{"id":33593,"date":"2016-06-13T17:55:53","date_gmt":"2016-06-13T22:55:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-que-nos-diferenciamos-los-cristianos-de-los-que-no-creen\/"},"modified":"2016-06-13T17:55:53","modified_gmt":"2016-06-13T22:55:53","slug":"en-que-nos-diferenciamos-los-cristianos-de-los-que-no-creen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-que-nos-diferenciamos-los-cristianos-de-los-que-no-creen\/","title":{"rendered":"\u00bfEn qu\u00e9 nos diferenciamos los cristianos de los que no&nbsp;creen?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfEn qu\u00e9 hace Jes\u00fas que nuestra vida sea diferente? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 lo sagrado, d\u00f3nde los milagros en una vida sencilla aparentemente oculta y silenciosa? \u00bfAcaso no vivimos como todo el mundo? \u00bfNo hacemos lo mismo que todos? \u00bfNo amamos las mismas cosas?<\/p>\n<p align=\"justify\">Ya lo dec\u00eda una carta del siglo II dirigida a un tal Diogneto: <em>\u201c<\/em><em>Los cristianos no se distinguen de los dem\u00e1s hombres, ni por el lugar en que viven, ni por su lenguaje, ni por sus costumbres. Ellos, en efecto, no tienen ciudades propias, ni utilizan un hablar ins\u00f3lito, ni llevan un g\u00e9nero de vida distinto\u201d<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Es cierto. Vivimos donde los dem\u00e1s viven, y tal como ellos viven. A veces nos gustar\u00eda ser distintos, marcar diferencias, vivir en otros lugares.<\/p>\n<p align=\"justify\">A algunas familias cristianas les gustar\u00eda vivir en un mismo poblado, para cuidar la vida de Cristo entre ellos. Protegi\u00e9ndose un poco del mundo que a veces parece tan hostil.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero me gusta pensar que <strong>ser cristiano sucede en medio del mundo, en las ciudades de todos, con un lenguaje com\u00fan<\/strong>. Puede ser entonces que me gusten las cosas que les gustan a otros. El mismo lago, la misma barca. Las mismas realidades, los mismos sue\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">Puede ser que nos esclavicemos de lo mismo y dependamos de los mismos amores. Que veamos las mismas pel\u00edculas y nos preocupen cosas parecidas. Entonces, <strong>\u00bfen qu\u00e9 nos diferenciamos de aquellos que no creen en nada?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Contin\u00faa la carta: <em>\u201c<strong>Habitan en su propia patria, pero como forasteros<\/strong>; toda tierra extra\u00f1a es patria para ellos, pero est\u00e1n en toda patria como en tierra extra\u00f1a. Igual que todos, <strong>se casan y engendran hijos, pero no se deshacen de los hijos que conciben<\/strong>. Viven en la carne, pero no seg\u00fan la carne. Viven en la tierra, pero su ciudadan\u00eda est\u00e1 en el Cielo.<strong> Obedecen las leyes establecidas, y con su modo de vivir superan estas leyes. Aman a todos, y todos los persiguen<\/strong>. Se los condena sin conocerlos. <strong>Se les da muerte, y con ello reciben la vida. Son pobres, y enriquecen a muchos; carecen de todo, y abundan en todo.<\/strong> Sufren la deshonra, y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama, y ello atestigua su justicia. <strong>Son maldecidos, y bendicen<\/strong>; son tratados con ignominia, y ellos, a cambio, devuelven honor. Hacen el bien, y son castigados como malhechores; y, al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida<\/em><em>\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Esta descripci\u00f3n de los primeros cristianos siempre me conmueve. La vuelvo a leer y me alegra tanto ser cristiano, ser de Cristo, vivir para \u00c9l. Pero <strong>a veces me siento tan lejos de ese ideal. Temo que ser del mundo me haga vivir como todos, sin diferencia. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>No quiero olvidar que soy ciudadano del cielo<\/strong>, aqu\u00ed en la tierra. Quiero que Jes\u00fas venga a mi barca cada ma\u00f1ana para invitarme a ir mar adentro. Y me recuerde que tengo en el alma grabada la promesa de plenitud, la esperanza de una pesca milagrosa, de un mar sin orillas, de un mar hondo e inabarcable, de un sue\u00f1o eterno que supera mis d\u00edas grises.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>No quiero olvidar que Dios me ha creado para dejarme la vida entre los hombres<\/strong>, como \u00c9l, cada d\u00eda. Amando lo que Dios pone en mi camino sin dejar de mirar m\u00e1s all\u00e1, mar adentro, trascendiendo la vida caduca que se me regala.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sue\u00f1o con un mundo m\u00e1s pleno en el que amar\u00e9 con el amor de Cristo. Sue\u00f1o con vivir de acuerdo a las normas del mundo, pero sabiendo que las normas que de verdad me importan son las de Dios en el alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces podr\u00e9 pensar que no hago lo suficiente con mis pobres redes en mi intento constante de cambiar el mundo. Mirar\u00e9 mi vida con nostalgia y me gustar\u00eda que fuera m\u00e1s plena, m\u00e1s llena de vida. Puede ser.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero vuelvo a mirar a Jes\u00fas y s\u00e9 que \u00c9l s\u00f3lo vivi\u00f3 tres a\u00f1os de un lado para otro haciendo milagros, curando, hablando de la misericordia. Y treinta a\u00f1os los pas\u00f3 en una rutina santa en familia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que Jes\u00fas quiere <strong>que mi rutina sea sagrada<\/strong>. Mis redes y mi barca. Que me admire cada d\u00eda de nuevo ante gestos que repito cada ma\u00f1ana, gestos integrados en el alma. Gestos sencillos que a veces no valoro porque ya son m\u00edos. Gestos que son de Dios en m\u00ed, aunque no me d\u00e9 cuenta.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas quiere que yo tome mi vida con asombro sabiendo que es la misma que dej\u00e9 la noche pasada, el mes pasado, el a\u00f1o anterior. Con la alegr\u00eda de lo cotidiano.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Puede ser que a veces descuide con mis prisas y superficialidades las fuentes que alimentan mi alma.<\/strong> Dejo entonces de lado esos pozos hondos en los que beb\u00ed durante tanto tiempo. Los olvido, tal vez se secan.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Y me vuelvo m\u00e1s impaciente todav\u00eda con la vida que llevo.<\/strong> Y busco nuevas fuentes pensando que las antiguas ya no me dan vida. <strong>Y corro el peligro de no ser fiel a mi historia<\/strong>, a mi vida sagrada. <strong>Por eso no acabo de estar seguro de si cambiar es necesariamente algo de sabios<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00f3lo quiero cambiar si me lo pide Dios de forma clara. Cambiar por cambiar no me parece lo m\u00e1s oportuno.<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que la santidad es algo cotidiano y sencillo. <strong>No s\u00e9 por qu\u00e9 esa man\u00eda de algunos de querer dejar un testamento espiritual al mundo<\/strong>, obras que sean reconocidas, pescas milagrosas que sean recordadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">La rutina de la pesca diaria parece insignificante. Pero s\u00ed que vale la pena el esfuerzo de pescar y bregar todo el d\u00eda intentando conseguir algo. De hacer y deshacer, de luchar hasta dejarnos la vida. <strong>No importa tanto el fruto final. Importa mi entrega generosa, callada<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo en ese deseo de ser m\u00e1s feliz, m\u00e1s libre, m\u00e1s pleno. Pero <strong>la vida no se mejora simplemente cambiando las cosas que estorban. Se mejora en realidad cambiando la actitud del alma ante las cosas y personas que me cuestan. <\/strong>La mirada s\u00ed que importa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso en tantos cristianos que han vivido en la misma tierra, en este mismo mundo sin ser del mundo. Y <strong>lo han vivido todo de forma diferente<\/strong>. Pienso que yo puedo hacerlo igual. <strong>Echar ra\u00edces sin dejar de pensar en el cielo.<\/strong> Amar la tierra sin dejar de amar a Dios en ella. <strong>Perder la vida sabiendo que la vida que siempre tengo es eterna.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>De nuevo me lo pregunto, \u00bfen qu\u00e9 me distingo de los que no creen en nada?<\/strong> Me gustar\u00eda distinguirme en lo importante. En mi forma de amar y ser amado. En mi forma de darme cada ma\u00f1ana. En mi manera de llevar las contrariedades, de enfrentar el fracaso y la p\u00e9rdida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Me gustar\u00eda ser diferente en la forma de mirar<\/strong> al pr\u00f3jimo. Mirar con misericordia, acogiendo, enalteciendo. Mirar sin juzgar, sin condenar, sin despreciar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me gustar\u00eda ser m\u00e1s agradecido y m\u00e1s respetuoso con la vida que llevo, con mi barca vieja y cansada, con mis redes rotas, con los peces que pesco cada d\u00eda. Me gustar\u00eda llegar a la noche lleno de esperanzas. Feliz de vivir la vida que vivo. Dispuesto a amanecer otra ma\u00f1ana con el alma llena de fuego y de pasi\u00f3n por la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban \u00bfEn qu\u00e9 hace Jes\u00fas que nuestra vida sea diferente? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 lo sagrado, d\u00f3nde los milagros en una vida sencilla aparentemente oculta y silenciosa? \u00bfAcaso no vivimos como todo el mundo? \u00bfNo hacemos lo mismo que todos? \u00bfNo amamos las mismas cosas? Ya lo dec\u00eda una carta del siglo II dirigida &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/en-que-nos-diferenciamos-los-cristianos-de-los-que-no-creen\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 nos diferenciamos los cristianos de los que no&nbsp;creen?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33593","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33593"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33593\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}