{"id":33687,"date":"2016-06-13T17:59:27","date_gmt":"2016-06-13T22:59:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-donde-viene-la-desilusion\/"},"modified":"2016-06-13T17:59:27","modified_gmt":"2016-06-13T22:59:27","slug":"de-donde-viene-la-desilusion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-donde-viene-la-desilusion\/","title":{"rendered":"\u00bfDe d\u00f3nde viene la&nbsp;desilusi\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Seguir al Se\u00f1or por los caminos no siempre es f\u00e1cil. Tal vez no resulta todo como hab\u00edamos pensado al partir. Pueden surgir desilusiones y perdemos s\u00fabitamente el amplio horizonte que mov\u00eda el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hab\u00edamos esperado otra vida. Hab\u00edamos so\u00f1ado con otra familia, con otros hijos. Ten\u00edamos otros planes. Era otro el trabajo que esper\u00e1bamos. <strong>\u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil es que nos desilusionemos en el camino!<\/strong> La vida con sus contratiempos nos desilusiona. Porque las expectativas eran distintas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hab\u00edamos planificado todo de otra manera. La desilusi\u00f3n nos duele. <strong>Tenemos dos opciones. O subir m\u00e1s alto, navegar mar dentro, mirar hacia delante. O quedarnos en la desilusi\u00f3n y amargarnos<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Podemos llegar a perder la esperanza de alcanzar la meta. <strong>No siempre es tan sencillo sobreponernos a la desilusi\u00f3n. Deseamos algo con fuerza y, al no lograrlo, perdemos la ilusi\u00f3n por todo lo dem\u00e1s<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">El coraz\u00f3n se centra en lo que no ha logrado y se olvida de las grandes y peque\u00f1as conquistas de la vida. Las desilusiones pueden entonces aniquilar el deseo de alcanzar las m\u00e1s altas cumbres. A veces nos desilusiona Dios en el coraz\u00f3n. No logramos rezando todo lo que esper\u00e1bamos. Nos desilusionamos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda el padre Jos\u00e9 Kentenich: <em>\u201c<strong>Sequedad y desilusi\u00f3n en la oraci\u00f3n son una prueba de que tengo que abandonar esa b\u00fasqueda de experiencias de Dios, de que tengo que abandonar mi ansia de posesi\u00f3n y ponerme ante Dios con toda simplicidad<\/strong>. Tendr\u00eda que llegar, para abandonarme por completo en Dios, a estar sin pedir constantemente cosas como paz, contento, seguridad, gozo religioso\u201d<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/a><em>. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>No queremos poseer a Dios<\/strong>. No queremos saberlo todo. Siempre m\u00e1s alto, siempre miramos las estrellas. Pero a veces no nos funciona y en esa lucha por la vida perdemos la alegr\u00eda y pensamos s\u00f3lo en lo que nos falta. Nos llenamos de amarguras y de quejas. Nos fijamos en lo que no poseemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">La vida es un don. Es gratuidad. <strong>Todo lo que poseemos es un regalo que no merecemos. Todo es misericordia. Pero lo olvidamos y exigimos<\/strong> recibir lo que es don. Casi como un derecho.<\/p>\n<p align=\"justify\">Quiz\u00e1s hemos olvidado el significado de la palabra don. Es algo que se nos da sin haberlo tenido que ganar con esfuerzo, con lucha. Toda nuestra vida es un don. Pero la vivimos como un derecho.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Me da pena escuchar que muchas familias se dividen al repartir la herencia<\/strong>. Me duele esa desuni\u00f3n por lo material. <strong>Olvidamos que todo lo que recibimos por herencia no es un derecho sino un don que no merecemos.<\/strong> No lo hemos ganado nosotros, lo recibimos como un regalo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Pero cu\u00e1ntas veces nos separamos de aquellos a los que amamos por temas econ\u00f3micos! Creemos tener derecho a ciertas cosas, a m\u00e1s cosas, a mejores cosas. Nos negamos a renunciar a lo que creemos que nos corresponde. Y perdemos mucho m\u00e1s al final de lo que ganamos.<\/p>\n<p align=\"justify\">En Navidad muchas familias viven con dolor la separaci\u00f3n que les acompa\u00f1a durante el a\u00f1o. Queremos celebrar en familia el nacimiento del que nos da la vida verdadera y nos encontramos con relaciones rotas, v\u00ednculos familiares deshechos. Tensiones, distancias.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>No es tan sencillo construir una familia unida<\/strong> en la que sea m\u00e1s fuerte el amor. Dec\u00eda Jean Vanier: <em>\u201cHoy es m\u00e1s necesario que nunca <strong>reencontrar el sentido de la casa como lugar de ternura y de acogida<\/strong>, en el que cada uno puede rehacerse y redescubrir los valores m\u00e1s \u00edntimos de su ser: su coraz\u00f3n con su capacidad para recibir y dar\u201d<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">El camino para construir ese hogar no es f\u00e1cil. Un hogar en el que poder descansar, en el que poder ser uno mismo. Un hogar en el que la vida sea don.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero las desilusiones, las heridas en nuestra historia familiar, no se olvidan. Las guardamos y cuesta mucho perdonar y volver a empezar de nuevo. <strong>Cuesta dar amor cuando hemos recibido desprecios<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es un milagro que le pedimos a Dios en este tiempo de Navidad. Un coraz\u00f3n capaz de perdonar, <strong>de no medir lo que me corresponde, de superar las desilusiones y mirar las estrellas siguiendo el camino<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Anselm Gr\u00fcn, <em>La mitad de la vida como tarea espiritual,<\/em> 67<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Seguir al Se\u00f1or por los caminos no siempre es f\u00e1cil. Tal vez no resulta todo como hab\u00edamos pensado al partir. Pueden surgir desilusiones y perdemos s\u00fabitamente el amplio horizonte que mov\u00eda el coraz\u00f3n. Hab\u00edamos esperado otra vida. Hab\u00edamos so\u00f1ado con otra familia, con otros hijos. Ten\u00edamos otros planes. 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