{"id":33980,"date":"2016-06-13T18:10:41","date_gmt":"2016-06-13T23:10:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-gianna-mi-mama\/"},"modified":"2016-06-13T18:10:41","modified_gmt":"2016-06-13T23:10:41","slug":"santa-gianna-mi-mama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-gianna-mi-mama\/","title":{"rendered":"Santa Gianna, mi&nbsp;mam\u00e1"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Credere<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Pierluigi Molla y sus hermanas Laura y Gianna son de las pocas personas en el mundo que pueden llamar en la oraci\u00f3n a su mam\u00e1 llam\u00e1ndola santa. Su madre es Gianna Beretta Molla, la mujer canonizada por Juan Pablo II en 2004 por haber aceptado traer al mundo a una ni\u00f1a aun sabiendo que el parto habr\u00eda podido costarle la vida. Un gesto heroico, extraordinario, para algunos quiz\u00e1s discutible si no se mira con los ojos de la fe, y que se puede intentar comprender mejor s\u00f3lo escuchando el afectuoso y conmovido retrato de esta mujer directamente por las palabras del hijo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pierluigi, 59 a\u00f1os, desde detr\u00e1s de la mesa de su despacho de hombre de negocios en el centro de Milano, disipa en seguida cualquier equivoco: \u201cMam\u00e1 amaba extraordinariamente la vida, no la muerte. Pero precisamente por esto, no pod\u00eda dar m\u00e1s importancia a su vida que a la de mi hermana Gianna Emanuela\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los Molla eran una familia feliz, unida, acomodada: Pietro, ingeniero, dirig\u00eda una f\u00e1brica de cerillas en Magenta, no lejos de Mil\u00e1n; Giovanna, llamada por todos Gianna, era m\u00e9dico y pediatra en la cercana Mesero. Ambos proced\u00edan de familias numerosas y profundamente creyentes, ambos eran militantes de Acci\u00f3 cat\u00f3lica, se conocieron en 1954 cuando ella ten\u00eda 32 a\u00f1os y \u00e9l 42, y menos de un a\u00f1o despu\u00e9s ya estaban casados. En 1956 nace Pierluigi, el a\u00f1o siguiente Mariolina y en 1959 Laura.<\/p>\n<p align=\"justify\">En 1961 Gianna se queda de nuevo embarazada: en el segundo mes de embarazo, descubre que tiene un grueso fibroma en el \u00fatero, un tumor que aunque es benigno, debe ser operado con urgencia. Hay que interrumpir el embarazo, o bien recurrir a una t\u00e9cnica de operaci\u00f3n que podr\u00eda ocasionar complicaciones en el momento del parto.<\/p>\n<p align=\"justify\">La doctrina cat\u00f3lica admite que, si est\u00e1 en riesgo su vida, una madre puede curarse aunque la terapia tenga como efecto colateral y no querido la muerte del ni\u00f1o. Pero ella no tuvo dudas: elige operarse sin abortar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cFue una elecci\u00f3n coherente con toda su formaci\u00f3n, dictada por la fe\u201d, explica Pierluigi, \u201cpero sinceramente pienso tambi\u00e9n por su amor profundo por los ni\u00f1os, por el deseo de aumentar la familia\u201d. Llegado al t\u00e9rmino el embarazo, Gianna dijo a su marido: \u201cSi ten\u00e9is que elegir entre mi y el ni\u00f1o, ninguna duda: elegid \u2013 y lo exijo \u2013 al ni\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Era m\u00e9dico, sab\u00eda bien el riesgo que corr\u00eda: \u201cRecuerdo bien c\u00f3mo nos bes\u00f3 durante mucho rato antes de ir al hospital para dar a luz, consciente de que pod\u00eda ser el \u00faltimo adi\u00f3s\u201d, cuenta Pierluigi que entonces ten\u00eda s\u00f3lo 5 a\u00f1os. \u201cPero al mismo tiempo, esperaba que todo acabara bien: antes de ingresar, hab\u00eda elegido vestidos de un cat\u00e1logo que pap\u00e1 le hab\u00eda tra\u00eddo de Par\u00eds: confiaba en encargarlos a la vuelta\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por desgracia, inmediatamente despu\u00e9s del parto por ces\u00e1rea, llegaron las complicaciones, y Gianna muere el 28 de abril de 1962 por peritonitis s\u00e9ptica, siete d\u00edas despu\u00e9s de haber dado a luz a Gianna Emanuela. Ten\u00eda 39 a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">Bien pronto el caso empieza a ser conocido fuera de Magenta. \u201cAlg\u00fan mes despu\u00e9s de la muerte\u201d, recuerda el hijo, \u201cla Provincia de Mil\u00e1n le atribuy\u00f3 una medalla a la memoria por el compromiso profesional como m\u00e9dico. En la ceremonia estaba presente el cardenal Giovanni Battista Montini, a quien le afect\u00f3 mucho la historia de mi madre\u201d y, convertido en papa Pablo VI, quiso que se comenzara el proceso can\u00f3nico, concluido con Juan Pablo II con la beatificaci\u00f3n de 1994 y la proclamaci\u00f3n de la santidad en 2004.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para llegar a nuestros d\u00edas, cuando santa Gianna fue proclamada con san Juan Pablo II, copatrona del Encuentro mundial de las familias que se celebr\u00f3 el pasado mes de septiembre en Filadelfia, y est\u00e1 entre los santos invocados para que intercedan por el buen \u00e9xito del S\u00ednodo de los obispos que se abri\u00f3 el 4 de octubre en el Vaticano.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cNos emociona mucho el acercamiento con el papa Wojtyla: mam\u00e1 fue la \u00faltima santa elevada a los altares. Despu\u00e9s de la canonizaci\u00f3n, este del Encuentro mundial de las familias fue el m\u00e1s importante reconocimiento tributado a mam\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\">En EE.UU. su figura es muy conocida: hay tres parroquias dedicadas a ella. La primera en Saint Louis en Missouri, la segunda \u2013 estaba presente en la inauguraci\u00f3n \u2013 cerca de Atlantic City, la tercera la inaugur\u00f3 recientemente mi hermana Gianna. A ella, adem\u00e1s, est\u00e1n dedicadas las llamadas \u201cGianna\u2019s House\u201d, casas de ayuda a la maternidad. Una la visit\u00e9 yo tambi\u00e9n en North Dakota. Por esto, muchas ni\u00f1as ayudadas a nacer gracias a estos centros son bautizadas con el nombre italiano Gianna\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s de la muerte de su mam\u00e1, Pierluigi y la hermana Mariolina fueron mandados al colegio a Imperia donde una hermana de su madre que era monja. Las dos ni\u00f1as m\u00e1s peque\u00f1as, Laura y Gianna Emanuela, se quedaron en Magenta cuidadas por el pap\u00e1 y por la abuela paterna.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de la madre, la familia fue afectada por un nuevo grave luto, con la muerte de Mariolina por una enfermedad en los ri\u00f1ones. Pero la fe del pap\u00e1 Pietro, muerto en 2010 a la edad de 98 a\u00f1os, no vacil\u00f3 nunca: \u201cNunca le o\u00ed decir algo del tipo: \u201cDios, \u00bfpor qu\u00e9 todas estas pruebas?\u201d. Al contrario, nos apoyaba record\u00e1ndonos que mam\u00e1 estaba con nosotros, que nos escuchaba. Me lo repet\u00eda durante el funeral\u201d, recuerda Pierluigi.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEl hecho de haber perdido a mam\u00e1 tan peque\u00f1os, nos ha privado de su presencia f\u00edsica. Naturalmente esto ha sido y es a\u00fan un gran dolor. Pero el caso tan singular que la llev\u00f3 a los altares la ha hecho a\u00fan m\u00e1s presente en nuestra vida. Tambi\u00e9n nos ha ayudado a conocerla mejor\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pierluigi, Laura y Gianna Emanuela son llamados continuamente a dar su testimonio a encuentros y congresos, en Italia y el extranjero. \u201cLas peticiones son much\u00edsimas. Gianna Emanuela, tambi\u00e9n ella m\u00e9dico como mam\u00e1, dej\u00f3 el trabajo y se dedica a tiempo completo a esta actividad y a la Fundaci\u00f3n que hemos creado para mantener la memoria de sus escritos y para recoger testimonios\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">A la intercesi\u00f3n de santa Gianna se deben dos milagros oficialmente reconocidos por la Iglesia, ambos sucedidos en Brasil y ligados a embarazos \u201cimposibles\u201d llevados felizmente a t\u00e9rmino. \u201cPero siguen llegando cartas de todo el mundo con casos de gracias recibidas. Son todas historias conmovedoras y extraordinarias\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Gianna Beretta Molla, \u201csanta de la vida y de la familia\u201d, es muy distinta del tradicional \u201c\u00e1ngel del hogar\u201d y rompe varios estereotipos sobre la t\u00edpica imagen de la mujer santa.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cEra una mujer moderna y din\u00e1mica\u201d, subraya Pierluigi. \u201cDisfrutaba de las cosas buenas de la vida: le gustaba esquiar (ella me ense\u00f1\u00f3 a m\u00ed), era una buena alpinista, le gustaba la m\u00fasica \u2013 tocaba el pianoforte y el acorde\u00f3n y asist\u00eda a conciertos del Teatro alla Scala \u2013, pintaba. Le gustaba vestir bien. Iba en moto y coche y conduc\u00eda un poco a lo loco. Y a\u00fan teniendo una familia de tres hijos no hab\u00eda renunciado a su profesi\u00f3n, que ejerc\u00eda con pasi\u00f3n y como una aut\u00e9ntica vocaci\u00f3n. No es santa s\u00f3lo por su gesto heroico, sino porque supo vivir plenamente su existencia\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pierluigi sonr\u00ede sereno: \u201cCuando rezo, como es natural, mis primeras palabras son para ella: a veces me escucha, otras no\u2026\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><em>Por Paolo Rappellino, art\u00edculo publicado por Credere<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Credere Pierluigi Molla y sus hermanas Laura y Gianna son de las pocas personas en el mundo que pueden llamar en la oraci\u00f3n a su mam\u00e1 llam\u00e1ndola santa. 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