{"id":33848,"date":"2016-06-13T18:05:39","date_gmt":"2016-06-13T23:05:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-oracion-con-el-cuerpo-descubrela-con-santo-domingo\/"},"modified":"2016-06-13T18:05:39","modified_gmt":"2016-06-13T23:05:39","slug":"la-oracion-con-el-cuerpo-descubrela-con-santo-domingo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-oracion-con-el-cuerpo-descubrela-con-santo-domingo\/","title":{"rendered":"La oraci\u00f3n con el cuerpo: desc\u00fabrela con santo&nbsp;Domingo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Chiara Santomiero<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Si el di\u00e1logo con Dios es profundo, el cuerpo sigue al coraz\u00f3n y baila, como el Rey David frente al Arca de la Alianza, o mueve las manos, los brazos, las piernas, dibujando con el movimiento el ritmo del di\u00e1logo con el Maestro de la Vida, como hac\u00eda santo Domingo de Guzm\u00e1n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde una ventana con vistas a la iglesia de Santa Sabina, dentro de aquella que fue la habitaci\u00f3n del antiguo monje dominicano del Aventino, en Roma, los primeros compa\u00f1eros del santo <strong>fundador de la Orden de Predicadores lo \u201cespiaban\u201d absorto en oraci\u00f3n, asistiendo a su dinamismo incansable. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cCuando amas\u201d, dice la hermana Catherine Aubin, dominicana, profesora de la Universidad Pontificia Santo Tom\u00e1s de Aquino <em>(Angelicum)<\/em> y autora del libro <em><strong>Rezar con el cuerpo a la manera de Santo Domingo<\/strong><\/em>, \u201c<strong>expresas lo que sientes con gestos, palabras, sonrisas.<\/strong> Lo mismo sucede en la oraci\u00f3n, que es una conversaci\u00f3n con Jes\u00fas, a quien queremos mostrar nuestro amor. En nuestros d\u00edas, nos olvidamos un poco de esa relaci\u00f3n viva de oraci\u00f3n con el cuerpo y con Dios\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Afortunadamente para nosotros, los hermanos de esa \u00e9poca tomaron nota y relataron <strong>9 modos de rezar de santo Domingo<\/strong> y los transformaron en im\u00e1genes de un libro. Ese documento sirvi\u00f3 para ayudar a los hermanos a orar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEl primer testimonio es <strong>el grito<\/strong> de santo Domingo: \u2018Mi Misericordia, \u00bfen qu\u00e9 se convertir\u00e1n los pecadores?\u2019\u201d, comenta la hermana Catherine. \u201cDe ah\u00ed los movimientos: <strong>agachar la cabeza y la espalda, postrarse, esforzarse para unirse a la Pasi\u00f3n de Cristo, arrodillarse y levantarse, quedar de pie sin apoyarse en nada, con las manos abiertas sobre el pecho en escucha de la Palabra, con los brazos abiertos como Jes\u00fas en la cruz, con los brazos elevados al cielo en se\u00f1al de s\u00faplica&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;A cada gesto corresponde una actitud espiritual \u2013humildad, arrepentimiento, confianza en la misericordia de Dios-, en un recorrido de tres etapas que expresan la aceptaci\u00f3n de las propias limitaciones de la criatura y el encuentro con Dios frente a frente, como un amigo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con las dos \u00faltimas actitudes, santo Domingo lee y escucha lo que el Se\u00f1or le dice a trav\u00e9s de su Palabra y, enseguida, comparte la amistad de Jes\u00fas con los amigos en el mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Domingo ten\u00eda la reputaci\u00f3n de ser el \u201cconsolador\u201d de sus hermanos, \u201cayudando a los otros a reencontrar la dignidad y la vocaci\u00f3n, que es la amistad de Dios\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">La amistad con Jes\u00fas demanda el tiempo para estar con \u00c9l, pero tambi\u00e9n caminar compartiendo el propio ser con el pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p align=\"justify\">La hermana Catherine vivi\u00f3 diez a\u00f1os en Par\u00eds, en una comunidad dominicana en Saint Denis, donde entr\u00f3 en contacto con <strong>muchas personas que buscaban la armon\u00eda interior por medio de t\u00e9cnicas de meditaci\u00f3n tipo <em>zen.<\/em> <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">El ejemplo de santo Domingo recuerda que \u201c<strong>tambi\u00e9n en la tradici\u00f3n cat\u00f3lica existe una pedagog\u00eda de oraci\u00f3n con el cuerpo, que ayuda a encontrar la interioridad\u201d.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Rezar con el cuerpo ayuda a ir m\u00e1s all\u00e1 de la oraci\u00f3n mental distra\u00edda, transform\u00e1ndola en un \u201cdi\u00e1logo vivo a lo largo del todo el d\u00eda\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfDif\u00edcil? Menos de lo que parece. \u201c<strong>Comencemos con gestos sencillos, como la se\u00f1al de la cruz y abrir las manos<\/strong>. Vamos poco a poco encontrando la presencia de Dios en nosotros mismos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Chiara Santomiero Si el di\u00e1logo con Dios es profundo, el cuerpo sigue al coraz\u00f3n y baila, como el Rey David frente al Arca de la Alianza, o mueve las manos, los brazos, las piernas, dibujando con el movimiento el ritmo del di\u00e1logo con el Maestro de la Vida, como hac\u00eda santo Domingo de Guzm\u00e1n. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-oracion-con-el-cuerpo-descubrela-con-santo-domingo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa oraci\u00f3n con el cuerpo: desc\u00fabrela con santo&nbsp;Domingo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33848","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33848","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33848"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33848\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}