{"id":33925,"date":"2016-06-13T18:08:31","date_gmt":"2016-06-13T23:08:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/detras-de-la-soledad\/"},"modified":"2016-06-13T18:08:31","modified_gmt":"2016-06-13T23:08:31","slug":"detras-de-la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/detras-de-la-soledad\/","title":{"rendered":"Detr\u00e1s de la&nbsp;soledad"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Oleada Joven<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">En las cartas que con frecuencia me escriben amigos desconocidos son muchos los que terminan confes\u00e1ndome que viven en una dram\u00e1tica soledad. Y me impresiona comprobar que la mayor\u00eda a\u00f1ade esta frase: \u00abEstoy solo porque nadie me quiere.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">A todos estos amigos yo les contesto con un mismo diagn\u00f3stico: <strong>Si usted, al comprobar su soledad, se pregunta: \u00bfcu\u00e1ntos me quieren?, probablemente no saldr\u00e1 usted nunca de la soledad. Para vencer la soledad hay que formularse otra pregunta. \u00bfa cu\u00e1ntas personas quiero yo?<\/strong> Por ah\u00ed, comenzando a dedicarse a amar a otros, en lugar en angustiarse mendigando ser querido, puede tener una cura la soledad.<\/p>\n<p align=\"justify\">No estoy diciendo -no ser\u00eda justo generalizar- que todos los solitarios sean ego\u00edstas y que se hayan ganado a pulso su soledad. Conozco la sucia ingratitud de muchos hombres y s\u00e9 que hay soledades inmerecidas. Pero, en todo caso, <strong>sigo creyendo que si uno se obsesiona por \u00abser querido\u00bb y se olvida de \u00abquerer\u00bb, las posibilidades se multiplican.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Y es que, aunque parezca mentira, el coraz\u00f3n no se llena cuando uno es querido, sino cuando se tiene mucho amor que repartir. Los grandes hombres que han amado a la humanidad han tenido tanta gente que amar y ayudar que no han tenido ni tiempo de sentirse solitarios. Lo normal es que nos sintamos solitarios cuando, antes, hemos comenzado por estar vac\u00edos. Todo esto es un poco duro de decir, pero creo que hay que decirlo. Porque <strong>ser\u00eda horrible que nos pas\u00e1semos la vida acusando a los dem\u00e1s de que nos olvidan cuando, tal vez, hemos sido nosotros quienes hemos empezado por olvidar a los dem\u00e1s.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Incluso, si se me permite, yo a\u00f1adir\u00eda que, hasta <strong>desde el punto de vista de la eficacia, amar resulta \u00abrentable\u00bb.<\/strong> Ya, ya s\u00e9 que no hay que amar \u00abpara\u00bb que nos amen. Amar es ya, de suyo, suficiente premio. Pero es que resulta que tambi\u00e9n cuando uno ama mucho, a la corta, o m\u00e1s bien a la larga, termina siendo amado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con esto, vuelvo a decirlo, no ignoro la ingratitud humana. Pero creo que, a pesar de todo, lo normal en los humanos es reconocer el amor que hemos recibido. Puede que en la adolescencia esto sea menos visible, porque todo joven -al necesitar -reafirmar su personalidad- tiende a infravalorar las ayudas que ha recibido.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero <strong>creo que son muchos los seres que acaban por reconocer y devolver el amor que han recibido.<\/strong> No todos, desgraciadamente. Recuerdo que cuando Jes\u00fas cur\u00f3 a diez leprosos, s\u00f3lo uno volvi\u00f3 a agradec\u00e9rselo. Pero, al menos, hubo uno. Y Jes\u00fas se alegr\u00f3 de comprobarlo. Por eso me parece que si uno ama a diez o a ciento tiene garantizado, al menos, el agradecimiento de uno o de diez. Y s\u00e9 que a jes\u00fas le abandonaron casi todos a la hora de la cruz. Pero s\u00e9 tambi\u00e9n que incluso los cobardes reaccionaron despu\u00e9s y acabaron am\u00e1ndole hasta dar su vida por El.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hoy sigue pasando lo mismo. <strong>Los que aman, recogen amor. Y aun en la hip\u00f3tesis de que no lo recogieran, siempre tendr\u00edan la alegr\u00eda de haber sido \u00fatiles a otros.<\/strong> Y quien es \u00fatil a muchos, o no experimentar\u00e1 la soledad, o tendr\u00e1, cuando menos, una soledad sonora y fecunda. Que ya no ser\u00e1 una verdadera soledad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Descalzo<\/p>\n<p align=\"justify\">en Razones desde la otra orilla<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Art\u00edculo originalmente publicado por <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.oleadajoven.org.ar\/index.php\/Articulos\/11751\/detr-s-de-la-soledad\">Oleada Joven<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Oleada Joven En las cartas que con frecuencia me escriben amigos desconocidos son muchos los que terminan confes\u00e1ndome que viven en una dram\u00e1tica soledad. Y me impresiona comprobar que la mayor\u00eda a\u00f1ade esta frase: \u00abEstoy solo porque nadie me quiere.\u00bb A todos estos amigos yo les contesto con un mismo diagn\u00f3stico: Si usted, al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/detras-de-la-soledad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDetr\u00e1s de la&nbsp;soledad\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33925","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33925"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33925\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}