{"id":33666,"date":"2016-06-13T17:58:38","date_gmt":"2016-06-13T22:58:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/puedo-yo-cambiar-el-mundo\/"},"modified":"2016-06-13T17:58:38","modified_gmt":"2016-06-13T22:58:38","slug":"puedo-yo-cambiar-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/puedo-yo-cambiar-el-mundo\/","title":{"rendered":"\u00bfPuedo yo cambiar el&nbsp;mundo?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Me gusta pensar en el valor de las cosas que hago. Pienso en la fuerza que tienen mis actos, y a la vez, veo lo poco que logro con mis propias fuerzas. Hago mucho. Pienso m\u00e1s. Sue\u00f1o y espero. Pero muchas veces mis acciones se quedan en pensamientos. Y las obras que acumulo apenan dejan ver los resultados que espero.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda el cardenal John Dearden:<em> \u201c<strong>De vez en cuando, dar un paso atr\u00e1s nos ayuda a tomar una perspectiva mejor.<\/strong> El Reino no s\u00f3lo est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de nuestros esfuerzos, sino incluso m\u00e1s all\u00e1 de nuestra visi\u00f3n. Durante nuestra vida, s\u00f3lo realizamos una min\u00fascula parte de esa magn\u00edfica empresa que es la obra de Dios. Nada de lo que hacemos est\u00e1 acabado, lo que significa que el Reino est\u00e1 siempre ante nosotros\u201d. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces pretendo llegar a Dios cargado de obras, de m\u00e9ritos<\/strong>. Coleccionando las catedrales construidas con mis piedras, con mis actos de amor y de entrega. Creo que mis actos son una min\u00fascula parte de la inmensa obra de Dios. Apenas aporto con mi entrega.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero tengo claro que <strong>lo que yo hago con mi vida s\u00ed que importa, claro que suma<\/strong>, como un grano suma a la arena de la playa y una gota a la profundidad del mar. Claro que creo que vale m\u00e1s dar la vida en un gesto de amor que simplemente permanecer escondido sin hacer nada. Hacer siempre suma. No hacer nada resta.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Creo en el amor que se expresa en obras<\/strong>, no s\u00f3lo en palabras. Creo en el abrazo de perd\u00f3n, m\u00e1s que en la palabra que lo expresa. Creo m\u00e1s en la vida silenciosa que se entrega que en mil promesas de fidelidad eterna. Creo en el s\u00ed dicho con el alma, con la vida. Y no s\u00f3lo en el s\u00ed que se queda en una promesa.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00ed, definitivamente creo en las obras. Porque nos definen como personas. Nos forman, nos hacen de nuevo. Dicen que una imagen vale m\u00e1s que mil palabras. Un gesto m\u00e1s que mil promesas. Por eso a veces me da miedo que me juzguen por mis obras.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una persona rezaba:<em> \u201cTemo, Jes\u00fas, que hablen mal de m\u00ed. O que simplemente hablen. Temo que juzguen mi vida desde lejos. Pensando en mis talentos y defectos. Que me analicen. Que juzguen mis actos y mis palabras. D\u00e9jame confiar Jes\u00fas en tu mirada y no tanto en la mirada de los hombres. D\u00e9jame creer en tu misericordia. En tu amor que se vuelca sobre mi vida\u201d. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Yo tambi\u00e9n conf\u00edo m\u00e1s en la mirada de Dios que en la de los hombres. Conf\u00edo en su misericordia. Pero a veces veo que hay m\u00e1s cosas que no hago. Y <strong>mis omisiones aumentan. Quisiera llenar el mar a cubos.<\/strong> O retener la lluvia en el pozo del alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Quisiera tocar el cielo con mis manos. Y ver el rostro de Dios detr\u00e1s de todo lo que hago y consigo. Quisiera ser yo tan misericordioso como Jes\u00fas con los hombres. Quisiera construir inmensas catedrales. O recorrer esos caminos que Dios quiere que recorra.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Pero noto que mis actos no me cambian tanto como la presencia del Esp\u00edritu en mi alma<\/strong>. Son s\u00f3lo actos. Pasan por mis manos. Se deslizan en mis gestos. Son expresi\u00f3n del cambio del alma. Y yo pretendo a veces que haci\u00e9ndolos me cambie todo por dentro.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Y sigo pensando que soy yo en primera persona quien hace, quien logra,<\/strong> quien decide, quien cambia. Y no le dejo a Dios espacio en mi coraz\u00f3n para cambiar la vida. Para que mis obras sean sus obras. Para que su amor en mi alma sea mi propio amor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y busco que mis palabras trasmitan lo que yo llevo dentro. Y me olvido que Dios en ellas se hace visible y obra lo que yo no obro. \u00a1Cu\u00e1ndo aprender\u00e9 de una vez por todas que <strong>mis actos son limitados! Pero no por ellos intrascendentes.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Es cierto. Importan. Porque suman. Y porque Dios con ellos obra milagros. Y yo s\u00f3lo soy su instrumento. Y le doy valor a todo. A lo que hago y a lo que evito. A lo que logro y a lo que fallo. S\u00e9 que <strong>lo que yo aporto nadie m\u00e1s lo aporta<\/strong>. Porque creo en el don que Dios siembra en mi alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00e9 que mi originalidad produce obras originales. Pero <strong>es Dios el que act\u00faa en m\u00ed.<\/strong> Cada uno tenemos un talento que entregar. Y no puedo dejar de dar gratis lo que he recibido gratis.<\/p>\n<p align=\"justify\">S\u00e9 que Dios tiene una misi\u00f3n para m\u00ed sembrada en el alma. La descubro. La entrego. Cada acto que hago me define, me hace de nuevo. <strong>Es importante. Es valioso. Le digo que s\u00ed a Dios. Me pongo en sus manos por entero. \u00c9l obra los milagros.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Me gusta pensar en el valor de las cosas que hago. Pienso en la fuerza que tienen mis actos, y a la vez, veo lo poco que logro con mis propias fuerzas. Hago mucho. Pienso m\u00e1s. Sue\u00f1o y espero. Pero muchas veces mis acciones se quedan en pensamientos. 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