{"id":33730,"date":"2016-06-13T18:01:07","date_gmt":"2016-06-13T23:01:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-perfecta-alegria-segun-san-francisco-de-asis\/"},"modified":"2016-06-13T18:01:07","modified_gmt":"2016-06-13T23:01:07","slug":"la-perfecta-alegria-segun-san-francisco-de-asis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-perfecta-alegria-segun-san-francisco-de-asis\/","title":{"rendered":"La perfecta alegr\u00eda, seg\u00fan San Francisco de&nbsp;As\u00eds"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Iban San Francisco y el hermano Le\u00f3n camino de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles desde Perugia, era invierno y estaban atormentados por el fuerte viento, cuando el hermano Le\u00f3n le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">Padre, te ruego por parte de Dios, que me digas d\u00f3nde est\u00e1 la perfecta alegr\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y san Francisco le respondi\u00f3 as\u00ed:<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando lleguemos a Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles, completamente mojados por la lluvia y muertos de fr\u00edo, llenos de barro y afligidos por el hambre, y toquemos a la puerta del convento, y el portero, irritado nos diga:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQui\u00e9nes son ustedes?<\/p>\n<p align=\"justify\">Y nosotros le digamos:<\/p>\n<p align=\"justify\">Somos dos de vuestros hermanos, y \u00e9l nos diga:<\/p>\n<p align=\"justify\">No es cierto: son dos vagabundos que buscan enga\u00f1ar al mundo y roban las limosnas de los pobres; fuera de aqu\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y no nos abra y nos deje a la intemperie bajo la nieve y la lluvia, con fr\u00edo y hambre hasta la noche: entonces, si soportamos tal injuria y crueldad, tantos malos tratos, pacientemente, sin perturbarnos y sin hablar mal de \u00e9l (\u2026) escribe que en ello no est\u00e1 la perfecta alegr\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y si a\u00fan, confusos por el hambre y el fr\u00edo y la noche tocamos una vez m\u00e1s y pedimos por el amor de Dios, con l\u00e1grimas en los ojos, que nos abra la puerta y nos deje entrar, y \u00e9l m\u00e1s escandalizado dijera:<\/p>\n<p align=\"justify\">Vagabundos inoportunos, les pagar\u00e9 como merecen.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y saliera de ah\u00ed con un palo y nos agarrara la capucha y nos tirara al piso y nos arrastrara por la nieve y nos golpeara con el palo:<\/p>\n<p align=\"justify\">Si nosotros soportamos todas esas cosas pacientemente y con alegr\u00eda, pensando en los sufrimientos de Cristo bendito, los cuales debemos soportar por su amor:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Oh hermano Le\u00f3n!, escribe que ah\u00ed y en eso est\u00e1 la perfecta alegr\u00eda, y escucha la conclusi\u00f3n hermano Le\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por encima de todas las gracias y todos los dones del Esp\u00edritu Santo, los cuales Cristo concede a los amigos, est\u00e1 el vencerse a s\u00ed mismo y, voluntariamente, por amor, soportar trabajos, injurias, oprobios y desprecios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Texto basado en de las \u201cFlorecillas de San Francisco\u201d<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team Iban San Francisco y el hermano Le\u00f3n camino de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles desde Perugia, era invierno y estaban atormentados por el fuerte viento, cuando el hermano Le\u00f3n le pregunt\u00f3: Padre, te ruego por parte de Dios, que me digas d\u00f3nde est\u00e1 la perfecta alegr\u00eda. Y san Francisco le respondi\u00f3 as\u00ed: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-perfecta-alegria-segun-san-francisco-de-asis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa perfecta alegr\u00eda, seg\u00fan San Francisco de&nbsp;As\u00eds\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33730","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33730"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33730\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}