{"id":33911,"date":"2016-06-13T18:08:01","date_gmt":"2016-06-13T23:08:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-profundos-puntos-de-reflexion-para-preparar-tu-confesion\/"},"modified":"2016-06-13T18:08:01","modified_gmt":"2016-06-13T23:08:01","slug":"4-profundos-puntos-de-reflexion-para-preparar-tu-confesion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/4-profundos-puntos-de-reflexion-para-preparar-tu-confesion\/","title":{"rendered":"4 profundos puntos de reflexi\u00f3n para preparar tu&nbsp;confesi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Aleteia Team<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Un peregrino ruso lleg\u00f3 para confesarse con un sacerdote y cuando\u00a0termin\u00f3 la confesi\u00f3n, el padre le dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Querido amigo, mucho de lo que has escrito es absolutamente f\u00fatil. Escucha: Primero: <strong>no traigas a confesi\u00f3n pecados de los que ya te hayas arrepentido y te hayan sido perdonados<\/strong>; no vuelvas sobre ellos de nuevo, puesto que esto ser\u00eda dudar de la fuerza del sacramento de la penitencia. Segundo: no hagas memoria de otra gente que haya tenido relaci\u00f3n con tus pecados; <strong>j\u00fazgate s\u00f3lo a ti.<\/strong> Tercero: <strong>los Santos Padres nos proh\u00edben mencionar todas las circunstancias de los pecados, y nos ordenan confesarnos de ellos en general<\/strong>, a fin de evitar la tentaci\u00f3n tanto para nosotros mismos como para el sacerdote. Cuarto; has venido para arrepentirte, y <strong>no te arrepientes de que no sepas arrepentirte<\/strong>, esto es, de que tu arrepentimiento sea tibio y negligente. Quinto: <strong>has repasado todos estos detalles, pero has pasado por alto lo m\u00e1s importante: No has revelado los pecados m\u00e1s graves de todos<\/strong>. <strong>No has confesado, ni anotado, que no amas a Dios, que odias a tu pr\u00f3jimo, que no crees en la Palabra de Dios, y que est\u00e1s henchido de orgullo y de ambici\u00f3n. Una inmensa cantidad de maldad, y toda nuestra perversi\u00f3n espiritual, residen en estos cuatro pecados.<\/strong> Ellos son las ra\u00edces de las que brotan los reto\u00f1os de todos los pecados en que caemos.<\/p>\n<p align=\"justify\">El peregrino se qued\u00f3 muy sorprendido y dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Perd\u00f3n, reverendo padre, pero \u00bfc\u00f3mo es posible no amar a Dios, nuestro Creador y nuestro Guarda? \u00bfEn qu\u00e9 creer sino en la Palabra de Dios, en la que todo es verdadero y santo? Yo quiero bien a todos mis semejantes, \u00bfy por qu\u00e9 iba a odiarlos? No tengo nada de que enorgullecerme; adem\u00e1s de tener innumerables pecados, no tengo nada digno de ser ensalzado, \u00bfy qu\u00e9 podr\u00eda yo codiciar, con mi pobreza y con mi mala salud? Naturalmente, si yo fuese un hombre culto, o rico, entonces sin duda ser\u00eda culpable de las cosas de que habl\u00e1is.<\/p>\n<p align=\"justify\">El padre respondi\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Es una l\u00e1stima, querido, que comprendieras tan poco de lo que dije. Mira, vas a aprender m\u00e1s deprisa si te doy estas notas. Es lo que siempre uso para mi propia confesi\u00f3n. L\u00e9elas de cabo a rabo, y tendr\u00e1s, de forma lo bastante clara, una muestra exacta de lo que te acabo de decir.<\/p>\n<p align=\"justify\">Le dio las notas al peregrino y se puso a leerlas. Helas aqu\u00ed:<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Volviendo la mirada atentamente sobre m\u00ed mismo, y observando el curso de mi estado interior, he comprobado por experiencia que no amo a Dios, que no amo a mis semejantes, que no tengo fe, y que estoy lleno de orgullo y de sensualidad. Todo esto lo descubro realmente en m\u00ed como resultado del examen minucioso de mis sentimientos y de mi conducta, de este modo:<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>1. No amo a Dios, puesto que si amase a Dios, estar\u00eda continuamente pensando en \u00c9l con profundo gozo.<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Cada pensamiento de Dios me dar\u00eda alegr\u00eda y deleite. Por el contrario, pienso mucho m\u00e1s a menudo, y con mucho m\u00e1s anhelo, en las cosas terrenales, y el pensar en Dios me resulta fatigoso y \u00e1rido. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Si amase a Dios, hablar con \u00c9l en la oraci\u00f3n ser\u00eda entonces mi alimento y mi deleite, y me llevar\u00eda a una ininterrumpida comuni\u00f3n con \u00c9l. Pero, por el contrario, no s\u00f3lo no encuentro deleite en la oraci\u00f3n, sino que incluso representa un esfuerzo para m\u00ed. Lucho con desgana, me debilita la pereza, y estoy siempre dispuesto a ocuparme con af\u00e1n en cualquier frusler\u00eda, con tal de que acorte la oraci\u00f3n y me aparte de ella. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>El tiempo se me va sin advertirlo en ocupaciones vanas, pero cuando estoy ocupado con Dios, cuando me pongo en Su presencia, cada hora me parece un a\u00f1o. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Quien ama a otra persona, piensa en ella todo el d\u00eda sin cesar, se la representa en la imaginaci\u00f3n, se preocupa por ella<\/strong>, y en cualquier circunstancia no se le va nunca del pensamiento. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Pero yo, a lo largo del d\u00eda <strong>apenas reservo una hora para sumirme en meditaci\u00f3n sobre Dios, para inflamar mi coraz\u00f3n con amor por \u00c9l, mientras que entrego con ansia veintitr\u00e9s horas como fervorosas ofrendas a los \u00eddolos de mis pasiones. <\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Soy pronto a la charla sobre asuntos fr\u00edvolos y cosas que desagradan al esp\u00edritu; eso me da placer. Pero cuando se trata de la consideraci\u00f3n de Dios, todo es aridez, fastidio e indolencia. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Aun cuando sea llevado sin querer por otros hacia una conversaci\u00f3n espiritual, r\u00e1pidamente intento cambiar el tema por otro que d\u00e9 satisfacci\u00f3n a mis deseos. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Tengo una curiosidad incansable por las novedades, sean acontecimientos ciudadanos o asuntos pol\u00edticos. Busco con ah\u00ednco la satisfacci\u00f3n de mi amor por el conocimiento en la ciencia y en el arte, y en la manera de obtener cosas que quiero poseer. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Pero el estudio de la Ley de Dios, el conocimiento de Dios y de la religi\u00f3n, no me causan efecto, y no sacian ning\u00fan apetito de mi alma. Veo estas cosas no s\u00f3lo como una ocupaci\u00f3n no esencial para un cristiano, sino ocasionalmente como una especie de cuesti\u00f3n secundaria en que ocupar quiz\u00e1 el ocio, a ratos perdidos. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Para resumir: si el amor a Dios se reconoce por la observancia de sus mandamientos (si me am\u00e1is, guardar\u00e9is mis mandamientos, dice Nuestro Se\u00f1or Jesucristo), y yo no s\u00f3lo no los guardo sino que incluso lo procuro poco, se concluye verdaderamente que no amo a Dios. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Esto es lo que Basilio el Grande dice: \u201c<strong>La prueba de que un hombre no ama a Dios y a Su Cristo est\u00e1 en el hecho de que no guarda sus mandamientos<\/strong>\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>2. No amo tampoco a mi pr\u00f3jimo.<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Puesto que <strong>no s\u00f3lo soy incapaz de decidirme a entregar mi vida por \u00e9l (conforme a lo que dice el Evangelio), sino que ni siquiera sacrifico mi felicidad, mi bienestar y mi paz<\/strong> por el bien de mis semejantes. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Si lo amase tanto como a m\u00ed mismo, como manda el Evangelio, <strong>sus infortunios me afligir\u00edan a m\u00ed tambi\u00e9n, e igualmente me deleitar\u00eda con su felicidad<\/strong>. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Pero, por el contrario, presto o\u00eddos a extra\u00f1as e infortunadas historias sobre mi pr\u00f3jimo, y no siento pena; me quedo imperturbable o, lo que es peor, encuentro en ello un cierto placer. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>No s\u00f3lo no cubro con amor la mala conducta de mi hermano, sino que la proclamo abiertamente<\/strong> con censura. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Su bienestar, su honor y su felicidad no me causan placer como si fueran m\u00edos y, al igual que si se tratase de algo absolutamente ajeno a m\u00ed, no me proporcionan ning\u00fan sentimiento de dicha. <strong>Lo que es m\u00e1s, ellos despiertan en m\u00ed, de forma sutil, sentimientos de envidia o de menosprecio.<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>3. No tengo fe, ni en la inmortalidad ni en el Evangelio.<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Si estuviera firmemente persuadido y creyese sin ninguna duda que m\u00e1s all\u00e1 de la tumba se encuentra la vida eterna y la recompensa por las acciones de esta vida, <strong>pensar\u00eda en ello continuamente. <\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>La idea misma de la inmortalidad me aterrar\u00eda, y har\u00eda que me condujese en esta vida como un extranjero que se dispone a penetrar en su tierra natal. Por el contrario, <strong>ni siquiera pienso en la eternidad, y veo el fin de esta vida terrena como el l\u00edmite de mi existencia.<\/strong> <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Y esta secreta idea anida en mi interior: \u201c\u00bfQui\u00e9n sabe lo que ocurre a la muerte?\u201d Si digo que creo en la inmortalidad, hablo entonces s\u00f3lo por mi entendimiento, pues mi coraz\u00f3n est\u00e1 muy lejos de una firme convicci\u00f3n<\/strong> de ello. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Esto lo atestiguan abiertamente mi conducta y mi continua solicitud en dar satisfacci\u00f3n a la vida de los sentidos.<\/strong> <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Si mi coraz\u00f3n acogiese con fe el Santo Evangelio como la Palabra de Dios, yo estar\u00eda ocupado continuamente con \u00e9l, lo estudiar\u00eda<\/strong>, hallar\u00eda deleite en \u00e9l y pondr\u00eda con toda devoci\u00f3n mi atenci\u00f3n en \u00e9l. En \u00e9l se ocultan la sabidur\u00eda, la clemencia y el amor; \u00e9l me llevar\u00eda a la felicidad, y yo encontrar\u00eda gran gozo en estudiar la Ley de Dios d\u00eda y noche. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>En \u00e9l encontrar\u00eda yo alimento, como mi pan cotidiano, y mi coraz\u00f3n ser\u00eda movido a guardar sus leyes. Nada en el mundo ser\u00eda lo bastante fuerte como para apartarme de \u00e9l. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Por el contrario, si de vez en cuando leo o escucho la Palabra de Dios, es tan s\u00f3lo por necesidad o por un inter\u00e9s general por el saber, y al no prestarle una atenci\u00f3n estrecha, la encuentro sosa y sin ning\u00fan inter\u00e9s. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Por lo general, llego al t\u00e9rmino de la lectura sin sacar ning\u00fan provecho, y m\u00e1s que dispuesto a cambiar a una lectura mundana, en la que obtengo mayor placer y encuentro temas nuevos e interesantes.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>4. Estoy lleno de orgullo y de sensual amor por m\u00ed mismo.<\/strong><\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Todas mis acciones lo confirman. <strong>Viendo algo bueno en m\u00ed mismo, quiero mostrarlo o enorgullecerme de ello ante otra gente, o admirarme yo mismo<\/strong> interiormente por ello. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Si bien revelo una humildad exterior, con todo la atribuyo por entero a mis propias fuerzas y me considero superior a los dem\u00e1s, o por lo menos no peor que ellos. Si yo observo en m\u00ed una falta, trato de excusarla, y la disimulo diciendo: \u201cEstoy hecho as\u00ed,\u201d o \u201cno es m\u00eda la culpa\u201d. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>Me enfurezco con los que no me tratan con respeto<\/strong> y los considero incapaces de apreciar la val\u00eda de las personas. Voy jact\u00e1ndome de mis dotes, y tomo como un insulto personal mis tropiezos en cualquier empresa. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Murmuro, y encuentro placer en el infortunio de mis enemigos. Si me empe\u00f1o por algo bueno es s\u00f3lo con el prop\u00f3sito de ganar admiraci\u00f3n, o autocomplacencia espiritual, o consuelo mundano. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em><strong>En una palabra: Hago de m\u00ed continuamente un \u00eddolo<\/strong> y le presto servicio ininterrumpidamente, buscando en todo el placer de los sentidos y el sustento para mis pasiones sensuales y mis apetitos. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Examinando todo esto, me veo arrogante, espurio, incr\u00e9dulo, sin amor a Dios y con odio hacia mis semejantes. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>\u00bfQu\u00e9 condici\u00f3n podr\u00eda ser m\u00e1s culpable? La de los esp\u00edritus de las tinieblas es mejor que la m\u00eda. Ellos, aunque no aman a Dios, odian a los hombres y viven de orgullo, por lo menos creen y tiemblan. <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Pero en cuanto a m\u00ed, \u00bfpuede haber una condena m\u00e1s terrible que la que me espera? \u00bfY qu\u00e9 sentencia de castigo ser\u00e1 m\u00e1s severa que la que recaer\u00e1 sobre la vida de indiferencia y de desatino que reconozco en m\u00ed?<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Leyendo por entero este modelo de confesi\u00f3n que el sacerdote me hab\u00eda dado, qued\u00e9\u00a0horrorizado y pens\u00e9 para m\u00ed: &#8220;\u00a1Dios m\u00edo! <strong>Qu\u00e9 pecados tan espantosos se esconden dentro de m\u00ed, y yo sin haber reparado nunca en ellos!&#8221;.<\/strong>\u00a0El deseo de verme limpio de ellos me hizo rogar a este gran padre espiritual que me ense\u00f1ase c\u00f3mo conocer las causas de todos estos males y c\u00f3mo curarlos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y entonces le pidi\u00f3 al sacerdote que lo instruyera. El sacerdote respondi\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;Mira, querido hermano. <strong>La causa de no amar a Dios es falta de fe; la falta de fe viene motivada por la carencia de convicci\u00f3n; y la causa de \u00e9sta es el descuido en la b\u00fasqueda del saber santo y verdadero, la indiferencia hacia la luz del esp\u00edritu<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">En una palabra: Si no tienes fe, no puedes amar; si no tienes convicci\u00f3n, no puedes tener fe; y para alcanzar la convicci\u00f3n debes obtener un conocimiento pleno y exacto de la cuesti\u00f3n que tienes delante.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Por la meditaci\u00f3n, por el estudio de la Palabra de Dios y por la observaci\u00f3n de tu experiencia, debes despertar en tu alma un ansia<\/strong> y un anhelo (o, como algunos lo llaman, una &#8220;admiraci\u00f3n&#8221;) que te proporcione un deseo insaciable de conocer las cosas m\u00e1s de cerca y m\u00e1s plenamente, y de penetrar m\u00e1s en su naturaleza.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un autor espiritual habla de ello de este modo: &#8220;El amor, dice, crece por lo general con el conocimiento, y <strong>cuanto mayor es la hondura y la extensi\u00f3n del conocimiento tanto m\u00e1s amor habr\u00e1<\/strong>, m\u00e1s f\u00e1cilmente se ablandar\u00e1 el coraz\u00f3n y se abrir\u00e1 al amor de Dios, a medida que contemple con diligencia toda la plenitud y belleza de la naturaleza divina y su ilimitado amor por los hombres\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora ves, pues, que <strong>la causa de aquellos pecados que t\u00fa le\u00edste es la pereza en pensar sobre cosas espirituales<\/strong>, pereza que ahoga el sentimiento mismo de la necesidad de tal reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si quieres saber c\u00f3mo superar este mal, <strong>combate por la iluminaci\u00f3n de tu esp\u00edritu con todos los medios en tu poder, y l\u00f3gralo por el estudio aplicado de la Palabra de Dios y la de los Santos Padres, con la ayuda de la meditaci\u00f3n y del consejo espiritual<\/strong>, y por la conversaci\u00f3n con aquellos que son sabios en Cristo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Ah, querido hermano, con cu\u00e1nto infortunio nos tropezamos s\u00f3lo por culpa de nuestra desidia en buscar luz para nuestras almas en la Palabra de verdad! <strong>No estudiamos la Ley de Dios d\u00eda y noche, y no pedimos por ella con diligencia y sin cesar. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Y a causa de esto, nuestro hombre interior, indigente, pasa hambre y fr\u00edo, de tal modo que no tiene fuerzas para dar un paso resuelto hacia adelante en el camino de la virtud y de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">As\u00ed que, querido, tomemos la resoluci\u00f3n de hacer uso de estos m\u00e9todos, y de llenar nuestras mentes lo m\u00e1s a menudo posible con pensamientos de cosas celestiales, y el amor, derramado desde lo alto en nuestros corazones, se inflamar\u00e1 dentro de nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Haremos esto juntos, y rezaremos tan a menudo como podamos, pues <strong>la oraci\u00f3n es el medio capital y m\u00e1s poderoso para nuestra regeneraci\u00f3n y nuestra felicidad<\/strong>. Rezaremos en los t\u00e9rminos que la santa Iglesia nos ense\u00f1a: &#8220;Oh Dios, <strong>hazme capaz de amarte ahora como he amado el pecado en el pasado&#8221;<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Extra\u00eddo del libro <\/em>Relatos de un peregrino Ruso<em>, a partir de la transcripci\u00f3n de Cat\u00f3licos.com<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Aleteia Team Un peregrino ruso lleg\u00f3 para confesarse con un sacerdote y cuando\u00a0termin\u00f3 la confesi\u00f3n, el padre le dijo: \u2014Querido amigo, mucho de lo que has escrito es absolutamente f\u00fatil. 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