eacute; a responderle.<br \/>\n&laquo;No. Es tu trabajo y t&uacute; tienes que se&ntilde;alar cu&aacute;nto vale. Dime lo que sea que yo te lo pagar&eacute;. Y ap&uacute;rate porque ya estamos comenzando otra obra en otra ciudad y necesito que tambi&eacute;n pintes otro cartel para ese lugar&raquo;.<br \/>\nA esa altura de la conversaci&oacute;n me encontraba bastante confundido. Hab&iacute;a terminado el trabajo como un profesional. Los trazos de las letras me hab&iacute;an salido con excelencia y prolijas, pero no sab&iacute;a cu&aacute;nto cobrar por ese trabajo. As&iacute; que le ped&iacute; que me otorgara unos d&iacute;as para averiguar y luego le dir&iacute;a cu&aacute;nto le costar&iacute;a el trabajo. &Eacute;l estuvo de acuerdo y me trajo las otras partes para comenzar el segundo proyecto.<br \/>\nPor mi cuenta me entregu&eacute; a la tarea de investigar cu&aacute;nto cobraba un cal&iacute;grafo profesional por un trabajo de tal magnitud. Llegado el momento, y tratando de ser razonable, di &laquo;mi precio&raquo;, que ser&iacute;a 30% del que se cobraba en el mercado, ya que yo no era un profesional. Este hombre me pag&oacute; sin ning&uacute;n comentario, pero al pagarme mi segundo trabajo, me advirti&oacute;: &laquo;yo tambi&eacute;n he averiguado cu&aacute;nto cuesta este trabajo&raquo;. Y a rengl&oacute;n seguido me pag&oacute; el doble de lo que yo ped&iacute;a, agregando: &laquo;Tu trabajo vale m&aacute;s de lo que pides, porque lo has realizado bien&raquo;.<br \/>\nTodos nosotros somos, de alguna manera, empleadores. Posiblemente no poseamos una f&aacute;brica, un comercio o una granja con personal trabajando a nuestro servicio, pero preste atenci&oacute;n: &iquest;Ha contratado a alguna persona para que ayude en las tareas dom&eacute;sticas en su casa, como el lavado y planchado de la ropa, o con el aseo de la casa? &iquest;Viene alguna enfermera vecina a inyectarle cuando usted se enferma? &iquest;Alguna muchacha, de vez en cuando, cuida a sus ni&ntilde;os cuando ustedes necesitan asistir a alguna actividad? &iquest;No es, acaso, una especie de &laquo;empleador&raquo; cada miembro de una iglesia que sostiene a un pastor o misionero? S&iacute;; vivimos en un mundo mercantilizado y en ocasiones estamos de un lado de la ventanilla y en otras del otro lado.<br \/>\nNo pretendo ofrecer una apolog&iacute;a sociopol&iacute;tica, sino hablar de la &eacute;tica personal en mi consideraci&oacute;n de lo que el trabajo de mi pr&oacute;jimo merece. Una verdadera ayuda pr&aacute;ctica de sugerencias en remuneraciones deber&aacute; escribirse en un art&iacute;culo m&aacute;s amplio, pero d&eacute;jeme citar aqu&iacute; algunas palabras de profec&iacute;a pura. Jerem&iacute;as, exhortando al pueblo a vivir en la pr&aacute;ctica de la justicia, le deja una advertencia al que quiera perseverar en lo contrario: &laquo;Ay del que edifica su casa sin justicia y sus salas sin equidad, sirvi&eacute;ndose de su pr&oacute;jimo de balde y no d&aacute;ndole el salario de su trabajo&raquo; (v. 22.13 &ndash; BA).Convirt&aacute;monos en instrumentos de Dios para la provisi&oacute;n del pr&oacute;jimo y para obrar a su favor con justicia. Este buen hombre podr&iacute;a muy bien haberse quedado tranquilo si me hubiera pagado el precio que yo le hab&iacute;a indicado, pero &eacute;l sab&iacute;a que mi trabajo val&iacute;a mucho m&aacute;s que eso. Algunas personas argumentan que pagan los salarios que la ley del pa&iacute;s establece, pero todos sabemos bien que lo establecido por las leyes resulta por debajo de un sueldo honorable, en especial en nuestro tercer mundo.<br \/>\nCreo que debemos formularnos dos preguntas para aseguramos que caminamos con rectitud: 1) &iquest;Obro con justicia con lo que le pago a mi empleado? y 2) Mientras que permanezca a mi lado y a mi servicio, &iquest;podr&aacute; progresar esta persona?<br \/>\nCuando estemos de este lado de la transacci&oacute;n, cuando nos toque jugar de &laquo;patr&oacute;n&raquo;, recordemos a Jerem&iacute;as cuando le hablaba a Joacaz, el hijo del Rey Jos&iacute;as, y le advert&iacute;a: &laquo;Ay del que edifica su casa sin justicia y sus salas sin equidad&raquo;. En ese momento convirt&aacute;monos en instrumentos de Dios para la provisi&oacute;n del pr&oacute;jimo y para obrar a su favor con justicia.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Primera publicaci\u00f3n en Apuntes Pastorales XXVI \u2013 1, \u00a9Copyright 2009,  todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Miguel Angel de Marco Recordemos a Jerem\u00edas cuando le hablaba a Joacaz, el hijo del Rey Jos\u00edas, y le advert\u00eda: \u00abAy del que edifica su casa sin justicia y sus salas sin equidad\u00bb. 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