{"id":34026,"date":"2016-06-13T18:12:24","date_gmt":"2016-06-13T23:12:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-quien-le-contarias-el-secreto-de-tu-vida\/"},"modified":"2016-06-13T18:12:24","modified_gmt":"2016-06-13T23:12:24","slug":"a-quien-le-contarias-el-secreto-de-tu-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-quien-le-contarias-el-secreto-de-tu-vida\/","title":{"rendered":"\u00bfA qui\u00e9n le contar\u00edas el secreto de tu&nbsp;vida?"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Carlos Padilla Esteban<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\">Nos da miedo mostrarnos tal como somos ante los dem\u00e1s. Sin m\u00e1scaras. Sin barreras. Por eso cuando nos abrimos lo hacemos s\u00f3lo ante aquellos que nos aman incondicionalmente y no nos van a juzgar por lo que decimos. Sabemos que van a interpretar correctamente nuestras palabras y no tenemos que medir lo que decimos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Nos sentimos desnudos cuando contamos nuestras creencias, nuestro secreto<\/strong>, nuestro misterio de vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cuando compartimos ese terreno sagrado del alma necesitamos que el otro nos acoja<\/strong> con paz. Que no nos ignore. Que no nos juzgue con su mirada, con sus gestos. Que nos escuche con atenci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Somos vulnerables al mostrar lo que hay en nuestro coraz\u00f3n. Nos quitamos las m\u00e1scaras y los seguros. Por eso, <strong>cuando no somos aceptados, nos cerramos. Y el v\u00ednculo se debilita. <\/strong>Ponemos barreras para que nadie acceda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como le\u00eda el otro d\u00eda: \u201cEs imposible mantener una amistad real cuando nadie cree poder aceptar ayuda y ni siquiera habla de sus cosas\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es humano que nos cerremos cuando hemos sido heridos con anterioridad. O cuando no han comprendido lo que quer\u00edamos decir. O no han aceptado nuestra vida como es.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estamos hechos de barro, somos fr\u00e1giles. Somos sensibles y <strong>nos sentimos ofendidos cuando no nos escuchan con respeto, nos juzgan y condenan, cuando nos desprecian en nuestra verdad. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces somos muy sensibles ante las cr\u00edticas y los desprecios. Pero no lo somos tanto para lo de los dem\u00e1s. Y podemos ofender<\/strong> a otros con nuestra actitud.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Si yo tuviese que contar el secreto de mi vida, mi verdad m\u00e1s honda. \u00bfC\u00f3mo lo har\u00eda?<\/strong> \u00bfAnte qui\u00e9n lo har\u00eda?<\/p>\n<p align=\"justify\">Si aprendo a reconocer lo que siento, lo que pienso, lo que quiero, lo que espero, lo que no deseo. Si aprendo a saber qui\u00e9n soy y lo que tengo que aportar. <strong>Si de verdad me conozco y s\u00e9 lo que quiere Dios de m\u00ed, me ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil abrirme, amar, crear v\u00ednculos, comprender a otros. <\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Pero cuando no nos conocemos y nos duele una herida profunda cuyo origen desconocemos, es m\u00e1s dif\u00edcil amar bien<\/strong>, sin querer retener, sin herir, sin despreciar. Es m\u00e1s dif\u00edcil entonces llenar el vac\u00edo del alma.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando m\u00e1s servimos, cuando m\u00e1s amamos con respeto y humildad, cuando menos exigimos a los dem\u00e1s, cuando menos esperamos de las personas, m\u00e1s recibimos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero cuando nos pasamos la vida mendigando cari\u00f1o, exigiendo respeto, demandando atenci\u00f3n, exigiendo ciertas actitudes y comportamientos, rara vez obtenemos lo que deseamos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que <strong>lo que m\u00e1s nos cuesta en esta vida es entendernos a nosotros mismos<\/strong>. Escuchar la voz del alma. Sus gritos. Sus silencios. El dolor y la alegr\u00eda. La nostalgia de infinito. La desproporci\u00f3n de nuestras reacciones. La capacidad para so\u00f1ar. El miedo a perderlo todo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos cuesta mucho saber por qu\u00e9 reaccionamos de una determinada manera. Descifrar nuestros miedos ocultos entre las sombras. Saber lo que nos gusta de verdad y lo que hacemos para que los dem\u00e1s nos acepten. Reconocer nuestras pasiones y aprender a convivir con ellas.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A veces no somos capaces de decir qui\u00e9nes somos porque no nos entendemos. Porque no hemos profundizado demasiado en nuestra alma<\/strong>. Nos falta hondura, siempre pienso en ello.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dec\u00eda el Padre Jos\u00e9 Kentenich: \u201cTenemos muchos impedimentos en nuestro interior, tales como la ley de la gravedad, el cansancio del hombre moderno, la general falta de inter\u00e9s por la vida interior profunda\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por eso no sabemos descubrir nuestras necesidades. Y <strong>no percibimos con claridad el sue\u00f1o de Dios para nosotros.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Y por eso, como no nos poseemos, como no aceptamos nuestra propia vida como es, con sus debilidades, con lo que nos toca vivir, nos cuesta aceptar a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez por eso nos resulta complicado descubrir lo que los dem\u00e1s nos quieren decir cuando nos desvelan su misterio. A veces o\u00edmos o creemos o\u00edr lo que nos dicen, pero no escuchamos. O interpretamos sus palabras y ponemos en su boca lo que no han dicho.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos cuesta ponernos en el lugar del otro para comprender lo que nos dice. <strong>\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil comprender a los dem\u00e1s!<\/strong> Su pasado, su hogar. Sus amores y pasiones. Sus desamores y desencantos. Sus \u00e9xitos y fracasos. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil mirar con su mirada! Desde sus ojos la realidad tiene un color diferente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Nos cuesta ver la vida con otros ojos. Solemos interpretar la realidad desde nuestra verdad. Y <strong>juzgamos y condenamos actitudes porque para nosotros son condenables. \u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil construir la paz cuando no nos ponemos nunca en el lugar del otro! <\/strong>La paz se construye desde el respeto, desde la humildad, desde la aceptaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Creo que <strong>para comprender a los dem\u00e1s tengo primero que comprenderme a m\u00ed mismo.<\/strong> \u00a1Cu\u00e1nto me cuesta! Para poder ponerme en el lugar del otro, tengo que aprender a estar en paz y c\u00f3modo en el lugar en el que estoy.<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Ver\u00f3nica Roth, <em>Divergentes<\/em> (Trilog\u00eda)<\/p>\n<p align=\"justify\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> J. Kentenich, <em>Hacia la cima<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Padilla Esteban Nos da miedo mostrarnos tal como somos ante los dem\u00e1s. Sin m\u00e1scaras. Sin barreras. Por eso cuando nos abrimos lo hacemos s\u00f3lo ante aquellos que nos aman incondicionalmente y no nos van a juzgar por lo que decimos. Sabemos que van a interpretar correctamente nuestras palabras y no tenemos que medir &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/a-quien-le-contarias-el-secreto-de-tu-vida\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfA qui\u00e9n le contar\u00edas el secreto de tu&nbsp;vida?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34026","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34026"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34026\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}