{"id":3383,"date":"2015-12-01T01:13:31","date_gmt":"2015-12-01T06:13:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cansada-de-intentar-levantar-un-ministerio-de-mujeres\/"},"modified":"2015-12-01T01:13:31","modified_gmt":"2015-12-01T06:13:31","slug":"cansada-de-intentar-levantar-un-ministerio-de-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cansada-de-intentar-levantar-un-ministerio-de-mujeres\/","title":{"rendered":"\u00bfCansada de intentar levantar un ministerio de mujeres?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Nancy Barton<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Las mujeres establecemos una comunidad a medida que dejamos de lado nuestras pretensiones y ofrecemos el amor de Dios.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">&laquo;Pero si es muy f&aacute;cil crear una comunidad en el ministerio de mujeres; ellas se relacionan tan bien&raquo;.<br \/>\nEse comentario de un colega masculino refleja una falacia penetrante. Si bien las mujeres generalmente son m&aacute;s sensibles y se expresan m&aacute;s que los hombres, una de nuestras m&aacute;s grandes luchas en el ministerio es poder desarrollar relaciones que fomenten una comunidad verdadera. Recientemente, nuestra iglesia plane&oacute; un retiro para un fin de semana, pero muchas mujeres no se inscribieron porque, como nos enteramos m&aacute;s tarde, no sab&iacute;an qui&eacute;nes iban a ser sus compa&ntilde;eras de habitaci&oacute;n. Algunas de estas mujeres hab&iacute;an estado en la iglesia durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os. Tambi&eacute;n he conocido mujeres que han querido abandonar un evento simplemente porque su &uacute;nica amiga no pudo asistir.&laquo;&iquest;Qu&eacute; har&iacute;as si perdieras tu empleo ma&ntilde;ana? &iquest;C&oacute;mo te sentir&iacute;as con respecto a ti misma? &iquest;Jes&uacute;s ser&iacute;a suficiente?&raquo; &iquest;Por qu&eacute; las mujeres, que parecen ser tan sociables, no se sienten c&oacute;modas en una comunidad? &iquest;Y c&oacute;mo podemos superar esos sentimientos en la iglesia?<br \/>\n&laquo;Ella es mejor que yo&hellip;&raquo; Un grupo de madres de nuestra iglesia se reun&iacute;an para tomar t&eacute; y conversar. A medida que avanzaba la tarde, Telma empez&oacute; a enojarse m&aacute;s y m&aacute;s con su estilo de vida. Criar a dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os pr&aacute;cticamente la dejaban sin tiempo libre para ella. Telma se sent&iacute;a m&aacute;s frustrada conforme escuchaba a Wendy comentar acerca de su nueva libertad ahora que sus hijos iban a la escuela. No encontraba tiempo para leer libros. Ni siquiera pod&iacute;a recordar la &uacute;ltima vez que hab&iacute;a disfrutado un d&iacute;a solo para ella. M&aacute;s tarde, Telma me confes&oacute; que ya no quer&iacute;a reunirse con las mujeres.<br \/>\nLas mujeres se ven tentadas a comparar sus periodos de vida, hijos, cortes de cabello, trabajo, educaci&oacute;n, casa &mdash;cualquier cosa&mdash; y cuando caemos en esta trampa, siempre surge la idea de que las otras son mejores. Entonces tendemos a distanciarnos de aquellas con quienes nos comparamos.<br \/>\n&laquo;No encajo porque&hellip;&raquo; Como soltera, a menudo asisto a grupos donde soy la &uacute;nica que no tiene pareja o hijos. El hecho de que llegue a disfrutar de una comunidad depende, en parte, de si enfatizo la idea de que soy diferente; en ese caso, no guardo nada en com&uacute;n con esas personas, o si permito que el Esp&iacute;ritu Santo me llene de su amor para que pueda concentrarme en los dem&aacute;s.<br \/>\nSi le damos cabida a la insatisfacci&oacute;n, entonces, siempre encontraremos algo que nos separe de cualquier grupo.<br \/>\n&laquo;No s&eacute; si puedo confiar en ti&hellip;&raquo; Susana entr&oacute; a nuestro grupo peque&ntilde;o con &laquo;los guantes puestos&raquo;. La relaci&oacute;n dolorosa de Susan con su madre y con otras amigas en el pasado la hab&iacute;a llevado a creer que no pod&iacute;a confiar en ninguna mujer. Sus esquivas respuestas sofocaron a todo el grupo. Nadie se sent&iacute;a con libertad de compartir m&aacute;s all&aacute; de la charla superficial.<br \/>\nLa mayor&iacute;a de nosotras podemos recordar alg&uacute;n momento en que alguien ha traicionado nuestra confianza. Cuando nos aferramos a esas heridas, tratamos de protegernos, y este temor crea una distancia.<br \/>\n&laquo;No puedo evitar la competencia&hellip;&raquo; Linda y Juana formaron parte del mismo grupo peque&ntilde;o por varios a&ntilde;os. El grupo oraba todas las semanas para que el Se&ntilde;or les diera ni&ntilde;os a Linda, de treinta y dos a&ntilde;os, y a Juana, de cuarenta.<br \/>\nRecientemente, Linda se enter&oacute; de que estaba embarazada y no pod&iacute;a esperar para contarle al grupo. Sin embargo, quiso ser sensible y le cont&oacute; primero a Juana. Esta realmente se alegr&oacute; por Linda pero con el tiempo se retir&oacute; del grupo. El grupo percibi&oacute; la tensi&oacute;n de inmediato.<br \/>\nCuando competimos de esta forma, permitimos que las bendiciones de Dios para otras personas nos devasten.<br \/>\n&laquo;No puedo compartir quien realmente soy&hellip;&raquo; Julia trabaja duro en numerosas &aacute;reas de ministerios de mujeres. Parece que lleva todo bajo control, y es una cristiana bastante comprometida. En su grupo peque&ntilde;o, sin embargo, Julia es m&aacute;s reservada. Ella pide que oren por otras personas pero nunca pide por ella. Muchos conocen el trabajo de Julia, pero pocos conocen su coraz&oacute;n.<br \/>\nMuchos como Julia nunca abordan asuntos del alma. Muchas mujeres se preguntan: Si comparto mis luchas reales, &iquest;me aceptar&aacute;n los dem&aacute;s?<br \/>\nC&oacute;mo superar estos desaf&iacute;os<br \/>\nYa sea que hablen frente a un grupo de hermanas, creen un nuevo ministerio, o compartan una petici&oacute;n personal de oraci&oacute;n, las mujeres pueden aferrarse a su necesidad de mantenerse c&oacute;modas. Mi respuesta natural como l&iacute;der es propiciar que se sientan &laquo;bien y c&oacute;modas&raquo;.Le record&eacute; que el Esp&iacute;ritu Santo le dar&iacute;a las palabras para hablar. Karen dej&oacute; sus temores de lado, y hoy, un a&ntilde;o despu&eacute;s, muchas mujeres todav&iacute;a comentan acerca de c&oacute;mo su testimonio las afect&oacute;. Pero eso tan solo podr&iacute;a llenar el tanque de sus inseguridades y servirles como escudo ante una comunidad verdadera.<br \/>\nLe ped&iacute; a Karen que hablara en un grupo de estudio b&iacute;blico acerca de la esterilidad y c&oacute;mo ella vio a Dios trabajando en su vida.<br \/>\nKaren cuestion&oacute; mi juicio: &laquo;&iquest;C&oacute;mo puedo compartir algo tan personal con tantas mujeres? &iquest;C&oacute;mo me recibir&aacute;n? &iquest;Y qu&eacute; hago si empiezo a llorar?&raquo;<br \/>\nLe ped&iacute; a Karen que orara al respecto y le record&eacute; a todas aquellas mujeres que enfrentaban luchas similares y que necesitaban palabras de aliento. Tambi&eacute;n le record&eacute; que el Esp&iacute;ritu Santo le dar&iacute;a las palabras para hablar. Karen dej&oacute; sus temores de lado, y hoy, un a&ntilde;o despu&eacute;s, muchas mujeres todav&iacute;a comentan acerca de c&oacute;mo su testimonio las afect&oacute;. Adem&aacute;s de desafiar a las mujeres, trato de ayudarlas a encontrar su verdadera identidad en Jesucristo. Muchas de ellas se sienten a menudo como si necesitaran mantenerlo todo bajo control.<br \/>\nSandra, una exitosa empresaria, me dijo que quer&iacute;a crecer en Cristo. &laquo;Soy una buena persona&raquo; &mdash;me asegur&oacute; en nuestro primer tiempo de discipulado. Oculto detr&aacute;s de sus palabras hab&iacute;a un sistema de creencias que equilibraba su identidad con el &eacute;xito. A medida que nos reun&iacute;amos regularmente, empec&eacute; a analizar la identidad de Sandra: &laquo;&iquest;Qu&eacute; har&iacute;as si perdieras tu empleo ma&ntilde;ana? &iquest;C&oacute;mo te sentir&iacute;as con respecto a ti misma? &iquest;Jes&uacute;s ser&iacute;a suficiente?&raquo;<br \/>\nSandra lentamente empez&oacute; a dejar su falsa seguridad. Actualmente, ama m&aacute;s a Jes&uacute;s por devoci&oacute;n que por deber. Todav&iacute;a es bastante exitosa, pero eso ya no ejerce el mismo poder sobre ella como antes. Ahora, reconoce lo especial que ella es para Dios. Ya no necesita m&aacute;s una m&aacute;scara para ocultar sus debilidades. Sandra realmente ha encontrado su identidad en Cristo. Las mujeres establecemos una comunidad a medida que dejamos de lado nuestras pretensiones, identidades, y prestigio, y ofrecemos el amor &laquo;inmerecido&raquo; de Dios las unas a las otras.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Nancy Barton es directora del ministerio de mujeres de la iglesia Wheaton Bible Church. Este art\u00edculo se public\u00f3 por primera vez en Christianity Today International. Se usa con permiso. T\u00edtulo del original: \u00abWhy Women Resist Community\u2026 and how to help them connect\u00bb. Copyright \u00a9 1999 por el autor o por Christianity Today International\/Leadership Journal. Se traduce y adapta por DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados. Copyright 2004-2010. Publicado en Apuntes Digital II-6. Los derechos de la traducci\u00f3n pertenecen a Desarrollo Cristiano Internacional, \u00a9Copyright 2010.\n<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Nancy Barton Las mujeres establecemos una comunidad a medida que dejamos de lado nuestras pretensiones y ofrecemos el amor de Dios. &laquo;Pero si es muy f&aacute;cil crear una comunidad en el ministerio de mujeres; ellas se relacionan tan bien&raquo;. Ese comentario de un colega masculino refleja una falacia penetrante. 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