{"id":33863,"date":"2016-06-13T18:06:10","date_gmt":"2016-06-13T23:06:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quieres-seguridad-mira-el-manto-azul-de-la-virgen\/"},"modified":"2016-06-13T18:06:10","modified_gmt":"2016-06-13T23:06:10","slug":"quieres-seguridad-mira-el-manto-azul-de-la-virgen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/quieres-seguridad-mira-el-manto-azul-de-la-virgen\/","title":{"rendered":"\u00bfQuieres seguridad? \u00a1Mira, el manto azul de la&nbsp;Virgen!"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: encuentra.com<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy recabo la presencia de un amigo, peque\u00f1o, zascandil, chisgarab\u00eds y poeta. Esto \u00faltimo le salva. Tambi\u00e9n se orna con ribetes de fil\u00f3sofo, y a menudo me interroga sobre ciertas grandes cuestiones que escrutan los sabios (no siempre con \u00e9xito). Pero se muestra seguro en asuntos como el que ha de ocuparnos enseguida. Lo encontr\u00e9 en Bel\u00e9n, pero lo hab\u00eda visto ya en Nazaret, cuando el Arc\u00e1ngel San Gabriel anunci\u00f3 a Mar\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora dice hallarse en una \u00e9poca azul. Sucede, en su opini\u00f3n, que el azul es el color mariano por excelencia, y basta que se abra un claro entre las nubes para que exclame con entusiasmo:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u2013 \u00a1Mira, el manto azul de la Virgen!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">A su juicio, el cielo visible, cuando est\u00e1 limpio, es el manto de la Madre de Dios. As\u00ed, siempre, dondequiera que va, se encuentra guarecido, seguro, entero, firme, inexpugnable bajo los pliegues del manto -inmenso o breve, seg\u00fan se mire-, pero siempre humano. Porque -como ha le\u00eddo en alg\u00fan lugar-, para quien lo sabe amar el mundo pierde el disfraz de infinito \u00aby se hace peque\u00f1o como una canci\u00f3n, como un beso de lo eterno\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">El ama tiernamente los cielos tersos, los lagos altos, limpios, tranquilos de la monta\u00f1a y los mares sosegados del mediod\u00eda. En ellos percibe con todos los sentidos la presencia de la Inmaculada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n gusta de contemplar, bajo el manto azul, c\u00f3mo vienen las nubes de lejos, enormes blancuras que se arrebolan, forman y deforman, se hacen y deshacen con belleza fascinante ante su mirada absorta. Son pinceladas divinas, luces de maravilla con las que juega la Luz, envidia de Vel\u00e1zquez, Goyas y Tizianos. Al fondo, siempre el azul, dando unidad y armon\u00eda al cuadro entero; es lo permanente, lo eterno que presta al alma aquel sosiego sin el cual no vive.<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo le pregunto:<\/p>\n<p align=\"justify\">-\u00bfY de noche, no lloras un poco?<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces abre los brazos, solemne, y sentencia:<\/p>\n<p align=\"justify\">-Donde el sol se oculta, estalla el cielo. Si de noche lloras por el sol, no ver\u00e1s las estrellas. Nunca se debe llorar o temer. La luz no ha desaparecido; se ha ido a los luceros, para cantarnos la inmensidad del universo, en el que reina como Emperatriz la Madre de Dios. Yo creo en las noches, concluye el peque\u00f1o, con Rilke.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sigo indagando:<\/p>\n<p align=\"justify\">-\u00bfPero cuando cae la niebla y nada se ve, o las nubes densas no dejan resquicio al cielo alto?<\/p>\n<p align=\"justify\">-Entonces -explica-, el coraz\u00f3n se yergue, lo traspasa todo, hasta donde jam\u00e1s deja de brillar el sol y es diamantino el azul. Tambi\u00e9n la ausencia consciente es un modo de presencia, quemaz\u00f3n saludable, que enciende el deseo de ver y tener. Hay soledades sonoras, m\u00fasicas calladas, vac\u00edos llenos de plenitud, como aquel \u00ab\u00a1Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, por qu\u00e9 me has abandonado!\u00bb. Nunca el Padre Dios -y la Madre Virgen- estuvieron tan metidos en el Coraz\u00f3n de Cristo. La ausencia viva es presencia aguda, dulce, aunque un poco dolorosa. Algo as\u00ed acontece cuando se trata a la Humanidad Sant\u00edsima de Jes\u00fas: El pone en el alma un hambre insaciable, un deseo \u201cdisparatado\u201d de contemplar su Faz.<\/p>\n<p align=\"justify\">En esa ansia -que no es posible aplacar en la tierra-, hallar\u00e1s muchas veces tu consuelo<\/p>\n<p align=\"justify\">En esa ansia -que no es posible aplacar en la tierra-, hallar\u00e1s muchas veces tu consuelo (del Via Crucis, del Beato Josemar\u00eda)<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1, adem\u00e1s, contemplar el otro rostro bell\u00edsimo, el de la Virgen Santa, que aguarda all\u00e1, tras el manto azul?<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Sabidur\u00eda antigua<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando son negras las nubes y rugen con la luz l\u00edvida del rel\u00e1mpago, mi peque\u00f1o amigo asevera:<\/p>\n<p align=\"justify\">-Ya est\u00e1 el diablo metiendo el rabo. Siempre anda como le\u00f3n rugiente, buscando presa que devorar (esto lo ha le\u00eddo en San Pedro).<\/p>\n<p align=\"justify\">Y yo inquiero por qu\u00e9 nuestra Madre buena, que podr\u00eda enviar al infierno el Infierno entero, permite que el demonio meta el rabo bajo su manto.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El peque\u00f1o te\u00f3logo se ajusta las gafas en el ce\u00f1o y acto continuo extiende el brazo cuan largo es, vibrando su dedo \u00edndice hacia mi cara:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">-No debemos olvidar que es muy antigua la sabidur\u00eda de la Madre de Dios. Ella sabe bien que si vemos bajo su manto, algunas veces, el rabo del gran corn\u00fapeta -corniabierto y astifino-, sabremos inferir que fuera est\u00e1 el diablo entero, y no saldremos de la zona de seguridad. Aunque el demonio meta el rabo, \u00a1ah\u00ed no pasa nada!<\/p>\n<p align=\"justify\">En su concepto, como en el de ilustres pensadores, el mundo entero es una gran par\u00e1bola del Reino de los Cielos. Las par\u00e1bolas de Jes\u00fas no son tan s\u00f3lo un modo pedag\u00f3gico de elevar la mente humana desde las cosas m\u00e1s asequibles a los m\u00e1s altos misterios, son tambi\u00e9n una muestra de la m\u00e1s honda y veraz lectura del mundo. El mero f\u00edsico, o qu\u00edmico, o bi\u00f3logo, no entiende casi nada. S\u00f3lo ve en el agua, H2O; y en la vida, DNA.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la realidad es mucho m\u00e1s. El agua es r\u00edo y mar, cascada, refrigerio para la boca cuarteada, pulcritud para el manchado, motivo siempre de encendida acci\u00f3n de gracias. Las cosas todas son se\u00f1ales indicadoras del Amor divino, transparencias del poder creador de Dios, de quien proceden y a quien conducen. El materialismo, el positivismo -\u00a1ay, esos \u201cismos\u201d\u2026!- han puesto a las gentes anteojos de madera. Incluso inteligencias agudas que leen y entienden voluminosos libros ininteligibles, ya no saben leer en las cosas m\u00e1s sencillas y elocuentes. Les urge volver a la escuela, escuela primaria, a empezar de nuevo: la eme con la a, ma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, cuidado, es preciso escoger bien.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La mejor escuela<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">La mejor es, sin duda, la escuela de Santa Mar\u00eda, escogida por Dios mismo cuando quiso hacerse Ni\u00f1o y aprender a ser Hombre. Ella es Sedes sapientiae, Asiento de una sabidur\u00eda m\u00e1s antigua que el mundo. La Liturgia pone en labios de la Madre de Dios estas palabras de la Escritura: Antes de los siglos, desde el principio me cre\u00f3, y por los siglos subsistir\u00e9. No es, \u00e9ste, un principio de orden cronol\u00f3gico, sino de l\u00f3gica divina, trascendente al tiempo. Antes del comienzo de la creaci\u00f3n, Dios tiene en su mente la criatura de insuperable belleza, compendio de toda humana perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Es la que puede decir: El Se\u00f1or me estableci\u00f3 al principio de sus tareas, al comienzo de sus obras antiqu\u00edsimas. En un tiempo remot\u00edsimo fui formada.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Por eso, hay un cl\u00e1sico que le canta:<\/p>\n<p align=\"justify\">Fuera de Dios no hay quien sea tan antigua como vos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y le hace decir Quevedo:<\/p>\n<p align=\"justify\">Soy m\u00e1s antigua que el tiempo (\u2026)<\/p>\n<p align=\"justify\">Infinitos siglos antes<\/p>\n<p align=\"justify\">que criara el firmamento,<\/p>\n<p align=\"justify\">ya \u00e9l me hab\u00eda criado<\/p>\n<p align=\"justify\">en mitad de aquel silencio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero oigamos la voz autorizada: \u201cCuando colocaba los cielos, all\u00ed estaba yo; cuando trazaba la b\u00f3veda sobre la faz del abismo; cuando sujetaba el cielo en la altura, y fijaba las fuentes abismales. Cuando pon\u00eda un l\u00edmite al mar, y las aguas no traspasaban sus mandatos; cuando asentaba los cimientos de la tierra, yo estaba junto a \u00e9l, como aprendiz, yo era su encanto cotidiano\u2026\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ni\u00f1a de los ojos de Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Parece que la creaci\u00f3n entera contiene un cierto sello, un dulce y vigoroso toque mariano. Cabe una lectura mariana del mundo. Tienen fundamento los versos de Lope:<\/p>\n<p align=\"justify\">Vos sois aquella Ni\u00f1a con que el Se\u00f1or del cielo y tierra mira.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tambi\u00e9n Calder\u00f3n de la Barca llama a la Virgen ni\u00f1a, Ni\u00f1a de los ojos de Dios. Y nuestro peque\u00f1o amigo remacha gozoso: \u00a1cabe una lectura mariana del mundo!<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo quiero, Madre m\u00eda, que t\u00fa seas la Ni\u00f1a de mis ojos; ver las cosas todas a tu luz. Y as\u00ed, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s hermoso se ve el Ni\u00f1o! Y Jos\u00e9, qu\u00e9 espl\u00e9ndido, qu\u00e9 bien plantado, qu\u00e9 bien trabaja, qu\u00e9 bien habla y qu\u00e9 bien calla; qu\u00e9 santazo es Jos\u00e9: no hay otro como \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfY el establo? \u00a1si no huele sino a clavel! \u00a1si es un palacio lleno de \u00c1ngeles, los Pr\u00edncipes del Cielo!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfY el sudor de la frente cuando se trabaja recio? Son perlas que se engarzan en la corona del Rey de reyes. La fatiga ya no enoja, es medio y fuente de santificaci\u00f3n. Incluso las mayores contrariedades, incomprensiones, calumnias, persecuciones, son piedras preciosas que fulgen y adornan la Cruz victoriosa de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y el infierno ya no son \u201clos otros\u201d, como acontece en el angustiado mundo ateo de un Jean Paul Sartre. El infierno es lo que vio Paul Claudel, tras su fulgurante conversi\u00f3n: \u201cpocas horas me bastaron para ense\u00f1arme que el Infierno est\u00e1 all\u00ed donde no est\u00e1 Jesucristo\u201d. \u00a1Qu\u00e9 mal se pasa si \u00c9l no est\u00e1! Y si se pasa \u201cbien\u201d en apariencia, qu\u00e9 vac\u00edo, luego.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El encuentro con los dem\u00e1s es siempre un encuentro con Cristo.<\/strong> Cristo, que sufre en los enfermos del cuerpo. Cristo, que sufre m\u00e1s en los enfermos del alma. Cristo, que triunfa en las almas que est\u00e1n en gracia de Dios y caminan hacia la santidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo, en la lectura mariana del Evangelio, aparece en toda su belleza, sencilla y magn\u00edfica, humana y divina. Cada detalle de cada gesto, de cada palabra y de cada silencio de Jes\u00fas, adquiere un relieve de intensidad conmovente. Se desvanecen los temores infundados: la \u00e9poca azul resulta la m\u00e1s cristoc\u00e9ntrica que pueda pensarse. Nunca se est\u00e1 m\u00e1s cerca de Jes\u00fas que cuando se est\u00e1 con su Madre: \u00a1El Se\u00f1or es contigo!<\/p>\n<p align=\"justify\">Leer los grafismos del mundo, siendo Mar\u00eda la Ni\u00f1a de nuestros ojos, es descubrir siempre nuevas bellezas en lo creado y redimido por Cristo; abrirse a la posibilidad apasionante de hacer de la prosa de cada d\u00eda, endecas\u00edlabos, verso heroico (Esto lo aprendi\u00f3 el peque\u00f1o, como tantas otras cosas, del Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1). Una ma\u00f1ana de octubre, de 1967, que esplend\u00eda bajo el manto azul de Navarra, en el campus de la Universidad, con millares de personas embebidas, nuestro hombre escuch\u00f3 con emoci\u00f3n contenida estas palabras antol\u00f3gicas: Os aseguro, hijos m\u00edos, que cuando un cristiano desempe\u00f1a con amor lo m\u00e1s intrascendente de las acciones diarias, aquello rebosa de la trascendencia de Dios. Por eso os he repetido, con un repetido martilleo, que la vocaci\u00f3n cristiana consiste en hacer endecas\u00edlabos de la prosa de cada d\u00eda. En la l\u00ednea del horizonte, hijos m\u00edos, parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando viv\u00eds santamente la vida ordinaria.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y qu\u00e9 gozoso resulta andar, con la Ni\u00f1a de Nuestros Ojos, descubriendo ese algo divino que en los detalles se encierra . \u00a1Los detalles! Ah\u00ed est\u00e1 sobre todo la Madre de Dios: en los detalles.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cualquier momento es \u00f3ptimo para comenzar o recomenzar a vivir en el encanto de una nueva, definitiva e insuperable \u00e9poca azul. Ya no se ans\u00eda otra, porque \u00e9sta est\u00e1 siempre abierta a nuevas y mayores maravillas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Piropos a la Madre Virgen<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Al peque\u00f1o fil\u00f3sofo, como a cualquier hijo de Mar\u00eda Sant\u00edsima, le encanta encontrar m\u00e1s piropos -antiguos y nuevos- a la Madre de Dios. Por ejemplo, este de G\u00f3mez Manrique: Toda eres toda bella.<\/p>\n<p align=\"justify\">No es poco lo que afirma Jer\u00f3nimo del R\u00edo, que debi\u00f3 de ser un excelente jugador de ajedrez: Dama con que el Rey mata al diablo, \u00a1al gran corn\u00fapeta!<\/p>\n<p align=\"justify\">En el Cancionero general de Hernando del Castillo, se encuentra una letan\u00eda espl\u00e9ndida:<\/p>\n<p align=\"justify\">clara lumbre<\/p>\n<p align=\"justify\">luz del d\u00eda<\/p>\n<p align=\"justify\">espejo de Dios<\/p>\n<p align=\"justify\">templo santo<\/p>\n<p align=\"justify\">perla<\/p>\n<p align=\"justify\">zafiro<\/p>\n<p align=\"justify\">vaso blanco cristalino<\/p>\n<p align=\"justify\">para\u00edso<\/p>\n<p align=\"justify\">huerto precioso<\/p>\n<p align=\"justify\">planta de f\u00e9rtil rosa<\/p>\n<p align=\"justify\">Rosa<\/p>\n<p align=\"justify\">flor de flores<\/p>\n<p align=\"justify\">rosa de rosas<\/p>\n<p align=\"justify\">madre preciosa<\/p>\n<p align=\"justify\">madre cristalina<\/p>\n<p align=\"justify\">la rosa entre las flores<\/p>\n<p align=\"justify\">lucero amado<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Y en el Poema de la Bestia y el \u00c1ngel, se dice que \u00e9ste es el dogma de Mar\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u2026que tiene finura de cristal, hip\u00e9rbole de amores y gracias de requiebro.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Todo es muy razonable si se tiene en cuenta que Ella es el Sol que da a luz al Sol hermoso (Lope), Madre de fremosura (Alfonso X, Cantiga X), Madre del Amor hermoso.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y como es a la vez Madre de Dios y Madre nuestra, bien dice Calder\u00f3n cuando en El cubo de la Almudena explica la universal experiencia de los buenos hijos de Dios:<\/p>\n<p align=\"justify\">Si trabajando vosotros<\/p>\n<p align=\"justify\">aclam\u00e1is a Mar\u00eda bella,<\/p>\n<p align=\"justify\">cuidando nosotros della,<\/p>\n<p align=\"justify\">Ella cuida de nosotros<\/p>\n<p align=\"justify\">Y Hernando de Talavera, del XVI:<\/p>\n<p align=\"justify\">Llena de inmensidad<\/p>\n<p align=\"justify\">De aquel Dios inmensurable,<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios de Dios;<\/p>\n<p align=\"justify\">Llena de sonoridad<\/p>\n<p align=\"justify\">Del Verbo eterno inefable.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero ahora nos sorprenden unos versos con una ense\u00f1anza inesperada, en el Tratado de la Asunci\u00f3n, del sin par Juan del Encina:<\/p>\n<p align=\"justify\">Dame tu gracia graciosa,<\/p>\n<p align=\"justify\">gracia de gracia de Dios,<\/p>\n<p align=\"justify\">pues, anqu\u00e9l y tu soys dos<\/p>\n<p align=\"justify\">en querer soys una cosa,<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1o Madre de Dios y Esposa!<\/p>\n<p align=\"justify\">ven, Se\u00f1ora, ven a m\u00ed,<\/p>\n<p align=\"justify\">que no ay fuer\u00e7a tan for\u00e7osa<\/p>\n<p align=\"justify\">que pueda ser poderosa<\/p>\n<p align=\"justify\">de escrivir de ti y sin ti.<\/p>\n<p align=\"justify\">Luego, es evidente que Ella est\u00e1 con nosotros, los que de Ella escribimos y, sin duda tambi\u00e9n, con los que de Ella leemos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>En fin, para acabar de un plumazo, si no, no habr\u00eda final, leamos lo dicho por Fray Pedro Manrique del Beato Alonso de Orozco, que \u201clo m\u00e1s de la vida gast\u00f3 en alabanzas suyas (de Mar\u00eda Sant\u00edsima): perd\u00eda el seso en la consideraci\u00f3n de esta Se\u00f1ora, de lo que fu\u00e9 y de lo que merec\u00eda\u201d .<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Oh, si esto pudiera decirse del peque\u00f1o poeta\u2026 Perder el seso, querer con locura a la Madre de Dios. Esta es una expresi\u00f3n muy del Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer: amar a la Virgen con locura: Te dar\u00e9 un consejo, que no me cansar\u00e9 de repetir a las almas: que ames con locura a la Madre de Dios, que es Madre nuestra.<\/p>\n<p align=\"justify\">COLECCI\u00d3N ARVO, N\u00ba 130. A\u00d1O XII. DICIEMBRE 1992.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Art\u00edculo originalmente publicado por <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/encuentra.com\/la_santisima_virgen\/una_epoca_azul__10729\/\">encuentra.com<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: encuentra.com Hoy recabo la presencia de un amigo, peque\u00f1o, zascandil, chisgarab\u00eds y poeta. Esto \u00faltimo le salva. Tambi\u00e9n se orna con ribetes de fil\u00f3sofo, y a menudo me interroga sobre ciertas grandes cuestiones que escrutan los sabios (no siempre con \u00e9xito). 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