{"id":33807,"date":"2016-06-13T18:04:08","date_gmt":"2016-06-13T23:04:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-poder-unitivo-de-la-tristeza\/"},"modified":"2016-06-13T18:04:08","modified_gmt":"2016-06-13T23:04:08","slug":"el-poder-unitivo-de-la-tristeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-poder-unitivo-de-la-tristeza\/","title":{"rendered":"El poder unitivo de la&nbsp;tristeza"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El otro d\u00eda pude ver una pel\u00edcula de dibujos: <em>Del rev\u00e9s<\/em>. En ella se habla de las emociones y del control que tienen sobre nuestra vida. La alegr\u00eda, la tristeza, la ira, el asco, el miedo. Emociones que nos hacen reaccionar de diferentes maneras ante la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La alegr\u00eda es esa emoci\u00f3n del alma que nos hace sonre\u00edr y mirar la vida con optimismo<\/strong>. Pensando en positivo. La alegr\u00eda construye pilares importantes de nuestra personalidad. Sobre ella se asienta nuestra experiencia de familia, de amistad, de \u00e9xito. Con la alegr\u00eda construimos la solidez del alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero hay otras emociones que tambi\u00e9n influyen en nuestro \u00e1nimo. A veces nos gustar\u00eda que la alegr\u00eda fuera la que determinara siempre nuestra forma de actuar. La que marcara los ritmos y nos permitiera superar todas las contrariedades de la vida, todos los contratiempos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero no es tan sencillo. <strong>Nos bloqueamos en el dolor cuando perdemos el rumbo, cuando no controlamos la situaci\u00f3n, cuando nos sentimos tristes.<\/strong> En esos momentos otras emociones se hacen due\u00f1as del tim\u00f3n de nuestra vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">El <strong>miedo<\/strong> no nos deja emprender ciertas aventuras porque no quiere que lo perdamos todo. La <strong>ira<\/strong> saca la rabia del coraz\u00f3n cuando nos enfrentamos con algo doloroso o dif\u00edcil y necesitamos expresar la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">El <strong>asco<\/strong> nos hace despreciar ciertos caminos por encontrarlos poco apetecibles o a ciertas personas por no congeniar con ellas. Y la <strong>tristeza<\/strong> puede llevarnos a mirar la vida con ojos demasiado depresivos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez hay m\u00e1s emociones. No pretende la pel\u00edcula hacer un examen sicol\u00f3gico del ser humano en profundidad. Simplemente muestra de forma sencilla algunas notas interesantes.<\/p>\n<p align=\"justify\">La tristeza, que nos parece que todo lo enturbia y afea, es muy importante en nuestra vida. <strong>La tristeza nos ayuda a conectar con el que sufre<\/strong>, con el que necesita \u00e1nimo en medio de su dolor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dice Khalil Gibran: &#8220;<strong><em>Podemos olvidar f\u00e1cilmente a aquellos con los que nos hemos re\u00eddo, pero nunca podremos olvidar a aquellos con los que hemos llorado&#8221;<\/em><\/strong><em>. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Aquel que lo ve todo negro no necesita mi alegr\u00eda, mi mirada demasiado positiva. Se aleja de mi \u00e1nimo victorioso. Porque se encuentra demasiado lejos y lo ve todo mal. Puede que le duela mi perfecci\u00f3n, mi sensaci\u00f3n de vivir tranquilo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El que m\u00e1s sufre necesita que lo comprenda, que sufra y llore con \u00e9l, a su lado, en silencio.<\/strong> No precisa que le diga que no pasa nada, que todo est\u00e1 bien, que el tiempo pasa r\u00e1pido, que Dios nos sana siempre en la enfermedad, que el tiempo lo cura todo, que los milagros ocurren.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esas frases tan conocidas no convencen a nadie, no apagan la pena, no acaban con el dolor que nos desgarra por dentro.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El que sufre no quiere mi mirada satisfecha y tranquila.<\/strong> No quiere una palmada en la espalda ni una sonrisa que pretenda sacar su sonrisa.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al contrario, quiere que el que est\u00e1 cerca y que llore con \u00e9l. Sin poner trapos calientes, sin simular que todo pasar\u00e1 r\u00e1pido.<\/p>\n<p align=\"justify\">Quiere que me detenga y sufra a su lado. Que me calle, que no diga nada, que no recurra a respuestas f\u00e1ciles. Que no quiera tranquilizar su \u00e1nimo con frases hechas, recurriendo a lugares comunes.<\/p>\n<p align=\"justify\">Quiere que me calle y permanezca a su lado, o le deje solo el tiempo necesario. Tal vez prefiere que me ponga triste con \u00e9l, que no sonr\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me gusta pensar en esa tristeza que sabe sacar del fondo de las l\u00e1grimas una sonrisa y encuentra en la mirada triste una chispa de esperanza. Me gusta esa tristeza que es realista, que se sobrepone a los momentos m\u00e1s dif\u00edciles y sabe so\u00f1ar con lugares bellos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La tristeza no es mala, salvo cuando cierra todas las puertas a la esperanza<\/strong> y apaga todos los rayos de luz que pretenden despertar la vida. Dios me pide que acoja la tristeza del que sufre.<\/p>\n<p align=\"justify\">El Papa Francisco nos dice a los sacerdotes: &#8220;<em>Para nosotros sacerdotes las historias de nuestra gente no son un noticiero: nosotros conocemos a nuestro pueblo, podemos adivinar lo que les est\u00e1 pasando en su coraz\u00f3n; y el nuestro, al compadecernos (al padecer con ellos), se nos va deshilachando, se nos parte en mil pedacitos, y es conmovido y hasta parecer comido por la gente: \u2018Tomen, coman\u2019. Esa es la palabra que musita constantemente el sacerdote de Jes\u00fas cuando va atendiendo a su pueblo fiel. Y as\u00ed nuestra vida sacerdotal se va entregando en el servicio, en la cercan\u00eda al pueblo fiel de Dios. Y siempre cansa&#8221;<\/em><em>. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Es la mirada de la misericordia. <strong>El coraz\u00f3n misericordioso sufre con el que sufre<\/strong>, llora con el que llora. Se lamenta y grita con la voz del que grita. Se abaja, como Jes\u00fas en Bel\u00e9n. No mira desde lejos, no habla desde la cumbre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Entra en la vida del hombre. Se hace como \u00e9l. Es lo que Dios hace cuando nace para sufrir a nuestro lado. Con el coraz\u00f3n roto. Ese coraz\u00f3n abierto en la cruz, roto por amor. Esas l\u00e1grimas derramadas por nuestro dolor.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00bfC\u00f3mo lo hago yo con el que sufre? \u00bfC\u00f3mo me acerco al que est\u00e1 sumido en su tristeza y no logra llenar el vac\u00edo de su valle?<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban El otro d\u00eda pude ver una pel\u00edcula de dibujos: Del rev\u00e9s. En ella se habla de las emociones y del control que tienen sobre nuestra vida. La alegr\u00eda, la tristeza, la ira, el asco, el miedo. Emociones que nos hacen reaccionar de diferentes maneras ante la vida. 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