{"id":33776,"date":"2016-06-13T18:02:51","date_gmt":"2016-06-13T23:02:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/preparar-los-caminos\/"},"modified":"2016-06-13T18:02:51","modified_gmt":"2016-06-13T23:02:51","slug":"preparar-los-caminos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/preparar-los-caminos\/","title":{"rendered":"Preparar los caminos"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy Juan Bautista vuelve a ser el protagonista. Juan &#8220;exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio&#8221;. Predicaba el perd\u00f3n de los pecados. Exig\u00eda la integridad de vida y la limpieza del alma. Juan pide un cambio, pide la conversi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Hay que preparar los caminos.<\/strong> Sabemos que es importante. Cambiar de vida. Transformar el coraz\u00f3n. Decirle que s\u00ed a Dios, que estamos dispuestos. El padre Jos\u00e9 Kentenich dec\u00eda: &#8220;Una transformaci\u00f3n y conversi\u00f3n profundas. Esto \u00faltimo es lo m\u00e1s importante. Tenemos que transformarnos&#8221; .<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El amor de Dios transforma mi vida<\/strong>. Mora en m\u00ed. Deseamos vivir de forma diferente. Es lo que Juan esperaba de los hombres. A\u00fan no hab\u00eda llegado Jes\u00fas, a\u00fan no lo conoc\u00eda. Jes\u00fas, cuando llega, habla del perd\u00f3n de Dios a todos, se dirige a los pecadores a los que Dios perdona y ama.<\/p>\n<p align=\"justify\">El otro d\u00eda le\u00eda: &#8220;<em>El pueblo se ha de convertir, pero <strong>la conversi\u00f3n no va a consistir en prepararse para un juicio, como pensaba Juan, sino en \u2018entrar\u2019 en el \u2018reino de Dios\u2019 y acoger su perd\u00f3n salvador.<\/strong> <strong>Dios llega para todos como salvador, no como juez<\/strong>. Pero Dios no fuerza a nadie; s\u00f3lo invita. Su invitaci\u00f3n puede ser acogida o rechazada. Cada uno decide su destino<\/em>&#8220;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas vivi\u00f3 entre los hombres, comi\u00f3 con cualquiera y caminaba con cualquiera. <strong>Jes\u00fas se dejaba tocar y tocaba. Era la misericordia que abraza a todos.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Juan, que viv\u00eda en penitencia, fue elegido para anunciar la misericordia infinita de Dios que se abaj\u00f3 hasta nosotros. No habr\u00eda nadie tan grande como Juan, siendo entre todos los hijos de Dios el m\u00e1s peque\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\">Juan debi\u00f3 sorprenderse al conocer a Jes\u00fas y ver su estilo tan diferente al suyo. &#8220;Jes\u00fas abandona tambi\u00e9n el lenguaje duro del desierto. Comienza a contar par\u00e1bolas que el Bautista jam\u00e1s hubiera imaginado&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque eso Juan ya lo intu\u00eda. Sab\u00eda que vendr\u00eda Aquel que bautizar\u00eda con fuego mientras \u00e9l lo hac\u00eda con agua. Jes\u00fas cambiar\u00eda tambi\u00e9n a Juan, romper\u00eda sus esquemas. Llenar\u00eda su coraz\u00f3n de vida. En su alma allanar\u00eda montes y elevar\u00eda valles. Tambi\u00e9n a \u00e9l debi\u00f3 cambiarle la vida cuando vio a Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Siempre pienso en <strong>mi segunda conversi\u00f3n.<\/strong> En cambiar de nuevo el coraz\u00f3n. Me siento muy lejos. Me hace falta cambiar desde lo profundo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Juan recibi\u00f3 una llamada de Dios en el desierto. La sigui\u00f3, la guard\u00f3 en el coraz\u00f3n y la entreg\u00f3. Esa llamada le dec\u00eda qui\u00e9n era \u00e9l, para qu\u00e9 estaba en este mundo, y sobre todo, que era amado y escogido.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero tiempo m\u00e1s tarde, al encontrarse con Jes\u00fas, al preguntarse en la c\u00e1rcel si Jes\u00fas era el esperado, volvi\u00f3 a <strong>empezar de nuevo<\/strong>. Es la segunda conversi\u00f3n, la segunda llamada.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Despojado de todo Juan le dijo que s\u00ed a Dios.<\/strong> Lo entreg\u00f3 todo, se abandon\u00f3 como los ni\u00f1os. Volvi\u00f3 a mirar su vida a la luz de Jes\u00fas, volvi\u00f3 a darle su s\u00ed con libertad, como Mar\u00eda. Comprendi\u00f3 que su misi\u00f3n estaba cumplida.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces, nosotros, tenemos nuestra idea de Dios, por nuestra historia, por lo que hemos recibido, por experiencias personales previas, por esa llamada que un d\u00eda sentimos en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y <strong>Jes\u00fas una y otra vez viene a nuestra vida a cambiarnos nuestras formas, a empezar juntos de nuevo<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas llega y me abre el coraz\u00f3n para volver a mirarlo como si nunca lo hubiera visto antes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Juan habl\u00f3 de Jes\u00fas. Esa fue su vida. Anunci\u00f3 a Jes\u00fas. Y Jes\u00fas lleg\u00f3 y le sorprendi\u00f3. Y Jes\u00fas lleg\u00f3 y super\u00f3 cualquier anuncio, cualquier idea. Ante su mirada de amor, ante su humanidad, Juan volvi\u00f3 a creer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Hoy Juan Bautista vuelve a ser el protagonista. 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