{"id":33681,"date":"2016-06-13T17:59:11","date_gmt":"2016-06-13T22:59:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-lo-mismo-rezar-que-meditar\/"},"modified":"2016-06-13T17:59:11","modified_gmt":"2016-06-13T22:59:11","slug":"es-lo-mismo-rezar-que-meditar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-lo-mismo-rezar-que-meditar\/","title":{"rendered":"\u00bfEs lo mismo rezar que&nbsp;meditar?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jacques Gautier<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">La &#8220;escuela de la oraci\u00f3n&#8221; alcanza ya su tercer a\u00f1o de vida en mi blog, con el nombre <em>\u00c9cole de pri\u00e8re<\/em>. He hablado sobre todo del rezo, llamado tambi\u00e9n oraci\u00f3n contemplativa, he revisado las dificultades habituales que encontramos durante la oraci\u00f3n diaria: necesidad de tiempo, falta de silencio, dificultad para el recogimiento, distracciones, insensibilidad, aburrimiento, la impresi\u00f3n de no estar haci\u00e9ndolo bien, el sentimiento de que no pasa nada, de que Dios est\u00e1 lejos, la tentaci\u00f3n del des\u00e1nimo, la falta de fe. He sugerido algunos trucos para ayudarnos a perseverar en este <em>coraz\u00f3n a coraz\u00f3n <\/em> con el Se\u00f1or.<\/p>\n<p align=\"justify\">En una ocasi\u00f3n, un lector me hizo una observaci\u00f3n sobre que la expresi\u00f3n &#8220;hacer una oraci\u00f3n&#8221; no era del todo precisa; una oraci\u00f3n se entrega. En efecto, con esta forma de plegaria silenciosa no hacemos sino ofrecer al Se\u00f1or una atenci\u00f3n amorosa a su misterio. \u00a1&#8221;Habla, Se\u00f1or, que tu siervo escucha&#8221; (1 Sam 3:10)!<\/p>\n<p align=\"justify\">El momento en que nos damos a Dios en la oraci\u00f3n es un momento que pertenece a Dios completamente. \u00c9l hace lo que quiere con \u00e9l. La oraci\u00f3n var\u00eda seg\u00fan los d\u00edas, pero la que vivimos hoy es la que nos conviene hoy, porque es Dios quien nos la da para cada momento presente.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfMeditaci\u00f3n u oraci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestros contempor\u00e1neos, m\u00e1s abiertos a la espiritualidad que a la religi\u00f3n, hablan sobre todo de meditaci\u00f3n. Es una palabra de moda que sirve para todo. \u00bfQu\u00e9 entendemos por &#8220;meditaci\u00f3n&#8221;? \u00bfTiene v\u00ednculos con el rezo y con la oraci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1les son las diferentes formas de meditaci\u00f3n y de rezo? \u00bfDe qu\u00e9 escuelas de espiritualidad y de tradiciones religiosas han nacido? \u00bfC\u00f3mo saber si pasamos de la meditaci\u00f3n a la contemplaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 es la contemplaci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo oraba Jes\u00fas?<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas nunca dio un m\u00e9todo concreto para meditar, recuerda el estadounidense cisterciense Thomas Keating, ni ninguna disciplina f\u00edsica para controlar la imaginaci\u00f3n, la memoria y las emociones: &#8220;Entonces es necesario elegir un ejercicio espiritual adaptado a nuestro temperamento y a nuestra disposici\u00f3n natural. De igual forma, tenemos que estar preparados para lo que tenga que suceder cuando el Esp\u00edritu Santo nos pida abandonarnos a \u00e9l y seguirle. El Esp\u00edritu Santo est\u00e1 por encima de cualquier m\u00e9todo o pr\u00e1ctica, su inspiraci\u00f3n es el camino m\u00e1s seguro para conseguir la verdadera libertad. Lo que Jes\u00fas propuso como Camino a seguir era su propio ejemplo: perdonar todo a todos, cubrir las necesidades materiales y espirituales de los otros. Que os am\u00e9is los unos a los otros como yo os he amado&#8221;. (Thomas Keating, <em>Prier dans le secret<\/em>, Anne Sigier, 2009, p. 182).<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n necesitamos un vocabulario para saber bien de lo que hablamos. El objetivo que se persigue no es el mismo para todos y los medios var\u00edan seg\u00fan la concepci\u00f3n que cada uno tiene de Dios, del ser humano, del mundo. Por ejemplo, la meditaci\u00f3n cristiana aspira al encuentro y a la uni\u00f3n con Dios; la meditaci\u00f3n de plena consciencia busca calmar la ansiedad y encontrar el bienestar. Aqu\u00ed pod\u00e9is encontrar un peque\u00f1o glosario cat\u00f3lico.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Rezo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Rezar es hablar con Dios con toda confianza en la fe.\u00a0Ya sea vocal o silenciosa, el rezo toma la forma de una petici\u00f3n o de una alabanza, de una s\u00faplica o de una acci\u00f3n de gracia, de una adoraci\u00f3n o de una intercesi\u00f3n, de silencio o de perd\u00f3n. El Padre Nuestro, de Jes\u00fas, y el Magnificat de Mar\u00eda son dos ejemplos perfectos. El rezo parte de la vida, expresa un deseo y se encarna en el cuerpo. &#8220;\u00a1Recibe mi oraci\u00f3n como ofrenda de incienso, y mis manos levantadas como ofrenda de la tarde!&#8221; (Ps 141:2).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Meditar es adentrarse en uno mismo y abrirse a la plenitud interior. Nos concentramos en la respiraci\u00f3n, en una palabra, en una imagen, para calmar los pensamientos. Hay cierta forma de reflexi\u00f3n cristiana que se parece a esta pr\u00e1ctica. En la tradici\u00f3n cristiana, la meditaci\u00f3n se ve sobre todo como una reflexi\u00f3n sobre Dios a partir de las Escrituras. Son la <em>lectio divina<\/em> de los monjes y los Ejercicios espirituales de San Ignacio. &#8220;Mar\u00eda guardaba todo esto en su coraz\u00f3n, y meditaba acerca de ello&#8221; (Lc 2:19).<br \/>\n<strong><em>Lectio divina<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Normalmente utilizada por los monjes y por los Padres del desierto, la <em>lectio divina <\/em>es una lectura meditada y rezada de la Palabra de Dios. Esta lectura santa irriga la vida cotidiana de la fuente evang\u00e9lica. Est\u00e1 compuesta de cuatro etapas: <em>lectio, meditatio, oratio <\/em> y <em>contemplatio<\/em>. &#8220;No s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios&#8221; (Mt 4:4).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Es una relaci\u00f3n de amistad con Dios, que nos ama, es el intercambio de las miradas de dos amantes que se consumen en silencio. Dios viene a nosotros. Le conocemos por la fe, aun cuando no le sentimos por su presencia. Se trata de permitir que Dios sea Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo en nosotros. La tradici\u00f3n carmelita distingue entre oraci\u00f3n de recogimiento, de simplicidad, de quietud, de uni\u00f3n. Es la \u00fanica necesaria. &#8220;Mar\u00eda ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitar\u00e1&#8221; (Lc 10, 42).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Contemplaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Para Juan de la Cruz, es una infusi\u00f3n secreta, pac\u00edfica y amorosa de Dios dentro del alma. Nos abandonamos a su misericordia, que ilumina y transforma todo nuestro ser. El amor que llama al amor. Esta experiencia de comunicaci\u00f3n con el Padre unifica a toda la persona en el Esp\u00edritu Santo y la abre al sufrimiento del mundo a trav\u00e9s de Cristo resucitado. &#8220;El que me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre&#8221; (Jn 14, 9).<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jacques Gautier La &#8220;escuela de la oraci\u00f3n&#8221; alcanza ya su tercer a\u00f1o de vida en mi blog, con el nombre \u00c9cole de pri\u00e8re. 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