{"id":34017,"date":"2016-06-13T18:12:05","date_gmt":"2016-06-13T23:12:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tu-debilidad-te-hunde-o-te-eleva\/"},"modified":"2016-06-13T18:12:05","modified_gmt":"2016-06-13T23:12:05","slug":"tu-debilidad-te-hunde-o-te-eleva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tu-debilidad-te-hunde-o-te-eleva\/","title":{"rendered":"\u00bfTu debilidad te hunde o te&nbsp;eleva?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Nuestros actos pueden escandalizar: \u201c<em>Y si tu mano derecha te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatela. Y si tu pie te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatelo. Y si tu ojo te es ocasi\u00f3n de pecado, s\u00e1catelo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas le pide a Juan que mire en su interior. Que mire sus ojos, sus pies, sus manos, su coraz\u00f3n. Y no est\u00e9 tan pendiente de c\u00f3mo lo hacen los otros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pienso que a veces se han entendido estas palabras de Jes\u00fas como una exigencia a ser perfectos. Y no aceptar la m\u00e1s m\u00ednima imperfecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo creo que no es as\u00ed. Jes\u00fas les acaba de hablar de servicio, de ni\u00f1ez, de misericordia ante los diferentes. De aprender a amar. Est\u00e1n rotos, como todos, son peque\u00f1os, torpes, no comprenden. Son pecadores y d\u00e9biles, como nosotros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas les pide <strong>que crean en su amor y cuando caigan recurran a \u00c9l, que siempre estar\u00e1<\/strong>. Que vivan con \u00c9l, <strong>que crean en ese amor misericordioso capaz de perdonar cualquier pecado sin recordarlo jam\u00e1s<\/strong>, que conf\u00eden en su amor incondicional y personal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa es la exigencia de Jes\u00fas. Que no sean duros. Que no dejen en su coraz\u00f3n convivir los celos, el af\u00e1n de ser los primeros, de poseer en exclusividad. Que se hagan ni\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">Yo le pido a Jes\u00fas que me ense\u00f1e a amar y a mirar como <strong>\u00c9l, que perdona mis juicios duros, mi intolerancia<\/strong>. Que me ayude a vivir nombr\u00e1ndolo a \u00c9l en todo lo que hago, sin nombrarme tanto a m\u00ed mismo.<\/p>\n<p align=\"justify\">A veces mi pecado puede ser motivo de esc\u00e1ndalo para otros. Mi pecado p\u00fablico y conocido, mi incoherencia de vida. Mi debilidad. <strong>Jes\u00fas me pide que, cuando caiga, me levante y aprenda a amar.<\/strong> Me pide que no me ahogue en mi pobreza.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi pecado es consecuencia de mi debilidad. Me impresionan las palabras del Padre Jos\u00e9 Kentenich: \u201c<em>\u00a1No ver el pecado de forma muy prolongada, unilateral y permanente como un mal, sino tambi\u00e9n como un bien! Lo digo tambi\u00e9n con san Bernardo: el abono es descomposici\u00f3n. Pero, \u00bfqu\u00e9 hacemos en la agricultura sin descomposici\u00f3n? Es as\u00ed como, <strong>en el mal del pecado, se esconde un bien muy fuerte<\/strong><\/em>\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1Mi pecado puede ser fuente de vida! Es una paradoja.<\/strong> Mi pecado es el abono de una nueva vida. Ese pecado me puede alejar de Dios, cuando me siento culpable.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>\u00a1Cu\u00e1nta gente se aleja hoy de Dios y de la Iglesia por no poder abandonar su pecado! No pueden cortarse la mano, ni el pie, ni pueden sacarse el ojo. Y prefieren alejarse de Dios.<\/strong> <strong>Han dejado de creer en su misericordia<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces nuestro pecado nos esclaviza o se ha convertido en una forma de vida. La misericordia de Dios es infinita<\/strong>. Cuesta entenderlo. Cuesta comprender que nuestro pecado pueda esconder un bien en su interior. Que pueda ser semilla de bien.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios no quiere el pecado. Pero ama al pecador. \u00a1Cu\u00e1nto cuesta dejar pecados que se han ido metiendo en mi alma!<\/p>\n<p align=\"justify\">El pecado reconocido, el pecado que nos lleva al arrepentimiento y a la conversi\u00f3n, acaba siendo fuente de bendici\u00f3n. <strong>Cuando nos enfrentamos con nuestra debilidad podemos verla como un trampol\u00edn hacia lo alto<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Miramos a Dios en su misericordia. Nos conmueve su mirada sobre nuestra miseria. El pecado puede engendrar humildad, y desde la humildad, podemos crecer como ni\u00f1os <strong>confi<\/strong><strong>ados en sus manos de Padre<\/strong>.<\/p>\n<p align=\"justify\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> J. Kentenich, <em>Las fuentes de la alegr\u00eda<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Nuestros actos pueden escandalizar: \u201cY si tu mano derecha te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatela. Y si tu pie te es ocasi\u00f3n de pecado, c\u00f3rtatelo. Y si tu ojo te es ocasi\u00f3n de pecado, s\u00e1catelo\u201d. Jes\u00fas le pide a Juan que mire en su interior. Que mire sus ojos, sus pies, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/tu-debilidad-te-hunde-o-te-eleva\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfTu debilidad te hunde o te&nbsp;eleva?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34017","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34017"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34017\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}