{"id":33581,"date":"2016-06-13T17:55:27","date_gmt":"2016-06-13T22:55:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-tenemos-miedo-de-volver-a-dios\/"},"modified":"2016-06-13T17:55:27","modified_gmt":"2016-06-13T22:55:27","slug":"por-que-tenemos-miedo-de-volver-a-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/por-que-tenemos-miedo-de-volver-a-dios\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 tenemos miedo de volver a&nbsp;Dios?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Miguel Pastorino<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El sentido original de la palabra &#8220;conversi\u00f3n&#8221; (del griego: <em>metanoia<\/em> ) se ha perdido bastante debido a una reducci\u00f3n moralista y voluntarista del t\u00e9rmino. Muchas veces se simplifica en afirmaciones como &#8220;cambiar de actitud&#8221;, &#8220;tener un mayor compromiso&#8221;, &#8220;ser m\u00e1s solidario&#8221;, etc. Otras veces se afirma: &#8220;la conversi\u00f3n es toda la vida&#8221;, lo que esconde una postergaci\u00f3n constante y el riesgo de no convertirse nunca. Aunque es cierto que la conversi\u00f3n no es de una vez para siempre y requiere una renovaci\u00f3n constante, especialmente predicada en cada cuaresma, no es menos cierto que esta expresi\u00f3n refiere a un momento decisivo en la vida: <strong>decidirse por Dios de modo radical <\/strong>(hasta las ra\u00edces).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1Quiero y no quiero!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La experiencia de la propia contradicci\u00f3n frente a Dios es una constante en la vida cristiana, en esa tensi\u00f3n entre la gracia y el pecado, entre desear y buscar a Dios y no dejarse amar por \u00e9l, par\u00e1ndose en las propias seguridades. San Pablo y San Agust\u00edn hablan de ello con profunda claridad. <strong>Nuestro coraz\u00f3n inquieto busca a Dios, ansiamos ser amados incondicionalmente y anhelamos su presencia. Pero tambi\u00e9n lo evitamos, huimos de \u00e9l y no queremos correr el riesgo de acercarnos demasiado.<\/strong> Muchas veces se mantiene a Dios a cierta distancia, &#8220;cerca, pero no tanto&#8221;. \u00a1No es f\u00e1cil dejarse amar por un amor ilimitado! Asusta un poco.<\/p>\n<p align=\"justify\">El primer obst\u00e1culo a la propia conversi\u00f3n es dejar a Dios en un papel muy limitado en nuestra vida, como alguien m\u00e1s, como algo m\u00e1s, entre otras cosas. Estamos dispuestos a hacer muchas cosas por Dios, pero no a darle el coraz\u00f3n, no a entregarle la vida entera. Incluso nuestras ocupaciones religiosas pueden ser una excusa para evitarlo. Si queremos permitir sinceramente a Dios entrar en nuestras vidas y transformarlas, es preciso cambiar radicalmente nuestro modo de pensar y de vivir. <em>Metanoia<\/em> es un cambio radical de mente y coraz\u00f3n, un giro decisivo hacia Dios, haci\u00e9ndole el centro de toda la existencia.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cuanto m\u00e1s cerca estamos de Dios, con mayor claridad nos damos cuenta lo grande que es el muro que hemos levantado para defendernos de su amor<\/strong>. Nos aferramos a nuestras propias seguridades: dinero, actividades, relaciones, convicciones intelectuales, carrera, imagen, salud, aspecto f\u00edsico, logros, etc. En estas cosas encontramos nuestra seguridad y ocupan el lugar de Dios. Esto es a lo que la Biblia llama &#8220;idolatr\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>No dejarse amar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Todos somos libres de rechazar el amor de Dios, porque el amor verdadero no se impone, ni presiona a nadie. El pecado no es otra cosa que este rechazo, blindarse contra su amor dici\u00e9ndole: &#8220;no gracias, no te necesito, por ahora no, as\u00ed estoy bien&#8221;. Por eso todo pecado es una forma de autoensalzamiento, de intentar construirse la felicidad de espaldas a Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cuando no nos dejamos amar por Dios, edificamos un muro alrededor de nuestro coraz\u00f3n y, con el tiempo, nos convertimos en prisioneros de nuestra propia torre de Babel, encerrados en nuestra propia fortaleza.<\/strong> Y esto repercute en nuestras relaciones con los dem\u00e1s, porque cuando tengo miedo del amor, los dem\u00e1s se convierten en una amenaza constante para m\u00ed, y me relaciono superficialmente con los dem\u00e1s, no desde mi autenticidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">En cambio, cuando le creo a Dios, cuando en lo m\u00e1s profundo de mi coraz\u00f3n me s\u00e9 amado, puedo abrirme a los dem\u00e1s sin prevenciones ni miedos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cambio de mente y coraz\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando dejamos entrar el amor, nace el arrepentimiento y comienza la liberaci\u00f3n del coraz\u00f3n. El arrepentimiento de coraz\u00f3n llega hasta las l\u00e1grimas, pero solo as\u00ed podemos liberarnos de la muralla que hemos construido. Estar ante el amor que Dios nos tiene y dejarse desarmar por ese amor, es el principio de la transformaci\u00f3n. Dios quiere nuestra felicidad m\u00e1s que nosotros mismos, pero sabe que es necesario que dejemos de defendernos para abrirnos a una felicidad que supera todo lo que nosotros podamos construir con nuestras propias fuerzas. El amor no puede inventarse, solo puede recibirse desde nuestra vulnerabilidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">La <em>metanoia<\/em> implica dejar que nuestra identidad, nuestro yo m\u00e1s profundo, alcance su pleno desarrollo con la fuerza del Esp\u00edritu Santo, llev\u00e1ndonos sin miedo a ser quienes estamos llamados a ser. Dios tiene una opini\u00f3n de nosotros mucho mejor que la nuestra, y puesto que nos conoce mejor (Sal 139), quiere liberarnos de todos nuestros miedos, presiones, ataduras y defensas que hemos construido.<\/p>\n<p align=\"justify\">La pureza del coraz\u00f3n requiere ser liberada, de todo lo que estorba, en el fuego del amor que hace nuevas todas las cosas. &#8220;Ser como ni\u00f1os&#8221; significa tambi\u00e9n dejarse regalar sin resistencias de nuestro &#8220;adulto&#8221; orgullo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es propiamente la conversi\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La Biblia nos ense\u00f1a que la conversi\u00f3n es un cambio profundo de coraz\u00f3n y mente; un giro decisivo, una reorientaci\u00f3n total hacia Dios, cuyo resultado es un nuevo modo de vida, un cambio radical en nuestras prioridades y escala de valores. <strong>Es un rendirse ante su amor, con la confianza de quien se deja abrazar y puede llorar y re\u00edr a la vez, sabiendo que \u00e9l es nuestro verdadero hogar, nuestra verdadera patria, nuestra paz y nuestra fortaleza<\/strong>. Se trata de una revoluci\u00f3n en el interior de nosotros mismos, dej\u00e1ndose conmover totalmente, hasta los cimientos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Conversi\u00f3n es decisi\u00f3n por Jesucristo, por la vida definitiva en el Esp\u00edritu. <strong>La experiencia de la conversi\u00f3n es algo que acontece una vez en la vida y luego se madura a lo largo de toda la existencia, a trav\u00e9s de un retorno cada vez m\u00e1s profundo a esta primera conversi\u00f3n o &#8220;amor primero&#8221;<\/strong> (Ap. 2,4). La conversi\u00f3n aut\u00e9ntica mueve a una autoentrega a Dios, una autodonaci\u00f3n confiada y un deseo ardiente de dar a conocer esta experiencia a los dem\u00e1s. Un term\u00f3metro para ver si ha acontecido en nuestra vida la <em>metanoia<\/em> es nuestro deseo de dar a conocer a Jes\u00fas a los dem\u00e1s, nuestra pasi\u00f3n por Dios y por el Evangelio, nuestra alegr\u00eda por ser amados, nuestra libertad para no vivir acorde a lo que otros esperan de m\u00ed y de vivir un estilo de vida donde las prioridades las ponga el Evangelio y no nuestros miedos o intereses ego\u00edstas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es ilusorio creer que la conversi\u00f3n es algo alcanzado de una vez para siempre, pero afirmar que es algo que dura toda la vida, no puede ser una excusa para postergarla.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Una pregunta inc\u00f3moda<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfDios es de verdad lo m\u00e1s importante de nuestra vida? Cuando pensamos en vivir de cara a Dios por encima de todas las cosas, podemos preguntarnos: Si decimos que Dios es el centro de nuestro coraz\u00f3n&#8230; \u00bfllena realmente su amor nuestras vidas? Si es as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 somos tan sensibles a lo que opinen de nosotros? \u00bfpor qu\u00e9 estamos tan pendientes de nuestra imagen? \u00bfpor qu\u00e9 hay tanta ambici\u00f3n y autosuficiencia en nosotros? \u00bfpor qu\u00e9 escasea tanto la austeridad y el desprendimiento? \u00bfpor qu\u00e9 mostramos tan poco inter\u00e9s por las terribles necesidades de los m\u00e1s pobres? \u00bfpor qu\u00e9 no deseamos ardientemente que todos se encuentren con Jes\u00fas?<\/p>\n<p align=\"justify\">Si alguna vez hemos vivido una aut\u00e9ntica experiencia de conversi\u00f3n y se ha enfriado el coraz\u00f3n llen\u00e1ndose de nuevas seguridades, es preciso volver a ese abrazo del Padre que nos haga llorar nuevamente, para poder alegrarnos con una alegr\u00eda indescriptible, la alegr\u00eda del cielo en nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Miguel Pastorino El sentido original de la palabra &#8220;conversi\u00f3n&#8221; (del griego: metanoia ) se ha perdido bastante debido a una reducci\u00f3n moralista y voluntarista del t\u00e9rmino. 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