{"id":33679,"date":"2016-06-13T17:59:06","date_gmt":"2016-06-13T22:59:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/francisco-es-la-oracion-y-no-los-papas-los-que-cambian-la-iglesia-y-los-corazones\/"},"modified":"2016-06-13T17:59:06","modified_gmt":"2016-06-13T22:59:06","slug":"francisco-es-la-oracion-y-no-los-papas-los-que-cambian-la-iglesia-y-los-corazones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/francisco-es-la-oracion-y-no-los-papas-los-que-cambian-la-iglesia-y-los-corazones\/","title":{"rendered":"Francisco: es la oraci\u00f3n y no los Papas los que cambian la Iglesia y los&nbsp;corazones"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Radio Vaticano<\/b><\/p>\n<div class=\"phenom-desc\">\n<div class=\"action-comment markeddown js-comment\">\n<div class=\"current-comment js-friendly-links\">\n<p align=\"justify\">La oraci\u00f3n hace milagros e impide endurecerse al coraz\u00f3n, olvidando la piedad. Lo ha repetido Papa Francisco en la homil\u00eda de la Misa de la ma\u00f1ana celebrada en la Casa Santa Marta. \u201cLa oraci\u00f3n de los fieles, ha afirmado el Papa, cambia la Iglesia. No somos nosotros, los Papas, los obispos, los sacerdotes\u201d, los \u201cque levan adelante la Iglesia\u201d, sino los \u201csantos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos ser personas de fe y haber perdido el sentido de la piedad bajo las cenizas del juicio, de las cr\u00edticas. La historia que cuenta la p\u00e1gina de la Biblia comentada por el Papa es un ejemplo de ello. Los protagonistas son Ana, una mujer angustiada por su propia esterilidad que le suplica a Dios con l\u00e1grimas que le d\u00e9 un hijo, y un sacerdote, El\u00ed, que la observa distra\u00eddamente desde lejos, sentado en un sill\u00f3n del templo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u201cLa apuesta\u201d de la oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La escena descrita por el Libro de Samuel relata primero las palabras de Ana y despu\u00e9s los pensamientos del sacerdote, que con mal\u00e9vola superficialidad no consigue escuchar nada del sordo murmullo de la mujer: para \u00e9l es solo una \u201cborracha\u201d. Y, sin embargo, como despu\u00e9s suceder\u00e1, este ruego lacrimoso consigue arrancarle a Dios el milagro que ha pedido.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ana rezaba en su coraz\u00f3n y mov\u00eda los labios, pero la voz no se le escuchaba. Esta es la valent\u00eda de una mujer de fe que con su dolor, con sus l\u00e1grimas, pide al Se\u00f1or la gracia. Hay muchas mujeres valientes en la Iglesia \u00a1muchas! Que van a rezar como si fuera un desaf\u00edo\u2026 Pero pensemos solo en una: Santa M\u00f3nica, que con sus l\u00e1grimas consigui\u00f3 tener la gracia de la conversi\u00f3n de su hijo, San Agust\u00edn. Hay muchas as\u00ed\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Pelear de rodillas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El\u00ed, el sacerdote es \u201cun pobre hombre\u201d hacia el que, admite Francisco, \u201csiento un poco de simpat\u00eda\u201d porque \u201cen m\u00ed encuentro defectos que me acercan a El\u00ed y a entenderlo bien\u201d. \u201cCon cu\u00e1nta facilidad, afirma el Papa, juzgamos a las personas, con cu\u00e1nta facilidad no tenemos el respeto de decir: \u2018\u00bfqu\u00e9 tendr\u00e1 en el coraz\u00f3n?\u2019 No lo s\u00e9, pero no dir\u00e9 nada\u201d. Cuando \u201cfalta la piedad en el coraz\u00f3n, siempre se piensa mal\u201d y no se comprende a quien reza con dolor y con angustia\u201d y \u201cconf\u00eda ese dolor y angustia al Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEsta oraci\u00f3n la conoci\u00f3 Jes\u00fas en el Huerto de los Olivos, cuando era tanta la angustia y el dolor que incluso le hizo sudar sangre. Y no ha reprendido al Padre: \u2018Padre, si t\u00fa quieres, qu\u00edtame esto, pero que se haga tu voluntad\u2019. Y Jes\u00fas respondi\u00f3 igual que esta mujer: con mansedumbre. A veces, rezamos, pedimos al Se\u00f1or, pero muchas veces no sabemos llegar a esta lucha con el Se\u00f1or, a las l\u00e1grimas, a pedir la gracia\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Los fieles santos, no los Papas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El Papa recuerda la historia del hombre de Buenos Aires que, con la hija de 9 a\u00f1os, que est\u00e1 muriendo en el hospital, va por la noche a la Virgen de Luj\u00e1n y se pasa la noche cogido a la cancela del Santuario pidiendo la gracia de la curaci\u00f3n. Al d\u00eda siguiente, cuando vuelve al hospital, la ni\u00f1a est\u00e1 curada.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cLa oraci\u00f3n hace milagros. Tambi\u00e9n a los que son cristianos, sean laicos, sacerdotes, obispos, que han perdido la devoci\u00f3n de la piedad. La oraci\u00f3n de los fieles cambia la Iglesia. No somos nosotros, los Papas, los obispos, los sacerdotes los que llevamos adelante la Iglesia, \u00a1son los santos!. Y los santos son estos, como esta mujer. Los santos son los que tienen el coraje de creer que Dios es el Se\u00f1or y que es capaz de hacerlo todo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Radio Vaticano La oraci\u00f3n hace milagros e impide endurecerse al coraz\u00f3n, olvidando la piedad. Lo ha repetido Papa Francisco en la homil\u00eda de la Misa de la ma\u00f1ana celebrada en la Casa Santa Marta. \u201cLa oraci\u00f3n de los fieles, ha afirmado el Papa, cambia la Iglesia. 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