{"id":33561,"date":"2016-06-13T17:54:38","date_gmt":"2016-06-13T22:54:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conoce-a-17-santos-que-se-enfrentaron-con-el-diablo-y-sobrevivieron-para-contarlo\/"},"modified":"2016-06-13T17:54:38","modified_gmt":"2016-06-13T22:54:38","slug":"conoce-a-17-santos-que-se-enfrentaron-con-el-diablo-y-sobrevivieron-para-contarlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conoce-a-17-santos-que-se-enfrentaron-con-el-diablo-y-sobrevivieron-para-contarlo\/","title":{"rendered":"Conoce a 17 santos que se enfrentaron con el diablo, y sobrevivieron para&nbsp;contarlo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Zoe Romanovsky<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La existencia del diablo y de otros esp\u00edritus malignos es atestiguada tanto por el Catecismo de la Iglesia como por las Sagradas Escrituras, y podemos encontrar referencias a estas entidades en muchos escritos de los Padres de la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"justify\">La existencia de estos seres est\u00e1 tambi\u00e9n confirmada por el testimonio de muchos santos, y este es el tema central del nuevo libro de Paul Thigpen, <em>Saints Who Battled Satan<\/em> (Santos que lucharon contra Satan\u00e1s, en traducci\u00f3n libre).<\/p>\n<p align=\"justify\">Thigpen, renombrado escritor y periodista, es doctor en estudios religiosos por la Universidad de Emory.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ense\u00f1\u00f3 teolog\u00eda en diversas universidades norteamericanas y es autor de m\u00e1s de 40 libros y cientos de art\u00edculos, sus trabajos fueron traducidos a m\u00e1s de 12 idiomas y publicados en todo el mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">En <em>Saints Who Battle Satan<\/em>, el profesor Thigpen narra las historias de 17 santos, hombres y mujeres de Dios que, en diversos contextos hist\u00f3ricos y geogr\u00e1ficos, dieron testimonio de sus <strong>luchas personales contra las fuerzas demon\u00edacas. Sus historias sirven de inspiraci\u00f3n y consuelo para todos los cristianos de hoy.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Thigpen actualmente es editor de <em>TAN Books<\/em>, tradicional editorial cat\u00f3lica fundada en 1967 y con sede en Carolina del Norte, Estados Unidos. Primero fue ordenado pastor protestante, se conviriti\u00f3 al catolicismo en 1993.<\/p>\n<p align=\"justify\">En esta entrevista concedida a <em>Aleteia<\/em>, el Dr. Thigpen habla de su nuevo libro, que considera una continuaci\u00f3n de su <em>best-seller<\/em> <em>Manual for Spiritual Warfare<\/em> (Un Manual para la Guerra Espiritual).<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; Son muchas las historias\u00a0de batallas\u00a0libradas por los santos contra el diablo. \u00bfCu\u00e1l es el criterio que utiliz\u00f3 para escoger s\u00f3lo 17?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">De hecho, no fue una tarea f\u00e1cil. Varios factores fueron tomados en consideraci\u00f3n. Primero, con el fin de enfatizar el car\u00e1cter universal de la lucha espiritual, quise incluir a santos de diversas culturas y diversos contextos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los santos que escog\u00ed provienen de 12 pa\u00edses diferentes de Asia, \u00c1frica, Europa, Am\u00e9rica del Norte y Am\u00e9rica del Sur. Hay representantes de cada siglo desde los principios\u00a0del cristianismo, excepto del siglo XXI, que acaba de comenzar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una segunda preocupaci\u00f3n fue la de incluir historias\u00a0y pasajes que pudieran ilustrar los principios ya discutidos en mi libro anterior, <em>Manual for Spiritual Warfare<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Deseaba presentar a mis lectores las historias de <strong>hombres y mujeres de \u201ccarne y hueso\u201d, testimonios directos de las manifestaciones ordinarias y extraordinarias del diablo<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Busqu\u00e9 tambi\u00e9n mostrar c\u00f3mo los santos usan las \u201c<strong>armas espirituales<\/strong>\u201d que tenemos a mano, tales como <strong>la oraci\u00f3n, el estudio de las Escrituras y los sacramentos<\/strong>; quise enfatizar c\u00f3mo el cultivo de <strong>las virtudes cristianas les sirvieron de armadura<\/strong> espiritual en medio de los m\u00e1s violentos enfrentamientos; y c\u00f3mo, en los momentos dif\u00edciles, estos santos <strong>solicitaron la ayuda de su comandante, Jesucristo,<\/strong> as\u00ed como la de sus compa\u00f1eros de campa\u00f1a: los <strong>santos<\/strong> que libraron semejantes batallas antes que ellos, los <strong>\u00e1ngeles<\/strong> y, en especial, la <strong>Virgen<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Finalmente, un factor decisivo fue, sin duda, la disponibilidad de informaci\u00f3n biogr\u00e1fica pertinente. Para cada santo seleccionado, era necesario tener a la mano material suficiente para redactar un cap\u00edtulo completo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Incluso as\u00ed, en mi investigaci\u00f3n termin\u00e9 por acumular una extensa colecci\u00f3n de citas e historias incompletas \u2013muy buenas para rechazarlas\u2013 que servir\u00edan de materia prima para una secci\u00f3n adicional del libro.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; \u00bfCu\u00e1les son los medios m\u00e1s comunes empleados por Satan\u00e1s para acercarse a nosotros o tentarnos?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">En general, somos capaces de discernir esos pensamientos que nos vienen a la mente por sugerencia o inspiraci\u00f3n de una fuente exterior, de aquellos que nos ocurren por cuenta de una sugerencia de nuestros propios sentidos y facultades intelectuales.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Los demonios, al estar\u00a0desprovistos de cuerpo f\u00edsico, pueden transmitir ideas y pensamientos directamente a nuestras mentes<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta es una estrategia furtiva, ya que si no somos capaces de discernir esas influencias, podemos tomar equivocadamente pensamientos insinuados por ellos como genuinamente nuestros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Satan\u00e1s t\u00edpicamente busca influenciarnos por medio de ilusiones, acusaciones, dudas (en especial respecto al amor de Dios hacia\u00a0nosotros); o provocaciones, con el af\u00e1n de despertar en nosotros la vanidad, la rabia, la lujuria, la desesperaci\u00f3n; o a\u00fan incit\u00e1ndonos a desear aquello que nos est\u00e1 prohibido, o incluso a buscar a trav\u00e9s de medios il\u00edcitos algo que podr\u00eda ser ben\u00e9fico.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; \u00bfPodr\u00eda citar a alg\u00fan santo que haya lidiado con Satan\u00e1s de forma poco usual respecto a\u00a0los dem\u00e1s?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Me acuerdo del episodio en que <strong>el diablo intent\u00f3 tentar a san Benito por medio de la lujuria.<\/strong> El esp\u00edritu maligno trajo a su memoria la imagen de una mujer muy atractiva que \u00e9l conoci\u00f3 cuando era joven.<\/p>\n<p align=\"justify\">El recuerdo de esa mujer inflam\u00f3 su coraz\u00f3n, a tal punto que casi lo hizo sucumbir y entregarse.<\/p>\n<p align=\"justify\">En ese momento, sin embargo, vio frente a s\u00ed un nido lleno de ortigas y espinas afiladas. Inmediatamente se quit\u00f3 el h\u00e1bito y se lanz\u00f3 al arbusto, arrastr\u00e1ndose entre las espinas hasta que el cuerpo estuviera cubierto de heridas; y as\u00ed la tentaci\u00f3n lo abandon\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; \u00bfHay santos especialmente adecuados para apoyarnos en determinados tipos de tentaciones? \u00bfPodr\u00eda mencionar a alguno de ellos?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La tradici\u00f3n cat\u00f3lica nos anima a pedir\u00a0ayuda de los santos que han librado batallas semejantes a las nuestras.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, <strong>al ser tentado por la lujuria, recomendar\u00eda buscar ayuda de san Benito; en los momentos de c\u00f3lera, pedir\u00eda ayuda a san Jer\u00f3nimo; para resistir al pecado de la soberbia, a san Ignacio de Loyola; para no desanimarnos en nuestro caminar, la intercesi\u00f3n de santa Teresa de \u00c1vila; y en los momentos de desesperaci\u00f3n, a san Padre P\u00edo, por ejemplo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; Si pudiera imaginar algo como un \u201ckit de supervivencia espiritual\u201d, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan los art\u00edculos m\u00e1s importantes que deber\u00eda tener?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Bien, pienso que era precisamente lo que ten\u00eda en mente cuando escrib\u00ed <em>Manual for Spiritual Warfare<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">El libro ofrece una visi\u00f3n general de la ense\u00f1anza de la Iglesia sobre c\u00f3mo proceder en la batalla espiritual.<\/p>\n<p align=\"justify\">Analiza tambi\u00e9n algunos de los \u201crecursos de batalla\u201d cultivados por la tradici\u00f3n cat\u00f3lica: doctrina pertinente, diversos textos, citas y episodios de las vidas de los santos, adem\u00e1s de oraciones y cantos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; \u00bfCu\u00e1les son las virtudes m\u00e1s importantes para mantener el mal alejado y c\u00f3mo utilizarlas como protecci\u00f3n?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Desde tiempos remotos, un sinn\u00famero de consejeros espirituales cristianos han recomendado la <strong>humildad<\/strong> como virtud fundamental; s\u00f3lo en ella las dem\u00e1s virtudes florecen. Por esa raz\u00f3n, la destaco como la m\u00e1s importante de todas la virtudes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para dar un ejemplo pr\u00e1ctico de c\u00f3mo la humildad puede protegernos de las embestidas del diablo, toma en cuenta una historia contada por los antiguos padres del desierto, respecto de un monje conocido por su profunda humildad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l oraba en recogimiento cuando recibi\u00f3 la visita del propio diablo, disfrazado de \u00e1ngel de la luz. El diablo le dijo: \u201cSoy el \u00e1ngel Gabriel, y fui enviado a ti\u201d, con el prop\u00f3sito de tentarlo con la soberbia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el humilde monje no se dej\u00f3 enga\u00f1ar, respondi\u00e9ndole: \u201cUsted debe estar equivocado. Sin duda fue enviado a otra persona; no soy digno de recibir la visita de un \u00e1ngel\u201d. El diablo entonces se retir\u00f3, decepcionado y derrotado por la humildad del monje.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 algunas personas parecen estar m\u00e1s asediadas por el diablo que otras?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Un patr\u00f3n que se repite en las biograf\u00edas de muchos santos es el siguiente: <strong>cuando el diablo percibe que una persona causar\u00e1 da\u00f1os importantes a su imperio infernal, lo ataca furiosamente<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fue as\u00ed con san Antonio Abad, al demostrar su firme decisi\u00f3n de vivir como santo ermita\u00f1o en el desierto, tambi\u00e9n con santa Catalina, cuando decidi\u00f3 consagrarse a Cristo cuando era ni\u00f1a; fue lo que ocurri\u00f3 al santo Padre P\u00edo en el momento en que entr\u00f3 en la orden de los capuchinos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Fue en estos momentos que el enemigo de sus almas realiz\u00f3 sus m\u00e1s violentos ataques, en un intento por imped\u00edrselos. \u00c9l sab\u00eda que si acaso tuviera \u00e9xito en someter a esos hombres y mujeres, las grandes obras que les ser\u00edan confiadas por Dios ser\u00edan saboteadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que ser consciente de esta verdad debe servirnos para consolarnos en los momentos dif\u00edciles.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si enfrentamos la violenta oposici\u00f3n por parte de las huestes diab\u00f3licas, tal vez eso significa que Dios tiene grandes planes que realizar por medio de nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos siempre tener en mente la advertencia de san Jos\u00e9 Mar\u00eda Vianney: \u201c<strong>El mayor de todos los males est\u00e1n en no experimentar la tentaci\u00f3n, pues as\u00ed tenemos motivos para creer que el diablo ya nos trata como su propiedad\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; \u00bfC\u00f3mo podemos identificar las influencias verdaderamente procedentes de Satan\u00e1s? \u00bfC\u00f3mo evitar volvernos paranoicos, excesivamente preocupados con el mal?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Las Escrituras nos hablan de nuestra lucha contra el \u201cmundo\u201d, la \u201ccarne\u201d y contra el diablo (ver Santiago 4,1-7).<\/p>\n<p align=\"justify\">Es verdad que no siempre nuestros embates espirituales son directamente provocados por el diablo. Incluso as\u00ed, es neceario tener en mente que, en estos momentos, \u00e9l se aprovecha para intentar hacerse m\u00e1s presente y ejercer con mayor intensidad su influencia en nuestras vidas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos seguir siempre sus movimientos con gran atenci\u00f3n. Creo que <strong>si somos capaces de cultivar el h\u00e1bito de reconocer el origen de nuestros pensamientos, gran parte de nuestra lucha ya estar\u00e1 vencida.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Este tipo de discernimiento es cultivado por medio de las disciplinas espirituales tradicionalmente recomendadas por la Iglesia: <strong>oraci\u00f3n frecuente, participaci\u00f3n en la misa, adoraci\u00f3n eucar\u00edstica, recibir regularmente los sacramentos \u2013 en especial el de la Reconciliaci\u00f3n y la Eucarist\u00eda, as\u00ed como el estudio de las Escrituras (incluso memorizarlas) y el consejo de tutores autorizados<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">El rechazo en ceder a cualquier paranoia frente al enemigo es otro patr\u00f3n constante en las biograf\u00edas espirituales de los santos; eran capaces de conservar su valent\u00eda y confianza inquebrantables porque ten\u00edan la convicci\u00f3n \u2013como nos dice san Juan\u2013 de que <strong>cuanto mayor es Dios habitando en nuestro interior, mayor ser\u00e1 el maligno presente en el mundo<\/strong> (ver 1 Jn 4,4).<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque tomaran al diablo muy en serio, tambi\u00e9n demostraban una especie de \u201cdesprecio sagrado\u201d por \u00e9l; sab\u00edan que, en \u00faltima instancia, se trataba de un enemigo derrotado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es curioso ver que, incluso cuando la lucha se mostraba tan violenta al punto de castigar sus cuerpos, algunos santos les atribu\u00edan apodos\u00a0graciosos a los esp\u00edritus malignos que los atormentaban.<\/p>\n<p align=\"justify\">Santa Catalina llamaba al suyo \u201cladroncillo\u201d (porque intentaba robar almas); san P\u00edo se refer\u00eda al demonio que lo atacaba \u201cogro\u201d; santa Gemma Galgani lo llamaba \u201c<em>chiappino<\/em>\u201d (asaltante); y san Juan Vianney apellidaba a su verdugo \u201c<em>grappin<\/em>\u201d (\u201cgarra\u201d o \u201ctenaza\u201d, en franc\u00e9s). \u201cAh, \u00bf<em>grappin<\/em> y yo?\u201d dijo en broma una vez, \u201c\u00a1ya somos casi amigos!\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; En su opini\u00f3n, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda la mejor manera de convencer a un incr\u00e9dulo que Satan\u00e1s de hecho existe y act\u00faa?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Al hablar con personas incr\u00e9dulas, les pido en primer lugar que consideren la <strong>evidencia acumulada<\/strong> a ese respecto.<\/p>\n<p align=\"justify\">A lo largo de la historia, pueblos de culturas muy diferentes y de las m\u00e1s diversas regiones del globo han afirmado la existencia de esp\u00edritus malignos, incluso cuando no est\u00e1n de acuerdo sobre otras realidades espirituales.<\/p>\n<p align=\"justify\">Incluso en nuestros d\u00edas, o\u00edmos personas cultas e inteligentes dar testimonio de encuentros personales con fuerzas demon\u00edacas. Ahora, esta parece ser una idea tan universalmente aceptable que debe tener alg\u00fan fundamento.<\/p>\n<p align=\"justify\">Claro, es necesario reconocer que <strong>muchas enfermedades y trastornos mentales fueron y a\u00fan son equivocadamente atribuidos a la influencia de demonios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la gran cantidad de creencias y supersticiones populares en relaci\u00f3n con esp\u00edritus malignos no constituye un argumento consistente contra su existencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los esc\u00e9pticos podr\u00edan exigir evidencias m\u00e1s \u201ccient\u00edficas\u201d. Pero, \u00bfqu\u00e9 tipo de evidencia relevante al respecto podr\u00eda ser obtenida a trav\u00e9s del m\u00e9todo cient\u00edfico?<\/p>\n<p align=\"justify\">Las ciencias naturales investigan la realidad por medio de conceptos como el espacio, el tiempo, la energ\u00eda, el movimiento; las ciencias humanas analizan el comportamiento humano.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>&#8211; Los demonios no tienen cuerpo f\u00edsico, ni tampoco son humanos. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos someterlos a los escrutinios de nuestra ciencia?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">No podemos colocarlos en tubos de ensayo, ni someterlos a los m\u00e9todos de psicoan\u00e1lisis. Lo m\u00e1ximo que los cient\u00edficos pueden hacer es observar las influencias de los demonios en el mundo f\u00edsico o en el comportamiento de las personas; pero la mentalidad \u201ccient\u00edfica\u201d los llevar\u00e1 a buscar, siempre, explicaciones alternativas para tales fen\u00f3menos, incluso cuando \u00e9stas se muestren claramente inadecuadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al hablar con cat\u00f3licos, basar\u00eda mi argumentaci\u00f3n en los <strong>numerosos pasajes de la Biblia que dan testimonio de la existencia del diablo y de sus aliados malignos.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Los Evangelios dan testimonio, en particular, de que el propio <strong>Jesucristo habl\u00f3 con Satan\u00e1s<\/strong>; la discusi\u00f3n entre Nuestro Se\u00f1or y el diablo en el desierto no se considera solamente un di\u00e1logo interior sobre las tentaciones.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo se refiri\u00f3 a los demonios en diversas ocasiones, y la actividad de expulsar a los malos esp\u00edritus de personas endemoniadas constituy\u00f3 un aspecto destacado e indispensable de su misi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algunos estudiosos han sugerido que en estos episodios, Cristo estar\u00eda, de hecho, simplemente curando enfermedades f\u00edsicas o mentales, err\u00f3neamente considerados\u00a0demonios de las personas de aquel tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\">En respuesta a tales argumentos, necesitamos s\u00f3lo recordar que, conforme atestigua el Evangelio, al menos en una ocasi\u00f3n \u2013obedeciendo \u00f3rdenes de Cristo\u2013 los demonios abandonaron a su hu\u00e9sped humano para invadir los cuerpos de animales. Ahora, no se puede transferir un trastorno m\u00e9dico de un hombre a una piara de cerdos.<\/p>\n<p align=\"justify\">La realidad de los poderes demon\u00edacos han sido un elemento constante de la doctrina de la Iglesia cat\u00f3lica desde su instituci\u00f3n por Cristo, por medio de sus ap\u00f3stoles. Estos, como sus sucesores, hablaron y escribieron sobre Satan\u00e1s en varias ocasiones.<\/p>\n<p align=\"justify\">A lo largo de los siglos, <strong>todos los grandes maestros de la Iglesia han corroborado su existencia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La existencia de Satan\u00e1s ha sido tambi\u00e9n reiterada en diversas declaraciones de los papas y concilios de la Iglesia; encontramos referencias a \u00e9l tambi\u00e9n en la liturgia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y, conforme nos muestra este libro, a lo largo de los siglos un sinn\u00famero de santos \u2013 personas cuya integridad moral y salud mental no puede ser cuestionada\u2013 dieron testimonio de sus propias luchas personales contra agresores demon\u00edacos.<\/p>\n<p align=\"justify\">La obstinaci\u00f3n en seguir rechazando la veracidad de estos hechos me parece m\u00e1s la expresi\u00f3n de una creencia ciega e irracional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Zoe Romanovsky La existencia del diablo y de otros esp\u00edritus malignos es atestiguada tanto por el Catecismo de la Iglesia como por las Sagradas Escrituras, y podemos encontrar referencias a estas entidades en muchos escritos de los Padres de la Iglesia. 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