{"id":33944,"date":"2016-06-13T18:09:13","date_gmt":"2016-06-13T23:09:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/papa-francisco-dios-espera-no-condena-llora\/"},"modified":"2016-06-13T18:09:13","modified_gmt":"2016-06-13T23:09:13","slug":"papa-francisco-dios-espera-no-condena-llora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/papa-francisco-dios-espera-no-condena-llora\/","title":{"rendered":"Papa Francisco:  Dios espera, no condena,&nbsp;llora"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Radio Vaticano<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Dios solo puede amar, no condena, el amor es su debilidad y nuestra victoria: esto, en resumen, es lo que dijo el\u00a0Papa Francisco en la misa de la ma\u00f1ana celebrada este jueves 29 de octubre en la Casa Santa Marta del Vaticano.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Nuestra victoria es el amor inexplicable de Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">En la primera lectura, san Pablo explica que los cristianos son vencedores porque \u201csi Dios est\u00e1 con nosotros, \u00bfQui\u00e9n contra nosotros?\u201d. Si Dios nos salva, \u00bfQui\u00e9n nos condenar\u00e1?<\/p>\n<p align=\"justify\">Parece, dijo el Papa Francisco, que \u201cla fuerza de esta seguridad de vencedores\u201d, este don, el cristiano \u201clo tenga en sus manos, como un propiedad\u201d. Casi como si los cristianos pudieran decir de forma \u201ctriunfalista\u201d: \u00a1Somos campeones!&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el sentido es otro -explic\u00f3-: nosotros somos los vencedores \u201cno porque tengamos este don en la mano, sino por algo distinto\u201d. Es otra cosa \u201cla que nos hace vencer\u201d: el hecho de que nada \u201cpodr\u00e1 nunca separarnos del amor de Dios, que se ha manifestado en Cristo Jes\u00fas, Nuestro Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cNo es que nosotros venzamos a nuestros enemigos, sobre el pecado \u00a1No! Nosotros estamos tan ligados al amor de Dios, que nadie, ninguna potencia, nada nos podr\u00e1 separar de este amor. Pablo ha visto, en el don, ha visto a\u00fan m\u00e1s, el que nos da el don: el don de la re-creaci\u00f3n, es el don de la regeneraci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas. Ha visto el amor de Dios. Un amor que no se puede explicar\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La impotencia de Dios es su incapacidad de NO amar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cCada hombre y cada mujer -a\u00f1adi\u00f3 el Papa- puede rechazar el don\u201d, preferir su vanidad, su orgullo, su pecado. \u201cPero el don est\u00e1\u201d: \u201cel don es el amor de Dios, un Dios que no se puede separar de nosotros. Esa es la impotencia de Dios&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;Nosotros podemos decir: \u2018Dios es poderoso, lo puede todo. Menos una cosa: separarse de su criatura. En el Evangelio, esa imagen de Jes\u00fas que llora por Jerusal\u00e9n, nos hace entender algo este amor. \u00a1Jes\u00fas ha llorado! Llora por Jerusal\u00e9n y en ese llanto est\u00e1 toda la impotencia de Dios: su incapacidad de no amar, de no separarse de nosotros\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Nuestra seguridad: Dios no condena. Solo puede amar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas llora por Jerusal\u00e9n que mata a sus profetas, los que anuncian su salvaci\u00f3n. Y Dios le dice a Jerusal\u00e9n y a todos nosotros: \u201c\u00a1Cu\u00e1ntas veces he querido recoger a tus hijos como una clueca a sus pollitos bajo las alas y no hab\u00e9is querido!\u201d. Es una \u201cimagen de ternura\u201d, prosigui\u00f3 el Papa en su homil\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201c\u00a1Cu\u00e1ntas veces he querido haceros sentir esta ternura, este amor, como la clueca con sus pollitos y me hab\u00e9is rechazado!\u201d. Por esto, afirm\u00f3 el Papa, san Pablo entiende y \u201cpuede decir que est\u00e1 convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los \u00e1ngeles, ni los principados, ni el presente, ni el futuro, ni la potencia, ni la altura, ni la profundidad, nadie nos podr\u00e1 separar nunca del amor de Dios\u201d:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cDios no puede NO amar. Esta es nuestra seguridad. Yo puedo rechazar este amor, puedo rechazarlo como el buen ladr\u00f3n hizo hasta el fin de sus d\u00edas. Pero en ese momento tambi\u00e9n lo esperaba el amor. El m\u00e1s malo, blasfemo es amado por Dios con una ternura de Padre, de pap\u00e1&#8221;, asegur\u00f3 Francisco.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;Es como dice Pablo, como dice el Evangelio, como dice Jes\u00fas: \u2018Como una clueca con sus polluelos\u2019. Y Dios el poderoso, el creador, puede hacerlo todo: \u00a1Dios llora! Y en ese llanto de Jes\u00fas por Jerusal\u00e9n, en esas l\u00e1grimas, est\u00e1 todo el amor de Dios. Dios llora por m\u00ed, cuando me alejo. Dios llora por cada uno de nosotros. Dios llora por los malvados, que hacen tantas cosas malas, tanto mal a la humanidad\u2026 Espera, no condena, llora \u00bfPor qu\u00e9? Porque ama.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Radio Vaticano Dios solo puede amar, no condena, el amor es su debilidad y nuestra victoria: esto, en resumen, es lo que dijo el\u00a0Papa Francisco en la misa de la ma\u00f1ana celebrada este jueves 29 de octubre en la Casa Santa Marta del Vaticano. Nuestra victoria es el amor inexplicable de Dios En la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/papa-francisco-dios-espera-no-condena-llora\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPapa Francisco:  Dios espera, no condena,&nbsp;llora\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33944","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33944","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33944"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33944\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33944"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33944"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33944"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}