{"id":33569,"date":"2016-06-13T17:54:59","date_gmt":"2016-06-13T22:54:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-es-realmente-unico-en-la-historia-de-las-religiones\/"},"modified":"2016-06-13T17:54:59","modified_gmt":"2016-06-13T22:54:59","slug":"jesus-es-realmente-unico-en-la-historia-de-las-religiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-es-realmente-unico-en-la-historia-de-las-religiones\/","title":{"rendered":"\u00bfJes\u00fas es realmente \u00fanico en la historia de las&nbsp;religiones?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Andr\u00e9-Joseph L\u00e9onard<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1. Con palabras inequ\u00edvocas, Jes\u00fas \u2013y s\u00f3lo \u00c9l- se puso al nivel de Dios. Esto le condujo a su condena a muerte por blasfemia. Como ning\u00fan otro, tuvo gestos que s\u00f3lo Dios puede reivindicar.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00a1Nunca un hombre ha hablado como este hombre!\u201d (Juan 7, 46).<\/p>\n<p align=\"justify\">La primera caracter\u00edstica de la figura de Jes\u00fas es la pretensi\u00f3n que expres\u00f3, tanto en sus palabras como en sus actos, de ser de condici\u00f3n divina. Esto es absolutamente \u00fanico en la historia de la humanidad. <strong>Jes\u00fas es el \u00fanico hombre que, en su sano juicio, ha \u201creivindicado\u201d ser igual que Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Esto se traduce en primer lugar en sus palabras, de las que informan los evangelistas Juan, Mateo y Lucas: \u201cT\u00fa, siendo hombre, te haces Dios\u201d (Juan 10,33), \u201cQuien me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre\u201d (Juan 14,10), \u201cEl Padre y yo somos uno\u201d (Juan 10,30).<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo esto condujo a su condena a muerte por blasfemia, en su proceso ante el Sanedr\u00edn (asamblea de responsables religiosos).<\/p>\n<p align=\"justify\">El texto m\u00e1s decisivo se encuentra en el Evangelio de Marco, al narrar el proceso de Jes\u00fas: \u201cDe nuevo el Sumo Sacerdote le pregunt\u00f3: <strong>&#8220;\u00bfEres el Mes\u00edas, el Hijo del Dios bendito?&#8221; Jes\u00fas respondi\u00f3: &#8220;S\u00ed, yo lo soy<\/strong>: y ustedes ver\u00e1n al Hijo del hombre\u00a0sentarse a la derecha del Todopoderoso\u00a0y venir entre las nubes del cielo&#8221;.\u00a0Entonces el Sumo Sacerdote rasg\u00f3 sus vestiduras y exclam\u00f3: &#8220;\u00bfQu\u00e9 necesidad tenemos ya de testigos?\u00a0Ustedes acaban de o\u00edr la blasfemia. \u00bfQu\u00e9 les parece?&#8221; Y todos sentenciaron que merec\u00eda la muerte\u201d (Marcos 14, 61-64).<\/p>\n<p align=\"justify\">Con esta respuesta, \u00c9l se identifica solemnemente con este misterioso Hijo del hombre que el profeta Daniel (7, 13-14) contempl\u00f3 en una visi\u00f3n y dice que se sentar\u00e1 a la derecha del Todopoderoso y vendr\u00e1 entre las nubes del cielo. El poder y las nubes son en el Antiguo Testamento atributos estrictamente divinos, y aplic\u00e1ndoselo a \u00c9l mismo, Jes\u00fas reivindica claramente un rango divino.<\/p>\n<p align=\"justify\">La pretensi\u00f3n de Jes\u00fas de ser de condici\u00f3n divina no se expresa s\u00f3lo con palabras expl\u00edcitas, sino tambi\u00e9n en gestos y actitudes, a veces acompa\u00f1adas de declaraciones.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que sorprende inmediatamente y alegra a la multitud de Jes\u00fas es la <strong>autoridad<\/strong> con la que hablaba, a veces con la misma de Dios en la Ley o los Profetas: \u201cSe dijo\u2026 pero yo os digo\u2026\u201d (Mateo 5, 21-44).<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l <strong>se atribuye incluso el derecho a perdonar los pecados<\/strong> a los hombres, un privilegio divino. Pide a las personas que lo sacrifiquen todo para seguirle y hace depender la salvaci\u00f3n de los hombres de la actitud que hayan adoptado respecto a \u00c9l: \u201cQuien pierda su vida por mi causa la salvar\u00e1\u201d (Marcos 8, 38).<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas reivindica una importancia tal que <strong>pretende estar personalmente tras cada hombre de la historia, poder acoger a todos y deber salvar a todos.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Esta pretensi\u00f3n, ligada a una gran <strong>humildad<\/strong>, es un hecho \u00fanico en la historia de la humanidad y en ella est\u00e1 la esencia misma del cristianismo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Todos los dem\u00e1s fundadores de una religi\u00f3n \u2013Buda, Confucio, Mahoma- lanzan un movimiento espiritual que, una vez iniciado, puede desarrollarse independientemente de ellos. Pero Jes\u00fas es el objeto mismo del cristianismo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l no indica s\u00f3lo un camino, como Lao Tse, afirma ser \u00c9l mismo el camino. No afirma ser portador de una verdad, como cualquier otro profeta, sino que se presenta como la Verdad misma. No abre s\u00f3lo una ruta que conduce a la vida, como los fil\u00f3sofos, sino que pretende ser, en su persona concreta, la plenitud misma de la vida divina: \u201c<strong>Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida<\/strong>\u201d (Juan 14, 6).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y afirma tambi\u00e9n: \u201c<strong>Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida<\/strong>; el que cree en m\u00ed, aunque est\u00e9 muerto, vivir\u00e1. Y todo aquel que vive y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 eternamente. \u00bfCrees esto?\u201d (Juan 11, 25-26).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfTe lo crees t\u00fa de verdad?<br \/>\n<\/strong><br \/>\nEsto es \u00fanico en toda la historia. Y la pregunta planteada por Jes\u00fas es la \u00fanica que importa: \u201c\u00bfLo crees t\u00fa?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La verdadera fe cristiana empieza cuando el cristianismo deja lugar a Cristo<\/strong>, cuando un creyente o un simpatizante deja de interesarse por las ideas o la moral cristiana, tomadas abstractamente, y se encuentra con Jes\u00fas como <strong>Alguien<\/strong>, aquel que reivindica ser verdadero hombre y verdadero Dios. Uno entre miles de individuos en tanto hombre, y el \u00danico en tanto Hijo eterno de Dios, venido a este mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y sin embargo, esta pretensi\u00f3n sin igual no es m\u00e1s que el primer de los tres rasgos esenciales de la figura de Jes\u00fas. \u00a1Veamos los otros dos!<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2. De una forma que ninguna religi\u00f3n o filosof\u00eda ha osado imaginar, Jes\u00fas muri\u00f3 humillado, abandonado por los hombres y por Dios, con el rango de los pecadores.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La segunda caracter\u00edstica de la figura de Jes\u00fas contrasta totalmente con la pretensi\u00f3n de la divinidad. Se trata de <strong>la extrema humillaci\u00f3n de Jes\u00fas en la hora de su pasi\u00f3n.<\/strong> Aqu\u00ed nos encontramos con la <strong>paradoja<\/strong> absoluta de la figura desfigurada de Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El que emiti\u00f3 la pretensi\u00f3n exorbitante de ser el propio Hijo de Dios, muerto en el silencio de Dios, aparentemente abandonado de \u201csu\u201d Padre: \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, por qu\u00e9 me has abandonado?\u201d (Marcos 15, 34). Este grito est\u00e1 tomado del Salmo 22, del cual Jes\u00fas clama en voz fuerte el primer vers\u00edculo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto impresiona tanto a los que all\u00ed estaban que tanto Marcos como Mateo se hacen eco de sus palabras en su lengua original, el arameo: \u201cElo\u00ef, Elo\u00ef, lama sabachtani?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">La paradoja es total: El que reun\u00eda multitudes y era seguido por disc\u00edpulos muere solo, incluso negado, traicionado por los suyos. El vivo por excelencia se cuenta entre los muertos. El inocente, el santo de Dios, muere como un sin Dios, en la angustia de los pecadores.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La muerte humillante en el centro de su misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Esta caracter\u00edstica tambi\u00e9n es \u00fanica. Es verdad que el universo m\u00edtico conoce bien la idea de un dios sufriente e incluso un dios que muere. Pero se trata de una concepci\u00f3n m\u00edtica y no de afirmaciones referentes a un hombre concreto de la historia. Adem\u00e1s, el sufrimiento est\u00e1 incluido como una prueba marginal que enmascara de manera pasajera la belleza del dios inmortal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas, en cambio, va a la muerte como al centro de su misi\u00f3n. \u00c9l va hacia su hora, hacia el gran bautismo de su Pasi\u00f3n, como a <strong>la prueba decisiva en la que se juega todo.<\/strong> Y de manera decidida y se lo dice con una lucidez y una claridad tal que los disc\u00edpulos est\u00e1n aterrados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El \u00fanico Dios humillado de la historia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El juda\u00edsmo es la \u00fanica, entre las religiones precristianas, consciente de la acci\u00f3n personal de Dios en la historia. Pero no vislumbra la realidad de Dios crucificado.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el Libro de Isa\u00edas s\u00ed aparece un Servidor sufriente, estrellado por la prueba y que salva a la multitud tras haber llevado el pecado de los culpables. Pero nunca Israel habr\u00eda identificado a este servidor con la figura gloriosa del mes\u00edas y, todav\u00eda menos, con una persona divina.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los Evangelios son claros sobre las dificultades que Jes\u00fas pas\u00f3, incluso con sus disc\u00edpulos, para hacer aceptar a sus contempor\u00e1neos la idea de <strong>un mesianismo espiritual cuyo cumplimiento pasar\u00eda no por un triunfo pol\u00edtico sino por un abismo de sufrimiento<\/strong> que preludia el surgimiento de un mundo nuevo, el de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3. \u00c9l es el \u00fanico hombre del que testigos afirman que Dios Le hizo superar la muerte resucit\u00e1ndolo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El dise\u00f1o de la figura de Jes\u00fas termina con una caracter\u00edstica absolutamente \u00fanica: el testimonio sobre su resurrecci\u00f3n de entre los muertos. No hay ning\u00fan otro hombre en la historia del que se afirme seriamente una cosa as\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y la naturaleza y el contexto de estos testimonios son tales que la \u00fanica explicaci\u00f3n plausible de la aparici\u00f3n y el \u00e9xito de una afirmaci\u00f3n as\u00ed es que su objeto es real, es decir, el acontecimiento real \u2013y en este sentido plenamente hist\u00f3rico- de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Un testimonio masivo y universal<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El testimonio del Nuevo Testamento referente a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es masivo y universal.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Los cuatro Evangelios han sido dirigidos a la luz de la fe pascual<\/strong> y no pueden entenderse sin esta luz. Respecto al libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, est\u00e1 todo dedicado al anuncio de la muerte y de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y lo mismo pasa con san Pablo, cuyas cartas est\u00e1n todas guiadas por la fe en la resurrecci\u00f3n. La resurrecci\u00f3n tambi\u00e9n es central en las ep\u00edstolas cat\u00f3licas (de Jaime, Pedro, Juan y Judas) y sobre todo en el Apocalipsis, que culmina en la contemplaci\u00f3n del Cordero pascual, inmolado y resucitado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por su resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas fue rehabilitado, glorificado y alcanz\u00f3 su plena estatura humana. Y <strong>han dado y dan testimonio de \u00c9l millones de personas en todo el mundo, incluso con su vida.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4. Por su resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas anuncia nuestra propia resurrecci\u00f3n. Nos promete la vida eterna y es el \u00fanico que lo hace.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Resucitando a Jes\u00fas entregado al poder de la muerte con el rango de los pecadores, Dios inaugura en \u00c9l una humanidad nueva y un mundo nuevo que ha atravesado el doble abismo de la muerte y del pecado.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed, la Pascua es, para la fe cristiana, el principio de lo que la Escritura llama \u201clos cielos nuevos y la tierra nueva\u201d y Cristo resucitado aparece como <strong>el primog\u00e9nito de entre los muertos.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Como tal, <strong>Jes\u00fas promete a la humanidad que le seguir\u00e1 en la gloria de una vida nueva<\/strong>. El ser humano no est\u00e1 llamado s\u00f3lo a \u201csobrevivir\u201d en su alma inmortal.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Incluso nuestros cuerpos ser\u00e1n recreados para la vida eterna en un mundo transfigurado.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Ninguna filosof\u00eda, ninguna religi\u00f3n ha osado esperar tal destino de gloria para el ser humano. El gran m\u00e9rito de la fe cristiana es el de osar proponernos una esperanza as\u00ed, teniendo buenas razones para hacerlo y bas\u00e1ndose en un acontecimiento hist\u00f3rico.<\/p>\n<p align=\"justify\">No se trata de un \u201copio para el pueblo\u201d como dir\u00eda Marx, sino de <strong>una realidad planteada en el marco de la historia humana.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Por monse\u00f1or Andr\u00e9-Joseph L\u00e9onard, arzobispo de Malinas-Bruselas (B\u00e9lgica)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Andr\u00e9-Joseph L\u00e9onard 1. Con palabras inequ\u00edvocas, Jes\u00fas \u2013y s\u00f3lo \u00c9l- se puso al nivel de Dios. Esto le condujo a su condena a muerte por blasfemia. Como ning\u00fan otro, tuvo gestos que s\u00f3lo Dios puede reivindicar. \u201c\u00a1Nunca un hombre ha hablado como este hombre!\u201d (Juan 7, 46). La primera caracter\u00edstica de la figura de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jesus-es-realmente-unico-en-la-historia-de-las-religiones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfJes\u00fas es realmente \u00fanico en la historia de las&nbsp;religiones?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33569","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33569","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33569"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33569\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33569"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33569"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33569"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}