{"id":34011,"date":"2016-06-13T18:11:51","date_gmt":"2016-06-13T23:11:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-angeles-en-la-vida-de-san-pio-de-pietrelcina\/"},"modified":"2016-06-13T18:11:51","modified_gmt":"2016-06-13T23:11:51","slug":"los-angeles-en-la-vida-de-san-pio-de-pietrelcina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-angeles-en-la-vida-de-san-pio-de-pietrelcina\/","title":{"rendered":"Los \u00e1ngeles en la vida de san P\u00edo de&nbsp;Pietrelcina"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Gaudium Press<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Entre los santos que se han visto favorecidos con los \u00e1ngeles la guarda est\u00e1 san P\u00edo de Pietrelcina (1887-1968). Dotado de muchos dones m\u00edsticos, incluso el de los estigmas, esto es, las llagas de la crucifixi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, era un gran incentivador de la devoci\u00f3n a los \u00e1ngeles de la guarda.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>En diversas ocasiones recibi\u00f3 recados de los \u00e1ngeles de la guarda de personas que, a distancia, necesitaban de alg\u00fan auxilio de \u00e9l.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Un se\u00f1or de nombre Franco Rissone, sabiendo del constante empe\u00f1o de san P\u00edo para una mayor devoci\u00f3n a los celestes custodios, todas las noches, del hotel donde estaba hospedado, enviaba su \u00e1ngel de la guarda al padre P\u00edo para que le transmitiese los mensajes deseados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Franco dudaba que el santo oyese sus recados. Cierto d\u00eda, al confesarse con san P\u00edo, pregunt\u00f3: <strong>&#8220;\u00bfVuestra Reverend\u00edsima oye realmente lo que le mando decir por el \u00e1ngel de la guarda?&#8221;. A lo que el religioso respondi\u00f3: &#8220;\u00bfPero entonces juzgas que estoy sordo?&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Las incertezas de muchos con relaci\u00f3n a la convivencia de san P\u00edo de Pietrelcina con los santos \u00e1ngeles, a pesar de no indicar confianza, serv\u00edan, entretanto, para resaltar a\u00fan m\u00e1s esta su familiaridad con los \u00e1ngeles.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cierta se\u00f1ora, de nombre Franca Dolce, resolvi\u00f3 preguntar a san P\u00edo lo siguiente: &#8220;Padre, una de estas noches mand\u00e9 al \u00e1ngel de la guarda tratar con Vuestra Reverend\u00edsima unos asuntos delicados. \u00bfVino o no vino?&#8221;. Respondi\u00f3 el confesor: &#8220;\u00bfJuzgas, por ventura, que tu \u00e1ngel de la guarda es tan desobediente como t\u00fa?&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">La se\u00f1ora, queriendo saber m\u00e1s, agreg\u00f3: &#8220;Bueno, entonces, vino; \u00bfy qu\u00e9 es que \u00e9l le dijo?&#8221;. San P\u00edo respondi\u00f3: &#8220;Pues, me dijo lo que t\u00fa le dijiste que me dijese&#8221;. No contenta con la respuesta, la se\u00f1ora volvi\u00f3 a preguntar: &#8220;\u00bfPero qu\u00e9 fue?&#8221;. San P\u00edo respondi\u00f3: &#8220;Me dijo&#8230;&#8221;, y entonces <strong>repiti\u00f3 con exactitud todas las palabras que la se\u00f1ora dictara al santo \u00e1ngel, para sorpresa de ella misma<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todav\u00eda m\u00e1s elocuente es el hecho ocurrido con otra se\u00f1ora, llamada Banetti, campesina residente a algunos kil\u00f3metros de Tur\u00edn, en Italia. El d\u00eda 20 de septiembre, fecha en que se conmemoraba la recepci\u00f3n de los estigmas del padre P\u00edo, era costumbre que las personas m\u00e1s devotadas del santo confesor le enviaran cartas de las m\u00e1s variadas partes de Italia y hasta de otros pa\u00edses.<\/p>\n<p align=\"justify\">La se\u00f1ora Banetti no encontr\u00f3 quien fuera a la ciudad para poner su carta en el correo. Se encontraba afligida por no poder enviar sus saludos a san P\u00edo. Se acord\u00f3, entretanto, de la recomendaci\u00f3n que le hiciera el santo, en la \u00faltima vez que con \u00e9l estuvo: &#8220;Cuando sea preciso, manda tu \u00e1ngel de la guarda conmigo&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el mismo instante dirigi\u00f3 una oraci\u00f3n a su celeste guardador:<strong> &#8220;Oh mi buen \u00e1ngel, llevad vos mismo mis saludos al padre, pues no tengo otra forma de mandarlos&#8221;. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, la se\u00f1ora Banetti recibe una carta venida de San Giovanni Rotondo, lugar donde viv\u00eda San P\u00edo, enviada por la se\u00f1ora Rosine Placentino, con las siguientes palabras: &#8220;El padre me pide que le agradezca en su nombre los votos espirituales que le enviaste&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Revista Arautos do Evangelho<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Art\u00edculo originalmente publicado por <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/es.gaudiumpress.org\/content\/73439\">Gaudium Press<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Gaudium Press Entre los santos que se han visto favorecidos con los \u00e1ngeles la guarda est\u00e1 san P\u00edo de Pietrelcina (1887-1968). 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