{"id":33942,"date":"2016-06-13T18:09:08","date_gmt":"2016-06-13T23:09:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/10-cosas-que-he-aprendido-tras-la-muerte-de-mi-hijo\/"},"modified":"2016-06-13T18:09:08","modified_gmt":"2016-06-13T23:09:08","slug":"10-cosas-que-he-aprendido-tras-la-muerte-de-mi-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/10-cosas-que-he-aprendido-tras-la-muerte-de-mi-hijo\/","title":{"rendered":"10 cosas que he aprendido tras la muerte de mi&nbsp;hijo"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Vida Nueva<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Dios llama e invita desde la seducci\u00f3n de la alegr\u00eda de la vida. Nunca desde la huida de la debilidad o la muerte, sino enfrent\u00e1ndose a ella con las armas de lo aut\u00e9ntico y lo permanente, en la verdad del amor liberador y transformador, que se ha hecho pleno en el crucificado resucitado. Yo lo he visto y traigo para meditar \u2013desde la perspectiva de la Pascua cristiana, por los entresijos de la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas de Nazaret, presente en la historia\u2013 la experiencia de personas que se han tenido que enfrentar a la muerte de un modo \u00fanico: ver morir a sus propios hijos. Esa experiencia les ha hecho ver el mundo y la vida de una manera completamente distinta. <strong>Cuando el hombre se enfrenta a la verdad de la vida y acepta la muerte en \u00e9l, nacen criterios de vida absolutamente nuevos.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Dos amigos profesores, compa\u00f1eros en la Universidad de Extremadura, a quienes conoc\u00ed de un modo m\u00e1s especial a partir de la muerte de su \u00fanico hijo y a quienes me une un camino y proceso de duelo en el que me han permitido entrar, me invitaron hace tiempo a que un d\u00eda les acompa\u00f1ara a la asociaci\u00f3n \u2018Por ellos\u2019.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tras la muerte de su hijo, ellos han encontrado en esta asociaci\u00f3n un lugar de vida y de consuelo \u00fanico; en ella hay padres que han visto morir a sus hijos, algunos muy recientemente, o hace meses o incluso a\u00f1os; juntos comparten camino, experiencias y vida. Ni que decir tiene<strong> que sus situaciones personales, psicol\u00f3gicas, econ\u00f3micas, culturales, pol\u00edticas, religiosas, etc. son muy diversas, pero todos tienen en com\u00fan el haber perdido a un hijo querido y su coraz\u00f3n roto por la misma experiencia<\/strong>: el dolor les une.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ellos deseaban que yo participara en alg\u00fan encuentro y que, de alguna manera, expusiera el pensamiento cristiano sobre la muerte humana y la respuesta creyente ante ese acontecimiento. Qued\u00e9 marcado por ese encuentro, porque tuve la oportunidad de contrastar muchas de las explicaciones que suelo ofrecer en clase sobre el tema de la muerte y la esperanza cristiana. Fue una gran experiencia personal: llevaba mis \u201cpapelillos\u201d para compartir la lecci\u00f3n y me viene con \u201cla lecci\u00f3n aprendida\u201d. Digamos que \u201cfui a por lana y sal\u00ed trasquilado\u201d, en el sentido m\u00e1s positivo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo le hab\u00eda dado muchas vueltas a c\u00f3mo plantearlo, dada su situaci\u00f3n y la pluralidad de posturas que ten\u00edan. Llev\u00e9 alg\u00fan apunte\u2026, pero la realidad se impuso: all\u00ed hab\u00eda que partir de la vida y ser directo. Tres puntos me parec\u00edan fundamentales, y en ellos quer\u00eda ser especialmente receptivo: el concepto de Dios que recibieron y con el que viven; la postura ante Dios (Job y la crisis de Dios); y Cristo crucificado y signos de resurrecci\u00f3n: qu\u00e9 han descubierto y qu\u00e9 est\u00e1n descubriendo desde la muerte de sus hijos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al hilo de sus respuestas, y nacido de esa experiencia doliente amorosa, os ofrezco este <strong>dec\u00e1logo de la vida surgido de la experiencia de la muerte.<\/strong> Como signos del Resucitado, los padres heridos de amor me dijeron y me regalaron este tesoro en sus expresiones:<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>1. \u201cMe he dado cuenta de la fragilidad humana\u201d.<\/strong> Frente a todas las diferencias que marcamos en lo social, en lo econ\u00f3mico, en lo pol\u00edtico\u2026, somos todos muy fr\u00e1giles; en minutos podemos quedarnos en nada, y todo aquello que parec\u00eda algo se desvanece. Vivir sabiendo que todos somos fr\u00e1giles y que todos necesitamos de todos es fundamental. Cuando nos amamos en la fragilidad, encontramos una raz\u00f3n para la alegr\u00eda. No huyas de la fragilidad, abr\u00e1zala en ti y en los dem\u00e1s, y \u00fanete para ser fuerte: \u201cSe despoj\u00f3 de su rango, haci\u00e9ndose uno de tantos, llegando incluso a la muerte y una muerte de cruz\u201d (Flp 2, 7-8).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>2. \u201cMe he hecho compasiva\u201d.<\/strong> Antes me dol\u00edan algunas cosas, las muy m\u00edas; ahora, ante el dolor, no puedo pasar de largo, cualquier dolor me llama y quiero estar junto a \u00e9l; se ha desarrollado en mi persona la verdadera compasi\u00f3n; deseo estar junto a los que sufren y ser alivio, compartiendo su camino y su carga; cuando lo hago, la compasi\u00f3n me cura y me sana, y, sobre todo, me consuela. El dolor es un dolor para el encuentro y para la fraternidad, para el amor, para la compasi\u00f3n. Solo la compasi\u00f3n nos hace felices; sin compasi\u00f3n no hay alegr\u00eda, ah\u00ed est\u00e1 la perfecci\u00f3n de Dios: \u201cSed compasivos como vuestro Padre celestial es compasivo\u201d (Lc 6, 36).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>3. \u201cSoy una persona nueva, soy mejor persona\u2026\u201d.<\/strong> La muerte de mi hijo me ha hecho mejor. Miro una foto antes de su muerte en la que estoy junto a una planta crecida y querida, y una imagen de la Virgen, y dialogo como con otro; ahora tengo otro modo de mirar la vida, de ser. Si yo con mi amor limitado y mortal deseo la vida de mi hijo, s\u00e9 que solo el Dios de la vida, el eterno, el del amor pleno y creador, podr\u00e1 responder a este deseo que yo tengo con respecto a mis seres queridos: \u201cTe amar\u00e9 eternamente\u201d. Solo en \u00c9l podr\u00e1 ser posible permanecer en el amor, m\u00e1s all\u00e1 de la propia muerte. Por eso deseo amor, ser mejor, porque entiendo que es el camino de la vida y del encuentro el que vence a la muerte: \u201cSolo el amor es m\u00e1s fuerte que la muerte\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>4. \u201cHa cambiado mi escala de valores\u201d.<\/strong> Lo que parec\u00eda lo fundamental y central de la vida ha quedado relegado a un segundo plano. \u00bfPara qu\u00e9 sirve tener, atesorar, saber m\u00e1s, el \u00e9xito\u2026? Nada de esto es comparable al amor, a la vida sencilla y diaria, a la relaci\u00f3n, a la familia, al encuentro querido y amigable. Es fundamental distinguir la necesidad, el deseo y el capricho. Distinguir lo aut\u00e9ntico, lo que permanece, de lo pasajero, de lo que caduca: \u201cAtesorad tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la carcoma\u2026\u201d (Mt 6, 19).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>5. \u201cNo nos educan ni educamos en la verdad\u201d.<\/strong> Ocultamos la muerte, nos enga\u00f1amos, ser\u00eda la primera lecci\u00f3n que deber\u00edamos aprender de la vida: nos vamos a morir, podemos morir en cualquier momento, nuestros seres queridos se pueden ir\u2026 Solo as\u00ed podr\u00edamos encajar mejor la realidad de la muerte en la vida. Y eso nos llevar\u00eda a mirar la vida \u2013cada d\u00eda, cada minuto\u2026\u2013 como un encuentro con su valor \u00fanico y trascendente; a valorar el verdadero tesoro de la vida que traemos entre manos: la construcci\u00f3n como personas en el amor verdadero. Solo por el camino de la autenticidad se llega a la paz interior que produce alegr\u00eda. Solo los limpios de coraz\u00f3n ver\u00e1n a Dios: \u201cDichosos los limpios de coraz\u00f3n\u2026\u201d (Mt 5, 8); \u201cque vuestro hablar sea s\u00ed, s\u00ed, y no, no\u201d (Mt 5, 37).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>6. \u201cSe puede morir por amor\u2026\u201d.<\/strong> Se puede llegar a amar tanto que uno no resista no poder amar o no ser amado, pero, por contra, es malo no iniciarse en la aceptaci\u00f3n del fracaso, del dolor y de la dificultad. La vida tambi\u00e9n tiene sus componentes de limitaci\u00f3n, de creaturidad, de dolor y de fracaso. Integrarlos y superarlos es saber vivir. No podemos educar escondiendo el dolor y el fracaso, sino ayudando a vivirlo. Ante el fracaso del hijo perdido, tenemos que seguir amando y viviendo, consolando y construyendo, porque sigue habiendo razones de vida y de apuesta por lo que queda de relaci\u00f3n, de historia, de familia, de trabajo. Al amado lo reconstruimos si lo tenemos presente haciendo la vida desde lo positivo y apostando por aquello que nos deseaba desde su amor. El amor integra el fracaso: \u201cEl que quiera venir conmigo que se niegue a s\u00ed mismo, cargue con su cruz y me siga\u201d, \u201cel que quiera ganar su vida la perder\u00e1, el que est\u00e9 dispuesto a perderla la encontrar\u00e1\u201d (Mt 16, 24ss).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>7. \u201cSu debilidad nos fortaleci\u00f3\u201d.<\/strong> Nuestro hijo nos prepar\u00f3 para su muerte. Ante nuestro grito de que por qu\u00e9 \u00e9l, se levant\u00f3 en el hospital madrile\u00f1o, se\u00f1al\u00f3 a todos los de la unidad oncol\u00f3gica que le estaban rodeando en la sala y pregunt\u00f3 con tono alto y compasivo: \u201c\u00bfY por qu\u00e9 todos ellos\u2026?\u201d. Todos tenemos que morir, y tenemos que saber hacerlo. Nosotros nos sentimos unidos a \u00e9l, y estar en la asociaci\u00f3n es algo que nos ayuda a vivir como \u00e9l quer\u00eda que lo hici\u00e9ramos. La debilidad escondida causa tristeza, la debilidad aceptada y compartida lleva a la fuerza de la alegr\u00eda que nadie puede quitar: \u201cSiendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza\u201d (2 Cor 8, 9).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>8. \u201cMe siento m\u00e1s cerca de Dios\u201d.<\/strong> La muerte de mi hijo me ha acercado a Dios y me ha hecho m\u00e1s religiosa. En \u00e9l encuentro paz y consuelo, \u00e9l tambi\u00e9n se agarr\u00f3 a Cristo cuando le toc\u00f3 la ceguera y el dolor en su enfermedad. Y sent\u00eda su ayuda, y nos anim\u00f3 a ser m\u00e1s religiosos. Ahora, m\u00e1s que pedirle a Dios, me siento unida a \u00c9l, a su crucifixi\u00f3n, a su imagen de las ca\u00eddas\u2026 Y siento su compa\u00f1\u00eda y su \u00e1nimo: \u201cEstar\u00e9 con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo\u201d (Mt 28, 20).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>9. \u201cUn modo nuevo de relacionarme y de valorar las relaciones\u201d.<\/strong> Ahora el catedr\u00e1tico y el alba\u00f1il tienen los mismos sentimientos, pueden sentarse a la misma mesa y compartir el mismo pan, pueden ser \u201ccompa\u00f1eros\u201d porque han bebido el mismo c\u00e1liz, y les une un sentimiento que es \u00fanico en el dolor, pero tambi\u00e9n en el consuelo y en la esperanza. A la felicidad se llega por el camino de la comuni\u00f3n y la fraternidad: el coraz\u00f3n lleno de nombres. Dime hasta d\u00f3nde llega tu relaci\u00f3n y te dir\u00e9 c\u00f3mo eres de feliz: \u201cA nadie devolv\u00e1is nada m\u00e1s que amor\u201d, \u201cvest\u00edos de la misericordia entra\u00f1able\u201d (cf. Rm 12).<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>10. Y todo vivido desde el profundo y un\u00e1nime deseo \u201cdel reencuentro\u201d, de la Resurrecci\u00f3n.<\/strong> Para ellos todo tendr\u00e1 sentido si vuelven a encontrarse con sus hijos en la vida que no acaba y que se hace eterna en lo feliz. Not\u00e9 en sus deseos y en su esperanza que la muerte del hijo querido reclama la justicia que solo ser\u00e1 viable si hay resurrecci\u00f3n universal y encuentro definitivo en el amor que vence a la muerte para siempre, y le da sentido a toda la historia, incluidos su fracasos, sus muertes de cualquier clase\u2026 como hizo Dios Padre con el hijo crucificado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde el encuentro con personas que han visto romperse su coraz\u00f3n en la muerte y que se han rehecho en la esperanza podemos rezar y culminar el Credo, con m\u00e1s convicci\u00f3n, diciendo cada domingo: \u201cCreo en la resurrecci\u00f3n de los muertos y en la vida del mundo futuro\u201d. Am\u00e9n.<\/p>\n<p align=\"justify\">JOS\u00c9 MORENO LOSADA, sacerdote de la Archidi\u00f3cesis de M\u00e9rida-Badajoz y profesor de la Universidad de Extremadura<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Art\u00edculo originalmente publicado por <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.vidanueva.es\/2015\/10\/23\/decalogo-de-vida-en-la-experiencia-de-muerte-jose-moreno-losada\/\">Vida Nueva<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Vida Nueva Dios llama e invita desde la seducci\u00f3n de la alegr\u00eda de la vida. 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