{"id":33671,"date":"2016-06-13T17:58:50","date_gmt":"2016-06-13T22:58:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hacer-cuando-tu-familia-no-quiere-que-vuelvas-a-la-iglesia\/"},"modified":"2016-06-13T17:58:50","modified_gmt":"2016-06-13T22:58:50","slug":"que-hacer-cuando-tu-familia-no-quiere-que-vuelvas-a-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hacer-cuando-tu-familia-no-quiere-que-vuelvas-a-la-iglesia\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 hacer cuando tu familia no quiere que vuelvas a la&nbsp;Iglesia?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carrie Gress<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos\u00a0j\u00f3venes vuelven a la Iglesia, tanto los pertenecientes a la generaci\u00f3n de Juan Pablo II como los llamados <em>millenials<\/em> que han descubierto la fe. Su regreso al hogar de la fe, no obstante, no siempre es bien recibido por sus padres o abuelos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para muchos padres y madres de conversos, en particular aquellos que crecieron en la d\u00e9cada de 1960 y que ponen en duda a toda autoridad (si no es la suya), el regreso de su prole a la Iglesia les puede sentar como una bofetada en la cara. Hay un sensaci\u00f3n palpable de traici\u00f3n: &#8220;\u00bfAcaso no os criamos para ser algo mejor? \u00bfYa no apoy\u00e1is el derecho a decidir? \u00bfY de d\u00f3nde han salido tantos hijos?&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para muchos conversos, sufrir una persecuci\u00f3n abierta no es un fen\u00f3meno ajeno, sino que sucede en el mismo lugar que ellos consideran su hogar. <strong>No son extra\u00f1as las amenazas de ser desheredados, de cortar toda comunicaci\u00f3n y o de distanciamientos movidos por la c\u00f3lera.<\/strong> Ciertos padres dejaron clara su preferencia a su hijo John de 24 a\u00f1os, que acababa de unirse a la Iglesia: &#8220;Nos gustaba m\u00e1s el antiguo John&#8221;. Y cuando sale el tema de la vida religiosa o del sacerdocio, los padres fuera de la fe pueden ser unos huesos duros de roer.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hubo una joven que sinti\u00f3 la llamada a la vida monacal que no pudo soportar la presi\u00f3n a la que la somet\u00edan sus padres, sobre todo al ser hija \u00fanica. Otra madre, cuyo hijo hab\u00eda entrado en el seminario, despotricaba contra los amigos cat\u00f3licos de su hijo que no\u00a0se hab\u00edan hecho\u00a0curas: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 no os llevan a vosotros en vez de a \u00e9l? \u00a1Es mi \u00fanico hijo!&#8221;. Ciertamente, arrebatos de este tipo pueden someter a una gran presi\u00f3n, incluso entre los m\u00e1s piadosos, a los que intentan vivir respetando el cuarto mandamiento: honrar\u00e1s a tu madre y a tu padre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dichas relaciones ponen a los j\u00f3venes cat\u00f3licos en una inc\u00f3moda situaci\u00f3n en la que intentan no s\u00f3lo superar el malestar de sus padres, sino tambi\u00e9n ayudarles de forma activa a traerlos de vuelta a la Iglesia. Tal y como analizo en mi libro <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.amazon.com\/gp\/product\/1942611234\/ref=s9_simh_gw_g14_i1_r?pf_rd_m=ATVPDKIKX0DER&amp;pf_rd_s=desktop-1&amp;pf_rd_r=0SREXFX50H5JJVHK2MW6&amp;pf_rd_t=36701&amp;pf_rd_p=2079475242&amp;pf_rd_i=desktop\">Nudging Conversions<\/a> <em>(<\/em><em>&#8220;A<\/em><em>nimar a la conversi\u00f3n&#8221;), ayudar a los progenitores a volver a la fe puede ser una tarea ardua, puesto que se revierte la din\u00e1mica natural entre padre\/madre e hijo. Nadie quiere tener la sensaci\u00f3n de que su familia se ha convertido en aquella pel\u00edcula, <\/em>Ponte en mi lugar<em>, en la que la hija se convierte en el adulto maduro y la madre regresa (si es que alguna vez la dej\u00f3) a la problem\u00e1tica adolescencia.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Para hacer frente a este problema parental, el mejor comienzo es la oraci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s sana sea tu propia fe, m\u00e1s f\u00e1cil ser\u00e1 soportar las burlas y\/o difundir tu fe entre otros. A trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, el Esp\u00edritu Santo te ofrece tambi\u00e9n la perspicacia de saber qu\u00e9 decir a tus padres y qu\u00e9 rogar por ellos en la oraci\u00f3n, dada la situaci\u00f3n particular de cada uno.<strong> Cada persona es \u00fanica y recorrer\u00e1 un viaje igualmente \u00fanico hacia su descubrimiento de Dios.<\/strong> Por descontado que en ocasiones hay relaciones que pueden ser t\u00f3xicas y es necesario establecer ciertos l\u00edmites, para lo cual, de nuevo, el consejo del Esp\u00edritu Santo es crucial.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La paciencia es la segunda herramienta fundamental.<\/strong> No hay que preocuparse de tener que convencer a tus padres de una sentada de la verdad del Catolicismo. M\u00e1s bien se trata de un proceso, como pelar una cebolla (exacto, y a veces las l\u00e1grimas acompa\u00f1an la tarea). Es f\u00e1cil sentir frustraci\u00f3n o irritaci\u00f3n cuando tus mayores se comportan con inmadurez: cuando est\u00e1n absortos en s\u00ed mismos, cuando no atienden a razones o cuando s\u00f3lo quieren salir por ah\u00ed con sus amigos o ver un partido en lugar de ir a la iglesia contigo.<\/p>\n<p align=\"justify\">De hecho, puede resultar muy irritante y te har\u00e1 pensar que <em>hoy en d\u00eda, es dif\u00edcil criar bien a los padres<\/em>. Agobiarles, insistirles, saturarles de informaci\u00f3n&#8230; son estrategias que no dar\u00e1n resultado. Mejor darles amor y cari\u00f1o constantes, quererles tal y como son \u2014con verrugas y todo\u2014 mientras que plantas alguna semillita de fe cuando sea posible.<\/p>\n<p align=\"justify\">Muchos de los adultos de hoy ya han vivido muchas experiencias, por las circunstancias actuales de nuestra cultura. Esto es algo tanto bueno como malo. Por un lado, cuando las personas lo han probado\u00a0pr\u00e1cticamente todo en su vida, a veces lo \u00fanico que les queda por probar es volver a la fe de su infancia, a la Iglesia que antes nunca hab\u00edan tenido en cuenta\u00a0de verdad.<\/p>\n<p align=\"justify\">El lado dif\u00edcil, por supuesto, es que dentro de esas experiencias puede haber tambi\u00e9n muchos impedimentos para que se produzca una comuni\u00f3n completa, en particular en \u00e1reas relacionadas con el matrimonio y el divorcio. Dios, no obstante, no pasa de puntillas sobre las dificultades, sino que se concentra en la ra\u00edz del problema. Aunque pueda ser doloroso para todos los involucrados, no hay nada parecido a la libertad que acompa\u00f1a vivir en la voluntad de Dios, liberados de las cadenas del pecado.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces, lo necesario para transformar a un padre o un abuelo puede surgir de los sitios m\u00e1s impredecibles<\/strong>. Recientemente, escuch\u00e9 la historia de un chico que estaba haciendo su Primera Comuni\u00f3n y que, durante los ensayos, le pregunt\u00f3 inocentemente a su abuelo si \u00e9l recibir\u00eda la Eucarist\u00eda tambi\u00e9n. Esa pregunta cambi\u00f3 la vida del anciano. &#8220;\u00bf Por qu\u00e9 no la recibo yo tambi\u00e9n?&#8221; era una idea que se repet\u00eda constantemente en su cabeza, hasta que se dio cuenta de que eran la cultura y su propio descuido los que le hab\u00edan alejado de la Iglesia. Volvi\u00f3 a su fe con fervor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Convertir a los padres no es tarea imposible. Y no importa cu\u00e1nto protesten, la verdad, porque no hay mejor manera de honrar a tu madre y a tu padre.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carrie Gress Muchos\u00a0j\u00f3venes vuelven a la Iglesia, tanto los pertenecientes a la generaci\u00f3n de Juan Pablo II como los llamados millenials que han descubierto la fe. Su regreso al hogar de la fe, no obstante, no siempre es bien recibido por sus padres o abuelos. 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