{"id":33936,"date":"2016-06-13T18:08:53","date_gmt":"2016-06-13T23:08:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hace-nuestro-angel-de-la-guarda-despues-de-nuestra-muerte\/"},"modified":"2016-06-13T18:08:53","modified_gmt":"2016-06-13T23:08:53","slug":"que-hace-nuestro-angel-de-la-guarda-despues-de-nuestra-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/que-hace-nuestro-angel-de-la-guarda-despues-de-nuestra-muerte\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 hace nuestro \u00e1ngel de la guarda despu\u00e9s de nuestra&nbsp;muerte?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Padre Antonio Mar\u00eda C\u00e1rdenas ORC<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, haciendo alusi\u00f3n a los santos \u00e1ngeles, ense\u00f1a en el numeral 336 que \u201cdesde su comienzo hasta la muerte, la vida humana est\u00e1 rodeada de su custodia y de su intercesi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">De lo anterior se desprende que <strong>el hombre goza de la protecci\u00f3n y guarda de su \u00e1ngel custodio<\/strong> a\u00fan en el momento de su muerte. La compa\u00f1\u00eda que dan los \u00c1ngeles no es solo en esta vida terrestre, sino que su acci\u00f3n se prolonga en la otra vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para entender la relaci\u00f3n que une a los \u00e1ngeles con los hombres al momento de su tr\u00e1nsito a la otra vida es necesario entender que los \u00e1ngeles han sido \u201cenviados para todos aquellos que han de heredar la salvaci\u00f3n\u201d (cfr. Hb- 1,14). Igualmente san Basilio Magno ense\u00f1a que \u201cnadie podr\u00e1 negar que cada fiel tiene a su lado un \u00e1ngel como protector y pastor para conducir su vida&#8221; (cfr. Cat. 336).<\/p>\n<p align=\"justify\">Es decir, los \u00e1ngeles custodios tienen como principal misi\u00f3n la salvaci\u00f3n del hombre, que el hombre entre a la vida de uni\u00f3n con Dios y en esta misi\u00f3n se encuentra la asistencia que dan a las almas <strong>en el momento de presentarse ante Dios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Los Padres de la Iglesia ponen de presente esta especial misi\u00f3n al decir que\u00a0<strong>los Custodios Ang\u00e9licos asisten al alma en el momento de la muerte, y la protegen de los ataques \u00faltimos de los demonios.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">San Luis Gonzaga (1568-1591) ense\u00f1a que <strong>en el momento en que el alma abandona el cuerpo, \u00e9sta es acompa\u00f1ada y consolada por su \u00c1ngel custodio para que se presente con confianza ante el Tribunal de Dios<\/strong>. El \u00e1ngel, de acuerdo con este santo, presenta los m\u00e9ritos de Cristo para que en ellos se apoye el alma en el momento de su juicio particular y, una vez pronunciada la sentencia por el Divino Juez, <strong>si el alma es enviada al purgatorio, \u00e9sta recibe la visita frecuente de su Custodio quien la conforta y consuela llev\u00e1ndole las oraciones que se presentan por ella, y asegur\u00e1ndole una futura liberaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">De esta manera se comprende que <strong>la ayuda y misi\u00f3n de los \u00e1ngeles custodios no termina con la muerte de quien fuera su protegido<\/strong>. Esta misi\u00f3n contin\u00faa hasta llevar el alma a la uni\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, es necesario tener en cuenta que despu\u00e9s de la muerte nos espera un juicio particular en el que el alma ante Dios puede elegir entre abrirse al amor de Dios o rechazar definitivamente su amor y su perd\u00f3n, renunciando as\u00ed para siempre a la comuni\u00f3n gozosa con \u00e9l (cfr. Juan Pablo II, Audiencia General del 4 de Agosto de 1999).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Si el alma decide entrar en la comuni\u00f3n con Dios el alma se une a su \u00e1ngel para alabar por toda la eternidad a Dios Uno y Trino.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, puede ocurrir que el alma se encuentra \u201cen la condici\u00f3n de apertura a Dios, pero de un modo imperfecto, el camino hacia la bienaventuranza plena requiere una purificaci\u00f3n, que la fe de la Iglesia ilustra mediante la doctrina del \u00ab<strong>purgatorio<\/strong>\u00bb\u201d (Juan Pablo II, Audiencia General del 4 de Agosto de 1999).<\/p>\n<p align=\"justify\">En este evento el \u00e1ngel al ser santo y puro, al vivir en la presencia de Dios, no necesita y tampoco puede participar de esa purificaci\u00f3n del alma de su protegido. Lo que si hace el \u00e1ngel guardi\u00e1n es <strong>interceder por su protegido delante del trono de Dios y buscar ayuda entre los hombres en la tierra para as\u00ed llevar las oraciones a su protegido<\/strong> y, de esta manera, salir del purgatorio.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aquellas almas que deciden rechazar definitivamente el amor y el perd\u00f3n de Dios, renunciando as\u00ed para siempre a la comuni\u00f3n gozosa con \u00e9l (Juan Pablo II, Audiencia General, 21 de Julio de 1999), renuncian y tambi\u00e9n <strong>rechazan el gozar la amistad con su \u00e1ngel custodio<\/strong>. En este terrible evento el \u00e1ngel alaba la justicia y la santidad divinas.<\/p>\n<p align=\"justify\">En cualquiera de los tres posibles escenarios (cielo, purgatorio o infierno) el santo \u00e1ngel siempre gozar\u00e1 con el juicio de Dios, pues el \u00e1ngel se une de manera perfecta y total a la voluntad divina.<\/p>\n<p align=\"justify\">En estos d\u00edas, recordemos que <strong>nos podemos unir a los \u00e1ngeles de nuestros seres queridos que han fallecido para que ellos lleven ante Dios nuestras oraciones<\/strong> y plegarias y se manifieste la misericordia de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Padre Antonio Mar\u00eda C\u00e1rdenas ORC El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, haciendo alusi\u00f3n a los santos \u00e1ngeles, ense\u00f1a en el numeral 336 que \u201cdesde su comienzo hasta la muerte, la vida humana est\u00e1 rodeada de su custodia y de su intercesi\u00f3n\u201d. 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