{"id":3398,"date":"2015-12-01T01:13:54","date_gmt":"2015-12-01T06:13:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-abuso-espiritual\/"},"modified":"2015-12-01T01:13:54","modified_gmt":"2015-12-01T06:13:54","slug":"el-abuso-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-abuso-espiritual\/","title":{"rendered":"El abuso espiritual"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por David Johnson y Jeff VanVonderen<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Algunos estilos de liderazgo est\u00e1n construidos sobre una falsa autoridad espiritual y dependen de la manipulaci\u00f3n de la gente para su permanencia.\n<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas congregaciones se manejan con estilos de liderazgo abusivos. El liderazgo es abusivo cuando maltrata a las personas que llegan a la iglesia en busca de ayuda, consuelo o sanidad. El resultado es que estas mismas personas, en lugar de experimentar el crecimiento espiritual que procuran acaban atrapadas en un sistema que los hiere, humilla o utiliza. El problema es que la forma en que se perpetra este abuso es, muchas veces, muy sutil, de manera que se hace dif&iacute;cil detectarlo, pues maneja con astucia la culpa y el temor con que viven muchas personas.Mientras que los escribas y los fariseos fing&iacute;an tener autoridad, basados en su posici&oacute;n, Jes&uacute;s en verdad la pose&iacute;a, y, sin necesidad de imponerla, las personas la reconoc&iacute;an en &eacute;l. No obstante, existen ciertas caracter&iacute;sticas comunes a todos los sistemas espirituales abusivos. En este art&iacute;culo, identificaremos y trataremos cuatro de ellas. Nos enfocaremos en las din&aacute;micas poco saludables que establecen las relaciones entre las personas dentro de los sistemas de abuso espiritual.<br \/>\n1. La postura del poder<br \/>\nLa primer caracter&iacute;stica de un sistema religioso abusivo es lo que nosotros llamamos &laquo;postura de poder&raquo;. Es decir, en este modelo los l&iacute;deres utilizan toda su energ&iacute;a para mostrar la autoridad que no tienen, exigiendo a los dem&aacute;s a que se sometan a ella. Sienten la necesidad de imponerse porque su autoridad espiritual no es real, ni se basa en un leg&iacute;timo car&aacute;cter piadoso, sino en una posici&oacute;n de poder.<br \/>\nMateo incluye en el cap&iacute;tulo 7 de su evangelio el comentario que las multitudes hac&iacute;an sobre el ministerio de Jes&uacute;s: &laquo;Cuando Jes&uacute;s termin&oacute; estas palabras, las multitudes se admiraban de su ense&ntilde;anza; porque les ense&ntilde;aba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas&raquo;. (v. 28&ndash;29). Mientras que los escribas y los fariseos fing&iacute;an tener autoridad, basados en su posici&oacute;n, Jes&uacute;s en verdad la pose&iacute;a, y, sin necesidad de imponerla, las personas la reconoc&iacute;an en &eacute;l. En su libro Taking Our Cities for God (Ganando nuestras ciudades para Dios), John Dawson se&ntilde;ala sabiamente: &laquo;El que da la mayor esperanza es el que m&aacute;s autoridad tiene&raquo;. Jes&uacute;s nos dio la mayor esperanza de todas.<br \/>\nAquellos que desarrollan un leg&iacute;timo liderazgo demuestran autoridad, poder espiritual y credibilidad a trav&eacute;s de sus propias vidas y del mensaje que proclaman. Podemos ver la autoridad espiritual en el hombre o mujer cuya vida muestra que &iexcl;Dios y su Palabra son reales, y que encuentra esperanza en el Se&ntilde;or!<br \/>\nPablo advierte a los romanos: &laquo;Porque no hay autoridad sino de Dios&raquo; (13.1). Jes&uacute;s declara: &laquo;Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra&raquo;. (Mt 18.28) y Mateo relata que &laquo;llamando a sus doce disc&iacute;pulos, Jes&uacute;s les dio poder&raquo; (10.1). Ser elegido para ocupar un cargo, hablar a los gritos, o dar ofrendas mayores que los dem&aacute;s no nos da autoridad. Es Dios quien la da, y la otorga con el prop&oacute;sito de penetrar hasta lo m&aacute;s &iacute;ntimo de las personas. Su intenci&oacute;n es fortalecerlas, servirlas, equiparlas y liberarlas para que as&iacute; puedan cumplir Su voluntad, que puede o no coincidir con el plan de los l&iacute;deres.<br \/>\nEl deseo de los l&iacute;deres abusivos por dominar a las personas es una clara se&ntilde;al de que siguen su propia voluntad y no la de Dios.<br \/>\n2. La obsesi&oacute;n por el rendimiento<br \/>\nEn los sistemas de abuso espiritual, el poder se impone y la autoridad se legisla. Es por ello, que estos sistemas se obsesionan por el rendimiento de sus miembros. La obediencia y la sumisi&oacute;n son dos palabras importantes para el mantenimiento del sistema.<br \/>\nAqu&iacute; vemos un extracto de un bolet&iacute;n de una iglesia, que contiene este mensaje personal del pastor:Una iglesia que se gu&iacute;a por el rendimiento consigue que las personas se acomoden a lo que dictan sus l&iacute;deres, pero no las transforma, sino que las conforma. Ca&iacute;dos de la gracia<br \/>\nEl domingo pasado, bajamos nuestro r&eacute;cord de 200 personas por primera vez en 13 semanas. Nuestra marca de asistencia de 200 personas se detuvo en la semana 13. Ha ocurrido, &iexcl;hemos ca&iacute;do de la gracia!&#8230; Me gustar&iacute;a ver que todos nos juntemos para adorar los pr&oacute;ximos cuatro domingos y que ayudemos a que el a&ntilde;o termine con una explosi&oacute;n. Podemos lograr que este sea verdaderamente nuestro a&ntilde;o en la iglesia. Hemos tenido una gran asistencia, una excelente ofrenda, y mucha participaci&oacute;n en todos nuestros programas. Debemos crear un marco para esta nueva d&eacute;cada para poder &laquo;llenarnos de gracia&raquo; nuevamente.<br \/>\nEn primer lugar, &iquest;c&oacute;mo obtuvieron la gracia de Dios estas personas? &iquest;Asistiendo a la iglesia? &iquest;Alcanzando a m&aacute;s de 200 asistentes? &iquest;Por qu&eacute; perdieron la gracia? &iquest;Por perder la marca de 200 asistentes? &iexcl;Qu&eacute; visi&oacute;n tan tergiversada de la gracia! Este pastor, &iquest;busca que los miembros se &laquo;llenen de gracia&raquo; o que se desempe&ntilde;en? &iquest;Vamos a la iglesia para ser motivados en nuestra confianza hacia Jes&uacute;s o para que nos presionen a esforzarnos?<br \/>\nEs muy probable que este pastor evang&eacute;lico equipare la asistencia a la iglesia con la obediencia a Cristo. Pero Dios nos ense&ntilde;a que &eacute;l mira primero el coraz&oacute;n; a Dios no le interesa que hagamos las cosas bien por las razones equivocadas. As&iacute; es, la obediencia a Dios no es negociable. A&uacute;n as&iacute;, la manera de darse cuenta de que alguien obra bien por motivos equivocados es cuando lleva la cuenta de lo que hace. &iquest;Por qu&eacute; llevar&iacute;a alguien la cuenta de su comportamiento &laquo;piadoso&raquo; si no es porque est&aacute; intentando ganar puntos espirituales con su actitud?<br \/>\nObediencia enfermiza<br \/>\nConsidere el triste ejemplo de una iglesia que comenz&oacute; con un ministerio que brindaba un servicio valioso a la comunidad. Los que serv&iacute;an en ese ministerio deb&iacute;an rendir cuentas a los dirigentes de sus actividades diarias minuto por minuto. Los dirigentes evaluaban si hab&iacute;an utilizado el tiempo sabiamente, &laquo;de la manera que Dios quiere que lo usemos&raquo;. A muchos los confrontaban por no leer la Biblia el tiempo &laquo;suficiente&raquo; que los l&iacute;deres hab&iacute;an se&ntilde;alado. Cuestionaban a los que usaban quince minutos para ducharse en vez de diez. Este sistema no fomenta la obediencia a Dios, sino a su errada interpretaci&oacute;n de espiritualidad.<br \/>\n&iquest;Son importantes la obediencia y la sumisi&oacute;n? Sin duda. As&iacute; lo reconoc&iacute;a Pablo: &laquo;Som&eacute;tase toda persona a las autoridades que gobiernan&raquo; (Ro 13.1). Y Pedro tambi&eacute;n exhortaba a someterse: &laquo;vosotros los m&aacute;s j&oacute;venes, estad sujetos a los mayores&raquo; (1Pe 5.5). El autor de Hebreos tambi&eacute;n indica rotundamente: &laquo;Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos&raquo; (He 13.17). Sin embargo, para lograr un equilibrio, debemos sumar a estos vers&iacute;culos un pasaje con importancia paralela. Consideremos las palabras de Pedro y de los otros ap&oacute;stoles ante el concilio: &laquo;Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres&raquo; (13.17). Fuera de contexto, la obediencia a los l&iacute;deres se ve como una pr&aacute;ctica de sana teolog&iacute;a. Si agregamos el contexto, veremos que s&oacute;lo es apropiado obedecer y someternos al liderazgo cuando la autoridad que ejerce procede de Dios.<br \/>\nSon muchos los motivos por los que los seguidores obedecen a sus l&iacute;deres sin cuestionar nada: por evitar verg&uuml;enza, por obtener aprobaci&oacute;n de alguien o por mantener intactos su estatus espiritual o su posici&oacute;n en la iglesia. Esta no es una obediencia leg&iacute;tima; es puro ego&iacute;smo. Si no viene de un coraz&oacute;n que ama a Dios, no puede ser obediencia.<br \/>\nPablo exhorta a los romanos: &laquo;No os conform&eacute;is a este siglo, sino transformaos por medio de la renovaci&oacute;n de vuestro entendimiento&raquo; (12.2). Conformarse significa &laquo;acomodarse a lo que dicen los dem&aacute;s&raquo;. Una iglesia que se gu&iacute;a por el rendimiento consigue que las personas se acomoden a lo que dictan sus l&iacute;deres, pero no las transforma, sino que las conforma. La transformaci&oacute;n, no obstante, es un trabajo desde lo m&aacute;s &iacute;ntimo; no procede de afuera hacia adentro.<br \/>\n3. Reglas impl&iacute;citas<br \/>\nEn los sistemas de abuso espiritual se controla la vida de las personas por reglas expl&iacute;citas e impl&iacute;citas. Las reglas impl&iacute;citas son las que no se expresan en voz alta, que gobiernan a las iglesias o familias poco saludables. Como no se expresan en voz alta no nos damos cuenta de que est&aacute;n all&iacute; hasta que las rompemos.<br \/>\nEste tipo de reglas permanecen impl&iacute;citas, ya que si las examin&aacute;ramos a la luz de un di&aacute;logo adulto nos mostrar&iacute;an instant&aacute;neamente cu&aacute;n il&oacute;gicas, insalubres y anticristianas son. Es por eso que el silencio se convierte en la pared de protecci&oacute;n, pues resguarda la posici&oacute;n de poder del l&iacute;der de cualquier cuestionamiento.<br \/>\nSi alguien entra en desacuerdo abierta o p&uacute;blicamente, romper&iacute;a el silencio, y posiblemente ser&iacute;a castigado. Sin querer, descubrir&iacute;a que existe una regla. Cuando alguien se encuentra con reglas impl&iacute;citas por quebrarlas sin intenci&oacute;n, podemos llegar a sufrir cualquiera de estas dos consecuencias: abandono (que lo ignoren, lo pasen por alto o lo rechacen) o bien legalismo agresivo (ser&aacute; cuestionado, censurado abiertamente, le pedir&aacute;n que abandone la iglesia, o en casos extremos, lo maldecir&aacute;n).<br \/>\nLas reglas impl&iacute;citas tienen un poder incre&iacute;ble. Existe abuso espiritual cuando la autoridad del l&iacute;der est&aacute; por encima de las Escrituras.<br \/>\nLa regla &laquo;no puedes hablar&raquo;<br \/>\nEsta es la regla impl&iacute;cita m&aacute;s poderosa de todas en los sistemas abusivos. Se debe al siguiente pensamiento: &laquo;No se puede exponer el verdadero problema porque esto significar&iacute;a tener que abordar el tema y las cosas cambiar&iacute;an. Si usted saca a luz el problema, usted se vuelve el problema. De alg&uacute;n modo es necesario eliminar o silenciar a la persona que quiere hablar&raquo;. A aquellos que sacan a luz los problemas se les acusa de inmaduros, de no mostrar un car&aacute;cter cristiano.<br \/>\nEn los sistemas de abuso espiritual existe una &laquo;paz fingida&raquo;, la misma que denunciaba Jerem&iacute;as cuando dec&iacute;a: &laquo;Los profetas dicen &ldquo;paz, paz&rdquo;, cuando en realidad no existe tal&raquo;. Si simulamos estar de acuerdo, cuando en realidad no lo estamos, lo que logramos es una paz y unidad fingidas con un trasfondo de tensiones y murmuraci&oacute;n. Esto dista mucho de &laquo;preservar la unidad y la paz en el Esp&iacute;ritu Santo&raquo; que deber&iacute;a ser el sello de las iglesias cristianas sanas. Es decir, deber&iacute;a poder hablarse cualquier tema, y en algunos puntos estar de acuerdo o en desacuerdo y sin embargo poder seguir discutiendo el tema libremente, si las dos partes est&aacute;n de acuerdo. O de lo contrario decidir suspender la charla por alg&uacute;n tiempo si es que trae alg&uacute;n tipo de tensi&oacute;n.Aunque a algunos que est&aacute;n en la posici&oacute;n de autoridad les encantar&iacute;a que nunca los cuestionaran o se opusieran a ellos, ese tipo de sistema es una trampa y la perdici&oacute;n para cualquier l&iacute;der.  Lo que es importante aqu&iacute; es que las dos partes sean las que est&eacute;n involucradas en llegar al acuerdo. Si lo que realmente nos une es el Esp&iacute;ritu Santo y el amor que nos tenemos el uno al otro, entonces es posible estar en desacuerdo sin destruir nuestra unidad.<br \/>\nTristemente, muchos sufren de abuso espiritual cuando se les cataloga de &laquo;rebeldes&raquo;, &laquo;muy en&eacute;rgicos&raquo;, &laquo;desleales&raquo;, por exponer a los l&iacute;deres abusivos, o incluso por cuestionarlos. Demasiadas iglesias comunican este tipo de mensajes vergonzosos: &laquo;El problema no es que se hayan cruzado y violado los l&iacute;mites, el problema es que hayas hablado. Si no hubieras hecho tanto problema por este asunto todo estar&iacute;a bien&raquo;. Si la persona acepta ese mensaje, entonces dejar&aacute; de hablar.<br \/>\nSin embargo, el verdadero problema es que si un cristiano que se siente violado deja de hablar, entonces el abusador nunca ser&aacute; considerado como el responsable de ese comportamiento. La v&iacute;ctima ser&aacute; obligada a &laquo;congelar&raquo; el dolor y enojo que siente por ser abusado espiritualmente.<br \/>\nAunque a algunos que est&aacute;n en la posici&oacute;n de autoridad les encantar&iacute;a que nunca los cuestionaran o se opusieran a ellos, ese tipo de sistema es una trampa y la perdici&oacute;n para cualquier l&iacute;der.<br \/>\n4. Falta de equilibrio<br \/>\nUn sistema de abuso espiritual se caracteriza por su enfoque desequilibrado de c&oacute;mo vivir la fe cristiana. Se observa en dos extremos:<br \/>\nEl objetivismo extremo<br \/>\nEste enfoque eleva la verdad objetiva dejando a un lado la experiencia subjetiva v&aacute;lida.<br \/>\nLa autoridad se basa solamente en el nivel acad&eacute;mico e intelectual, en vez de fundarse en la intimidad con Dios, obediencia y sensibilidad al Esp&iacute;ritu Santo. Todo lo que no se puede explicar racionalmente lo tienen por sospechoso. Este tipo de sistemas se oponen a las Escrituras y a la obra del Esp&iacute;ritu de Dios. Consideremos los inicios de la iglesia &laquo;[los sumos sacerdotes] al ver la confianza de Pedro y de Juan, y d&aacute;ndose cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparaci&oacute;n, se maravillaban, y reconoc&iacute;an que ellos hab&iacute;an estado con Jes&uacute;s&raquo; (Hch 4.13). La confianza y autoridad que mostraban Pedro y Juan se deb&iacute;an a que hab&iacute;an andado con Jes&uacute;s y que estaban &laquo;llenos del Esp&iacute;ritu Santo&raquo; (Hch 4.8). El sistema espiritual objetivo limita a Dios a actuar s&oacute;lo de aquellas formas que podemos explicar, probar o experimentar. Encajona a Dios.<br \/>\nSubjetivismo extremo<br \/>\nCon este enfoque se decide lo que es verdadero bas&aacute;ndose en los sentimientos y las experiencias, y se les da m&aacute;s importancia que a lo que la Biblia declara. En este sistema, las personas no pueden saber o entender la verdad (a&uacute;n si realmente la entienden y conocen) hasta que el l&iacute;der &laquo;reciba una revelaci&oacute;n espiritual de parte del Se&ntilde;or&raquo;. En esta clase de sistemas, resulta m&aacute;s importante actuar de acuerdo a la palabra que ha recibido el l&iacute;der para usted, que actuar de acuerdo a lo que usted sabe que es verdadero seg&uacute;n las Escrituras.<br \/>\nUna palabra directiva, de gu&iacute;a o correctiva del Se&ntilde;or, ya sea de la Escritura o en la forma de don espiritual, ser&aacute; confirmada por el Esp&iacute;ritu Santo que vive en usted. Hasta que la confirme no la reciba como una palabra del Se&ntilde;or, a&uacute;n si proviene de un pastor o un anciano de la iglesia. M&aacute;s a&uacute;n, creemos que es deshonesto y hasta peligroso, simplemente recibir y actuar basados en una directiva espiritual porque &laquo;se supone que debemos ser sumisos&raquo;, o porque alguien es &laquo;la autoridad&raquo;.<br \/>\nLos cristianos demasiado subjetivos con frecuencia consideran a la educaci&oacute;n como mala o innecesaria. Afirman que todo lo que necesitamos lo ense&ntilde;a el Esp&iacute;ritu Santo. (&laquo;Despu&eacute;s de todo, ni Pedro ni Timoteo fueron a la universidad o al seminario&hellip;&raquo;). Lo cierto es que Pedro s&iacute; fue al seminario. Jes&uacute;s le ense&ntilde;&oacute; tanto la verdad objetiva como la experiencia subjetiva. El seminario de Timoteo fue Pablo. Esto se debe a que en esa &eacute;poca se ense&ntilde;aba con el m&eacute;todo rab&iacute;nico de ense&ntilde;anza. Es decir, vivir y experimentar la vida con un mentor espiritual. El discipulado de Pedro dur&oacute; tres a&ntilde;os. A&uacute;n despu&eacute;s de que Timoteo empezara su ministerio, continu&oacute; &laquo;el seminario&raquo; a trav&eacute;s de las cartas.&nbsp; Tenga cuidado con aquellas personas que le dan importancia espiritual al hecho de carecer de formaci&oacute;n acad&eacute;mica, o que creen que solo deben recibir su formaci&oacute;n acad&eacute;mica en instituciones espec&iacute;ficas.<\/p>\n<\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">Se adapt\u00f3 del libro The Subtle Power of Spiritual Abuse, David Johnson y Jeff VanVonderen,<br \/>\nBethany House Publishers, \u00a91991.Todos los derechos reservados. Los derechos de la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol pertenecen a DesarrolloCristiano.com, \u00a92010<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por David Johnson y Jeff VanVonderen Algunos estilos de liderazgo est\u00e1n construidos sobre una falsa autoridad espiritual y dependen de la manipulaci\u00f3n de la gente para su permanencia. 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