{"id":33969,"date":"2016-06-13T18:10:12","date_gmt":"2016-06-13T23:10:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conoces-tu-instinto-de-poder\/"},"modified":"2016-06-13T18:10:12","modified_gmt":"2016-06-13T23:10:12","slug":"conoces-tu-instinto-de-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conoces-tu-instinto-de-poder\/","title":{"rendered":"\u00bfConoces tu instinto de&nbsp;poder?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil es caer en la tentaci\u00f3n del poder aun cuando queremos servir con humildad!\u00a0La edad, el camino recorrido, nuestra generosidad. Todo nos parece suficiente para justificar que los dem\u00e1s tengan que respetar nuestro lugar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es el mismo deseo que yo tantas veces tengo. Y <strong>lo oculto bajo la apariencia del servicio. Pero quiero que se oiga mi voz<\/strong>, que se respete mi opini\u00f3n. Quiero que los dem\u00e1s valoren m\u00e1s mis logros y respeten mi lugar.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces los sacerdotes nos creemos en posesi\u00f3n de la verdad.<\/strong> Nos hemos situado a la derecha y a la izquierda de Jes\u00fas. Sin mala intenci\u00f3n. Simplemente porque el poder siempre tienta. Y queremos que nos hagan caso y respeten.\u00a0<strong>Al que tiene poder se le abre un campo de actuaci\u00f3n inmenso<\/strong>. El poder nos capacita para tantas cosas&#8230;<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces yo mismo me creo poderoso. <strong>Dios me da la gracia de consagrar, de confesar, y me creo con poder<\/strong>. Como si fuera mi propio poder. Me da talentos y me sirvo de ellos pensando que son s\u00f3lo m\u00edos. Y me siento orgulloso. <strong>En lugar de servir con humildad a trav\u00e9s de ellos, busco torpemente el \u00e9xito, el reconocimiento, el halago<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay algo en el poder realmente cautivador. Tiene mucha fuerza. La posibilidad de poder lograr, de poder hacer, de poder conseguir. El poder ser aut\u00f3nomo y capaz. <strong>Cuando somos poderosos no necesitamos a nadie<\/strong>. Somos invencibles, irreductibles, inquebrantables. Son otros los que nos necesitan y nos buscan.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda Jean Vanier: \u201c<strong><em>Cuando los pobres y los d\u00e9biles se hallan presentes, nos impiden caer en la trampa del poder<\/em><\/strong><em> -incluso del poder de hacer el bien-, de pensar que somos nosotros los buenos, los espirituales, que debemos salvar al salvador y a su Iglesia. Al acercarnos a los m\u00e1s d\u00e9biles, comenzamos a aceptar nuestra propia riqueza y debilidad; nos hacemos sensibles a las necesidades de los dem\u00e1s, aprendemos a exclamar al pr\u00f3jimo, a Jes\u00fas: &#8211; \u00a1No puedo hacerlo solo! Necesito tu ayuda<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1Cu\u00e1nto bien nos hace estar cerca de los que no pueden,<\/strong> de los que no tienen, de los incapaces! Cerca de los que son vulnerables y necesitados.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Buscar el poder es lo opuesto a buscar ayuda. El que busca el poder se queda solo.<\/strong> <strong>El que pide ayuda encuentra una comunidad, compa\u00f1\u00eda, una amistad, un hermano<\/strong>. La b\u00fasqueda de poder crea desuni\u00f3n y no trae la paz. El orgullo, la vanidad desunen, crispan, generan violencia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando somos r\u00edgidos con algo es probable que caigamos en la hipocres\u00eda. El deseo de estar por encima de los dem\u00e1s desune. El sentirnos poderosos y capaces nos hace da\u00f1o. Nos creemos capaces de ayudar, de dar, de cuidar. El poderoso se a\u00edsla y no busca aliados. No necesita a nadie.<\/p>\n<p align=\"justify\">El d\u00e9bil, el pobre, el enfermo, el anciano, no tienen poder, son vulnerables. Han perdido la capacidad que a lo mejor alg\u00fan d\u00eda tuvieron. O tal vez nunca la tuvieron. Lo cierto es que <strong>ante alguien que no puede, que no es capaz, experimentamos nuestra propia debilidad.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Una persona rezaba: \u201c<em>Yo, Jes\u00fas, <strong>te pido perd\u00f3n por ponerme delante de ti tantas veces<\/strong>, y querer que me miren a m\u00ed, que me alaben a m\u00ed, que hagan lo que a m\u00ed me parece mejor. Ay\u00fadame a vivir escondido en ti, a ponerte siempre en el centro y quitarme yo. Porque yo no soy digno de desatarte las sandalias, porque yo no soy nada. Ay\u00fadame a no mirarme, a mirarte a ti. A se\u00f1alarte a ti<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Me gustar\u00eda rezar siempre as\u00ed. <strong>A veces me pongo en el primer plano y me olvido de Dios. Me siento poderoso. \u00a1Cu\u00e1nto bien me hace descentrarme, perder, ser olvidado!<\/strong> \u00a1Cu\u00e1nto me ayuda que \u00c9l sea el centro de mi vida! \u00a1Cu\u00e1nto bien me hace ser d\u00e9bil, necesitado, vulnerable! Me capacita para pedir ayuda a otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil es caer en la tentaci\u00f3n del poder aun cuando queremos servir con humildad!\u00a0La edad, el camino recorrido, nuestra generosidad. Todo nos parece suficiente para justificar que los dem\u00e1s tengan que respetar nuestro lugar. Es el mismo deseo que yo tantas veces tengo. Y lo oculto bajo la apariencia del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/conoces-tu-instinto-de-poder\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfConoces tu instinto de&nbsp;poder?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-33969","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33969\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}