{"id":33737,"date":"2016-06-13T18:01:25","date_gmt":"2016-06-13T23:01:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-llevar-la-alegria-a-cenas-navidenas-tensas\/"},"modified":"2016-06-13T18:01:25","modified_gmt":"2016-06-13T23:01:25","slug":"como-llevar-la-alegria-a-cenas-navidenas-tensas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-llevar-la-alegria-a-cenas-navidenas-tensas\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo llevar la alegr\u00eda a cenas navide\u00f1as&nbsp;tensas"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Hay personas que irradian alegr\u00eda cuando llegan a un lugar<\/strong>. Sin decir nada transmiten la alegr\u00eda de Dios. Su hondura y su misterio se toca cuando est\u00e1s con ellos. Su presencia cambia el ambiente para bien. Alegran.<\/p>\n<p align=\"justify\">El otro d\u00eda le\u00eda: &#8220;<em><strong>El reino de Dios se hace presente donde las personas act\u00faan con misericordia.<\/strong> Lo que hay que hacer es <strong>introducir en la vida de todos la compasi\u00f3n<\/strong>, una compasi\u00f3n parecida a la de Dios; lo primero era entender y compartir la alegr\u00eda de Dios&#8221;<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/a><em>. <\/em>La alegr\u00eda del encuentro. La alegr\u00eda que nos viene de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La misericordia hace posible que llenemos de alegr\u00eda el coraz\u00f3n de los hombres.<\/strong> La compasi\u00f3n hacia el que sufre y necesita alegrar su vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ojal\u00e1 mi vida lograra que otros saltaran de alegr\u00eda al verme.<\/strong> Ahora en las fiestas navide\u00f1as lo deseamos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces es dif\u00edcil. Se dan cenas tensas en las que no todo sale perfecto. No hay alegr\u00eda y los temas que se hablan son superficiales. Todo es demasiado serio. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfC\u00f3mo lograr que otros salten de alegr\u00eda? La \u00fanica forma es estar yo lleno de alegr\u00eda. Alegrarme con la vida que llevo.<\/strong> No andar buscando que me aprueben. <strong>Estar en paz conmigo mismo y con el mundo<\/strong>. No es tan sencillo, pero es lo que deseo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mar\u00eda llega y llena todo de alegr\u00eda. Y Juan salta de alegr\u00eda en su seno. Las miradas se encuentran llenas de amor y esperanza. De viento y luz. De sonrisas y sue\u00f1os. Es el encuentro que cambia el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se abre la puerta. <strong>El coraz\u00f3n de Isabel se abre. El coraz\u00f3n de Mar\u00eda llega abierto. Porque la misericordia llega a nosotros.<\/strong> Dice el Papa Francisco:<em>\u00a0&#8220;La puerta santa simboliza a Jes\u00fas&#8221;. <\/em>La puerta que se abre es Jes\u00fas mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me emociona pensar en la alegr\u00eda de Isabel, en la alegr\u00eda de Mar\u00eda. <strong>La alegr\u00eda provocada por Jes\u00fas. Es un hondo encuentro de amor. Un encuentro de misericordia<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una mirada basta para cambiar nuestra vida. La mirada de Isabel, la mirada de Mar\u00eda. Una mirada y el coraz\u00f3n se llena del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Le\u00eda hace poco una oraci\u00f3n de Ernestina de Champurc\u00edn: &#8220;<em>Un d\u00eda me miraste como miraste a Pedro. No te vieron mis ojos, pero sent\u00ed que el cielo bajaba hasta mis manos. \u00a1Qu\u00e9 lucha de silencios libraron en la noche tu amor y mi deseo! Un d\u00eda me miraste, y todav\u00eda siento la huella de ese llanto que me abras\u00f3 por dentro. A\u00fan voy por los caminos, so\u00f1ando aquel encuentro. Un d\u00eda me miraste como miraste a Pedro&#8221;. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">La mirada de Jes\u00fas sobre mi vida. La mirada de un amor que no espera que lo haga todo bien. Que me quiere como soy, despojado de mis t\u00edtulos. Que me ama en mi verdad, en lo m\u00e1s hondo. <strong>Y el coraz\u00f3n se llena de alegr\u00eda cuando se sabe amado. Es la mirada de la misericordia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Ese encuentro entre dos mujeres es el encuentro entre Dios y el hombre. Dios oculto en el seno de Mar\u00eda. Dios mirando en los ojos de Mar\u00eda. \u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda aprender a mirar de esa forma!<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda mirar con amor, con misericordia!<\/strong> Abajarme, para estar a la altura de todo hombre. Mirar a los ojos, sin turbarme. <strong>Amar mirando, mirar amando.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Si aprendiera a mirar como Dios tal vez \u00c9l podr\u00eda amar a m\u00e1s hombres a trav\u00e9s de mi mirada. Podr\u00eda regalar su misericordia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa misericordia que no me acabo de creer del todo. Siempre espero que Dios me quiera m\u00e1s cuando no peco, cuando cumplo su voluntad en todos los detalles. Siempre espero una mirada esquiva cuando me alejo, un reproche callado, una decepci\u00f3n muda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Siempre espero un silencio cargado de expectativas incumplidas. Una palabra que muestre desaliento. <strong>\u00a1Cu\u00e1nto me cuesta creerme la misericordia infinita de Dios, haga lo que haga!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda el P. Kentenich: &#8220;<em><strong>Dios no nos ama porque nosotros seamos buenos y nos hayamos portado bien, sino precisamente porque es nuestro Padre<\/strong>. Porque su amor misericordioso fluye con m\u00e1s riqueza hacia nosotros cuando aceptamos con alegr\u00eda nuestros l\u00edmites, nuestras debilidades y miserias, porque las consideramos como raz\u00f3n esencial para que su coraz\u00f3n se abra y nos compenetre su amor&#8221;<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><em><strong>[2]<\/strong><\/em><\/a><em>. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Y yo me desgasto tratando de hacerlo todo bien. \u00a1Cu\u00e1nto me gusta agradar<\/strong> a todos! Y a\u00fan m\u00e1s agradar a Dios. Vivo haciendo las cosas bien para ser aceptado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y espero resultados como pago por el bien hecho. <strong>Como si en la vida no valiera la gratuidad, ni el desborde del amor infinito all\u00ed donde apenas uno logra amar.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Jos\u00e9 Antonio Pagola, <em>Jes\u00fas, aproximaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> J. Kentenich<em>, Carta a su Familia de Schoenstatt,<\/em> 13 diciembre 1965<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Hay personas que irradian alegr\u00eda cuando llegan a un lugar. Sin decir nada transmiten la alegr\u00eda de Dios. Su hondura y su misterio se toca cuando est\u00e1s con ellos. Su presencia cambia el ambiente para bien. Alegran. 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