{"id":3367,"date":"2015-12-01T01:13:11","date_gmt":"2015-12-01T06:13:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/escenas-de-la-natividad-bendicion-extendida\/"},"modified":"2015-12-01T01:13:11","modified_gmt":"2015-12-01T06:13:11","slug":"escenas-de-la-natividad-bendicion-extendida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/escenas-de-la-natividad-bendicion-extendida\/","title":{"rendered":"Escenas de la natividad: Bendici\u00f3n extendida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Christopher Shaw<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando la iglesia escoge no guardarse lo que ha vivido en presencia del alt\u00edsimo, no tarda en sentirse el impacto del evangelio en la sociedad. <\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Al verlo, dieron a conocer lo que se les hab&iacute;a dicho acerca del ni&ntilde;o. Todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les dec&iacute;an. Pero Mar&iacute;a guardaba todas estas cosas, medit&aacute;ndolas en su coraz&oacute;n. Lucas 2.17&ndash;19<br \/>\nEn una ocasi&oacute;n, durante la vida del profeta Eliseo, la ciudad de Samaria se encontraba completamente sitiada por un ej&eacute;rcito enemigo. La desesperaci&oacute;n por encontrar comida llev&oacute; a cuatro leprosos a caminar hasta el campo enemigo, donde descubrieron que hab&iacute;a sido abandonado. Durante los primeros euf&oacute;ricos minutos comieron todo lo que pudieron encontrar en las tiendas de los Asirios, pero eventualmente la conciencia los inquiet&oacute;.Este es el deseo del Se&ntilde;or, que la bendici&oacute;n que extiende a algunos sea compartida con aquellos que no la han recibido. &laquo;Luego se dijeron unos a otros: &mdash;No estamos haciendo bien. Hoy es d&iacute;a de buenas noticias y nosotros callamos. Si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzar&aacute; nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la noticia en la casa del rey&raquo; (2Re 7.9)<br \/>\nLa historia posee el desenlace deseado de toda intervenci&oacute;n divina, el cual vemos tambi&eacute;n en el relato de los pastores. El anuncio del &aacute;ngel era que las buenas nuevas eran &laquo;para todo el pueblo&raquo; y no solo para una selecta minor&iacute;a (Lc 2.10). Este es el deseo del Se&ntilde;or, que la bendici&oacute;n que extiende a algunos sea compartida con aquellos que no la han recibido. De hecho, la responsabilidad de no frenar con actitudes ego&iacute;stas el obrar de Dios ha pesado sobre el pueblo escogido desde tiempos inmemoriales. A Abraham se le dijo que &eacute;l deb&iacute;a ser bendici&oacute;n a todas las naciones (Gn 12.3). Del mismo modo al pueblo rescatado de Egipto el Se&ntilde;or le dijo: &laquo;Ahora, pues, si dais o&iacute;do a mi voz y guard&aacute;is mi pacto, vosotros ser&eacute;is mi especial tesoro sobre todos los pueblos, porque m&iacute;a es toda la tierra. Vosotros me ser&eacute;is un reino de sacerdotes y gente santa&raquo; (&Eacute;x 19.5). Cristo mismo enviar&iacute;a a sus disc&iacute;pulos con el mismo esp&iacute;ritu: &laquo;Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia&raquo; (Mt 10.8). Antes de su partida aclar&oacute; que la misma tarea pesaba sobre la iglesia naciente: &laquo;recibir&eacute;is poder cuando haya venido sobre vosotros el Esp&iacute;ritu Santo, y me ser&eacute;is testigos en Jerusal&eacute;n, en toda Judea, en Samaria y hasta lo &uacute;ltimo de la tierra&raquo; (Hc 1.8).<br \/>\nEste mismo peso tambi&eacute;n reposaba sobre los pastores. De hecho, no pudieron callar las noticias que hab&iacute;an o&iacute;do y todos los que escuchaban se maravillaban. As&iacute;, dejaron un precedente para la extensi&oacute;n del reino, donde una multitud de testigos escogen no guardarse lo que han vivido en presencia del alt&iacute;simo. Cuando la iglesia asume esta responsabilidad no tarda en sentirse el impacto del evangelio en la sociedad.<br \/>\nLucas agrega un peque&ntilde;o comentario a la escena que nos describe: Mar&iacute;a meditaba todo esto en su coraz&oacute;n. Claro, para nosotros, la historia est&aacute; clara, porque ya conocemos el desenlace. Pero la actitud de Mar&iacute;a es digna de imitaci&oacute;n, pues literalmente comparaba el testimonio de las palabras que hab&iacute;a recibido con la de los pastores. Deseaba ella percibir el sentido m&aacute;s profundo de todo lo que estaban experimentando en estos d&iacute;as. Aunque no debe descartarse nunca la euforia que produce una visitaci&oacute;n divina, tambi&eacute;n debemos recordar que la vida espiritual consiste, precisamente, en esa capacidad de ir m&aacute;s all&aacute; de los sentimientos, a los principios eternos que tienen validez para cada d&iacute;a.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">\u00a9Copyright 2009, DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Christopher Shaw Cuando la iglesia escoge no guardarse lo que ha vivido en presencia del alt\u00edsimo, no tarda en sentirse el impacto del evangelio en la sociedad. Al verlo, dieron a conocer lo que se les hab&iacute;a dicho acerca del ni&ntilde;o. 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