{"id":33855,"date":"2016-06-13T18:05:51","date_gmt":"2016-06-13T23:05:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/soy-hijo-de-la-misericordia\/"},"modified":"2016-06-13T18:05:51","modified_gmt":"2016-06-13T23:05:51","slug":"soy-hijo-de-la-misericordia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/soy-hijo-de-la-misericordia\/","title":{"rendered":"Soy hijo de la&nbsp;Misericordia"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Oleada Joven<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando me distraigo en cosas banales e incluso cuando me salgo del camino, el coraz\u00f3n se seca y se siente vac\u00edo. Siente sed, mucha sed. Entonces, como una br\u00fajula, el coraz\u00f3n vuelve a buscar su norte: s\u00f3lo all\u00ed encuentra descanso, paz profunda y verdadera. <strong>Si soy humilde, si acepto mi miseria y reconozco que necesito ayuda, desando el camino interior a la casa del Padre: all\u00ed encuentro siempre, siempre, siempre unos brazos abiertos y un Padre Misericordioso que me hace fiesta.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Desde mi bautismo, aqu\u00ed lo tengo, dentro; o mejor, \u00c9l me tiene. Su presencia en mi alma es como una brasa ardiente que no se apaga, a\u00fan cuando me olvido de ella: es luz, calor, vida. Pero no quema sin que yo se lo permita. Hay que despertar la llama. Su presencia me acompa\u00f1a a todas partes y yo trato de hacer lo mismo: una especie de cielo anticipado. Haga lo que haga, est\u00e9 donde est\u00e9, en toda circunstancia: \u00c9l conmigo y yo con \u00c9l; as\u00ed de simple. Es algo sumamente bello.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Orar es estar con Dios, tratar familiarmente con \u00c9l, en la intimidad del coraz\u00f3n.<\/strong> La oraci\u00f3n es como una peregrinaci\u00f3n al misterio de Dios en la penumbra de la fe. Orar es avanzar por el camino interior hacia los brazos del Padre, con la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo Consolador y teniendo a Jesucristo como maestro y modelo.<\/p>\n<p align=\"justify\">La ruta est\u00e1 trazada en la Escritura: fuente fecunda que poco a poco revela Su belleza, siempre viva y generosa, siempre actual, toda Suya, toda m\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El alimento del orante es la Eucarist\u00eda; \u00c9l mismo cocina para m\u00ed, me nutre con su cuerpo a lo largo del camino, me lleva a verdes pastos y repara mis fuerzas.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La vida interior m\u00e1s que camino, es caminar; caminar en el desierto, donde no hay caminos. Cuentas con la gu\u00eda segura del Esp\u00edritu. En el desierto se afina el o\u00eddo, percibes cada vez con mayor facilidad el sonido del silencio, un silencio que no es soledad ni vac\u00edo, es un silencio habitado por Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Poco a poco vas aprendiendo a gustar y disfrutar la belleza del desierto; es vivir de fe, esperanza y caridad, como Mar\u00eda. La vida cristiana es creer en Dios, esperarlo todo de \u00c9l y corresponder a Su amor. Dios se me revela y yo le creo, tengo la certeza de que est\u00e1 aqu\u00ed aunque no le veo. <strong>Dios me ofrece un lugar junto a \u00c9l en el cielo y me promete la fuerza del Esp\u00edritu Santo a lo largo del camino; y yo conf\u00edo en \u00c9l, le doy cr\u00e9dito; trabajo todo lo que puedo y me abandono en sus brazos.<\/strong> Dios me ama, me atrae a la intimidad de la comuni\u00f3n trinitaria; y yo me dejo atraer, cultivo una amistad profunda con \u00c9l, me entrego y le poseo. Eso es vida cristiana y vida de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es un camino en que vas de subida y vas a fondo. A cada paso se revela la profundidad del misterio de Dios. Conforme avanzas, te vas despojando de todo; est\u00e1s cada vez m\u00e1s solo.<strong> A medida que te vas quedando solo, disfrutas m\u00e1s.<\/strong> Su compa\u00f1\u00eda: sientes que te envuelve y que te impregna la brisa suave del Esp\u00edritu y eso basta y desborda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Casi siempre es de noche, una noche luminosa en que el control se te escapa de las manos y a la vez todo hace sentido. No da miedo, la certeza de la mirada amorosa del Padre te da seguridad; te sientes protegido por sus brazos. Te sabes amado, muy amado, y cultivas la certeza y la belleza de ser hijo de la Misericordia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Misericordia, en eso se resume todo. Soy hijo de la Misericordia.<\/p>\n<p align=\"justify\">P. Evaristo Sada, LC<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.la-oracion.com\/articulos\/como-rezar\/item\/4084-soy-hijo-de-la-misericordia.html\" rel=\"nofollow\">http:\/\/www.la-oracion.com\/articulos\/como-rezar\/item\/4084-soy-hijo-de-la-misericordia.html<\/a><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Art\u00edculo publicado por <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.oleadajoven.org.ar\/index.php\/Articulos\/8329\/soy-hija-de-la-misericordia\">Oleada Joven<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Oleada Joven Cuando me distraigo en cosas banales e incluso cuando me salgo del camino, el coraz\u00f3n se seca y se siente vac\u00edo. Siente sed, mucha sed. Entonces, como una br\u00fajula, el coraz\u00f3n vuelve a buscar su norte: s\u00f3lo all\u00ed encuentra descanso, paz profunda y verdadera. 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